Wenas!! Vale, veamos, un par de cosas. Primero (y no me mateis por esto) tardare más de lo previsto en actulizar BS, ya que estoy bloqueada. Se lo que quiero contar pero no me he organizado como (en cuanto termine con mis esquemas, actualizo, lo juro) Sino me limitaria a poner capitulos de relleno (y eso es algo que odio)
Segundo... Habeis visto el nuevo capi (169) de DGM? Yo creo que a Cross se lo han llevado los de "el terer bando en la guerra". Por otro lado esta el comportamiento de Kanda y Allen (wii, otra mision de esos dos juntos ) No se, pero me ha parecido fria, hasta distante (y no me vengais conque siempre ha sido asi porque no es verdad. Allen y Kanda siempre se peleaban o se insultaban. Ademas, tanto en el manga como en el anime se ha visto la mejoria en su relacion) Me pregunto si Leverrier hizo finalmente su declaracion al dia siguiente de lo de Cross...
El caso, que quereis que actualice lo siguiente, Pirates o Vuelta a empezar? O me pongo con la historia nueva?
DGM no me pertenece
- El chico no va- anunció una grave voz sus espaldas.
Pronto, todos los presentes se giraron para quedarse mirando de frente a uno de los personajes más buscados de la Orden (después del Conde): Cross Marian.
- Ma..Maestro? Qu-que hace aquí? (en la Orden)- preguntó Allen, bastante confundido y sorprendido de ver a su maestro en aquel lugar que tanto detestaba.
- Acampar, no te jode. Estoy trabajando- le respondió, de mala gana.
El pensamiento general fue "Sí, y que más" pero nadie se atrevió a decirlo en alto.
De repente, Komui se levantó de la silla y fue al encuentro de Cross.
- General, no les esperábamos hasta dentro de unos días! Como es que ha llegado tan pronto?-
- El asunto se ha complicado sobremanera, Komui. He venido a por refuerzos.- comentó Cross, mientras se dirigía a sentarse en el sofá del despacho de Komui con calma.
- Que asunto, Nii-chan?- preguntó Lenalee. Estaba claro que debía de ser algo de suma importancia si había logrado atraer a la Orden al General Cross. Y varios días antes de lo previsto, no menos!
- Veréis, recientemente se ha encontrado en una zona cercana a la Antártida una urna antiquísima. Los historiadores la sitúan en la época anterior al nacimiento de Cristo, datándola de unos 7000 años de antigüedad, más o menos. Claramente, esto no es lo que le ha llamado al atención a la Orden – añadió Komui, previendo que le iban a replicar. Mientras realizaba su explicación, Cross se había puesto a fumar, a pesar de estar rodeado de papeles.- Esa urna ha resultado estar cerrada a cal y canto. Es imposible de abrir, de romper o de destruir. Gracias a las investigaciones de nuestro equipo, hemos descubierto que la urna está protegida por un sello mágico y eso es lo que imposibilita su apertura.-
- En realidad, son siete sellos, Komui. No uno.- corrigió Cross.- Nunca había visto tales medidas para tratar de proteger algo…-
- El caso es que Hevlaska ha analizado la urna y, según ella, esta contiene una enorme cantidad de poder proveniente de la Inocencia. Lo cual nos da de pensar que, o bien son varias piezas de Inocencias reunidas, o, lo que sería aún mejor, es una sola pieza.- concluyó Komui, con cierto dramatismo.
- Pero, si solo es una pieza y desprende tanto poder…- empezó Lenalee.
- Exacto, podría tratarse del Corazón.- le ayudó a terminar Cross.
Los jóvenes exorcizas se quedaron sin habla momentáneamente. Hacía muchos años desde que había una pista, una posibilidad real, de tener el "Corazón" entre sus manos.
- Ey, y dónde está esa urna ahora?- preguntó Lavi, al que la curiosidad le estaba devorando.
- Está en la Central, resguardada bajo las mayores medidas de seguridad de las que dispone la Orden. Y no, nadie puede entrar a verlo. Sea exorcista o no. Bookman incluido.- le respondió Komui a la pregunta no formulada de Lavi.
- En realidad, ni siquiera podría entrar yo, verdad?- rió Cross- Es una lástima que los de Central sean unos inútiles. Así podría haberme librado de todo este asunto.-
- El general ha sido requerido por los altos mandos de la Orden para intentar deshacer los sellos que retienen la urna debido a su conocimiento en hechicería.- aclaró Komui.
- Si lo llego a saber, habría desaparecido antes del país sin dejar rastro.- gruñó Cross - Este trabajo es un auténtico coñ…-
- Lo que me recuerda – le cortó Komui.- a qué se debe el placer de tenerle aquí, general? No debería estar en Central, intentando romper los sellos?-
- No te hagas el simpático conmigo, Komui. – le espetó Cross. Allen conocía a su maestro lo suficiente como para saber que estaba realmente molesto con algo.- Esta resultando ser bastante más difícil de lo que pensábamos.-
- A que se refiere?-
- Pues a que esos endemoniados sellos están realmente bien hechos. Quién fuera quién los pusiese sabía lo que hacía. Están basados en magia muy antigua, lo suficiente para que yo sea el único capaz de tener la más mínima posibilidad de tener éxito. Eso significa, como no, que también tengo que hacer yo todo el trabajo, por lo que estamos tardando mucho más de lo que se pensó en un principio.-
Así que era eso. No solo le estaban obligando a realizar el trabajo a él solo sino que, además, se estaba viendo obligado a permanecer quieto en el mismo lugar, haciendo lo mismo, durante mucho más tiempo del que podía tolerar.
Allen comprendía perfectamente el porqué del cabreo de su maestro (y las razones de que no estuviera dirigido contra él, como suele ser lo habitual)
- General, antes ha hablado de refuerzos. A qué se refiere?- preguntó Lavi, a quién aquel pequeño detalle no se le había escapado.
- Ah, no te preocupes, no vengo a reclutar a nadie. Todos vosotros no sois más que una pandilla de inútiles buenos-para-nada. Salvo la dama, claro está- explicó Cross, sin darle importancia al posible daño en el orgullo de los exorcistas con sus palabras.- Solo vengo a recuperar algo que es mío.-
Imperceptible para todos, salvo para cierto japonés que se hacía el desinteresado, Allen se movió, incómodo, en su posición.
- Recuperar algo? Se refiere a Timcampy o a algo por el estilo?-
- Nah, nada de eso.- dijo Cross, haciendo un gesto de negación con la palma de la mano.- Ando viajando para recuperar partes de mi poder que he ido dejando a lo largo de mis viajes.-
- Parte de su poder?-
- Sí, como encantamientos o sellos que implanté hace tiempo. La verdad es que el mantenimientos de estos requiere parte de mi poder por lo que, si quiero terminar con este asunto de la urna pronto, tengo que ir deshaciendo mis propios hechizos para conseguir más poder.-
Nada más terminar de decir esto, Allen se puso realmente pálido. Tenía la misma expresión de susto de alguien al que le han echado un cubo de agua congelada por la espalda. Kanda ya dejó de lado todo disimulo y empezó a mirar con extrañeza los gestos de Allen.
Cross, por su parte, terminó su cigarrillo con toda la parsimonia que pudo.
- Es por eso que he venido antes.- empezó Cross, sin darle oportunidad de preguntar a Komui, que había abierto la boca para hablar.- No quería que enviarais al mocoso a alguna misión y tener que esperar a que volviera.-
Un incómodo silencio siguió las palabras de Cross. Entonces, todos y cada uno de los presentes dirigieron sus miradas a Allen, que había agachado la cabeza lo suficiente para que su flequillo le ocultara los ojos. Su gesto era serio.
- C-como? Hay un sello en ti, Allen?- preguntó Komui, sorprendido.
En realidad, el resto de jóvenes estaban todavía más sorprendidos que el supervisor. Por ejemplo, Lavi no se podía creer que Allen estuviese sellado y que él, como buen aprendiz de Bookman, no tuviera ni idea. Lenalee no sabía como es que Allen lo había estado ocultando tanto tiempo. Para que era ese sello? Acaso la vida de Allen estaba en peligro?
Por su parte, Kanda estaba perplejo. El conocía a la perfección la técnica del sellado humano y sabía que, para ello, era necesario un gran talento por parte del hechicero y un sacrificio por parte del sellado. Qué sería a lo que Allen renunciaría? Y a cambio de que?
Nunca Kanda había visto a Allen con esos ojos, como alguien secretivo y misterioso. Era cierto que todo el mundo tenía secreto y un lado oscuro (la misión con Realla, sin ir más lejos, le había mostrado una faceta del chico que él desconocía)
Que era lo que escondía el Moyashi? Su curiosidad parecía vencer a su dolor por el rechazo indirecto del chico. Kanda quería saber más.
Allen seguía sin decir nada, algo inusual en él. Estaba demasiado quieto, ahora apoyado en la pared con los brazos cruzados y dejando que su flequillo le siguiera ocultando los ojos. Su habitual sonrisa le había abandonado.
- Allen?- intentó Komui, pues parecía como si el chico se hubiera dormido pues no se inmutaba.
- … Es… realmente necesario?- preguntó Allen, en voz baja pero audible.
Cross ni siquiera se giró para mirarle. No lo necesitaba, sabía perfectamente lo que debía estar pasándole ahora mismo por la cabeza a su discípulo.
- Eso me temo. Por cierto, de que iba esa misión que le ibas a dar?- preguntó Cross a Komui.
El científico no pasó por alto el cambio de tema del general. Pero le daba igual. Este le debía explicaciones y sabía que las iba a conseguir tarde o temprano.
- Les iba a mandar a un pueblo de Grecia donde se ha localizado una Inocencia que parece que permite que las mujeres vírgenes se queden embarazadas.- le explicó. Cross elevó una ceja.
- Y sabiendo eso… mandas a tu preciada hermanita?.- preguntó Cross, sorprendido de que Komui corriera tal riesgo.
- No tengo opción, vale!? .- lloriqueó Komui.- Solo les puedo mandar a ellos porque al pueblo solo pueden acceder aquellos que sean vírgenes!!-
Dicho esto, Komui se lanzó contra las piernas de Lenalee, lloriqueando y quejándose de la misión. Cross, por su parte, había mirado de reojo a Lavi, con un gesto que claramente decía "en serio"? Lavi se sintió todavía más hundido en la miseria.
Kanda lo observaba todo refunfuñando acerca de lo idiotas que eran todos los presentes mientras Allen seguía como petrificado.
Cross suspiró abiertamente.
- Deduzco que también querías mandar a Allen, no?-
- Si, por que?- preguntó Komui, deteniendo brevemente sus sollozos.
Casi por primera vez desde que entró Cross, Allen reaccionó. Su cabeza se giró hacia donde estaba Cross, clavándole la mirada en la nuca. Su gesto seguía siendo indescifrable.
- Entonces no tenía que haberme dado tanta prisa.- sentenció Cross. Al ver que el resto no entendía, continuó.- De cualquier manera, seguramente Allen no podría haber realizado esa misión.-
Solo tardaron unos segundos en comprender aquellas palabras. Súbitamente, todas las miradas estaban centradas en el más joven de los exorcistas, que no despegaba su mirada de Cross.
-Maestro.- aunque nivel de voz que mantenía seguía siendo bajo, el tono había sido amenazador.
- Nunca os habéis preguntado por que el chico le tiene tanto pánico al alcohol?- prosiguió Cross, como si nada. Todos, salvo Kanda (y Lavi de vez en cuando) que permanecía observando de reojo a Allen para ver sus reacciones, volvieron a centrar su atención en el general.
- Maestro- volvió a repetir Allen, un poco más alto.
- No me extraña que se traumatizara un poco, pero creo que es un exagerado. Solo por despertarse, tras haber ingerido cantidades sobrehumanas de alcohol, rodeado de varias mujeres desnudas y semidesnudas no creo que sea motivo suficiente como para temer de ese modo la bebida. Además, ni siquiera recuerdas lo que pasó, por lo que no deberías sentirte tan…-
- CROSS!- advirtió Allen, ya no solo con la voz sino también con los ojos. Allen estaba claramente abochornado por lo que Cross estaba diciendo, pero su mirada era firme, y amenazante.
- Que pasa, estúpido discípulo? He tocado alguna fibra sensible?-
- A que viene esto ahora, si puede saberse!? – Allen estaba muy cabreado y ninguno de los presentes había visto una situación en lo que eso acabara bien.- Además, fue por culpa tuya! Si no te hubieras empeñado en conseguir el maldito premio en metálico de aquella competición… Que es lo que pretendes, humillándome de esa manera?-
- Humillarte? A mi eso no me parece algo humillante.- terció Cross, que se había puesto de pie para hablar cara a cara con su discípulo.
- No se te ocurra compararme contigo, Cross. Yo no soy como tú, por suerte.- le espetó Allen. Las miradas asesinas que le estaba lanzando al general bien podrían rivalizar con las de Kanda, lo cual dejó sorprendidos al resto, que nunca habían visto a Allen tan a la defensiva.
- Eso está claro. Yo no habría desarrollado una fobia por las mujeres como tú tras esa situación.-
Aquella declaración confundió, aún más si cabía, a los dos jóvenes exorcistas. Tanto Kanda como Lavi creyeron no haber oído bien. Allen fobia a las mujeres? Después de lo bien que se desenvolvió con ellas en la anterior misión? Y acaso no era Lenalee su mejor amiga?
- Eso es una auténtica bobada.- le contestó Allen de mal humor y mirando hacia otro lado.
- Ah, si? Y entonces por qué te mareas y sientes algo cercano a las náuseas siempre que una mujer ligera de ropa se te acerca? Lo que me lleva a la siguiente pregunta: como lograste cumplir la misión anterior? Esa en la que tuviste que seducir a una mujer.- Cross enfatizó las últimas palabras con malicia.
Allen le miró con cara de incredulidad.
- No me digas que solo para eso… solo por tu maldita curiosidad… has tenido que sacar ese tema, delante de todos?-
- Pues sí. Y ya te he dicho que yo no lo veo como algo tan malo. Y bien, me respondes?-
- Ahora te quedas con las p… con las ganas. Si es a joder a lo que juegas, Cross, eso lo podemos hacer los dos.- le desafió Allen.
- Grandes palabras para alguien tan chico.- Komui no podía saber como Cross se atrevía a actuar como si nada delante de Allen. El científico estaba seguro que nunca antes habían visto a Allen tan sumamente cabreado, hasta el punto de ser maleducado y de parecer estar dispuesto a destrozar al primero que se le cruce por delante. La habitación estaba rodeada de un aura gélida que despedían esos dos (eran momentos como ese en los que se notaba el tiempo que habían estado juntos)
- General, creo que esto está llegando demasiado lejos. Les agradecería a los dos que pararan de inmediato.- terció el chino. Por nada del mundo quería que Allen siguiera en ese estado, sintiéndose tan incómodo. Era casi antinatural verle así.
- Si, es cierto. Ya es hora de que regrese a Central o esos estúpidos se pensarán que he logrado escaparme. No me apetece que vuelvan a seguirme a todas partes como al principio.- Cross se rascó la cabeza, como si todo ese asunto de la urna fuese una tontería. – Tú, ven aquí.- le indicó a Allen.
Este no se movió. Es más, seguía mirándole desafiante.
- Te he dicho que vengas aquí.-
- Esa es otra.- empezó Allen, con una sonrisa agria que no le pegaba para nada.- No se suponía que me habías prometido que nunca iba a pasar esto? También resulta que no eres un hombre de palabra?- el tono medio burlón y medio acusador que había usado el joven provocó que a los presentes les recorriera un escalofrío por la espalda. Esta faceta de Allen les intimidaba un poco.
- Acaso no has oído todo lo que ha dicho Komui antes, idiota? No tengo elección si quiero terminar con este asunto pronto.-
- Ahora es culpa mía que no seas lo suficientemente fuerte, no?-
- Mira quién fue a hablar. Te recuerdo el por qué del sello?- Cross sonrió, triunfante. Sabía de sobra que Allen no se arriesgaría a que Cross revelara esa parte de su pasado. No después de la información sobre su vida que acababa de dar. Cross lo había calculado todo de antemano para que Allen no osara a negarse a que le quitaran el sello.
No que él se lo reprochara. La última que Allen estuvo sin ese sello…
Allen se limitó a fulminarle con la mirada, aceptando la derrota.
- Bien, ahora ven aquí y muéstrame la espalda.-
A regañadientes y con toda la parsimonia que pudo, Allen se acercó a Cross y le dio la espalda. Al cabo de unos segundos, su camisa desabrochada le caía por los hombros, dejando a la vista un torso masculino de líneas delicadas, pero de músculos definidos.
Temiendo no poder controlarse, Kanda miró para el otro lado, sin poder evitar que un ligero sonrojo apareciera en sus mejillas. Para su horror, tanto Lavi como Lenalee también estaban sonrojados debido a la visión, salvo que ninguno de ellos había tenido la decencia (o la necesidad) de apartar la mirada.
Cross, por su parte, examinaba la espalda de Allen, pasando un dedo por la tersa y suave piel que había justo en la mitad de sus omóplatos. Cross presionó en un punto específico y, de repente, un enorme dibujo, semejante a un tatuaje, apareció en la piel del joven. Era un dibujo abstracto, pero elegante, que trazaba las curvas del cuerpo del albino a la perfección.
Komui observaba por detrás del general, fascinado. De pronto, una voz le sacó de su ensoñación.
- No me lo irás a quitar aquí, no?- preguntó Allen, con cierto nerviosismo.
- No seas bobo, eso sería catastrófico. Ve a tu habitación, iré dentro de un rato.- mientras el chico volvía a colocarse la camisa le lanzó una mirada acusadora a Cross.- Tendré que explicarles las nuevas medidas que se deben de tomar a partir de que te quite el sello, no?-
- Tsk.- chasqueó la lengua Allen.- Esto es un auténtico inconveniente, maestro. Más vale que te des prisa en realizar tu trabajo.- dicho esto, Allen se dirigió a la salida, sin querer mirar a nadie.
- Confió en que sabes y cumplirás las restricciones que vas a tener que soportar durante un tiempo, no?- preguntó Cross, suspicazmente, antes de que Allen hubiese recorrido ni la mitad del camino hasta la puerta.
Allen no se giró, pero asintió con la cabeza. Siguió su camino hasta la salida. No obstante, al cruzarse con Kanda (lo cual era inevitable, pues estaba en su camino) no pudo evitar levantar la mirada hacia el japonés. Sus ojos se cruzaron a medio camino. En los ojos de Kanda se reflejaba cierta incredulidad y dolor por la información que había aprendido aquel día mientras que en Allen se podía ver una pequeña y avergonzada disculpa.
Ninguno de los dos sabía por qué habían dejado entrever de esa forma al otro sus pensamientos, pero no pudieron evitarlo.
Pronto Allen había abandonado el despacho de Komui y se dirigió hacia su habitación (no sin dar antes un portazo)
- Bien, general, quiero que me expliques exactamente lo que acaba de pasar aquí- demandó Komui.-
- No tengo por qué. Este es un asunto entre Allen y yo. Y estoy seguro de que él piensa igual.- añadió Cross, al intuir la réplica del chino.- Ahora escúchame tú. Desde el momento en el que le quiete el sello a Allen, este tendrá prohibidas las misiones.-
- C-cómo, por qué?- preguntó Lenalee, alarmada.
- Porque en su estado será mejor que no salga de la Orden. Es más, tampoco saldrá de su habitación más que para ir al baño. Llevarle la comida, que no vaya al comedor. Tampoco podrá hablar ni acercarse a nadie, entendido?-
- General! Esas medidas son demasiado crueles! Eso significaría el aislamiento total!!- exclamó Komui. Ahora entendía a la perfección el cabreo del joven exorcista. Para alguien como él, estar encerrado negándosele la posibilidad de ir a cazar akumas debía de ser frustrante.
- Son necesarias. También necesitaré una túnica negra holgada, de mangas largas.-
- Y para que, si puede saberse?- preguntó Kanda, intentando que su voz resultase indiferente. La verdad es que no le estaba haciendo gracia lo que estaba oyendo. Según Cross, sería incapaz de hablar o de ver al Moyashi. Una cosa era que él quisiera evitarle y otra muy diferente que le negaran su presencia.
- No te incumbe.- le esperó el general.
- Claro que nos incumbe, general. Allen es nuestro amigo.- terció Lavi, que había adoptado un gesto serio. Él conocía la necesidad de Allen de liberar las almas de los akumas. Por lo visto, el trabajo de Cross iba a requerir tiempo, un tiempo que quizá desquiciara al pequeño.
- A mi también me gustaría saber la razón de tales medidas, general.- le informó seriamente Komui.
Cross suspiró, derrotado.
- Sois unos metomentodos. Si tanto queréis saberlo allá vosotros. Para que lo sepáis, el aspecto que tiene Allen ahora mismo no corresponde con su verdadero cuerpo.-
- A-a que se refiere con eso, general?-
- A que el sello sirve para que el chico adopte una apariencia "casi" normal. Su verdadero aspecto es demasiado… problemático. Para Allen era imposible andar entre el resto de gente normal antes de que le implantara el sello. Estáis contentos ahora?-
Al repasar las caras de aquellos que compartían estancia con él, estaba claro que contentos no era precisamente la palabra. Cada uno a su manera, se mostraba en aparente estado de shock.
Decidiendo que allí ya no hacía más que perder el tiempo, se dirigió a Komui.
- Bueno, pues me voy a poner manos a la obra. Pasaré por alguno de los laboratorios en busca de la túnica para Allen. No se te olvide informar a toda la Orden de las nuevas medidas que se deben adoptar con respecto a Allen, de acuerdo? En cuanto termine me iré. Te mantendré informado de mis progresos con la urna, Komui.-
Este no le respondió en ningún momento, pues seguía digiriendo el hecho de que el que habían conocido hasta entonces como "Allen" no había sido más que una máscara.
Cross no se sintió ofendido ante la falta de respuesta del supervisor (es más, se la esperaba sabiendo lo mucho que se implicaba con los exorcistas) Quizá se sintió un poco más sorprendido por la reacción de los otros tres. Vale que eran los supuestos amigos de Allen, pero tampoco era para ponerse así.
Lo que más le llamó la atención fueron las idénticas reacciones de asombro, incredulidad y dolor de los dos chicos, cuando se suponía que ninguno de los dos tenía o quería tener sentimientos.
- Parece que las cosas se te han complicado bastante, eh, Allen? Incluso con ese cuerpo que tienes ahora…-
Y sin añadir nada más que un simple gesto de despedida con la mano, Cross se marchó del despacho de Komui en dirección a la habitación de Allen, donde le arrebataría la libertad temporalmente.
Vaaale, hasta aquí. Dejaremos las reflexiones de los personajes para el proximo capitulo. La proxima saga se titula "El Caballero Negro"
Muchas gracias a Shiji, SeikaDragon, rohvandutch, Akari Sakurazuka, Kini-Ainotsuki, Kyoko Himura, Muffin-cake, Mireya Humbolt, Riznao, Shiori-Agito-Hichigo, Cold-Sesshy, niel, Cissy Black-Potter yyyyy Chibi-Hinata por vuestro apoyo y comentarios!!
Respondiendo a reviews: Desde el principio tenia pensando en no enviar a Allen. Esta mision no es mas que para quitarme de encima a Lavi y Kanda (de que modo si no podría entrar el tercer pretendiente? ) Y lo de que Allen sea virgen o no... ni el mismo lo sabe, pero esta seguro que aquellas mujeres se divirtieron de lo lindo con el.
Nos vemos!! Kyuxan.
