El diario de Haruhi

Capítulo 3 "El secuestro de Kuma-chan"

Veo que la revista de Renge es todo un éxito. Me alegro mucho por ella, trabaja demasiado –dijo Tamaki mientras se dirigía al club.

Supongo que sus ganancias cada vez son mayores –contestó Kaoru

Eso es un hecho –comentó Haruhi mientras cruzaba los brazos.

¿Por qué estás tan segura Haru-chan? –preguntó Honey intrigado

Haruhi está segura porque Renge habla de las únicas personas interesantes en este instituto: nosotros. Aunado a eso, utilizó nuestro evento para quedar bien con las clientas y como indiscutiblemente lo logró; ellas aman su revista, las trivialidades que escribe acerca de nosotros y lo más importante, les fascina tener la oportunidad de confesar "secretamente" su amor a través de la publicación de pequeñas y sosas cartas de amor dedicadas a nuestro club –dijo Hikaru con un tono de voz colosalmente petulante

Hikaru ha hecho un análisis perfecto de la situación. Por lo que ha dicho, me doy cuenta que también permaneció despierto hasta el final del evento; pensó Haruhi.

Considero que no deberías ser tan soez, deberías estar agradecido con todas esas señoritas que nos aman incondicionalmente. ¿Sabes? Me decepciona profundamente escucharte hablar de esa manera, te he fallado como rey -dijo Tamaki dramáticamente

No puede ser… ¿acaso jamás se cansará de tratar de ser siempre el protagonista?; pensó Haruhi mientras volteaba los ojos. Para su buena suerte Tamaki no alcanzó a notarlo.

No creo que valga la pena discutir ese punto milord, el amor de nuestras clientas no puede ser incondicional –agregó Kaoru tajantemente

¡Ya llegamos! –dijo Honey mientras abría la puerta de la sala y entraba apresurado a la despensa. Los hosts jamás lo habían visto actuar de manera tan ansiosa así que lo siguieron con la mirada hasta que el adorable muchacho se perdió de vista detrás de tantos cajones, gavetas y puertas abiertas.

Creo que deberíamos ir a ayudar a Honey-sempai –comentó Tamaki mientras se aproximaba a la despensa.

No… es mejor permanecer aquí, no deberíamos interrumpir a Honey-sempai –comentó Haruhi serenamente

Si Haruhi lo dice es por algo… Debe ser la famosísima intuición femenina; suponemos que ella debe de tenerla. Tal vez poco desarrollada por cuestiones obvias… pero ese no es el objetivo de nuestro comentario. En síntesis, deberíamos hacerle caso a Haruhi –dijeron los gemelos Hitachiin mientras se sentaban tranquilamente en un amplio sillón rojo.

¿Qué quieren decir con la frase: "poco desarrollada por cuestiones obvias"? No se hagan los graciosos conmigo, obviamente tengo intuición femenina. ¡Soy una chica por si no se han querido dar cuenta par de retrasados!, pensó Haruhi mientras se sentaba en una apartada silla frente a la ventana principal.

Después de pensarlo un instante y darse cuenta que Hikaru y Kaoru tenían razón, Tamaki hizo lo mismo. Se sentó frente al piano y comenzó a hojear unas partituras de Mozart. Después de algunos minutos de paz y tranquilidad, un grito desgarrador rompió el silencio en el que todos estaban inmersos.

¡Honey-sempai! –gritaron todos al unísono para después correr rápidamente a la despensa. Al llegar ahí, encontraron a Honey de pie dándoles la espalda… Los hosts no sabían que era lo que sucedía en ese momento. Honey estaba petrificado y con la mirada fija en un rincón… absorto en sus pensamientos. Nadie osaba acercarse; ni siquiera intentaban hablarle. Nadie se movía dentro de esa habitación. Así pasaron más de cinco minutos hasta que Haruhi se aproximó a Honey. Al sentir cerca su presencia, Honey se arrojó a sus brazos y comenzó a sollozar incontrolablemente. Haruhi no sabía que hacer así que lo envolvió con sus brazos tiernamente. Honey estaba destrozado y furioso… no sabía que sentimiento era más fuerte si la ira o la tristeza. Los demás integrantes del club los observaban fijamente, jamás creyeron llegar a presenciar una escena como la que estaba aconteciendo.

Creo que debemos retirarnos –susurró Tamaki discretamente.

Los gemelos asintieron con la cabeza y sigilosamente comenzaron a caminar con dirección a la salida mas cuando estaban cerca, un conjunto de shirukens a travesaron el aire y cerraron la puerta. En segundos, los hosts siguieron mentalmente la trayectoria que debían haber seguido los discos en forma de estrella y al conocerla, voltearon inmediatamente al punto de origen. En ese momento alcanzaron a distinguir una sombra; había una persona más en la habitación. Al darse cuenta que había sido descubierto, el individuo corrió hasta la ventana más cercana y se lanzó al vacío.

Este es el producto de mi ociosidad nocturna. Espero que los haya entretenido un rato. Nos vemos en el siguiente capítulo. Si sienten la necesidad de dejar un review, por favor no lo duden… sus sugerencias, opiniones y comentarios serán bien recibidos.

Arrivederci,

Annie Masefield M.