Bueno , principalmente los personajes de Prince Of Tennis no me pertenecen si no a Takeshi Konomi.
Muchas gracias por sus reviews , ya que son los que me inspiran a seguir escribiendo .
Capítulo 4:
"Es una cita?"
Ryoma se bañaba tranquilamente en su bañera. Estaba mirando una paloma que se asomaba por una de las ventanillas del baño. Realmente estaba aburrido…tener que salir con la nieta de Ryuzaki-sensei era pesado, al menos para él. Miraba sin ánimos aquella paloma que desplegaba sus alas y se preparaba para volar…
-Me pregunto si yo también podré…-susurró mirando la nada. Karupin chapotea un poco y lo revive de su sueño…
-Karupin!-exclamó enojado, mientras el felino lo miraba divertido. Ryoma solo pudo sonreír secamente y salir de la bañera.
Estaba en su habitación con cara de horror al ver las prendas que su padre le había puesto en la cama para que según se las pusiera. Estaban una camisa de cuadros de vestir color azul con un pantalón caki largo y unos zapatos cafés de gamusa. Otra de las opciones era un pantalón negro de vestir largo y una camisa negra de manga corta de botones con unos zapatos negros de charol. Definitivamente su papá , además de anticuado y ridículo , no conocía los gustos de Ryoma…que estaba con un tic en el ojo izquierdo. Tumbó bruscamente esa ropa y abrió las puertas de su guardarropas. Después de unos minutos de buscar , decidió ponerse un pantalón corto hasta las rodillas de color blanco y una playera de color azul celeste con cuello "V" de manga larga. Así era como el debía sentirse lo suficientemente cómodo como para que su día no se arruinara con facilidad…aunque eso era lo que él pensaba.
Tomó rápidamente su cartera y se marchó. Su padre estaba tomando una siesta , así que no era necesario que se enterara…
-Mamá , ya me voy…-gritó Ryoma desde la sala.
-Que te vaya bien Ryoma…-exclamó la señora Echizen desde la cocina. Ryoma salió apresurado y camino rápido hacía el lugar dónde se debían encontrar Sakuno y él. Por suerte, faltaban 10 minutos a las 12:00…así que llegaría a tiempo, aunque sabía que ella se retrasaría mínimo hasta las 12:30. Ya la conocía bien en ese aspecto, y él no se había percatado de eso. Llegó a una banquita del parque y se sentó.
Por otra parte, a esa hora Sakuno apenas salía de su casa…que quedaba un poco más lejos del parque que la de Ryoma. Iva regañándose internamente por ser tan holgazana y tardarse tanto en la ducha…además de tardarse escogiendo que se pondría. Caminaba alterada y apresurada. Eran las 12:15.
Después de diez minutos parada en el semáforo esperando que cambiara a verde, logra llegar hasta con Ryoma. La chica se para y después se encorba ligeramente para tomar aire y respirar después de aquella carrera…
-Gomen Ryoma…-dijo avergonzada y con la mirada en el suelo. Ryoma solo la miró curioso y después dejo relucir una pequeña mueca de satisfacción en el rostro.
-No importa, vamos-dijo levantándose bruscamente y caminando rápido. Sakuno muy apenas podía seguirle el paso.
Caminaron en silencio durante un rato. Ryoma no tenía ganas de escucharla tartamudear y equivocarse, aunque realmente le emocionaba la idea de escuchar su voz que por alguna "extraña" razón era casi como vital para él. La miró de reojo ligeramente y pudo notar como ella no le quitaba la mirada al suelo. Ryoma giró un poco más su rostro hasta poder verla completamente y verificar que era lo que ella hacía exactamente. Solo sostenía su bolsa con ambas manos sobre sus piernas y su cabeza iba en el suelo. Presintió que aquél silencio irracional la estaba poniendo algo triste…puesto que siempre que salían juntos a algún mandado, siempre trataba de sacarle platica…
-Y, que piensas comprar?-le preguntó sin interés para romper aquél silencio. Sakuno lo miró intrigada y sorprendida…
-Ahh pues, pienso hacer algunas compras de mi ropa para la fiesta-dijo sonrojada hasta los pies y con la mirada de nuevo en el suelo…
-Ahh…-solo se limitó a decir eso al faltarle palabras para expresarse.
-Muchas gracias por aceptar venir conmigo-dijo ella mirándolo ya con mas confianza. Ryoma volteó a mirarla sin preocupación y sonrió ligeramente…
-De nada…-respondió con sus visible sonrisa y con la mirada tímida sostenida de Sakuno.
-.-
Ya habían entrado a varias tiendas y Sakuno se había probado ya algunos conjuntos. Ryoma la esperaba casi durmiendose en los vestidores. Después de todo, debía hacer su encargo "completo", refiriéndose a esperarla todo el tiempo que se tardara en probarse mil prendas…
-"Así son todas las mujeres…"-pensó para sí el ambarino. En eso, se oyó la voz de Sakuno…
-Ryoma , si quieres , puedes irte a dar una vuelta mientras termino de medirme estos conjuntos-la voz salía de entre las cortinas púrpuras de los vestidores. Ryoma no dijo nada y decidió obedecer.
Caminaba por el centro comercial con la mirada perdida. La verdad nada le parecía interesante.
Se detuvo en un local de deportes solo a admirar y criticar las raquetas que ahí se exhibían. Después siguió con su camino.
En eso, se encontró con una vitrina de joyas. De entre todas esas hermosas joyas, divisó un hermoso collar de plata con una piedra colo sangre. La miró curioso y juraba que antes había visto ese color en algún otro lugar…hasta qué, ah sorpresa! Descubrió que ese era el color de los ojos de Sakuno. Su mirada se le había quedado grabada puesto que ella siempre lo miraba.
Siguió mirándolo atraído por el intenso color. Luego recuerda una vez que de "casualidad" estaba escuchando una conversación de Ryuzaki-sensei con su nieta…
+FLASH BACK+
-Qué hermoso collar te compraste abuela!-exclamó la pequeña Ryuzaki admirando el precioso collar ondulado con una pequeña joya color azul zafiro colgaba de él…
-Me lo regaló tu padre, Sakuno…-le declaró sonriendo levemente.
-A mí también me gustaría que me regalaran uno así, a mí me encantan los collares!-dijo sonriendole inocente y con la mirada aún en el collar.
-te aseguró que lo harán…-dijo la anciana con una risa ligera.
+FIN FLASH BACK+
Ryoma apoyó la palma de su mano en aquella vitrina perdiéndose en el collar. Un punto más a favor para que comprara el collar y ese sería el regalo perfecto para Ryuzaki. Llamó a la encargada de el local y preguntó el precio. Era más barato de lo que aparentaba…
-Es un regalo para alguna chica?-preguntó sin interés pero con cierta picardía en sus palabras.
-Sí…-dijo cortante
-Es tu novia?-preguntó aún más maliciosa la chica. Ryoma la miró algo perplejo y frunció el ceño. No respondió y se marchó con el collar en su estuche.
Llegó rápidamente hasta los vestidores. Sakuno aún no terminaba de probarse el mar de ropa que se había llevado. Ryoma suspiró cansado y sacó el collar. Miró fijamente el cuarzo y pensó en ella. Lo giraba y volteaba hasta sacarle diferentes ángulos. Absolutamente todos le recordaban a la ojisangre.
-Ya terminé Ryoma!-dijo una voz delicada y lo sacó de su hipnotismo. Guardó rápidamente el collar en su bolsillo y la miró disimulado…
-Ah que bien…-dijo al fin y miraba a Sakuno con un vestido de tirantes color amarillo que resaltaba sus hermosos ojos sangre. Ryoma no pudo evitar embobarse en su mirada inocente.
Al cabo de un instante, ya estaban de regreso en la calle.
-Te…sienta bien ese vestido que compraste-dijo tratándo de aclarar que le estaba dando un cumplido. Sakuno lo captó en cuanto termino de decirlo…
-Gracias , Ryoma-kun-dijo algo ruborizada y apenada. Ryoma sonrió complacido al notar esa timidez que le encantaba de ella. Estaba totalmente fascinado por ella.
Después de unos cortos minutos, llegaron a la casa Ryuzaki…
-Muchas gracias por acompañarme hasta mi casa…-le dijo avergonzada por molestarse tanto en ella.
-No hay problema, ya es algo tarde y no debo permitir que regreses a casa sola…-le dijo casi sonriendo. Sakuno lo miró asombrada y le sonrió al final.
-Gracias…-le dijo y se quedó mirandolo un momento en silencio. Ryoma no le despegaba los ojos de encima. Un suspiro se escapó de los labios de la chica y en cuanto menos se lo esperó Ryoma , los labios de la chica acariciaban tiernamente su mejilla…Ryoma estaba sorprendido por el rose y la chica huyó sonrojada hasta dentro de su casa.
Ryoma caminaba en silencio hacía su casa con una mirada de excitación. Ella nunca había hecho eso, de hecho le pareció algo extraño en ella…pero no pudo evitar emocionarse por aquella reacción de la chica. Acarició suavemente su mejilla y suspiró extrañamente. No era un suspiro común, era de "amor"…
-.-
Llega a su casa y lo recibe su efusivo padre.
-Ryoma! Como te fue hijo?-preguntó abrazándolo y con una gran sonrisa en el rostro.
-"Ahora si me llama hijo verdad? Solo porqué le cumplí su capricho"-dijo arrogante en pensamientos.
-Sí bien…-dijo cortante y frío. Se soltó de los brazos de su padre y se dirigió a la sala cansado. Nanjirou lo siguió gritando
-Cuéntame los detalles! La tomaste de la mano?
-No…
-La abrazaste?
-No…
-La besaste?
Ryoma no respondió y se sonrojó.
-N-No…
-Ah! Dudaste! En serio la besaste?
-No ya te dije que no! Dejame en paz…
-P-Pero…
-Nanjirou ya déjalo en paz…
-Ohh está bien…-dijo decepcionado el señor.
Ryoma ya se encontraba en su cuarto y estaba recostado mirándo el cuarzo color sangre…
-"Sakuno…"-se dijo pensando. Era la primera vez que la llamaba por su nombre. Su rostro se divisó en su mente y sonrió complacido. Apretó el collar entre sus manos y lo condujo a su pecho.Se quedó así unos momentos y después se quedó profundamente dormido…
Bueno espero que les haya gustado este capítulo
El título no me gustó mucho pero ahí ustedes me dicen que tal sí? Solo le ponen aca abajito "Submit Review" y me dejan su comentario
Muchas gracias por sus hermosos reviews
Sayounara
Abby-san
