Capitulo 8
Parece que al fin llegamos, exclamo Horo Horo.
Yho quien por cierto fue el último en llegar expresaba su fatiga a los demás con un: corrimos mucho, deberíamos descansar un poco.
Lamento decepcionarte pero creo que te cansaras un poco más, debemos subir hasta la cima-decía Len Tao mientras echaba un vistazo hacia arriba –andando.
Horo Horo y Len se adelantaron y comenzaron a subir. Mientras tanto Yho solamente se había quedado parado como tonto observando la cima.
Amo Yho, no deberíamos subir también?
Si pero hay que tomar nuestro tiempo, además no creo que sea algo tan grave.
¡Pero como dice eso! Acaso no esta viendo la gravedad del asunto? Miles de almas se están reuniendo aquí sin explicación alguna.
Y eso que, ya veras que todo estará bien, dijo Yho acompañado de su típica sonrisita.
Len fue el primero en llegar a la cima.
Sabía que tu estabas detrás de todo esto.
Len! Que entrometido eres, tu no tienes nada que estar haciendo aquí, será mejor que te vallas.
Lo siento pero no lo hare.
Y tampoco yo mi querida Rika, dijo Horo Horo, algo agitado después de subir hasta semejante cumbre.
A genial lo que me faltaba ahora son dos.
Uno para cada uno, eso esta bien para mí, dijo Jan quien se acercaba a lado de Rika con las dos espadas, una en cada mano.
Y ese tipo tan extraño quien es, dijo Horo Horo.
El tipo extraño tiene nombre y va patearte el trasero, dijo Jan mientras atacaba a Horo Horo con la espada que portaba en la mano derecha.
Horo Horo bloqueo el ataque con su tabla, Jan guardo distancia.
¡Kororo posesiona esta tabla!
Una vez hecha la posesión de objetos Horo Horo se dispuso a responder el ataque, sin embargo Jan fue más rápido, agito la espada de la mano derecha contra su oponente, en un abrir y cerrar de ojos una gruesa capa de hielo atrapo a Horo Horo hasta la cintura.
Horo Horo: ¡Que rayos!
Len Tao ataco sin previo aviso a Jan con su cuchilla dorada. Jan se defendió con ambas espadas.
Esas espadas son muy resistentes, dijo Len Tao mientras daba un par de saltos hacia atrás para guardar distancia.
¡Maldición! Este hielo es extremadamente duro no puedo salir.
Y no saldrás, o por lo menos no vivo.
Jan aun estaba cerca de Horo Horo y pretendía dar un único y mortal ataque con sus espadas y así lo hizo….
Rika estaba ahí parada simplemente observando, cuando Jan ataco a Horo Horo solo cerro los ojos y volteo hacia otra parte.
De pronto Rika escucho una voz que no había oído en mucho tiempo:
Que te parece si mejor luchamos espada contra espada.
¡Yho! Exclamo Rika sorpresivamente en un tono muy particular, como si en realidad fuese ella quien estaba en problemas.
Efectivamente se trataba de Yho quien llego justo a tiempo para poder salvar al por ahora indefenso y atrapado Horo Horo.
¡Cuchilla dorada!
¡Ahhh! Len pero que crees que haces, de que lado estas.
No seas mal agradecido, si no fuese por mi seguirías como estatua de hielo.
Ay, si es verdad, dijo Horo Horo alegremente. Pero no volverá a pasar, agregó en un repentino cambio de tono.
Yho tambien se había alejado unos cuantos pasos de Jan, el y la chica estaba rodeados.
Rika observa, dijo Gea, parece que ya no quedan más almas, son todas.
¡Rika que esperas date prisa y toma el báculo!, dijo Jan.
Sí.
La chica corrió a tomar el báculo.
No tan rápido, dijo Len quien se atravesó entre Rika y el báculo.
Que están haciendo ustedes aquí.
Solo venimos a investigar, no todos los días se ven almas flotando por todas partes.
Ahora si me lo permites, dijo Len, quien tomo el báculo y se alejo unos cuanto metros.
¡No!, dámelo.
Rika que tonta eres; en fin no creo que tome mucho tiempo recuperarlo.
Esta vez no te lo permitiré, dijo Horo Horo.
Jan, que es eso –grito Rika.
Es una avalancha….!
Tras el estruendoso sonido de la avalancha, pronto todo quedo en silencio, Rika y Jan estaban sepultados bajo la nieve….
Estarán bien?, pregunto Yho.
Supongo que si, respondió Horo Horo.
Entre aquel montón de nieve una extraña luz añil comenzó a aparecer.
Que es eso, dijo Len Tao.
El "eso" aun no era nada, tras la luz azul, muchos rayos comenzaron a salir y a derretir toda la nieve.
En pocos momentos Rika y Jan estaban libres y como si nada.
Parece que ese extraño sujeto fue el causante de esos extraños rayos, miren la espada que tiene en la mano izquierda, dijo Yho.
Pueden verse pequeñas descargas eléctricas sobre ella, agregó Len Tao.
Esperen un momento, dijo Horo Horo, no recuerdo haber visto el momento en que hizo la posesión de objetos.
Len: eso es porque no hay ninguna posesión de objetos.
Yho y Horo Horo: ¡Que!
¡Par de tontos! No me digan que no lo habían notado.
No te enojes Len, dijo Yho otra vez con la sonrisita que ya todos conocemos.
Valla… que tonta me siento yo tampoco lo había notado, pensaba Rika.
Entonces no eres un shaman?, pregunto Rika.
En realidad si lo soy pero prefiero utilizar estas armas, solo necesitan una pequeña dosis de mi poder espiritual y no necesito de ningún espíritu, ahora basta de charlas, devuelvan ese báculo no les pertenece.
A ti tampoco te pertenecen las almas que capturaste, ¡espada fugaz de Amidamaru!
Jan creó una barrera de hielo, pero aun así decidió alejarse sabia que aquella pared no seria suficiente para detener el ataque, miles de pedazos de hielo salieron volando.
Jan ataco rápidamente dejando al asecho un poderoso ataque con relámpagos.
El intento de Yho y los demás por esquivarlo fue inútil.
Casi en el mismo instante en que el relámpago alcanzo a Len Tao, Rika se interpuso, alcanzando a ambos, sin embargo Rika aprovecho el doloroso momento y le arrebato el báculo a Len Tao.
Rika le lanzo el objeto a Jan, quien se percato de la acción y volvió a unir ambas espadas para poder tomar el objeto.
Jan, corrió hacia Rika lo mas rápido posible la tomo entre sus brazos y bajó de la cima con una agilidad sorprendente.
No dejen que escape, dijo Len Tao mientras se levantaba nuevamente.
No debemos permitir que se vallan, dijo Horo Horo, Yho démonos prisa.
Jan puso a la chica en el suelo, aunque mas bien la tiro por la prisa de sacar sus armas nuevamente, pretendía usar la espada de los relámpago, concentro gran parte de su poder espiritual en la espada, la cual agito fuertemente para formar un monumental relámpago que destruyo la meseta mas rápido de lo que se formo.
Una gran nube de polvo cubrió la zona, la oportunidad perfecta de escarpar sin que nadie los viera.
Pasaron unos pocos segundos para que todo estuviese visible nuevamente.
Señorito Len, no veo a Rika ni al otro sujeto por ninguna parte, parece que se han ido.
Jan, creo que ese es su nombre y si, tienes razón parece que escaparon.
Ese tipo se burlo por completo de nosotros, decía Horo Horo mientras se quitaba un poco de polvo de encima.
Oye Len, en donde esta Yho, tampoco lo veo por ningún lado, crees que los halla seguido.
No, no lo hice estoy aquí, decía el pobre Yho mientras salía debajo de los escombros, me pregunto que pretenderá hacer con todas esas almas.
Horo Horo: parece que no era la clase de persona que pensábamos.
No lo sé, debe tener sus razones, además no creo que sea una mala persona, todos aquellos que pueden ver a los espíritus no lo son.
Tiene razón amo Yho.
Ya basta de tanta palabrería mejor regresemos, dijo Len mientras hacia eso precisamente, regresar.
No tan lejos de ahí:
Hasta que hiciste algo bien al recuperar el báculo, aunque…. Si lo pensamos bien, fue tu culpa en primer lugar que te lo quitara.
No me molestes, ese estúpido rayo en verdad que me dolió.
Siii, mis ataques son fuertes, y realmente los desperdicie luchando contra esos mocosos. Al menos así terminamos rápido, hay que seguir con nuestro trabajo, que te parece Rika?
Rika estaba sentada en el suelo, no respondió a la interrogante de Jan, en lugar de eso dijo:
Ellos no suelen ser tan débiles, en especial Yho y Len Tao, lo se por experiencia, e incluso los he visto pelear a ambos en una ocasión.
Es extraño, pero no creo que hallan estado peleando en serio, me pregunto si seria porque…….
Continuara………
