Disclaimer Todos los personajes de Harry Potter pertenecen a JK Rowling, hasta que no se demuestre lo contrario.

Capitulo 5: Aciertos y errores

-Ya decía yo que los ronquidos de Ron nos servirían de algo - comentó Hermione con humor

Harry les acababa de comentar a sus amigos el descubrimiento del significado de R.A.B., y estos se habían molestado bastante por haberlo tenido todo el rato tan cerca y no haberse dado cuenta, aunque se lo tomaron con humor.

-Pero ahora hay un problema- les dijo Hermione- Es verdad que lo mas seguro es que hayamos encontrado al misterioso R.A.B. pero ¿Por qué si era de la familia Black no hemos encontrado nada sobre el en todos los libros de la casa?

-Según lo que venia en la nota del guardapelo falso, R.A.B. traicionó a Voldemort, y eso para la familia Black era como la mayor de las deshonras. Seguramente eliminarían todo lo relacionado con él- comentó Ron, ante el asombro de sus amigos que no estaban acostumbrados a esas demostraciones de inteligencia por parte de Ron.

-Totalmente de acuerdo Ron. ¿Pero entonces cómo se explica que no borraran del árbol familiar a Regulus, al igual que hicieron con Sirius?- preguntó Harry.

Y ante eso ni Ron, ni Hermione ni el propio Harry tenían respuesta.

Al terminar de hablar con sus amigos, Harry salió a buscar a la profesora McGonagall a comentarle lo que había estado hablando con sus amigos por la noche, sin comentarle nada sobre los horcrux. Sabia que podría confiar en ella, pero ahora mismo no estaba preparado. La profesora McGonagall accedió a su petición y le dijo que podría hablar con ella de cualquier problema que tuviera.

Pero McGonagall también le dijo otra cosa. Para ese día se había convocado una reunión urgente de la orden, ya que una de sus miembros tenía un tema que tratar bastante importante. Harry fue a avisar a sus amigos para que vinieran, porque la reunión iba a empezar en poco tiempo.

Cuando llegó a la sala, se fijó que se había dejado un hueco en el centro, como si fueran a ajusticiar a alguien. Harry, junto con Ron y Hermione, se sentó en la misma posición que el día anterior, preguntándose porque se habrían convocado dos reuniones seguidas. Le extrañaba bastante, ya que antes de que formara parte de la orden nunca había visto que hicieran dos reuniones seguidas.

A diferencia del otro día, había alguna silla libre, pero a pesar de ello se oían más murmullos. Los demás tampoco sabían porque se había convocado la reunión. McGonagall se levantó.

-Silencio- dijo McGonagall y la gente enseguida calló- Se que no sabéis porque nos reunimos hoy así que esperad. El primer y único punto del día nos lo va a dar Jennifer Boots. Jennifer, por favor.

Una de las mujeres que Harry no conocía se levanto. Jennifer, como había dicho McGonagall que se llamaba, tenía el pelo de color castaño, corto y unos bonitos ojos oscuros.

-Os he convocado por una cosa que me paso ayer y considero muy importante que lo sepáis. Se que cuando os lo cuente seguramente no me creáis o no le creáis a él, pero os aseguro que es verdad- Jennifer hablaba con voz segura y decidida. Cogió el vaso de agua que tenía al su lado y bebió un poco. Después continuó- Veréis, ayer tras volver de la reunión regresé a mi casa para pasar la noche. La verdad es que pensaba pasar una noche tranquila, así que me sorprendió bastante oír la puerta. Pero desde luego esa sorpresa no tuvo ni punto de comparación con la que tuve al abrir la puerta. No es muy normal encontrarte al principal causante de la muerte de uno de los magos más poderosos del mundo en tu puerta. Una persona que llevamos buscando mucho tiempo: Draco Malfoy.

Los murmullos llenaron la sala al instante. Draco Malfoy, el causante de la muerte de Dumbledore se había presentado en casa de un miembro de la orden. Harry no pudo evitar enfurecerse al oír el nombre de Draco. ¿Qué querría ese cretino en casa de una miembro de la orden?

-Pero aun me sorprendió más- continuó Jennifer cuando los murmullos cesaron- su estado. Venía con las ropas sucias, con la cara demacrada y muy delgado, impropio de un Malfoy. Me rogó que le dejara entrar y por como le vi, sabía que no tenía intención de hacerme nada- comentarios de desaprobación surgieron en la sala. Jennifer había actuado de manera imprudente al dejarle pasar- Si, lo se. No debería haberle dejado pasar y seguramente le debería haber matado nada mas verlo. Pero si lo hubierais visto hubierais hecho lo mismo que yo. Seguramente también os preguntareis, al igual que hice yo al verlo, porque me vino a ver a mi si yo no lo conocía de nada. Supongo que Severus- en este momento el tono de Jennifer se endureció y se lleno de odio- que como ya sabréis esa escoria era amigo mío antes de lo que hizo, le hablara de mi. Dudo que pudiera hablar de otra persona, ya que aparte mía no había nadie de nuestro bando que fuera amigo de ese- Harry se fijo que lo decía con verdadera rabia: seguramente estaba totalmente arrepentida de haber tenido una amistad con ese hombre, y era totalmente normal- El caso es que le dejé pasar y le invité a sentarse en el sofá. Se movía inseguro, como a punto de caerse en cualquier momento. Nada mas sentarse me pidió que le escuchara. Que aquello que me iba a contar era muy importante.

Jennifer paró un momento para coger aire. La verdad es que Harry estaba realmente intrigado; ¿Para qué querría Malfoy contarle algo a una mujer de la orden?

-Y comenzó a hablar- continuó Jennifer- Y a cada palabra que me decía me sorprendía más. Malfoy me contó que el que no debe de ser nombrado le mandó una misión…

Jennifer les contó toda la historia de Malfoy. A medida que iba avanzando, como pudo comprobar Harry, la incredulidad se reflejaba en las caras de los asistentes. El mismo no se estaba creyendo ni una sola palabra de lo que estaba contando aquella mujer.

-Y por último me dijo que ahora el que no debe de ser nombrado le estaba persiguiendo. Al igual que vosotros, no me creí una palabra. Es mas, estuve a punto de lanzarle un hechizo y traerlo de prisionero. Pero después pensé en lo que me había dicho. Y me fije en que había motivos para creerle. Uno en especial. La muerte de su madre.

Harry, al igual que el resto de la sala, se dio cuenta enseguida. Intercambio una rápida mirada con Hermione, y nada mas mirarla supo que estaba pensando lo mismo que el. El día anterior en la orden se había hablado sobre el asesinato de Narcisa Malfoy, que curiosamente había sido asesinada por mortífagos. Y ahora cayeron en la cuenta. Seguramente habría sido protegiendo a su hijo.

-Pero tampoco me pareció suficiente. En especial porque hay cosas que no puedo saber si son verdad. Pensé en echarle un poco de Veritasserum, pero se que entrenan a los mortífagos para poder evitarlo. Además, podía ser perfectamente que la muerte de Narcisa sea una estratagema para que nos creamos que Malfoy no es malo y se infiltre en la orden. Pero sin embargo, ahora he descubierto que hay algunas cosas de las que os he contado, que se puede saber si es verdad. Es mas, hay una persona en esta sala que nos puede contar si es verdad- Hermione se removió un poco sobre su asiento. Tenia bastante claro a quien se refería- ¿o no Harry Potter?- Bingo, pensó Hermione- Según lo que se, viste la muerte de Dumbledore. Y por tanto también tuviste que ver lo que me contó Malfoy.

Los miembros de la orden se giraron inmediatamente hacia Harry. Harry se movió nervioso sobre la silla ¿Cómo sabía aquella mujer que había estado ahí?

-Se atar cabos, Harry Potter- Jennifer respondió a su pregunta mental. Harry se preguntó si no le habría leído la mente- Según me contaron había dos escobas en la torre y tu esa noche habías salido. ¿Nos vas a contar lo que viste, Harry? Así podremos saber si Malfoy es inocente o no.

Harry meditó lo que decía Jennifer. La verdad es que no quería contar nada de lo que había visto esa noche. Recordarlo le dolía. Pero también sabía que según lo que había visto, más todo lo que Jennifer había contado, Malfoy a lo mejor era inocente.

-No tienes porque hacerlo, Harry- le dijo Hermione en voz baja- pero quizás Malfoy sea inocente y si no lo dices puede que salgo mal parado.

La verdad es que Hermione le había dicho justo lo que pensaba. No tenia ganas de hacerlo, pero sabia que siempre se quedaría con la cosa de haber sido el quien no le dio la oportunidad a Malfoy. Además todo el mundo le miraba fijamente y tenía que tomar una decisión.

Jennifer miraba a Harry atentamente. Sabía que según lo que le había contado Severus, sucumbiría en poco tiempo. Todo el plan estaba saliendo bien.

-Potter¿nos vas a decir algo?- McGonagall fue la primera en hablar después de lo que dijo Jennifer.

-Si sirve para demostrar algo, lo diré- Jennifer miró a Harry: lo había conseguido- Aquella noche- comenzó Harry, con voz algo temblorosa- Dumbledore y yo salimos a tratar un asunto. Cuando volvimos vimos la marca tenebrosa y cogimos unas escobas para ir a Hogwarts. Cuando llegamos a la torre, Dumbledore me mandó a buscar a Snape. Pero antes de poder salir, llego Malfoy y para que no me descubrieran Dumbledore me petrifico y me puso la capa de invisibilidad de mi padre. Cuando llego Malfoy, desarmó a Dumbledore. Pero Jennifer tiene razón: Malfoy no fue capaz de matar a Dumbledore. Y también es verdad que dijo que todo lo que había hecho, lo hizo porque habían amenazado a su familia- Harry evitó contar el momento en el que Snape mato a Dumbledore. Suficiente le torturaba ya ese recuerdo como para contarlo.

-Muchas gracias, Harry- dijo Jennifer tras unos minutos de silencio tras hablar Harry- Yo creo que ahora es un buen momento para dejarle entrar. Malfoy, por favor, pasa.

Harry giró la cabeza inmediatamente hacia la puerta. Si no hubiera sido porque lo habían presentado y por su cabellera rubia, Harry no le hubiera reconocido. Su aspecto era terrible. Estaba muy demacrado y delgado y jamás se hubiera imaginado ver a Malfoy con ropas sucias. Jennifer le sentó en la silla que estaba preparada en el centro.

-Ya veis a Malfoy. El me ha pedido que la orden le ayude. Y ya he dado pruebas suficientes de que puede ser inocente- comentó Jennifer, cuando Malfoy terminó de sentarse.

McGonagall se levantó. Todos los asistentes estaban esperando que hablara.

-Jennifer nos ha mostrado todo- comenzó McGonagall- En mi opinión, ha llegado el momento de decidir. Quienes se opongan a ayudarle, quienes están a favor de ayudarles, podéis hablar. En orden, por favor.

El primero en levantarse fue Paul Terry, el hombre que había dado una de las ideas en la reunión anterior.

-Minerva, no estoy de acuerdo. Lo único que puede traer Malfoy a la orden es problemas. No estamos del todo seguros de que no lo hiciera por voluntad propia. Y además sigue siendo un mortífago. No sabemos si todo esto es una estratagema para después contarle todo a su amo.

-No, Paul- contestó Jennifer- El no me ha pedido que la orden le proteja, simplemente. El me ha pedido que le escondamos. Que le ocultemos de los mortífagos.

-¿Pero qué beneficio puede tener que le escondamos? Lo único que podría hacer es perjudicarnos- esta vez la persona que habló era un hombre mayor que Harry no conocía.

Para sorpresa de Harry, el que se levanto a responder fue Lupin. En la otra reunión, Lupin era de los pocos que no había intervenido en ninguna ocasión.

-Y desde cuando, Walfric, a la orden tienen que darle algo a cambio para proteger a alguien Siempre he pensado que uno de los objetivos de la orden es proteger a las personas del que no debe de ser nombrado.

Murmullos de asentimiento recorrieron la sala, aunque había algunos escépticos.

-Remus el problema no es la función de la orden, que todos la conocemos, si no los problemas que pueda acarrearla a esta el ocultar a Malfoy- esta vez la que habló era conocida por Harry: Emmeline Vance.

-Este chico nos ha solicitado ayuda. Hemos demostrado que hay muchas posibilidades de que fuera obligado a hacer lo que hizo. Creo que se merece tener protección.

Cuando Jennifer terminó de hablar, los miembros de la orden callaron. McGonagall se levantó.

-Creo que ha llegado el momento de decidir. Lo haremos por votación. Los que estén a favor…

Harry no sabía que hacer. A pesar de todo lo dicho durante la reunión, y de las pruebas que se habían dado de que Draco era inocente, su odio hacia el que había tenido siempre le cegaba. Se giro y vio bastantes manos levantadas. Gente como Lupin, los señores Weasley, Tonks etc. Harry se decidió. Levanto su mano. A su lado, Hermione ya lo había hecho y aunque Ron lo hizo con poca seguridad, también lo hizo.

-Los que estén en contra…

Harry miro a su alrededor. Las manos levantadas eran bastante escasas. Era evidente el resultado.

-Muy bien, la orden ha decidido: esconderemos a Draco Malfoy. Jennifer ¿qué planes tienes para esconderlo?- preguntó McGonagall.

-Había pensado, si te parece bien, que lo podríamos esconder en Hogwarts para que pueda terminar su formación.

-¿Sabes que no podrá estar con ningún compañero ni podrá verle nadie que no sea de la orden?

-No te preocupes, Minerva. Si tú le habilitas una habitación donde pueda esconderse, yo misma me encargaría de toda su seguridad.

McGonagall asintió. Decidido. La orden daría cobijo a Draco Malfoy. Y lo ocultaría en Hogwarts. El plan de Jennifer y Snape había salido a la perfección.

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-No estoy del todo segura, pero parecía que estaba tan mal…

-Seguro que es una estratagema para infiltrarse en la orden, Hermione.

-¿Entonces por qué votaste que si?- le preguntó Hermione a Ron.

Ron miró a Hermione y agachó la cabeza.

-Como vi votar que si a mis padres…

Hermione le miro enfadada. Es que Ron nunca aprendería…

-¿Y tu que opinas Harry?- preguntó Ron.

Desde que había terminado la reunión Harry había estado muy pensativo. Hermione tenía ciertas sospechas sobre el motivo. Sabía que a Harry todavía le dolía recordar aquella noche.

-No se Hermione. La verdad es que no estoy seguro de que Malfoy sea de fiar. Pero es que estaba tan mal cuando lo hemos visto. Además Jennifer tenía razón. Malfoy no fue capaz de matar a Dumbledore.

-Yo creo, que aunque hasta a mi me parezca increíble, deberíamos de confiar en el. No sabemos por todo lo que habrá tenido que pasar.

Y Hermione tenía razón. A pesar de su odio hacia Malfoy, había que darle una oportunidad. Después de todo, la orden había confiado en su testimonio.

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Al día siguiente fueron despertados muy temprano por la señora Weasley. Harry y Ron recogieron sus baúles y se fueron al salón, en donde ya le estaban esperando el resto de los Weasley y Hermione.

-Chicos, vamos a ir por la red flu- les comentó la señora Weasley- así que tened mucho cuidado al pronunciar el nombre- esta última parte iba dirigida en especial para Harry.

Por suerte, el aviso de la señora Weasley surtió efecto y no hubo ningún problema. Todos llegaron bien a la Madriguera. Nada mas llegar, les recibieron Bill y Fleur, que se habían quedado en la casa. La señora Weasley les mandó a sus respectivas habitaciones, ya que les dijo que quería hablar con la pareja.

Mientras que iban subiendo, Harry no pudo evitar el sentir como los ojos de Ginny estaban fijos en el. La verdad es que desde que estaba con los Weasley no había hablado nada con ella y llevaba tiempo queriendo hacerlo.

Una vez que se habían organizado y habían dejado sus cosas en las habitaciones, la señora Weasley les llamó para comer.

-Escuchadme todos. Como ya sabéis la boda de Fleur y Bill será la semana que viene, así que hay que empezar a prepararlo todo, y espero que todos colaboréis- la señora Weasley utilizó un tono relajado, aunque todos sabían que si alguien se atrevía a decirle que no iba a colaborar, se podía temer lo peor- Bien, si estáis todos de acuerdo entonces nos organizaremos de la siguiente manera. Las chicas os encargareis de colocar la decoración por la casa y los chicos del trabajo sucio: tendréis que hacer toda la decoración que será la que las chicas después colocaran. De la distribución de todo nos encargaremos Fleur y yo ¿Alguna duda¿No? Pues entonces a comer- nadie se atrevió a responder a la señora Weasley.

Una vez terminaron de comer, Harry subió a la habitación a descansar un rato. Llevaba unos días que le costaba dormir. Mientras subía las escaleras, oyó que Ginny lo estaba llamando. Harry dudó, pero sabía que ese seria el momento ideal para hablar y entró a su habitación. La habitación de Ginny estaba pintada de color rosa y tenia varios póster. Pudo ver que era más grande que la de sus hermanos y bastante mas ordenada.

-Pasa Harry. Siéntate en la cama si quieres.

-Gracias- dijo Harry nerviosamente- Bonita habitación.

Se quedaron un rato en silencio. Harry miró a Ginny. Sus sentimientos en ese momento eran muy confusos.

-Tenemos que hablar, Harry.

Harry asintió. La verdad es que estaba muy nervioso. No sabía que hacer en estas situaciones.

-Yo también creo que si, porque no vamos a seguir evitándonos todo el tiempo.

Los dos se miraron. Ninguno se atrevía a hablar. Fue Ginny la que dio el primer paso.

-No podemos, desde luego. Cuando cortamos, Harry, me sentí bastante mal. Pero pensé que aunque tú no quisieras seguir, podríamos volver a la normalidad. Estar como siempre. Pero hasta ahora lo único que hemos hecho es evitarnos- Ginny habló con la voz algo quebrada.

Harry pensó un momento. La verdad es que Ginny tenía razón. El había pensado que después de cortar iban a volver a se amigos. Pero en el fondo sabía que a menos que lo hablara con Ginny, nada volvería a ser lo mismo. Ginny volvió a hablar

-No te voy a negar que siempre me has gustado, porque desde pequeña te tenía como un héroe para mi- comento Ginny en tono soñador- Y una vez que te tuve me sentí la persona mas feliz del mundo. Pero a medida que ha ido pasando el tiempo me he ido dando cuenta que quizás mi amor hacia ti viene de esa faceta tuya de héroe, pero que de la parte que verdaderamente debería de estar enamorada no se si realmente lo estoy y sinceramente en ese momento no sabia si era feliz por estar con Harry, o por estar con el famoso Harry Potter, que tanto había ansiado. Yo te quiero Harry, y no te niego que me gustaría estar junto a ti, pero, sinceramente, no se si estoy enamorada de ti.

Harry medito las palabras de Ginny. Su situación era bastante parecida.

-Mis sentimientos tampoco los tengo claros- Harry hablo casi por primera vez desde que estaba en la habitación- El tiempo que estuvimos juntos fue maravilloso. Pero a pesar de que me gustas Ginny, yo tampoco tengo muy claro si estoy enamorado de ti. Y, ante todo, creo que te mereces una persona que te ame de verdad. Yo, de momento, no se si lo estoy. Quien sabe, a lo mejor el tiempo nos hace ver que realmente nuestro destino es estar juntos. Pero mientras me gustaría mucho que pudiéramos volver a tener lo relación que tuvimos.

-Y a mi también, Harry.

Harry y Ginny se fundieron en un abrazo. Harry sonrió. Estaba alegre. Las cosas entre Ginny y el volvían a ser como siempre.

Espero que os haya gustado el capitulo. Si os esta gustando la historia, si no, si veis algo mal etc. Dejadme un review. No os cuesta trabajo y alegra mucho al escritor (es decir a mi)