The brokenn Mask of me: Capítulo 2: Vacío

Se despertó sobresaltada por décimo cuarto día seguido. Sudaba frío y tenía la cabeza inchada de tanto pensar... o al menos eso se hacía creer ella. Y no tenía ni idea de por qué estaba sucediendo esto. La tuberculosis no le había dado problemas hasta ahora para que pasara eso.

-Mierda ya son las 5- susurró levantando el despertador.

Se levantó sin ganas como todos los días. Tomó su ropa y caminó hasta el comedor. Se ponía la camisa con una mano mientras que con la otra encendía la hornalla para preparar café. Sola: era algo que se repetía en cada instante de su vida... cabezeó un poco tratando de aclararse las ideas, al fin y al cabo había sido su propia decisión y a veces se arrepentía de eso, pero ahora tenía que aguantar y ser responsable. Se puso los pantalones y se calzó un auricular de la radio en el oído.

Escuchaba las noticias, tomando de vez en cuando un sorbo de café... "otro día más" pensó, hasta que un anuncio le llamó la atención, no sólo porque no entendía nada, sino porque estuviera haciendose en una radio de habla hispana. "En fin" se dijo terminando de cambiarse y le hechó una ojeada al reloj... era tarde! y todo por escuchar ese mugre anuncio. Corrió a toda velociad agarrando su bolso y las llaves del auto en el trayecto y dobló a todo correr hacia el garaje. Otra vez la voz estaba empezando a hablar molestamente en su cabeza y la migraña comenzaba a empeorarse..

-Suficiente!- vociferó acalorada tratando de encender el auto mientras los vecinos cuchicheaban mientras la señalaban dentro del auto.

La voz calló de repente y el auto arrancó... ahora se deslizaba a toda velocidad por las calles en dirección al trabajo, al que, según ella, estaba llegando demasiado tarde. Bajó del estacionamiento y caminó hacia la entrada del edificio...

Como todos los días revisaba el papeleo y los mensajes al llegar a su escritorio.

-Ud tiene 0 mensajes- repitió la voz neutra de la contestadora. Como siempre, suspiró. Se sentía parada como en una pared que separaba a dos abismos: una parte de ella estaba segura que no la molestarían ese día y la otra sentía pánico porque era sospechoso de que ninguno de los de la oficina estaba molestándola a esa hora con conversaciónes frívolas a las que respondía si o no alternativamente.

Eryx era una persona que prefería la privaciad y la calma, pero la bulla y el cotilleo de su compañera Fanny siempre la ponía un poco de malas pulgas y ese día extrañaba el cotorreo mañanero de ella. Sumado a eso estaba el incidente del anuncio y esa voz rara que la ponía de nervios... un día bastante más gris que los demás, para completar.

-¿Otra vez con el mismo rollo de siempre?- la saludó Fanny

- Buenos días compañera, y si es la única cara que tengo por si no te diste cuenta- empezó a ordenar todo el papeleo que tenía pendiente. Era insólito, pero escuchar una voz conocida la estaba calmando un poco.

- Hey, veo hace algunos meses que no estás bien... vos no tendrás algún problema serio ¿no?

-No- contestó aburrida. Por qué estaba de preocupada ahora? Nunca le habián prestado tanta atención antes... raro, muy raro. Se agachó a buscar una carpeta bajo el escritorio.

-Por lo menos podrías ver a un...-empezó fanny como quien no quiere la cosa, pero Eryx la cortó drásticamente

-Te dije que no tengo nada- contestó cortante

-Pero...

-Pero na- se paró en seco, al divisar una figura masculina que conocía muy bien dirigiéndose con andar despeocupado hacia su cubículo. El nombre del susodicho en cuestión: Ángelo. El tipo era un idiota al cuadrado que al haber sido ascendido recientemente, se la pasaba vagando por los pasillos y haciendo relaciones públicas en vez de dedicarse a su trabajo. Una de sus actividades favoritas era molestar a Eryx y a cotorrear con Fanny. Demás esta decir que Eryx lo había tomado como enemigo público nº 1 y una vez casi llega a trenzase a golpes con el fulano. La tonta de Fanny lo invitaba siempre a la oficina porque siempre le pareció muy chulo, con sus ojitos azules y su largo cabello marrón.

-Así que te despertas con el pie izquierdo, bah... una frígida como vos siempre se levanta así- decía burlonamente- mira que se pueden pagar las companías ahora

- Mira quien es el que está hablando jaja... buenos días primero y segundo la próxima vez que me saques el café te puedo asegurar que no vas a contarla y tu amiguito- dijo señalando para abajo sabemos donde- tampoco-

El tipo se estaba tomando una taza de café con la mezcla que Eryx se preparaba especialmente para calmar la migraña.

-Que tacaña que sos, al menos podrías compartir parte de tu cafe con tu jefe de sección, así nunca te van a tocar ni con un palo che- siguió sorbiendo el cafe y ahora se sentaba arriba del escritorio de Eryx. A todo esto, los humos de la chica en cuestión se le estaban subien do a un nivel alarmante. Quien diantres se creía ese vago de porquería para hacerse el importante y para tomar su cafe inpunemente... ya iva a ver con quien se estaba metiendo. Fanny mientras reía a carcajada limpia viendo rabiar a Eryx, quien súbitamente se dió vuelta con mirada iracunda y bramó un gran fuera, sacando a los que estaban en su cubículo y pegó un portazo que se oyó hasta en la oficina del gerente. Los 2 individuos que fueron echados tan sorpresivamente miraban ofendidos a la puerta de la que habían salido.

- Hey! con razón estas mas sola que un perro!- dijo Angelo, y acto seguido un tarro de metal lo golpeó en la cabeza, era el tarro de cafe de Eryx- esto no se va a quedar así arpía!- y el muchacho se alejó con el bendito tarro de café

- Así que te vas a encerrar otra vez!- dijo Fanny ofendida- pues me vale madres lo que te pase!

- Vete al carajo Fanny- gruño la voz dentro del cubículo.

Eryx respiraba de forma irregular, esos 2 idiotas la habían sacado de quicio demasiado fácilmente. Que hicieran lo que quisieran y si se mataban mejor. Otra vez estaba sola como quería y como odiaba también.

El día transcurrió sin muchas fluctuaciones. Por esa vez en su vida estaba relamente confundia y perdida entre lo que creía conocido, algo así como no encajar en lo que le correspondía, pero... donde se suponía que debía encajar?... eso era lo confuso. Así cavilaba mientras terminaba de ensobrar unos documentos para la dependencia vecina. la tarde caía y unos nubarrones amenzaban por la venana del pasillo del edificio. Antes de apagar la luz del cubículo, un papel, en el interior de la bandeja del correo interno le llamó poderosamente la atención: el mismo aviso de la radio para trabajar en Grecia y algo más, la fundación Kido era la que pedía el personal. Esto era una broma de Angelo seguro, ufff, el tipo quería que lo golpeen con furia hoy. Eryx se dijo que era hora de poner los puntos sobre las ies con ese fanfarrón, así que se arremangó y caminó rápidamente para alcanzarlo y así sacarse la furia, pero iba tan ensimismada rumiando amenzas que no se dió cuenta y chocó con el susodicho y fueron los dos a dar al piso.

- Qué cojones te pasa? Vas por ahí caminando y una loca te pasa por arriba, ya no se puede andar tranquilo por los pasillos- gesticulaba el chico mientras se levantaba, sin ayudar a Eryx por supuesto.

La mujer se puso de pie de un salto lo agarró del cuello de la camisa amenazadoramente.

- Vos querés que te muelan a palos eh? no te bastó con lo del café, que me venis con una jodita de estas?-siseó mientras con la mano que tenía libre le mostraba el papelucho.

- Pará, pará, yo no tengo nada que ver con eso, soltame arpía, soltame- forcejeó- ese folleto nos llegó a todos! Mirá que estás paranóica hoy eh?-

Eryx se quedó de papel, era verdad lo que estaba diciendo... ella no se acordaba quien se lo había repartido. Soltó al pelo largo bruscamente tratando de asimilar y recordar quien le había dado ese dichoso papel. A su lado una persona que no había visto se paró observando la reacción que había tenido.

- ¿ Te calmaste?- la voz era de Fanny, la cual estaba a su lado- Mañana el gerente te quiere ver..., nos vemos, tengo que alcanzar a Ángelo- y se alejó corriendo para alcanzar al susodicho que se estaba arreglando la camisa.

Eryx se habia quedado en estado como de shock, por el doble golpe, ahí parada como ausente...

Sono su celular. Atendió todavía alterada y se puso palida al oir la misma voz en su cabeza" Y ahora que me conocés que esperas para venir a mi?" . Se dió vuelta para ver si no había nadie asediador, pero todos ya se habían ido- "amada mia"-la voz susurró-" no voy a dejar que te me escapes como lo hiciste hace tiempo" y la voz reía. Pero Eryx también reía siniestramente, no iba a dejar que alguien la acosara y si era lo que tenía que hacer lo iba a hacer, iba a matar al bastardo que le estaba haciendo la vida imposible.

-Lentamente, muy lentamente... vas a sufrir- susurraba mientras caminaba al estacionamiento. Angelo y Fanny que no se habían ido, miraban a Eryx reir como una psicopata.

- Esa mujer necesita que la encierren- el pelilargo comentó a Fanny.