Disclaimer: Todos los personajes de Harry Potter pertenecen a JK Rowling, hasta que no se demuestre lo contrario.

Capitulo 3: Hasta el fin del mundo, amigo

El tío de Harry les llevó al coche, que tenia aparcado en el garaje, seguramente pensando en cuánto tardarían los raritos estos en destrozarle el coche. Se montaron en silencio absoluto sin mediar palabra, ni siquiera Harry con Lupin o con Tonks, a pesar de que tenía muchas ganas de hablar con ellos, pero sabía que tendría tiempo de hacerlo, en cualquier lugar menos en ese.

El viaje fue muy tenso y nadie habló. El tío de Harry, Vernon, se notaba que iba verdaderamente nervioso, porque al más mínimo problema en la carretera ya estaba pitando como un loco, a pesar de que esta estaba relativamente tranquila ese día.

En 20 minutos llegaron a la estación de metro y se bajaron rápidamente del coche. Antes de salir, Harry se despidió de su tío, pero este no hizo caso y simplemente le señalo la salida. Harry se bajo del coche y fue a recoger su baúl. Una vez lo hubo recogido, su tío acelero el coche y salió rápidamente.

-Muy amable tu tío, Harry. Por cierto Harry, felicidades- dijo Kingsley

-Gracias Kingsley.

Fueron andando por la estación en silencio. Compraron los tickets y esperaron en el andén unos segundos hasta que llegó el metro. Una vez se montaron, Harry miró las estaciones. Quedaban muchas para su parada.

-Cuéntanos Harry¿Cómo te ha ido en el verano?- pregunto Lupin- aunque viendo como son tus tíos tampoco me espero mucho.

Harry les contó que no había hecho nada y que a lo único que se había dedicado era a pensar en las cosas que habían pasado el curso anterior (sin desvelar nada sobre los horcrux)

-¿Cómo van las cosas por la orden, Lupin?- pregunto Harry después de comentarles lo que había hecho en el verano (mayormente nada)

-No van muy bien, Harry- comento Lupin en tono amargo- la muerte de Dumbledore nos ha hecho bastante daño, pero tenemos que recuperarnos y creo que ya hemos empezado a mejorar. Pero esto ya lo hablaremos más detenidamente una vez que lleguemos, Harry. Este no es el lugar indicado.

-¿Y por que vamos a Grimmauld Place y no directamente a la madriguera?

-Porque antes de ir a la Madriguera tendrás que tratar unos asuntos- les respondió Kingsley, sin detallar nada mas.

Durante el resto del viaje hablaron sobre temas muy variados. Harry aprovechó y les contó los regalos que había recibido por su cumpleaños y les agradeció mucho su regalo a Lupin y Tonks. Además aprovechó y les conto la carta que había recibido en relación al testamento de Dumbledore.

-Yo te acompañare- se ofreció Lupin.

Harry le estaba muy agradecido. Lupin sabia que para el iba a ser un trago muy duro y su compañía le iba a ayudar mucho.

Llegaron a la estación y se bajaron del tren. Una vez salieron de la estación, Kingsley le comentó que en el trayecto de la estación al cuartel tenían que tener mas cuidado, ya que era mas probable que se encontraran con algún mortífago.

Sin embargo, durante el trayecto no hubo problemas y llegaron sin complicaciones al cuartel. Harry al entrar pudo observar que estaba mucho mejor y que la señora Weasley había hecho un gran trabajo con la casa.

Harry entró en la cocina. Allí le estaban esperando. La señora Weasley corrió a abrazarle y le felicitó por su cumpleaños. Todos los Weasley saludaron a Harry y le felicitaron, aunque este no pudo evitar notar a Ginny un poco tensa con el. Después de saludarlos se fue a sentar al lado de Ron y Hermione, que también le felicitaron por su cumpleaños. Ron estaba mas alto y Hermione también había crecido bastante. Una vez se sentó al lado de ellos se pusieron a hablar, pero fue interrumpido por la voz de Lupin.

-Bueno, ahora que esta Harry os vamos a contar porque habéis venido al cuartel y no os habéis quedado en la Madriguera- comenzó Lupin- Pues el asunto es que ahora que sois mayores de edad, nos gustaría que vosotros tres, Harry, Ron y Hermione pertenecierais a la orden y hoy vamos a tener una reunión ¿estáis de acuerdo?- los tres asintieron- Bien. La reunión empezará en unos minutos y antes de que vayáis os quiero decir algunas cosas. Algunas personas de la orden piensan que sois demasiado jóvenes para estar en ella, así que en esta primera reunión tenéis que intentar no llamar la atención mucho ¿de acuerdo? Ahora nos vamos a ir a preparar la reunión. En unos minutos os avisaremos.

Todos salieron de la cocina en silencio aunque Ginny parecía enfadada por no haberla dejado entrar a ella también.

-¿Habéis descubierto algo sobre los horcrux?- pregunto Harry rápidamente aprovechando que se habían quedado solos.

-Nada Harry. Hemos mirado en todos los libros que hay en esta casa y en ninguno se hace referencia ni a los horcrux ni al tal R.A.B.- comento Hermione a Harry- tendremos que esperar hasta que volvamos a Hogwarts.

-El único R.A.B. que hemos encontrado es un tal Rupert Artimus Bayliss, que fue un mago oscuro de la época medieval, así que a menos que tuviera amistad con Nicolás Flamel, supongo que no es el que buscamos- comento Ron en tono de humor.

Continuaron hablando un rato hasta que Lupin fue a avisarles de que la reunión iba a comenzar. Le siguieron por el pasillo hasta llegar a una sala en donde había una mesa bastante grande, en donde ya estaban sentados bastantes personas. Entre ellas Harry pudo reconocer a la profesora McGonagall, Ojoloco Moody, los señores Weasley y Fred, George y Charlie (Harry supuso que Bill no estaría, ya que estaría preparando la boda). Pero también había algunas personas que no conocía. Lupin les llevo hacia tres asientos libres, bajo la atenta mirada de toda la gente de la sala y se sentaron al lado de una mujer joven que no conocían, que iba vestida con ropa muggle, cosa que sorprendió a Harry. La verdad es que había bastante mas gente de la que pudieron imaginar en la orden.

-Vamos a iniciar una nueva reunión de la orden del fénix- dijo la profesora McGonagall, que se había levantado al ver que estaban todos. Al hablar McGonagall todo desviaron la vista de los recién llegados y miraron con atención a la profesora- En la reunión de hoy intentaremos solucionar los problemas que estamos viviendo. En el primer punto de la reunión, Artemisa nos va a hablar de sus investigaciones en el mundo muggle para comprobar el efecto que esta teniendo el regreso de Voldemort sobre ellos- La mujer que estaba sentada al lado de Harry se levanto. La mujer era morena y, como pudieron comprobar al levantarse no era muy alta.

-Gracias Minerva- dijo Artemisa- La situación en el mundo muggle no podría ser peor en este momento. Los mortífagos de Voldemort están comenzando a infiltrarse en los gobiernos mas importantes del mundo muggle. Mis informes dicen que en gobiernos como el de Alemania, ya hay gente bajo la maldición imperius en los ministerios mas importantes. A poco que se introduzcan un poco mas, pueden comenzar a provocar guerras entre los diferentes países del mundo. Como todos ya sabéis, Grindewald provoco la Segunda Guerra Mundial, y Voldemort pretende iniciar la Tercera. Además, los muggles están sufriendo un aumento considerable de enfermos psiquiátricos, ya que Voldemort esta utilizando a los dementores, que los muggles no pueden ver- concluyo Artemisa en tono alarmista.

-Muy bien Artemisa ¿tiene alguien alguna idea para intentar solucionar este problema?

Algunos miembros de la orden propusieron algunas ideas. La que mas gustó fue la de un hombre, llamado Paul Terry, que propuso que la orden intentara infiltrarse en gobiernos que todavía eran neutrales, como el de España, para que estos actuaran de mediadores. La idea fue bien vista entre la orden y McGonagall, que parecía que era la nueva jefa después de la muerte de Dumbledore, mandó a algunos de los miembros esa tarea.

-Segundo punto del día, la situación en el Ministerio de magia. Kingsley por favor.

-La situación esta empeorando por momentos- dijo Kingsley- Muchos de los puestos ya están controlados o por mortífagos, o por gente bajo la maldición imperius. Sin embargo, todo me hace pensar que todavía el ministro no esta bajo la maldición, aunque tampoco nos será de mucha ayuda, pero por lo menos tenemos algo mas de tiempo para actuar. En pocos meses la histeria asolara las ciudades cuando la gente empiece a descubrir la verdadera situación del Ministerio, si es que Voldemort no se ha hecho ya en ese tiempo con el control total del ministerio. Ahora le cedo el turno a Nymphadora, que nos va a hablar sobre la situación en el departamento de aurores.

Tonks se levantó de su asiento, aunque antes de comenzar a hablar echo una mirada furtiva de odio a Kingsley por haberla llamado Nymphadora.

La reunión se prolongó durante mas de una hora en la que la que Harry, Ron y Hermione pudieron observar la división de la Orden, ya que excepto en el primer punto, en los demás no se habían puesto de acuerdo.

Una vez terminada la reunión, los miembros de la orden fueron yéndose de la sala. Cuando el trió ya se iba, McGonagall les llamó para que se acercaran.

-Ya habéis estado en vuestra primera reunión de la Orden. Se que no habréis sacado muy buenas conclusiones de lo que habéis visto hoy, pero para nosotros es muy importante que personas jóvenes se incorporen- les comentó- pero ahora que sois miembros, tendréis que hacer un juramento. Como entenderéis no podemos permitir a nadie que entre sin tener ninguna medida de seguridad. Este juramento hará que no podáis hablar con nadie que no pertenezca a la orden de los temas que hablemos en las reuniones. ¿Estáis de acuerdo?- los tres asintieron- Pues entonces comencemos.

McGonagall les hizo leer en voz alta a cada uno un pergamino en el que venía un juramento en el que se hablaba de los valores de la Orden. Una vez que terminaron de leerlo, les dio un golpe con la varita en la cabeza, y pronuncio unas palabras en voz baja que no pudieron entender.

-Ya esta. Pero antes de iros os quiero dar una cosa- dijo McGonagall- estos colgantes serán vuestra manera de contactar con los miembros de la orden. Simplemente tendréis que decir el nombre en voz alta de la persona con la que queráis hablar. Si queréis comunicarle algo a la orden al completo, bastará con decir Orden del Fénix. Pero usadlos solo en caso de necesidad, ya que el método que se utiliza puede ser detectado si se usa con mucha frecuencia. Una vez que os lo colguéis, será invisible para el resto de personas, pero vosotros lo podréis ver. En el caso de que se os pierdan podréis utilizar el viejo método de la orden, que consiste en invocar un patronus que solo las personas de la orden puedan reconocer. Los vuestros están en este pergamino, junto con los de los demás miembros- les entregó un pergamino con los nombres de todos y al lado su Patronus- ¿De acuerdo?- los tres chicos volvieran a asentir- Pues podéis iros.

Los tres salieron y se dirigieron a la habitación de Harry y Ron, ya que querían hablar a solas. Una vez que llegaron Harry se sentó en la cama y Ron y Hermione ocuparon dos sillones.

-¿Qué os ha parecido la reunión?

-La cosa esta mal, Harry. Si en vez de unirnos entre nosotros frente a Voldemort nos peleamos con cada decisión vamos mal encaminados.

Harry se quedo un momento meditando las palabras de Hermione.

-Al menos ya sabemos que perteneciendo a la orden no tendremos que enterarnos de noticias de Voldemort a escondidas- comentó Ron.

En cierta parte Ron tenia razón. Ahora tenían la información de la orden y aunque no les iban a contar los miembros de la orden lo que sabían sobre los horcrux, siempre tendrían la ayuda de la orden en el caso de que le necesitaran.

-¿Cómo vamos a organizarnos a partir de ahora, Harry?- pregunto Hermione.

-Lo he estado pensando bastante durante el verano. Desde luego no tenemos tiempo que perder y pensaba que aunque vayamos a Hogwarts, tendremos que poder salir para poder realizar las misiones que tengamos que hacer. Por eso mañana hablaré con la profesora McGonagall, para que nos de permiso para que cumplamos la misión que nos encargo Dumbledore antes de morir. Estoy seguro de que cederá. Pero antes de hacer esto os voy a dar una ultima oportunidad. Se que me vais a decir que no, que me acompañaríais hasta el fin del mundo, pero yo no quiero que vayáis obligados. Una vez que comencemos esto no vale dar marcha atrás. Así que si no queréis venir conmigo este es el momento.

-Tu lo has dicho amigo iríamos contigo hasta el fin del mundo ¿verdad que si Hermione?

-Claro que si, Harry. Nunca te abandonaremos, yo por lo menos no y se que Ron tampoco. Estamos juntos en esto Harry. Honestamente Harry, no se como has podido pensar que te íbamos a abandonar ahora.

Harry sintió una emoción que le llenaba entero de gratitud y que le hacia olvidar todo lo que había pasado. Para el era muy importante sentir que sus amigos le acompañarían donde fuera, aunque ya lo supiera de antes.

-Con amigos como vosotros no necesito a nadie mas.

-No digas eso Harry que nos vas a hacer sonrojar- le dijo Ron bromeando, aunque él, al igual que Hermione, tenia los ojos vidriosos.

Después del comentario de Ron se llevaron un rato bromeando. No todo en la guerra tenia que ser tristeza, después de todo.

Tras un rato charlando decidieron que ya era hora de que se acostaran. Tras despedirse de Hermione, que se fue a su habitación, Ron y Harry se acostaron.

Harry despertó en medio de la noche, pero esta vez no había sido por una pesadilla. Bueno en realidad si: por la pesadilla de los ronquidos de Ron. Decidió bajar a la cocina a tomar un vaso de leche.

Una vez llegó a la cocina y se tomo el vaso de leche, se encaminó hacia su habitación, pero no pudo evitar observar que una puerta estaba abierta y que en ella había luz. Harry se dirigió hacia ella y vio que era el árbol familiar de la familia Black. Era curioso que Harry nunca se hubiera dado cuenta, pero esa habitación siempre estaba iluminada. Iba a cerrar la puerta, cuando se decidió a mirar un rato el árbol familiar de los Black.

Era muy curiosa esa familia, desde luego que si, pensó Harry. Podían llegar a ser o los mortífagos mas leales a Voldemort, como en el caso de Bellatrix o Narcisa, la madre de Malfoy y hermana de Bellatrix, o los mas contrarios a el, como fue Sirius (Harry no pudo evitar sentir cierta melancolía al pensar en Sirius) y era Nymphadora, Tonks para los que querían nombrarla sin morir en el intento. Harry observo el árbol familiar durante un rato mas, cuando de repente vio un nombre que le llamo poderosamente la atención. No podía creer que lo hubiera tenido todo ese tiempo delante como si se hubiera estado burlando de el. Por fin había encontrado a R.A.B.: Regulus Arcturus Black.