Bueno , principalmente , Prince Of Tennis no me pertenece , si no al señor Takeshi Konomi…

Hola a todos!! Sigo aquí con éste fic que espero sea de su agrado. Este es el final de mi Fic "Tu eres mi mejor regalo" que es RyoSaku, una de mis tantas parejas preferidas.

Espero y les guste y que me puedan dejar un pequeñito review con su comentario .

POT no me pertenece ni sus personajes, sino al señor Takeshi Konomi.

Capítulo 5:

"Amor Real"

Sakuno descansaba tranquilamente sobre su cama. Aún era temprano pero no tenía intención de despertarse aún, y menos con el dulce sueño que estaba teniendo. Soñaba qué ella ya estaba en su fiesta y todos estaban muy felices, pero por alguna razón ella estaba triste…sentía que le faltaba algo para ser feliz. Salió fuera de la quinta y se sentó en una fuente frente a un hermoso jardín. Su rostro reflejaba tanta tristeza que ella no entendía, que unas lágrimas se derramaron por sus delicadas mejillas. Una mano suave alzó su rostro y su mirada se encontró con unos ojos ámbar tan reconocibles que su ceño se tornó impresionado…

-Por favor no llores…tu rostro no es tan lindo cuándo lo invaden las lágrimas-le dijo una voz tan hermosa qué era difícil compararla con la de un ángel. Una sonrisa alegre se dibujó en su rostro y se sonrojó. Sin ninguna razón visible, el rostro de Ryoma se iba a cercando a el de ella como ella siempre soñó. Sentía su corazón agitado y su cara parecía un semáforo en rojo. Sus labios sobresalieron un poco y cerro sus ojos suavemente. Ya estaban a punto de chocar sus labios cuando…

-Sakuno ya levántate! Tienes que bajar a ayudarnos a preparar la comida para tu fiesta!-avisó su madre gritando desde las escaleras. Sakuno de tanto estar embobada en su sueño, cayó de la cama y terminó con un golpe en la cara.

-Auch!-gimió ella al momento de sentir el golpe. Se levanta aún dormida y después se frota los ojos algo molesta.

-Estaba soñando tan bonito…eso no se vale-dijo a regañadientes. Se cambió de ropa rápidamente y fue a lavarse la cara que parecía la de una bruja, con todo el pelo hecho una maraña. Bajó ya con su pelo peinado en una trenza solamente y con una linda florecita color azul en un lado. Traía una faldita color caki corta y una blusa sin mangas azul cielo en cuello redondo. Era una mañana muy bonita como para no ser algo femenina.

-Ah que bueno que ya despertaste, princesa-dijo su padre besándola dulcemente en la frente. Sakuno protestó sonrojada.

-Padre, ya no soy una niña. Ya tengo 13 años, no me puedes seguir tratando como a una pequeña-le dijo refunfuñando. Su padre se impresionó y después sonrió comprensivo…

-Sí , tienes razón. Lo siento "hija"-dijo con cierto énfasis en sus palabras. Sakuno sonrió ya mas convencida. Le dedicó una última sonrisa a su padre y se dirigió con su abuela. Cuándo iba en camino, tumbo sin querer una hoja de papel con letras escritas. Miró curiosa los nombres que llevaba escritos…

-"Tomoka Osakada, Horio Satoshi, Ryoma Echizen…"-se detuvo en ese último nombre. Miró el primer renglón y leyó "Lista de invitados para la fiesta de Sakuno". Su abuela se apareció detrás de ella…

-Perdón si no avisé que invité a los titulares. Pensé que eso era lo que tú querías-dijo algo obvia en cuánto a los nombres. Sakuno se sonrojó un poco.

-N-No, e-está bien…oba-chan-dijo nerviosa y volvió a mirar aquél nombre que le revoloteaba por la mente cada vez que lo miraba.

-En serio deseas que vaya Ryoma, verdad?-dijo sonriendo alegremente. Sakuno se puso totalmente roja y bajó su mirada un poco. Sonrió y asintió con la cabeza.

-Realmente estas enamorada de él?-le preguntó totalmente indiscreta y sin perjuicios. Sakuno abrió sus ojos bastante y volvió a sonrojarse con mucha más fuerza. No sabía si contarle sobre aquellos sentimientos que desde hace tiempo vivían en ella. Giró para ver a su abuela y ésta se sorprendió.

-S-Sí oba-chan…Ryoma me gusta mucho-le dijo tan nerviosa que su voz se cortó. Sumire-sensei sonrió comprensiva y entendió que Ryoma aún no sabía sobre los sentimientos de su nieta, puesto que ella no podía decírselo. Se acercó lentamente a Sakuno y le pasó una mano sobre el hombro con tono consolador…

-Me aseguraré que hoy pueda enterarse Ryoma que te gusta, ok? Yo se que tu podrás decírselo…porqué él va a estar ahí. Debes creer en ti misma y decirlo con firmeza. Tal vez te pongas muy nerviosa, pero no dejes que sus ojos te pongan aún más-le aconsejó paciente y comprensiva. Sakuno la miró dulcemente y le sonrió agradecida

-Muchas gracias, oba-chan-dijo y se fue a ayudarle a sus padres. Sumire la miró marcharse y sonrió…

-"Creo que ya es tiempo de que él también sienta lo mismo. Talvez las cosas no salgan como estaban planeadas…talvez él se adelante un poco"-se dijo para sus adentros y sonrió pícaramente.

-.-

Ryoma entrenaba con su padre. Iba y venía de un lado a otro de la cancha bastante exhausto y lleno de sudor. Nanjirouh solo sonreía victoriosamente y de grandeza. Ryoma jadeaba cansado cada vez más fuerte. Lanzó un globo muy alto y Nanjirouh se preparaba para devolverlo.

-Lo siento jovencito, pero esta vez yo gano-dijo sonriendo burlón y devolvió con un extraordinario revés y un smash tan potente que salió disparado de la cancha en cuánto revotó. Ryoma se tiró cansado y apoyó sus manos en la cancha, respirando agitadamente y dejando caer una cuantas gotas de sudor al suelo.

-6-0-exclamó con aire de grandeza y colocando su raqueta en sus hombros. Ryoma alzó su mirada y lo miró penetrante. Nanjirouh aumentó el tamaño de su sonrisa y Ryoma se levanta molesto.

-Ey, a donde vas? Que ya se te olvidó cuál es nuestro trato? El que pierda debe hacer un castigo-le dijo apuntándolo con su raqueta y con rostro retante. Ryoma volteó enojado a verlo.

-Cuál es?-le dijo retante y grosero. Nanjirouh lo dejó pasar de largo y le sonrió pícaramente.

-Esto es sencillo, más para ti: Debes ir a la fiesta de la nieta de Sumire-sensei y bailar con ella el balls-dijo tan malicioso que casi era palpable. Ryoma lo miró mas molesto y voltea el rostro.

-Me rehúso-exclamó con sus ojos cerrados y metiendo sus manos en sus bolsillos. Ryoma estaba por irse, cuando Nanjirouh sonrió malicioso…

-Qué acaso tienes miedo? Que es taaan difícil para Echizen Ryoma?-dijo dándole un cierto énfasis a sus palabras. Ryoma se detuvo aún de espaldas a su padre. Nanjirouh soltó una risita.

-"Es tan fácil convencerlo"-pensó para sí el Samurai.

Ryoma volteó completamente el rostro hacía su padre. Nanjirouh aún seguía viéndolo retante y con una sonrisa pícara. Ryoma se puso serio.

-No tengo miedo. Lo cumpliré, y así te demostraré qué nunca debes subestimarme-le dijo retador y con un brillo especial en su mirada ámbar que estaba encendida por la excitación. Ryoma se volvió a su casa a bañarse. Nanjirouh rió a carcajadas.

-Esto será muy divertido-pensó en voz alta y siguió el camino de su hijo.

-.-

Sakuno corría de un lado a otro con cajas. Tanto Tomoka como Ann la estaba ayudando a decorar la quinta

-La quinta de tu abuela es hermosa-exclamó Ann terminando de pegar un globo en la pared.

-Sí Sakuno, está muy amplia…además tiene muchos jardines-le dijo admirando la naturaleza de los verdes jardines. Sakuno rió alegre y terminó de decorar su parte.

-Sakuno!! Ven a bañarte!!-le ordenó su madre desde dentro de la casa. Sakuno dejó las cajas y corrió apresurada hacía dentro…

Ryoma preparaba su ropa en su habitación. Su padre lo había obligado a vestirse de forma formal y no con sus ya acostumbrados shorts y playeras de deportista. Miraba con reprobación las prendas y suspiró resignado. Recorrió la vista por la habitación hasta encontrarse con lo que estaba buscando. Caminó despacio hasta su escritorio y cogió la pequeña cajita envuelta color rosado y con un moño morado. Dentro estaba ese collar que tanto le había encantado a Ryoma. Lo levantó tiernamente y lo miró sonriente. Estaba realmente emocionado por verla, además que era su oportunidad de convivir con ella y conocerla un poco más…ya que aún le parecía un misterio su forma de ser. Estaba deslumbrado por su luz y quería descubrir lo que ella significaba ahora en su vida. Reflexionó un momento y se dio cuenta que nunca antes había estado en una situación similar, además era la primer chica en la cuál se había fijado muy seguido y que era un total misterio. Volvió a colocar la cajita en su escritorio y se marchó a la bañera.

Karupin lo seguía con su juguetito detrás de él.

Pasaron 15 minutos y salió. Realmente el tiempo se le estaba haciendo muy largo. Ya quería verla y admirar aquella belleza tan escondida de ella.

Se cambió rápidamente y cogió el regalo en brazos y bajó más rápido de lo normal. Nanjirouh, Rinko y Nanako estaban en la sala viendo la televisión.

-Ya te vas?

-Sí…

-Que te diviertas , cariño

-Sí…

-Recuerda lo que prometiste-susurró Nanjirouh antes de salir su hijo. Ryoma se hizo como el que no había escuchado.

Salió apresurado hacía Seigaku para encontrarse con los demás.

Ya llegaba. Se dio cuenta que solo el era el que faltaba. Todos lo miraban maliciosos.

-Bueno, supongo que ya estamos todos y ya podemos partir-exclamó Tezuka a los demas y tomando camino hacía la quinta. Todos lo seguían en silencio y susurrándose el oído y mirando a Ryoma pícaramente. Ryoma suspiró y partió con ellos.

-.-

Sakuno se peinaba con rapidez. Ya habían llegado algunos invitados y debía ir a atenderlos. Se puso una cuca en el pelo y salió disparada de su habitación. Tomoka y Ann la miraron sorprendidas.

Por otra parte, los titulares ya iban en camino…

-Oye Ryoma, que es eso?-le preguntó inocentemente Eiji-sempai, apuntando a la cajita de Ryoma. El ambarino bajó la mirada y divisó la cajita entre sus manos

-No ves? Es un regalo-le dijo sarcástico

-Ya se que es un regalo-le dijo algo enfadado-pero quiero saber que trae dentro.

-No pienso decirte-le dijo abrazando la cajita y volteando la mirada hacía un costado. Eiji gimió enfadado e hizo lo mismo

-Miren ya hemos llegado!-exclamó Oishi apuntando la gran casa de madera que se divisaba al principio del bosque. Se paró el autobús y bajaron. Caminaron un poco hasta que Ann logró verlos

-Ya han llegado! Sakuno!-gritaba buscando a Sakuno, quién estaba paralizada en la entrada completamente roja y casi sin respiración.

Buscó rápidamente entre las miradas, aquella que tanto anhelaba ver…y ahí estaba, caminando tan guapo hacía ella con paso firme y lento. Sonrió al instante en que logró verla.

-H-Hola.

-Hola…-respondió de inmediato Ryoma. Cuando se dieron cuenta, los demás ya estaban hablando con Ryuzaki-sensei. Sakuno volteó a mirarlo nerviosa y una sonrisa tímida se formó en sus labios

-B-Bienvenido…

-Gracias, Sakuno…

La ojisangre se sorprendió al escuchar aquél nombre salir de sus labios. Emocionada lo miraba.

Ryoma guardó la cajita en su bolsillo. Decidió no entregárselo en ese momento, sino en uno que fuera muy especial para ellos.

Sakuno se acercó lentamente a su rostro y lo besó en la mejilla en tono de saludo. Ryoma sonrió al sentir el rose y posó una mano sobre la espalda de la chica. La abrazó completamente, disimulando que la estaba felicitando. Rodeó con sus brazos la delgada espalda de la chica. Ella abrazó fuertemente el cuello del ambarino.

-G-G-Gracias, R-Ryoma-kun…

-De nada…-le dijo seductor. Sakuno lo miró a los ojos y vió un brillo sexy y atrevido, se sonrojó al instante y bajó la mirada

-Ryoma-sama! Sientate por acá!-le gritó Tomoka arruinando todo el momento. Ryoma frunció el ceño incomodo y se despidió de Sakuno disimuladamente. Sakuno lo imitó alzando ligeramente su brazo

-Sakuno! Ven un momento!-le gritó su madre desde el otro lado de la quinta. Sakuno corrió al llamado.

Al cabo de unos minutos, la música ya reinaba entre los invitados. Era música claro movida, para bailar. Sumire-sensei se acerca al micrófono…

-Muy bien, gracias a todos ustedes por venir a la fiesta de mi nieta Sakuno quien celebra su 13° aniversario…ahora les pido se acerquen a la pista y que comienze la fiesta!-exclamó y al finalizar toda la quinta se iluminó de luces coloridas y ritmos pegajosos. Todos los invitados estaban bailando alegremente en la pista música de Hip-Hop. Tomoka ya estaba entre todos. Ann corrió con Sakuno y la tomó de la muñeca…

-Ven Sakuno, vamos a bailar!-le dijo jalándola hacía el centro y bailar. La de trenzas no pudo ni responder y ya se encontraba metida entre todos los chicos y chicas de la Seishun Gakuen.

-Pero Ann, yo no se bailar estas canciones…-le declaró apenada y bajó su tímida mirada.

-Mira se baila bien fácil…solo observa-le dijo y empezó a bailar muy atrevida. Sakuno la miraba cada vez mas sonrojada…

-No Ann! Definitivamente no voy a bailar asi!- le reprimió totalmente sonrojada y sentía como si todas las miradas de los presentes se postraban en ella. Ann la miró con el ceño fruncido y después sonrió pícaramente…

-Oye Sakuno, esta es tu oportunidad de impresionar a Ryoma! Te esta mirando solo a ti!-exclamó Ann mirando disimulada por el costado de Sakuno y divisar la mirada gatuna de Ryoma postrada en la espalda de Sakuno. La chica de trenzas se sonrojó una vez más y se quedó parada sin hacer nada. En eso, cambian la música por una más calmada…parecía un tipo balls.

Momo se acercó nervioso a Ann

-Oye quieres bailar conmigo, Ann?...

-Claro …

Se tomaron de la mano y empezaron a bailar. Mucha gente los imitó y se postraron en la pista. Sakuno se sentó en una silla sola alejada de todos. Muchos chicos la invitaron a bailar pero ella negaba rotundamente , hasta que…

-Porqué no estás bailando?...-le dijo una voz suave

-Esque no se bailar eso…-le dijo decepcionada.

Ryoma le extendió la mano y ella levantó la vista

-Quieres bailar conmigo?

Sakuno simplemente creía que era un sueño. Sonrió y aceptó con la cabeza, tomó la mano del ambarino y se dirigieron a la pista.

Se oía la canción de "Amor Real" de Sin Bandera. Ryoma tomó con delicadeza la cadera de Sakuno y ella se sonrojó. La chica subió su mano al hombro de Ryoma y juntaron sus manos…se movían graciosamente al compás de la música. La mirada sangre de la chica no se despegaba de su bella mirada dorada. El chico sonreía satisfactoriamente y ella lo miraba totalmente sonrojada. Ambos corazones se agitaron. En eso, todo a su alrededor se lleno de un brillo sin igual y ellos sonreían enamorados…

-Mira al chiquitín, parece todo un experto-exclamó Eiji susurrando a Oishi…

-Sí, tienes razón…talvez hoy le dirá-le dijo Oishi con esperanzas.

Sakuno abrazó ligeramente los hombros del chico con ambas manos y el ambarino rodeó completamente su cadera. Era algo realmente hermoso y lleno de amor. Se termina la canción y se separan. Sakuno lo miró con una sonrisa y el respondió con una mucho más brillante y hermosa…

-Muy bien, ahora si podemos poner las mesas para que empecemos la cena-exclamó Sumire mientras les daba unas señales a los regulares. Ellos no tenían ni idea de que irían a ayudar siendo invitados…

Ya después de una media hora, empezaba de nuevo la música hip-hop para que volviesen a bailar. Sakuno logró escaparse de Ann y Tomoka que seguramente la obligarían a bailar esas canciones. Aprovechó que no conocía la quinta y se perdió en las flores de los jardines. Miraba con alegría tan raras clases de flores. Había de todo tipo: Rosas, Margaritas, Violtas, Lilas, etc…

Paseo por la hermosa vereda adornada con rosales enormes y muy bellos…hasta que llegó a una enorme laguna que reflejaba la luz de la luna. Sonrió fascinada por tanta belleza que desconocía…

-Mi abuela nunca me dijo que tenía una laguna…-susurró Sakuno acercándose lentamente a la orilla y mirar el agua cristalina que reflejaba su rostro lleno de fascinación

-Es hermosa verdad?...-se oyó una voz detrás de la chica. Volteó sorprendida y divisó al ambarino sonreírle aún más guapo de cómo se veía

-R-Ryoma-kun!-exclamó casi asustada la chica

-Perdón, no quería asustarte…-se disculpó acercándose un poco más a la chica.

-N-No, est-tá b-bien…-le dijo sumamente nerviosa. Sentía la necesidad de sentarse a su lado y charlar por horas…

-Quieres sentarte?-invitó el príncipe haciéndolo primero. Sakuno aceptó casi inmóvil y se sentó un poco alejada del ambarino…

-No te gusta bailar verdad?-preguntó para evitar que el silencio se apoderara de la situación…

-N-No…

-Yo también odio bailar ese tipo de música…-le dijo mirando como la silueta de la luna era borrada cuándo aventó la piedra y se hundió en la frágil agua…

-Gracias, Ryoma-kun…gracias por bailar conmigo el balls-le agradeció algo apenada

Ryoma volteó a verla sorprendido y después sonrió…

-De nada…

De nuevo se quedaron en silencio un momento. Ambos sabían que esa situación solo se debía a una cosa…y debían resolverla de inmediato. Ryoma sentía sus latidos aún mas agitados que de costumbre, y en ese momento supo que ya era hora de decirle…

-Sakuno…te traje un regalo-le dijo metiendo su mano en el bolsillo. Sakuno lo miró curiosa y extrañada. Ryoma sacó la cajita color rosa y la extendió hacía ella. Sakuno la tomói y empezó a romper el papel. Abrió la cajita y dejó caer un hermoso collar con un dije sangre igual que sus ojos. Sonrió fascinada…

-Muchas gracias, Ryoma-kun! Me encanta, esta hermoso!-le dijo poniéndoselo en la garganta y abrazarlo efusivamente. Ryoma sonrió complacido y correspondió al abrazo. Se separaron a cierta distancia que sus rostros estaban casi juntos y podían sentir sus respiraciones en sus rostros…

-Eso no es lo único que pienso darte…-le reveló seductor el ambarino. Sakuno frunció el ceño y se quedó sería.

-Qué es Ryoma-kun?...

Ryoma sonrió muy sexy y tomó suavemente la mejilla de la chica. Sakuno pensaba que se iba a desmayar…

-Esto…-y al terminar de hablar, juntó sus labios con los de la chica tan rápido que ella no tuvo tiempo de reaccionar. Los ojos de la chica permanecían abiertos ante tal acción y su rostro estaba tan rojo que era difícil saber si era una fresa o su cabeza. Sus labios permanecían inmóviles y rígidos. Al cabo de un momento, la chica correspondió ante el rose y acarició los cabellos del chico. Ambos cerraron los ojos con suavidad y movían sus labios suavemente. La chica se aferró a la cabellera verdosa del ambarino y el rodeó con mucha más fuerza su sutil cuerpo que se aligeró, terminando por ser como una pluma para el chico. La luna iluminaba a ambos chicos unidos por un lazo tan fuerte como irrompible. Sakuno abrió más sus labios y lo dejó explorar completamente aquello tan desconocido para ambos…lo dejó depositar en ella todo lo que tenía por dar. Dejó que el chico rociase con estrellas sus labios y el si que lo disfrutaba. Por fin había descubierto a aquella chica tan especial que era Sakuno por dentro. Se separan lentamente y respiran agitadamente…

-Ryoma…yo…

-shhhhh, no digas nada…-le dijo acercándo sus labios a su oído y besar con dulzura la parte detrás de su oreja casi llegando al filo del cuello.

-Te amo…-susurró el ambarino al momento que le dedicaba una tierna mirada llena de brillo…

-Y yo Ryoma…-le declaró al fin la chica. Ryoma sonrió complacido y tomó sus manos entre las él…

-Sabes? Aún tengo un tercer regalo para ti…-le dijo divertido. Sakuno sonrió extrañada y el chico se le acercó a su oído de nuevo.

-Quieres ser mi novia?...

Al oír eso, el rostro de Sakuno cambió totalmente y sus ojos se llenaron de lágrimas.

-S-Sí…-respondió con un nudo en la garganta. Ryoma soltó una risita y volvió a besar el cuello de la chica…

Unas gafas blancas examinaban aquella escena con curiosidad y después se volvían a un cuaderno con todos los detalles de la declaración de ambos…

-Qué haces Sadaharu?-preguntó Eiji inocentemente con una voz algo fuerte…

-shhh! Callate Eiji, o nos oirán!-le ordenó colocando su dedo índice al borde los labios.

-Quiénes?-dijo y se asomó curioso sobre los arbustos. Su mirada se agrandó y su rostro se ruborizó…

-Sadaharu, no los espíes!-le dijo apenado. Después llegaron los demás regulares.

-Esto no está bien chicos!-les dijo Oishi más que sonrojado

-pero porqué no?-sonrió Momo pícaramente…

-Debemos darles privacidad…-exclamó Taka-san paciente

-a Echizen no le importará-respondió Momo despreocupado. Oishi se enfado y lo jaló del hombro…

-Momo, eso no es correcto!-le ordenó enojado. Momo trató de quitarlo de enfrente de él y jalonearon los dos. Ambos perdieron el equilibrio y cayeron sobre los arbustos haciendo un gran alboroto. Sakuno y Ryoma voltearon asustados…

-Sempais!-gritó Sakuno más roja que un semáforo. Momo y Oishi se levantaron ruborizados y se disculparon…

-Lo lamentamos!-dijeron con una reverencia. Ryoma los miró fijamente con su rostro serio…

-Seguros que no espiaban?-les preguntó dudoso

-No Echizen, como crees? YO espiando?-le dijo Momo tratando de ocultar su nerviosismo. Ryoma le echó una mirada de sospecha y los dejó partir. Oishi regañaba a Momo y los demás se burlaban de él.

Al cabo de unos minutos, Sakuno y Ryoma ya llegaban a la pista junto con todos los demás. Ryoma sudó al ver el rostro de su padre sonriendo estúpidamente frente a ellos…

-Hola, hijo!-lo saludó 100 metros lejos de él.

-Que haces aquí?!...

-Vine a ambientar la fiesta…

-"ambientar?, como?"-pensó horrorizado Ryoma y después se imaginó lo peor. Nanjirouh se colocó enfrente de todo mundo y se puso una gorra de rapero y una de esas cadenotas que usan. Tomó el micrófono y empezó a recitar una melodía con tono de rap. Era tan pésimo que daba risa y Momo y Eiji lo imitaron.

En total, terminó la fiesta con el pastel y con Nanjiroh rapeando horriblemente.

Ya todos estaban recogiendo todos cuando Ryoma le indicó a Sakuno que lo siguiera. Sakuno lo obedeció emocionada y llegaron de nuevo a la laguna…

-Te confieso algo? Este fue el mejor cumpleaños de toda mi vida…-le declaró emocionada la chica. Ryoma sonrió triunfal…

-Y se puede saber porqué?-le preguntó sarcástico y rodeando de nuevo la sutil cintura de la de trenzas…

-Porqué recibí el mejor regalo que nadie en el mundo podrá darme jamás en mis demás cumpleaños: tú…-le dijo colocando de nuevo sus manos en los hombros del ambarino. Ryoma sonrió en silencio, y sostuvo la mirada sangre de la chica. Ambos cerraron sus ojos y volvieron a unirse de tal forma que jamás lo olvidarían.

Y así, Sakuno recibió el mejor cumpleaños de su vida: un regalo que jamás espero recibir, y claro Ryoma encontró aquello que tanto buscaba en ella.

Bueno espero que les haya gustado este final. La verdad pienso que me quedó hermoso! w…ustedes que piensan? Pues me dejan su apreciado review bien?

Gracias por todo y espero leernos muy pronto de nuevo.

Matta ne

Abby-san