"El Valle de Godric"

Ernie ayudo a Harry con su equipaje al subir al autobús noctámbulo.

-Gracias –dijo Harry.

-Por nada Potter, te reserve el espacio mas cercano –dijo señalando la primera cama que tenia a su derecha.

Ernie Prang era el anciano conductor del autobús noctámbulo, solía llevar grandes y gruesos anteojos, su función siempre fue manejar el Autobús, pero desde el arresto de Stan Shunpike revisor del mismo, no tuvo más remedio que también ocupar este cargo.

Después de que hubo ocupado su lugar como conductor frente al imponente volante pregunto:

-Hacia donde te diriges muchacho?, eres el primer destino esta noche.

-Al Caldero Chorreante. –contesto Harry sentándose en la cama.

-No se diga mas, y si no vas dormir mas vale y te sujetes de algo!!-exclamo Ernie.

Al instante el Autobús Noctámbulo salio disparado a gran velocidad, dando apenas tiempo a Harry de sujetarse. No era el primer viaje de Harry en aquel extravagante Autobús de tres pisos, pero aun así no habían sido suficientes para acostumbrarse a aquel incesante tambaleo.

Después de varias vueltas a alta velocidad, tres caídas de la cama y la increíble pero desagradable sensación de comprimirse, Harry estaba agradecido de al fin haber llegado al Caldero Chorreante.

Con ayuda de Ernie bajó de nuevo su equipaje y tras despedirse, entro decido al Caldero Chorreante.

La luz era muy tenue a esa hora de la madrugada, algunos magos estaban todavía sentados en la barra terminando sus bebidas, mientras Tom el cantinero empezaba a levantar las sillas.

Buenas noches. –saludo Harry

Un par de magos le devolvieron el saludo. Tom que terminaba con la primera mesa se volvió y lo saludo:

-Buenas noches Harry, que te trae por acá? –dijo Tom con emoción.

-Vengo de paso, me preguntaba si tendrías una habitación libre para esta noche –contesto Harry deseando que si tuviera una.

-Permíteme revisar –dijo Tom, al tiempo que Harry reconoció en su voz un dejo de preocupación.

-Hace apenas un par de horas llego una congregación del Instituto de las brujas de Salem. –Continuo Tom- No vendrás con ellas verdad?

-No, claro que no. –Se apresuro a contestar Harry- mis asuntos son otros.

Al parece Tom no escuchaba lo que Harry decía, pues se hallaba inmerso en una gran libreta de registros.

-Ah vaya! Aquí mismo! –dijo Tom, apuntando con el dedo índice sobre la libreta- tengo una al final del segundo piso.

-Perfecto. –dijo Harry mostrando un gran alivio.

Tom le pidió que lo siguiera. Después de atravesar toda la primera planta y el segundo piso, llegaron a su habitación; en la puerta Tom le entrego las llaves y le deseo buenas noches.

La habitación era pequeña y tenía un extraño olor a humedad. Harry dejo su baúl a los pies de la cama, y coloco a Hedwig sobre el escritorio. De repente Harry se sintió libre pero al mismo tiempo algo nervioso pues lo que acababa de hacer significaba algo más que huir de casa, significaba el comienzo de una nueva vida.

Con estos pensamientos Harry se fue a dormir.

A la mañana siguiente despertó, tenia esa sensación de libertad, de querer empezar de inmediato esa nueva vida. Una vez que se hubo cambiado y estuvo listo bajo a desayunar algo.

-Buenos días. –lo saludo Tom- dormiste bien?

-Buenos días, si dormí muy bien gracias –contesto Harry.

-Se te apetece algo para desayunar? –pregunto Tom con algo de tono paternal.

-Si por favor –contesto Harry agradecido- algo ligero, necesito ir al Callejón Diagón, y tal vez por haya coma algo.

-Que te parece pan tostado y un te?

-Me parecería perfecto –dijo Harry tomando asiento en un mesa alejada.

Dio gracias, que no hubiera a esa hora tan temprana mucha gente en el Caldero Chorreante, pues así evitaría preguntas y miradas curiosas. Después de tomar su desayuno y cuando vio que la gente comenzaba a juntarse dentro del pub, salio hacia la parte trasera del mismo donde se encontraba la entrada al Callejón Diagón, había pensado ir ahí, pues necesitaba sacar un poco de oro para el viaje que emprendería.

Llego a ese pequeño espacio entre el Caldero Chorreante y la enorme pared que daba al Callejón Diagón, dio tres golpes horizontales y dos verticales, al instante la pared comenzó a formar un arco, y Harry pudo ver la bulliciosa calle principal del Callejón. La luz del día le ilumino la cara pues el sol ya había salido, Harry sintió como la clara luz le encandilaba un poco, pues era demasiada comparada con la poca que había dentro del Caldero, aun así Harry no puedo evitar una sonrisa. Se echo a andar por el Callejón, algunos magos y brujas ya circulaban por la estrecha calle, aunque algunos solo se limitaban a observar a través de los aparadores, pues algunas tiendas aun no abrían. Una vez mas Harry podría caminar por ahí, y no tendría que soportar miradas o cuestionamientos del por que andaba solo. Caminó apresurado en dirección a Gringotts, seguía con lo idea de que antes que nada necesitaba oro.

Después de caminar un poco se encontró frente a las escaleras del Banco que guardaba la pequeña fortuna que sus padres le habían dejado. Subió sin poder quitarle la mirada de encima a un pequeño duende que regaba algunos arbustos con un extraño mecanismo que por cierto era mucho mas grande que el. Al llegar a la puerta el duendecillo le lanzo una mirada un poco incomoda lo que ocasiono que Harry se volteara de inmediato y tropezara al entrar. El golpe resonó en todo el banco, se incorporo lo más rápido que pudo y devolvió un par de miradas a los duendes más de las ventanillas más próximas, mismos que le habían señalado con un gesto que guardara silencio.

Después del bochornoso momento Harry se dispuso a esperar su turno. Delante de él solo se encontraba una bruja anciana que llevaba una vieja capa color marrón y un enorme sombrero con una inigualable decoración de telarañas. Pasaron algunos minutos hasta que el duende de la octava ventanilla lanzo un chillido diciendo – Siguiente! – era ya el turno de Harry. Este avanzo con paso decidido y llego hasta la ventanilla.

-Buenos Días! – Saludo Harry.

El Duende sonrió.- o al menos así decidió Harry interpretar aquel extraño gesto.

Puso el número de la cámara y la llavecilla en el mostrador, el duende los tomó y momento seguido le dijo:

-Haga el favor de seguirme -al tiempo que le devolvía la llave.

Harry siguió al duende a través de una puerta que había al final del vestíbulo, por la cual entraban y salían más magos y brujas. Después de montarse en la carretilla, y viajar a una gran velocidad, llegaron a la cámara 687. Harry descendió de la carreta y entrego su llave al duende, quien se adelanto y abrió la puerta de la cámara. Harry se sorprendió al ver, que, todavía tenia bastante oro, de hecho era como si nunca hubiera tomado nada. Después de meditarlo un momento, Harry llego a la conclusión de que ocuparía mas oro esta vez, pues se dispondría a hacer un viaje que no sabia cuanto duraría, así pues saco una bolsita y la lleno con muchos galeones, sickles, y knuts.

Cuando Harry salio de nuevo a la calle principal del Callejón, no se sentía muy bien, la entrada a Gringotts había sido su primera experiencia, andando solo, y que le había pasado?, se había caído a la entrada, no era un buen comienzo a su parecer.

Animándose un poco, diciéndose que era algo que a todo mundo le podía suceder, pensó hacia donde se dirigiría; que es lo que necesito?, pensó Harry. No tenia ni la menor idea de por donde empezar, así que decidió mejor caminar y ver los aparadores, lo que creyera necesario lo compraría. La primera tienda con la que se topo fue la de túnicas.

La tienda mas conocida para cualquier tipo de túnicas en el Callejón Diagón, era la tienda de Madame Malkin, una bruja sonriente y regordeta que lleva una túnica de color malva.

Cuando Harry se acerco a ella se quedo mirando una túnica que estaba en el aparador y que tenía un letrero debajo de ella que decía:

Quieres estar a la moda?

No hay mejor opción que nuestra nueva túnica, tejida por tarántulas australianas; que con su exclusivo gorro ahora mas grande, podrás cubrirte de absolutamente todo sin dejar de lucir encantador. (Pregunta por ella dentro).

Este entro en la tienda, pensando que eso era exactamente lo que necesitaba una túnica que le cubriera el rostro y sobre todo la cicatriz en la frente para viajar cómodamente sin que nadie se le quedara mirando.

-Buenos días –saludo Madame Malkin, cuando Harry entro en la tienda.

-Buenos días –dijo Harry.

-En que te puedo ayudar jovencito, buscas túnicas para el colegio –pregunto Madame, quien ya conocía a Harry.

-No, esta vez vengo, por que….me interesa esa túnica que esta en el aparador –respondió Harry un tanto apenado.

-Cual cariño?

-Esa del gran gorro. –dijo Harry tratando de no mirar a Madame

-Ah si ya se cual –respondió Madame dándose la vuelta- perfecto iré a buscar una a tu medida.

Después de un rato regreso con 3 túnicas, una color verde, otra color negro y una última de un tono vino tinto.

-Aquí tienes cariño –dijo Madame, mostrándole las túnicas- escoge la que mas te guste, las 3 son de tu medida.

-Creo que…creo que me llevare la de color negro, y la de color verde –dijo Harry, pensando que dos estarían mejor que una.

-Perfecto, ya te las cobro.

Harry salio sin ningún percance de su primera compra, hasta ahora todo bien,- pensó.

Al salir decidió entrar a Florean Fortescue que estaba justo enfrente de Madame Malkin no perdería mucho tiempo y se refrescaría un poco, así que entro comprarse un helado de crema y caramelo su favorito, el sol había subido un poco mas y la temperatura había subido. Ya con su helado en mano continúo andando por el callejón. Fue y vino una y otra vez no tenia idea de que mas le podía ser de utilidad; se dio cuenta que ya tenia algo de tiempo deambulando por el callejón, cuando, quizá por esa misma razón pensó en que quizás el viaje que estaba por emprender podría ser muy largo y tendría tiempo de sobra para aburrirse o hacer algo al respecto. Así que sin mas se dirigió a Florish & Blott's con la intención de comprar algún libro que lo mantuviera entretenido y pudiera dejare algún conocimiento que le fuera de utilidad.

Entro.

-Buenas Tardes! – saludo Harry.

El lugar era el mas concurrido pues al parecer por las diferentes conversaciones que se tenían ahí adentro entre los clientes y el vendedor, nadie escucho a Harry. No le importo mucho y enseguida se puso a leer los títulos de algunos libros.

"La Bruja Pequeña y el Unicornio" ….. " El Duendecillo y la Poción de la Alegría"…. "El Valle de los Grifos"…. El Valle! Dijo Harry en voz alta. Se volvió para ver si alguien lo había escuchado, nadie, todos seguían en lo suyo. El Valle de Godric, pensó Harry esta vez. Dirigió la mirada hacia el nombre de la sección en la que estaba, "Cuentos Infantiles" siguió buscando, "Historia", "Pociones", "GEOGRAFIA MAGICA" eso era justo lo que necesitaba. Avanzo hasta dicha sección esquivando a un par de brujas que al parecer no se daban cuenta que no eran las únicas dentro de la tienda.

Deseando encontrar algo que le sirviera para dar con el Valle de Godric empezó a buscar. Harry pensó que era demasiado comprometedor quizá, preguntarle ha alguien la dirección del Valle, pues su viaje dejaría de ser secreto y seguro todo mundo se enteraría que Harry intentaba regresar a aquel lugar.

Después de recorrer un par de estantes ahí estaba "El Valle de Godric – Su Historia y Datos Generales"- eso era exactamente lo que necesitaba.

Lo único que tenia que hacer era dirigirse al mostrador y comprar aquel libro, así pues tomo el pequeño volumen y se dirigió al mostrador pasando de nuevo entre los magos y brujas que discutían acaloradamente.

-Me llevare este libro –dijo Harry poniendo el libro en las manos del cobrador, quien estaba mas interesado en la discusión que en su trabajo.

-Claro, claro –respondió sin siquiera mirar a Harry- son 15 galeones.

Harry pago los 15 galeones y salio apresuradamente antes que alguien notara que había entrado y había comprado un libro del Valle de Godric.

Cuando llego de nuevo al Caldero Chorreante se dirigió a su habitación, se quito los zapatos y se recostó a leer el libro que acababa de comprar. Reviso el índice y se dio cuenta que cabías cosas como, Población, clima, lugares para visitar, mapa del valle, hechoshistóricos. Hechos históricos, pensó Harry, habría algo acerca de su familia, bueno lo único que tendría que hacer era buscar, entonces se dirigió a la Pág. 120 donde comenzaban los hechos históricos y comenzó a leer.

El Valle de Godric se creo hace muchos siglos, y sus hechos históricos han sido de los más importantes para toda la comunidad mágica. Recordemos que aquí nació Roderick Plumpton, el famoso jugador de Quidditch, y que hace apenas unos años El Valle de Godric se vio azotado por la Viruela de dragón.

Harry continuo leyendo, en realidad era muy interesante todo lo que había sucedido en aquel pequeño lugar, eran mas cosas buenas que malas, de echo solo había leído acerca de 3 catástrofes; la viruela, un incendio y…la cruel matanza?. Harry comenzó a leer aquel pequeño párrafo y el alma se le fue a o los pies.

Si a habido una catástrofe en alguna parte de la comunidad mágica no se compara para nada en lo que paso aquí hace menos de 20 años. El Valle de Godric se vio azotado por la furia de El – que – no – debe – ser – nombrado. Fue un hecho catastrófico. A finales del mes de Octubre El – que – no – debe – ser – nombrado llego a la avenida Roderick Plumpton #17 y causo grandes estragos, pues finalizo con la vida de dos de nuestros residentes, Lily y James Potter. Estos dos grandes magos fueron asesinados mediante la peor de las maldiciones imperdonables; y tras intentar El Señor Tenebroso matar también al pequeño Harry Potter de tan solo un año, quien resulto vencido fue el mismo.

Harry no lo podía creer, si se hablaba de sus padres en aquel libro e incluso daban la dirección de donde habían vivido. Lo único que tenia que hacer ahora era averiguar la forma de cómo llegar hasta allá y buscar esa dirección, así podría visitar la que había sido su casa por solo un año, un año que el estaba seguro había sido el mas feliz de su vida pues lo había pasado con sus padres.

Regreso al índice y busco algo que pudiera referirse a como llegar y lo encontró, ahí estaba; "Forma mas rápida de llegar a Valle de Godric".

Harry echo un vistazo a las instrucciones que venían en esa sección, y entre líneas observo el nombre del punto de partida "Plaza Hamptón". Se disponía a leer mas detalladamente las instrucciones, cuando de repente se percato de que ya tenia todo lo que necesitaba para emprender su viaje al Valle de Godric: oro y "Plaza Hampton". Entonces metió lo mas rápido que pudo todas sus cosas al baúl y tomo a Hedwig, bajo hasta la primera planta del Pub y tras darle las gracias a Tom por todo, salio a la bulliciosa calle de Londres.

Harry avanzo a la avenida más próxima y espero a que un Taxi disponible se acercara. Cuando estuvo arriba del Taxi le dijo al conductor:

-Buen día, a Plaza Hampton, por favor.

-A la orden!- dijo el conductor con entusiasmo.

Sin más preámbulos dejaron atrás el Caldero Chorreante. En el trayecto una vez mas Harry se perdió en sus pensamientos, que encontraría en Godric?, encontraría a alguien que hubiera conocido a sus padres?, le ayudaría el viaje para encontrar algún Horrocrux?, fuese lo que fuese sabia que el ir ahí le abriría la mente y lo reconfortaría.

-Hemos llegado –anuncio la voz del conductor, sacando a Harry de sus pensamientos.

Harry puso atención al panorama, se encontraba frente a la enorme Plaza Hampton.

-Gracias –dijo Harry pagando al conductor y bajando del Taxi.

Atravesó la calle con cuidado y se dirigió a la banca mas cercana, donde entonces se dispuso a leer a detalle las instrucciones de cómo entrar al Valle de Godric.

Localiza el Kiosco de la plaza –leyó Harry- y a continuación siga los siguientes pasos:

Pasos a seguir:

Tenga su varita en mano.

Colocase en el centro del Kiosco y dibuje un circulo a su alrededor con la varita.

Estando de pie mirando hacia la fuente de 5 pasos al frente, 3 a la derecha y dibuje otro circulo a su alrededor.(Percátese que los círculos comienzan a resaltar)

De tres pasos en dirección al pequeño puente y ahí trace un tercer circulo a su alrededor.(Si se iluminaron los tres círculos continué, si no vuelva a empezar)

Colóquese al centro del triangulo formado por los círculos y levante su varita apuntando al cielo.

Grite su nombre lo suficientemente fuerte para que se generen 3 ecos.

Al finalizar el tercer eco de un brinco en su lugar.

Harry busco el resto de las instrucciones, pero eso era todo, no había más. Se puso de pie y camino en dirección al Kiosco pensando que esa era la forma mas extraña de llegar a un lugar. Además que no le agradaba mucho la idea de caminar y gritar como loco por el Kiosco.

Se paro en el centro del Kiosco y tratando de que nadie lo viera, trazo el primer circulo, le resultaba un tanto difícil pues tenia que cargar con su equipaje; continuo entonces con los siguientes pasos hasta que hubo trazado el tercer circulo, se iluminaron. Harry sonrió al ver que hasta el momento todo había funcionado. Lo que continuaba era todo un reto, pues le daba mucha pena tener que levantar la varita y gritar su nombre y muy alto para que resonara 3 veces. Pero sin mucho que hacer al respecto lo hizo, se paro al centro del triangulo y un poco apenado levanto su varita, unas cuantas personas voltearon a verlo pero aun así Harry estaba dispuesto a continuar; grito su nombre, pero apenas y se escucho, grito entonces mas fuerte, solo dos ecos, grito una tercera vez pero esta vez los mas fuerte que pudo y entones; un eco, dos ecos, tres ecos y al finalizar este ultimo brinco creyendo que el proceso de nada serviría. Cuando Harry aterrizo se dio cuenta que sus pies ya no tocaban el piso de piedra del Kiosco sino un piso muy suave y se dio cuenta que era césped, césped que recorría un hermoso sendero que daba al Valle de Godric. No lo podía creer había llegado, ya estaba allí, en el primer destino de esa su nueva aventura.