Capitulo 4
La brillante y molesta luz del sol en la mañana, aunque casi del medio día, ilumino el rostro de Rika despertándola algo confusa después de haber permanecido dormida por un par de días.
Hola Gea, como estas, dijo Rika mientras se sentaba en la cama.
Estoy bien, pero y tu como te sientes.
Pues me siento un poco adolorida, y…. espera un momento, -dijo Rika cuando notó sus vendas en el hombro y la cabeza- Gea no me digas que tú me vendaste y me trajiste sola a la casa.
Por supuesto que no Rika, fue Len Tao quien te trajo y…. te vendó.
Len Tao?, dijo Rika quien se sonrojo un poco.
Si discúlpame, yo se lo pedí, pero es que no podía dejarte ahí tirada.
No te preocupes Gea, esta bien.
Que vergüenza perdí la pelea, dijo Rika mientras sus ojos tomaban la expresión de una triste meditación.
Luego Rika se puso de pie se dirigió hacia la ventana y dijo:
Iremos a verlo esta noche Gea, ¿en donde están las piedras?
En verdad piensas entregarle los espíritus de las piedras a esa persona?, Rika?
Te pregunté donde estaban, dijo Rika quien no despegaba la vista de la ventana.
Se encuentran sobre el estante, respondió su espíritu.
Para llevar a cabo nuestro objetivo es necesario que los espíritus sean liberados de las piedras, además seguramente ya se entero y si no se los damos acabaremos muy mal, ambas, concluyó diciendo Rika mientras se alejaba lentamente de la ventana y se dirigía hacia el estante de madera de su habitación, tomó las cuatro piedras entre sus manos y una pequeña sonrisa se dibujo en su rostro.
Ese mismo día nuestro querido amigo Manta estaba en la biblioteca haciendo lo que comúnmente se hace en una biblioteca.
El estaba leyendo un libro cuando se distrajo un poco y puso su atención en un extraño y aparentemente viejo libro que estaba en la parte más alta del librero.
Ese libro le llamo mucho la atención aunque no tenia casi nada de especial excepto que parecía ser el mas viejo de todos.
Acercó una escalera que estaba por allí, subió hasta arriba para poder alcanzar el libro, lo tomó y todo iba bien hasta que una enorme araña lo sorprendió, asustándolo de esta forma y haciendo que callera de la escalera.
-Afortunadamente el piso amortiguo su caída.
¡Ay! Me dolió, dijo Manta mientras se levantaba y colocaba el libro sobre la mesa.
Lo abrió y fue cuando descubrió algo interesante:
En ese viejo libro encontró unos dibujos muy parecidos a la piedra de Rika.
Leyó un poco de lo que ahí había y decidió que seria buena idea mostrárselo a Yho y a Anna, de modo que tomo el libro y salió corriendo a casa de su amigo.
Cuando llego Yho estaba haciendo unos cuantos ejercicios simples con las pesas y Anna como de costumbre estaba sentada viendo la televisión.
Hola Manta, que hay de nuevo, dijo Yho
Hola Yho, oye quería mostrarte algo, dijo Manta.
Así lo hizo mostro el libro a Yho y Anna.
Y que es tan importante para interrumpir mi programa enano cabezón, dijo la malhumorada Anna.
Abre el libro y echa un vistazo Anna, dijo Manta.
Anna le dio un vistazo al libro y se encontró con los mismos dibujos que Manta ya había visto.
Y que es lo que dice, pregunto Yho.
Según esto, dijo Anna son las cuatro piedras espirituales de las cuales hablaba Rika, sin embargo parece que hay más de lo que ella nos contó:
Sí hay cuatro piedras espirituales nada mas, cada una representa distintos elementos como fuego, agua, tierra y viento. Y dentro de cada una hay un espíritu encerrado, gracias al cual las piedras tienen el respectivo poder de acuerdo con su elemento, además de aumentar el poder espiritual de la persona que las usa siempre y cuando las cuatro piedras estén juntas y todos los espíritus dentro de su respectiva piedra.
También algo sobre un "báculo dorado", dice que se puede utilizar en combinación de las piedras, estas se incrustan en el báculo y cada poder pasa a el.
También puede utilizarse para liberar a los espíritus de las piedras.
Ya veo supongo que fue así como logro liberar a Gea, vimos su báculo cuando la conocimos lo recuerda amo Yho? Dijo Amidamaru.
Si, claro, respondió Yho sin ninguna expresión en particular.
Aun hay más: cuando los espíritus son liberados las cuatro piedras en combinación con el báculo pueden ser utilizados para capturar y controlar almas.
Ustedes creen que quiera nuestras almas pregunto Horo horo quien había estado escuchando la lectura desde hace un rato.
¿Y tu de donde saliste?-pregunto Manta quien se sorprendió al verlo pues no se dio cuenta del momento en que llego.
No lo creo, parece ser una buena persona, dijo Yho.
Si pero de todas formas no podemos confiarnos es un rival mas de quien debemos cuidarnos, agrego Anna.
Las horas pasaron rápido y Anna no tardo en exigir que fueran de compras para preparar la cena, muy obedientes Yho y Manta se encargaron de eso.
Cuando llegaron a la tienda vieron que Rika iba pasando por ahí.
Yho, Manta, como están, saludo Rika quien los vio primero.
Hola Rika, respondieron ambos.
Que coincidencia encontrarnos por aquí vienes a comprar algo?, dijo Manta.
No solo pasaba por aquí, bueno me dio gusto encontrarme con ustedes pero es tarde debo irme.
Espera Rika, porque no te quedas a cenar con nosotros.
Te lo agradezco Yho pero no puedo, tengo planes será otro día, pero gracias por la invitación de todas formas.
De acuerdo, adiós Rika dijeron Manta e Yho.
Rika iba en camino pero se detuvo y sin voltear y antes de que Manta entrara a la tienda le dijo:
Manta…. Las coincidencias no existen, y sin decir nada mas continúo su camino.
Manta: eh? , bueno será mejor que entre ya.
Rika llevaba ya un buen tiempo caminando y sus piernas la llevaron al interior de un oscuro bosque dentro de una cueva.
Supongo que el único motivo por el que estas aquí es por que ya reuniste las piedras con los espíritus faltantes, dijo una extraña silueta que se veía en lo mas profundo de la cueva, parecía ser la sombra de un humano normal pero había muy poca luz como para poder distinguir algo con claridad.
Estas en lo cierto, respondió Rika, ahora si no te importa terminare con esto rápido.
Entonces la chica prosiguió tirando las piedras espirituales al suelo, excepto por la que correspondía a Gea.
A continuación saco el collar donde estaba el báculo y este paso de su pequeño tamaño a su tamaño normal.
En silencio y sin ninguna expresión en particular todo lo que hizo simplemente fue tocar cada piedra con la puntiaguda punta de su báculo.
Primero lo hizo con la piedra del agua, un gran resplandor de color azul apareció y enseguida un espíritu azul con unas extrañas alas apareció. Tenia la forma de una especie de serpiente alada.
Hizo lo mismo con las dos piedras restantes el espíritu de la piedra del fuego tenia la apariencia de un humano pero tenia grandes garras que parecían brazas ardientes, el rostro cubierto por una extraña mascara, una larga cola y estaba casi todo cubierto de cadenas.
El último tenia la apariencia de una mujer, era completamente blanco y tenia una enorme y larga túnica también de color blanco, tenia los ojos cerrados y el cabello extremadamente largo.
Sinceramente pensé que te tardarías mas en recolectarlas todas, dijo aquella silueta la cual estaba saliendo de la cueva y con la escaza luz de la noche se pudo observar de quien se trataba, era Hao.
Dime Hao que hacías en esa cueva tu solo?
Que te importa, ahora si no te molesta será mejor que siga con mi parte, dijo Hao.
El espíritu del fuego hizo su aparición y sin ninguna demora tomo a los tres espíritus de las piedras y los devoro a todos completamente.
Rika cerro los ojos y volteo levemente la cabeza hacia otra dirección.
Hao se acerco a ella, la tomo del mentón y le dijo:
Que sucede no me digas que te arrepentiste, después de todo fue por tu propia voluntad que decidiste entregarme los espíritus.
Claro que no me arrepiento, me has ayudado mucho es lo menos que puedo hacer por ti.
Además sabes cual es mi verdadero objetivo, yo no iba a utilizar esos espíritus, no me eran de mucha utilidad.
Parece que aun quieres hacer todo el trabajo tu sola, dijo Hao mientras se sentaba en el suelo.
Este trabajo es algo que debo hacer yo misma y nadie más, dijo Rika mientras se marchaba, Gea quien solamente observaba desde hace un rato le pregunto a Hao:
Dime Hao por casualidad no tienes un hermano?
Rika se sorprendió al oír esto y rápidamente se acordó de Yho y el gran parecido que tiene con Hao.
Responde Hao, dijo la chica.
Para que me hagas esa pregunta supongo que ya conociste a Yho, respondió seriamente Hao, mientras veía fijamente el fuego.
Rika: así es, no se porque no me lo habías dicho pero la verdad es que no me importa.
Gea ya vámonos de una vez, si respondió su espíritu.
Rika, le grito Hao, que no se te valla ocurrir hacerle daño.
¿Te refieres a tu hermanito?, dijo Rika sarcásticamente.
El es parte de mis planes, así que no intervengas, ni mucho menos hablarle sobre mi.
No te preocupes, guardare el secreto, dijo Rika quien decidió continuar su camino.
Continuara…………
