Dear Narcissus (Traducción)
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Disclaimer:Los personajes de esta historia son propiedad de J.K. Rowling y la Warner Bros. El fanfic tampoco me pertenece, es una historia escrita por Death of the Endless y lo voy a traducir con permiso de ella.
Sumario: Lucius tiene diecisiete años, es un veela, y se encuentra muy, pero muy frustrado… pero entonces… aparece Remus.
Parejas: Lucius Malfoy/Remus Lupin
Aclaraciones: Esta historia es un AU, contiene OOC (Out of Character), y contiene escenas NC-17. Pueden encontrar la historia original en la página de con el mismo nombre.
Le agradezco a Angeli por betear este pequeño fic, ¡Gracias niña!
Aclaraciones de Lectura:
-Letra normal, entre diagonales-: Dialogo
Letra normal: Relato
Letra Cursiva: Pensamientos
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Dear Narcissus
and so you felt and you're still here
and so you died and you're still standing
and so you softened and you're still safely in command
self protection was in times of true danger
your best defense to mistrust and be wary
surrendering a feat of unequalled measure
and I'm thrilled to let you in
overjoyed to be let in in kind
- Alanis Morisette, Surrendering
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Segunda Parte
Remus realizo su camino por el castillo lo más rápido que pudo, tenia un extraño presentimiento de que ya era tarde, pero se lo atribuía a los nervios. En cualquier de los casos, se sentía muy afortunado, ya que Filch no lo había pillado, ni tampoco ningún maestro. Se paro un momento en una ventana mirando fijamente al sauce boxeador en las afueras del castillo, se veía muy amenazante allí en los terrenos. La pálida luna derramaba su luz sobre todo, haciendo que todo se viera vagamente azul.
Por otra parte no pudo evitar tiritar debajo de la capa, no sabia si de miedo o de anticipación, aun así se dirigió caminando rápidamente hacia fuera lo más rápido que pudo.
La túnica realmente era muy acogedora y abrigadora, se deleito por esas sensaciones antes de tomar cuidadosamente el nudo que se encontraba escondido entre unos arbustos, lo jalo y verifico que el árbol estuviera en calma y se quedara quieto, tomo un respiro profundo y después entro.
El túnel estaba oscuro y frió, pero aun así siguió, ya sin miedo, después de todo, ya lo había recorrido muchísimas veces antes.
-Lumus- susurro y siguió caminando.
El hechizo no le proporciono tanta luz como había esperado, pero por lo pronto le dio algo de comodidad. Él se sintió algo solo, y se pregunto si todo eso no era nada más que una broma que le habían hecho, pero por otra parte ¿Y si no era una broma?, que estuviera allí solo significaba que estaba loco, se encontraba caminando para encontrarse en secreto con Malfoy, y cuanto más se acercaba mas al cuarto secreto, mas asustado se sentía.
Justo cuando había decidido no seguir, vio una abertura por el pasillo, y un tenue pero calido resplandor provenía de allí. Con curiosidad, pero aun nervioso, se obligo a si mismo a caminar hacia el.
-¿Hola…?-llamo antes de que se pudiera detener ¡Estúpido!¿Por qué tenias que hacer eso?¡Estúpido!¡Estúpido! y además de eso, el había sonado como una chiquilla, perfecto…y antes de ponerse mas nervioso, camino rápidamente y entro a la habitación.
Ahora no podía salir a tomar un respiro.
El horrible cuarto donde había estado muchísimas veces convertido en hombre lobo, ahora lucia completamente diferente, obviamente Lucius lo había redecorado, lucia maravilloso, a pesar de la enorme cama con doseles que lo hizo enrojecer intensamente, también había velas por todos lados y a un lado de la cama se hallaba una pequeña mesa que se encontraba llena de comida, también noto que no había donde sentarse.
Aparte, las feas paredes estaban cubiertas por gruesas cortinas de terciopelo que colgaban desde el techo hasta el suelo. De hecho, estar rodeado de tantas telas, hacia que Remus se sintiera dentro de una enorme almohada. Se sentía… cómodo, incluso seguro, aunque, si pensaba sobre eso, el color rojo en todo, hacia que sus mejillas se sintieran mucho más calientes.
-¿Admirando mi trabajo?
La sedosa voz detrás de él lo hizo dar un salto –Es lindo- dijo a través de sus labios resecos.
Lucius parecía muy contento con lo que había dicho, y el silencio entre los dos era cómodo. Remus noto que el Slytherin llevaba una impresionante túnica muy fina y de color azul. La calidez del cuarto lo forzó a quitarse la capa de invisibilidad, y se estremeció de pensar en la ropa que usaba debajo de su hermosa túnica de invierno, no era su uniforme escolar, oh no, aunque no lo había hecho pensando en lucir bien, el llevaba puesto una túnica sencilla que su madre había ello para el, le pareció mejor ponerse esa en lugar de su andrajosa y desgarrada túnica escolar, ante eso se mordió el labio y de nuevo sintió el extraño sentimiento de vergüenza e incomodidad.
Lucius pareció no haberse dado cuenta, o quizás solo se mantuvo impasible, luego le ofreció a Remus un vaso lleno de algo, este lo tomo y lo vació de un solo trago, aun sin saber que era, al notar el fuerte sabor hizo una mueca y se sonrojo, una suave risa lo sorprendió fuera de guardia, el jamás había escuchado reír a Lucius.
-Siéntate conmigo.
La oración fue hecha de manera imperativa, pero fue dicha de manera tan suave que Remus obedeció antes de darse cuenta de lo que estaba haciendo. Ambos se sentaron en la enorme cama. Remus se sentó de manera que había algo de distancia entre él y el peligroso chico sexy mayor que él.
Lucius estaba muy complacido, prácticamente seguro que ya tenia a su pareja, obviamente se había rendido, eso demostraba el hecho de que tuviera puesta su nueva túnica y también que había obedecido todo lo que el había dicho. Ahora el solo tenia que dejar pasar poco tiempo antes de poder tomarlo, de hecho ya podía sentir la presión y frustración naciendo en el.
Remus tomo otro trago de lo que fuera que estaba tomando y sonrió un poco, se empezaba a sentir algo mas relajado.
-Así que…- dijo –Supongo que este es el momento en que vamos a hablar.
Lucius asintió y trato de no perderse ningún detalle del joven mago que se encontraba enfrente de el, como por ejemplo, como sus labios se presionaban al borde del vaso, como su lengua salía rápidamente para lamer las pequeñas gotas que estaban en sus labios, como su cabello reflejaba la luz del fuego de la chimenea y de cómo las sombras se movían en su suave piel…
-No creo que yo sea tu pareja.
No registro la afirmación a la primera, era como si sus oídos se hubieran rehusado a hacer llegar la información a su cerebro (Yo no voy a decirle, ¡Mejor tu dile!) pero cuando lo proceso, endureció el rostro, su momentánea debilidad fue olvidada y se volvió frió nuevamente. Remus aun no se había dado cuenta del cambio del veela, su vista estaba puesta a sobre el vaso, luego poso su mirada en el rojo de las cortinas.
-Yo… yo creo que tú estas equivocado-dijo y finalmente volteo a mirar a Lucius, y la vista que obtuvo no le causo miedo, al contrario, era como si estuviera viendo una pintura, una inofensiva pintura, aunque, vagamente erótica. Pero entonces cometió un clásico error, trato de suavizar la situación con una risa.
-Digo… es completamente absurdo cuando uno lo piensa- dijo con una gran sonrisa –Digo…¡Tú y yo!-dijo y rió nuevamente.
Una parte de su cerebro le advirtió que si seguía con eso, iba a sufrir una muerte terrible y dolorosa muerte.
-¿En serio…?-dijo Lucius con una suave pero furiosa voz, y entonces se dio cuenta de que Remus manejo la situación peor de lo que pensó y le dijo
-Vamos a hacer un pequeño experimento, ¿Esta bien…?¿Me puedes conceder quince minutos para probarte que eres mi pareja?
Por como lo dijo más bien se trataba de una orden y no de una pregunta, Remus sintió miedo nuevamente, era como si le pidieran que saltara de un edificio en llamas, aunque, tuvo que admitir que era una oferta justa.
Sonrió temblorosamente –De acuerdo, entonces… quince minutos- dijo y le ofreció la mano a Lucius como para cerrar el trato, pero este la ignoro.
-Quítate la ropa- ordeno como si nada, y comenzó a desnudarse, la quijada de Remus cayó de impresión.
-¡Que!¡Pero…!¡Eso no fue lo que yo quise decir!- aulló y rápidamente miro a otro lado lejos de donde Lucius se desnudaba.
-Tú me diste quince minutos, y te lo voy a probar, quítate la ropa, no lo voy a volver a repetir.
Remus se cubrió los ojos casi totalmente, ahora se sentía como un estúpido chiquillo y bajo su mano, y se obligo a si mismo a no ver mas debajo de la clavícula de Lucius.
-¡Por supuesto que no lo haré!- dijo enojado -¡Yo pensé que nosotros íbamos a hablar!
Después de dejar bien claro eso, camino hacia la puerta, pero Lucius fue mas rápido y con un movimiento de su varita cerró y bloqueo la puerta.
-Abre la puerta Lucius-dijo Remus bruscamente, pero nada paso y se volteo de nuevo hacia el otro.
-¿Por qué haces esto?-de nuevo se lo pregunto bruscamente, su corazón golpeaba salvajemente contra su pecho, estaba tan asustado que en su boca sentía un sabor como a metal.
-Tú eres mío… Solo déjame tocarte, solo por un segundo… y veraz que es verdad- le siseo Lucius con los ojos brillando como fuego.
Aunque no fuera consiente de ello, Lucius parecía un demonio a la luz de las velas. Se veía hermoso desnudo, pero era de ese tipo de hermosura peligrosa, esa que tu instinto te dice que es mejor disfrutar desde muy lejos. El largo y plateado cabello reflejaba la suave luz, los labios fruncidos y la amenazadora mueca y sus ojos, bueno… eran un camino abierto al fuego en el que ambos se podían consumir.
Remus trago saliva, su cuerpo si quería…, pero el no se podía permitir eso, pero el cosquilleo por el miedo era casi tan fuerte como el de la excitación- El único problema es pensó Remus algo mareado que los dos ya casi son uno.
Los segundos fueron eternos para Lucius, quien finalmente perdió el control y prácticamente se tiro sobre un asombrado hombre lobo. Uno de sus brazos se enrosco en la cintura del castaño como si fuera una serpiente y enterró la otra en suave cabello y tiro de el rudamente hacia atrás con el fin de dejar su cuello expuesto.
Entonces el rubio siseo algo que Remus no escucho, ya que su mundo exploto por un intenso dolor, ¡Lucius lo estaba mordiendo!, desde el accidente de su infancia, Remus le tenia un horrible miedo a las mordidas, y ahora el lucho por su vida.
-¡Por favor para!¡Déjame, para, por favor para, por favor…!- suplico, y en medio de su "inconciencia", Lucius sintió como su pareja gritaba por el dolor.
Lentamente dejo de morder, succionar y lamer de una manera fuerte, y lo comenzó a hacer de una manera cariñosa, delicada y tierna. Luego noto con inmenso placer la erección de Remus presionarse contra él, Remus le tomaba los hombros como si en eso se le fuera la vida y tomaba un fuertes respiros, Lucius le besaba suavemente el cuello y de vez en cuando daba una pequeña mordida pero esta vez con suavidad, Lucius aun mantenía el fuerte pero suave agarre sobre su cabello, y ahora dirigió su cara para que se pegara a la suya para de este modo poder besarlo.
Remus estaba perdido…
Tan pronto como sintió los labios del rubio abrió la boca por instinto y Lucius gruño en aprobación. En realidad Remus ya no era el que pensaba, mas bien era el lobo dentro del él, el que lo hacia.
Una vez que había probado le fortaleza del otro chico con gusto se había sometido, el lobo también había encontrado su pareja, Remus se movió torpemente y se presiono contra el fuerte cuerpo desnudo.
Luego abrió los ojos algo mareado y se dio cuenta de que estaban cerca de la cama. La criatura lo estaba reclamando… Lucius…le dio vuelta y se presiono contra su espalda. Y el duro miembro de Lucius estaba presionando entre sus nalgas… ante eso Remus salto y trato de dar la vuelta nuevamente.
-¡Espera! Esto es muy pronto,¡Yo quiero esperar!- murmuro frenéticamente a través de sus hinchados labios.
Esos pensamientos fueron desechados cuando Lucius le abrió la túnica y busco algo adentro… los largos dedos rápidamente encontraron lo que estaban buscando, y a Remus solo le quedo arquear la espalda y gemir. ¡Nunca nadie le había tocado allí, jamás…! Además ahora ya no le molestaba las mordidas que Lucius le daba, el miedo se había ido muy, pero muy lejos, ahora el fue quien froto su trasero contra la erección del otro chico y también se presiono contra el.
Y el resultado fue instantáneo y violento, de pronto se encontró sobre un montón de suaves almohadas y lanzo un grito ahogado cuando sintió que sus pantalones le fueron arrancados, una parte de el quería decirle al rubio que fuera mas despacio, por que en realidad si tenia algo de miedo, pero había otra parte de el que lo necesitaba desesperadamente.
El necesitaba ser necesitado.
El necesitaba ser poseído.
Pero no hizo nada mas que cerrar los ojos y morderse la mano cuando sintió unos dedos tratando de entrar en el con algo de dureza.¡El dolor no era algo bueno…! Aparte sentía unas posesivas manos vagando por su cuerpo deleitándose por el, pero al mismo tiempo sosteniéndolo firmemente por si intentaba rebelarse. Algo avergonzado por eso, llevo su mano hacia abajo entre sus dos piernas, y se comenzó a tocar a si mismo, para poder disminuir el intenso dolor en su entrada, aunque ese dolor se sentía muy bien también, pero en cierto modo, otro tipo de placer lo hacia sentir seguro, mucho mas seguro.
Y de repente sintió una cachetada en su trasero que le escoció y al mismo tiempo le hizo gritar.
-No te toques si no te estoy viendo- susurro una suave voz en su oído, y sintió un cosquilleo en su miembro y sintió como reaccionaba. Entonces el rubio lo tomo del cabello, he hizo que se sentara ante el, Remus se sonrojo furiosamente y trato de cubrirse, pero Lucius no se lo permitió, mas bien le tomo las muñecas y le sonrió malignamente.
-Oh… no…- susurro –Te vas a tocar y yo te voy a ver.
Remus lo miro a los ojos tratando de pedir clemencia con los ojos, pero los ojos de Lucius no mostraban ninguna piedad, al contrario, llevo las manos de su pareja a su miembro y lo dejo que comenzara a acariciarse como lo había hecho antes. Así que Remus se empezó a acariciar y hecho la cabeza hacia atrás, aun tocándose descaradamente, Lucius solo miraba tranquilo y distante pero los ojos le quemaban, luego noto que Remus se lamía los labios, su piel estaba lleno de pequeñas gotas de sudor, y su respiración se volvía algo irregular; el comenzó a bajar su mano terriblemente lentamente, y tenia una amplia sonrisa.
Remus abrió sus ojos cuando sintió esos insistentes dedos en su entrada, pero esta vez, el se empujo hacia ellos y gimió cuando entraron mas en el.
-Lucius, por favor…- pidió y Lucius encarno una ceja fríamente.
-¿Si Remus?¿Quieres algo?-dijo y vio como los labios de Remus temblaban por el esfuerzo de contenerse.
-Todo lo que tú quieras… ¡Pero que sea ya!-grito con fuerza y apretó su trasero alrededor de los dedos dentro de el.
Vio el brillo peligroso en los ojos de Lucius y sonrió coqueto, en ese momento se sentía tremendamente desvergonzado, era como si lo que estaba haciendo en ese momento no fuera a afectar al mundo exterior.
No protesto cuando Lucius le dio la vuelta y lo posiciono sobre su rodillas, manos y codos sobre la cama, una mano le sostenía el cuello para que se quedara en esa posición, que mas bien era de rodillas y cabeza, lo cual la verdad lo hacia sentir indefenso y expuesto, y un poco del miedo anterior regreso aun a pesar del ambiente de lujuria.
-Lucius- fue lo único que dijo, su nombre, pero Lucius capto el miedo en su voz y se acerco al nivel de su cara.
-Remus- dijo suavemente, y le acaricio la espalda y luego su rostro, Remus cerró sus ojos y presiono sus labios contra la pálida mano en su cara.
Pero entonces el tierno momento paso y el hambre regreso a Lucius, se posiciono detrás se Remus y lo sometió a un fuerte agarre en las caderas, suficientemente fuerte como para dejar marcas, el chico debajo de el gimoteo, pero el solo sintió el poder y tomo conciencia de que estaba a punto de reclamar a su pareja, Siiii…
Sin previo aviso, comenzó a sentir que algo enorme y duro empezó su camino hacia adentro de el. Remus sollozo y abrazo fuertemente una almohada, el dolor era terrible, pero el sabia que iba a ser mejor, el estaba seguro… el dolor era delicioso. Luego decidió abrir mas las piernas para así hacerlo mas fácil.
Luego se dio cuenta de que todo el miembro del rubio ya estaba dentro suyo, cada centímetro, y no se había dado cuenta de que había estado conteniendo la respiración, pero ahora tomo un gran respiro, y tampoco se dio cuenta de que iba a pedir clemencia.
-¡Por favor Lucius, por favor, por favor, por favor! ¡Oooohhh! ¡Por favor! ¡Tómame ya!- susurro desesperadamente y se retorció debajo del posesivo veela.
El que había estado esperando tembloroso ese momento; que Remus se lo pidiera así, provoco que rechinara sus dientes y enterró sus uñas en la suave piel del dispuesto cuerpo debajo de el, sus uñas dejaron rasguños en toda la piel, luego tomo las caderas de Remus y comenzó a moverse dentro de el, primero lento, después mucha más fuerte.
El pobre hombre lobo gritaba por dolor y excitación, era mucho para el, pero cada vez que pensaba en el sentimiento de unión, se sentía abrumado y empujaba hacia atrás contra la entrepierna de su tormento.
De repente, en un rápido movimiento, el fue jalado hasta quedar sentado en el regazo de Lucius, lanzo un grito ahogado por el repentino cambio de posición dentro de él, pero se inclino hacia atrás obedientemente, la mano en su cabello volvió y nuevamente lo sometió a un fuerte agarre.
-¿A quién le perteneces?
El suave susurro tenía que ser una pregunta retórica, pensó Remus, en ese momento estaba sentado en su regazo y empalado, como si fuera una misma cosa. Tenía una inteligente respuesta, pero su lengua decidió no moverse, su cuerpo le dolía horriblemente en muchos lugares y realmente pensó que no era una respuesta muy inteligente.
-A ti…- contesto dócilmente y Lucius lamió su cuello aprobando su respuesta.
-Buen chico…- susurro y comenzó a acariciarlo.
Remus recobro el aliento y giro su cara para besarle la mejilla tímidamente. El simple gesto hizo que los movimientos pararan y Remus casi se lamenta por dejarse llevar por sus emociones, pero entonces el fue empujado hacia la cama nuevamente, pero esta vez tenia un peso sobre el.
Después de eso, fue tomado con tanta fuerza que lo único que el recordaba era que gritaba y tartamudeaba sobre la almohada por la lujuria cuando el veela lo mordía y arañaba.
La última cosa que el recordaba antes de desmayarse es que sintió un magnifico pero extraño sentimiento, se sentía lleno, ese sentimiento hizo que se sonrojara por lo intenso de las sensaciones, aunque también fue por el violento gruñido encima de él.
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Y entonces despertó.
Ya estaba limpio, y aunque en su cuerpo se podían ver algunos cortes y heridas menores, ya habían sido atendidas, yacía en los brazos de alguien… volteo su cabeza algo dormido y ahogo un grito cuando los eventos de la noche anterior volvieron a su mente. Lucius sonrió posesivamente y apretó su agarre alrededor de la cintura de Remus, estaban en posición de cucharita.
A parte de eso, Remus sintió algo duro contra su dolorida entrada, rodó sus ojos y sacudió la cabeza.
-No en tu vida- dijo firmemente y se acurruco mas contra él, rodó sobre si mismo aun con el fuerte agarre en el, quedando cara a cara, y así permanecieron un rato, cada uno perdido en sus propios pensamientos, entonces Remus sonrió con las mejillas rojas como nunca y beso a Lucius en la boca
-No puedo creer que deje que me tomaras- dijo riendo y escondió su cara en el hueco del cuello de rubio.
Lucius sonrió malignamente y sintió las risitas del hombre lobo.
Iban a tener que acostumbrarse.
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Fin...
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Notas Finales:
Espero les haya gustado, hice esta traducción con mucho cariño para la querida Uko-chan que me la habia pedido.
Por otra parte quiero agradecer a la autora por permitirme traducir esta linda historia. Además si bien la historia termina aquí, puede que en algún futuro, no se si cercano o lejano, tal vez la autora agrande el fic, aunque no es nada seguro.
En fin…
Me despido y hasta la próxima.
Besos
JAZLUPIN
