El Diario de John

Sam Winchester había salido muy cambiado de aquella casona abandonada y eso no pasó desapercibido para su hermano. En cuanto estuvieron dentro del Impala, Dean empezó a sentir la lengua de su Sammy subir y bajar en su rostro, mientras acariciaba el paquete que crecía en los pantalones.

"Lo quiero, De, ahora y duro como a ti te gusta. ¿No quieres detener el auto y violarme? ¿Acaso no te apetece hacerme el amor a la mitad de la carretera?"

Dean se volvió para verlo con un gesto de disgusto en el rostro.

"Sammy, ¡Por el amor de Dios! No sé como puedes pedirme eso después de que un demonio te acaba de violar. Deberías estar sintiendo asco con todo lo que sea sexual."

"Te quiero dentro de mí… tu pene encerrado en mi apretado culito mientras gimes mi nombre. Anda quiero oír de tus labios dulces cuanto me deseas y que no puedes resistirte a mi tacto."

"Tenemos que llegar al motel para revisar el diario de papá y encontrar qué sabía él sobre el demonio que acaba de violarte."

"Házmelo ahora como tú sabes darme placer, déjame probar esos labios de miel en los que me derrito cada noche. ¿Acaso puedes negar que ese deseo ardiente que crece dentro de tu pantalón?"

"No, puedo Sammy. Sabes que es todo para ti, pero en este momento voy a tener que disculparme."

"¿Porqué, De?"

"¡Por esto!" gritó el mayor de los Winchester mientras le soltaba un golpe en el rostro a su hermano, mientras intentaba controlar el coche para que no se saliera del camino. "Porque aunque te deseo con cada fibra de mi ser, sé que todo esto por causa del demonio y voy a averiguar qué es lo que te pasa."

Varios minutos después, Sam estaba despertando con fuerte dolor en la quijada y justo a tiempo, pues estaban llegando al motel.

"Quédate aquí mientras voy a revisar si este mugriento lugar tiene conexión a Internet. La vamos a necesitar para encontrar al demonio y si de alguna manera está relacionado con el fantasma de la casona."

Sam asintió con una sonrisa en los labios y Dean partió hacía la oficina del hotel, donde se encontró a un hombre joven que escucho pacientemente todas las preguntas que el mayor de los Winchester hacia sobre el cuarto de motel. Finalmente el administrador aclaró que sí había conexión a Internet y que cualquier falló se lo podía comunicar a él.

De repente Dean sintió una mano calida que le recorría la espalda. Sam estaba ahí con él.

"¿Por qué me tienes tan abandonado, De? Mi culo está tan huerfanito cuando tú no estás"

"Yo puedo llenarte", respondió el joven administrador.

Cuando Dean se volvió a verlo notó como los ojos de aquel joven parecían brillar con un tono verdoso y de inmediato supo que se trataba de un demonio.

"Hazlo, lléname", gimió Sam.

Dean no lo pensó dos veces, empujó a su hermano fuera de la oficina y a la fuerza lo llevó hasta la habitación que les habían entregado aquella mañana. Cubrió todas las entradas con sal y pronto se dio cuenta de la cantidad de hombres poseídos por demonios que se acercaban a la habitación gimiendo el nombre de Sam de un modo sensual y exuberante, y por supuesto el menor de los Winchester tenía que satisfacer ese llamado. De modo que Dean tuvo que usar las sábanas para atarlo a la cama.

"Ahí te quedarás hasta que averigüemos que está sucediendo aquí y porqué todos esos demonios quieren violarte y lo más importante. Porqué tú te quieres dejar violar."

"Hazlo, De, deja que todos me lo hagan. Quiero ser tu puta."

"Por más tentador que suene, creo que dejar que mi hermanito sea abusado por un ejército de demonios no es buena opción. Ahora, si me permites, Sammy, voy a revisar el diario de papá para entender qué es lo que está pasando aquí."

Dean abrió su maleta y buscó entre sus pertenencias el mítico diario de John Winchester, ignorando en todo momento los gemidos de su hermano que le pedían sexo. Revisando las características de cada demonio, concentrándose en el color de sus ojos. Después de veinte minutos encontró lo que buscaba.

"Escucha esto, Sammy. Papá se encontró con un demonio llamado Morax que aparece cada diez años, y viola a un cazador. Lo que sucede, o por lo menos lo que papá creía, es que el cuerpo del hombre violado aumenta el nivel de hormonas y sólo puede regresar a la normalidad una vez que tenga una sesión de caliente sexo intenso con otro hombre. Según el diario, el cuerpo del cazador cambia de forma y engendra a un niño demonio que dedicará su vida a destruir a otros cazadores. Una especie de cazador de cazadores. Me imagino que siento tú quién eres, ya veo porque cada demonio del infierno quiere plantar su semilla en ti. No veo aquí nada de cómo revertir el proceso."

"Sólo hay una solución, De, y tú sabes bien cuál es. Si no quieres que ellos me inseminen tendrás que hacerlo tú. Hazme el amor con locura y pasión y ellos desaparecerán. Sólo tú sabes cómo."

"Lo que me pides es enfermo, Sammy."

"No hay otra forma, eres tú o son ellos y prefiero que seas tú, porque ningún otro hombre me excita tanto. Anda, De, viólame. Hazme tuyo."

Sabiendo que no tenía más opción, Dean soltó a su hermano para que quedara libre y los dos se abrazaran con fuerza en un profundo beso pasional.

"Calma tigre, tenemos tiempo", gimió Dean.

"Te quiero dentro de mí, que sólo tu pasión puede calmar mi fuego."