The broken Mask of me: capítulo 4: EL ARMA SACRÍLEGA
El avión aterrizó en Atenas. Erix, una mujer de cabellos enrulados, bajaba restregandose un ojo y asiendo su equipaje con la mano que tenía libre. Como en todos los aeropuertos había vendedores ambulantes y jaleo constante, sin embargo ella no le prestaba ni la más mínima atención, pues estaba preocupada por el hecho de que pudieran haberla rastreado y le tendieran una emboscada en un lugar lleno de gente como este. Su jefe no le dijo nada sobre si tenía que esperar a alguien para que la recogieran, así que echó un vistazo tratando de ubicar las cabinas telefónicas.
- Disculpe, ¿usted es la Señorita Eryx?- susurró una voz a sus espaldas y al oírla se quedó paralizada. Acto seguido comenzó a caminar tan rápido como pudo, alejándose del tumulto de gente- ¡oiga!- el hombre a sus espaldas comenzó a seguirla y esta aceleró aún más el paso. tenía que salir lo más pronto posible de ahí, pero a donde iría... el griego se le daba endiabladamente mal y no conocía a nadie en la ciudad como para refugiarse.
-¡Soy el enviado de la fundación Kido ah!- el tipo estaba algo agitado a causa de la corrida. Eryx se detuvo lentamente ante estas palabras. Si la habían querido asesinar antes, no sería la excepción ahora. Era todo o nada... se puso la mano izquierda bajo el abrigo alcanzando su pistola, muy bien camuflada por cierto.
-Pruébalo- se dio vuelta y apunto directamente al cuello de su interlocutor desafiándolo. El tipo se rió con ganas y levantó el dedo índice de su mano derecha como queriendo "cortar" el cañón con el filo del dedo mismo. Eryx permaneció inmóvil apuntando.
No supo como, pero un segundo después, el cañón de la mágnum 9mm se dividió en pedazos ante el rostro sonriente del tipo y su mano comenzó a temblar. Sobre la entrada del aeropuerto una limusina apareció y una de sus puertas se abrió dejando paso a una muchacha muy joven y con una larga cabellera violeta. sintió una extraña sensación, como si conociera de quien se trataba.
-¡SHURA1¡Como siempre eres un idiota! tendrías que haberte hecho un cartel, en vez de preguntar a cada persona que pasa!- gritó alguien desde el interior del coche; el tipo que la seguía hizo una mueca de desprecio al coche y miró a Eryx con desconfianza.
-Tatsumi tiene razón- dijo la muchacha y caminó a hacia ella haciendo que bajara lo que quedaba de su arma. algo en ese grupo era muy extraño y se maldijo a sí misma por no haber investigado un poco más sobre ellos antes de irse de su hogar- bienvenida a Grecia Eryx, mi nombre es Saori Kido y soy la presidenta de la fundación, a tu jefe se le olvidó decirnos en que vuelo venías y no sabíamos exactamente cuando llegarías, sube al coche por favor.-
eryx miró suspicaz al grupo por unos segundos y siguió a la niña al interior del vehículo. Shura miraba con incredulidad como la mujer obedecía a saori sin chistar y se subió él también refunfuñando. El auto arrancó y se decidió a preguntar
-Disculpe mi descortesía, pero...¿Cómo es que puede entenderme?- miró directamente a Saori evitando las expresiones de indignación Shura.
- En realidad el que mejor habla español aquí es Shura, pero he tenido una pequeña instrucción para poder colaborar con sus agencias-
El asturiano seguía enfurruñado y le había clavado los ojos en la recién llegada. No tenía ni el más mínimo respeto por los demás, pensaba el hombre para sí y cuando Eryx se dio cuenta le sonrió burlonamente. Frunció más el ceño, pues recordó el parecido con la sonrisa sádica del santo del Cangrejo. Sus miradas se cruzaron y si estas hubieran tenido el poder de matar, hubiera habido 2 cadáveres en ese coche.
-El será el encargado de guiarte por la fundación y Atenas hasta que vayas con tu instructor... ah ya estamos llegando- terminó la pelivioleta.
Una imponente mansión se erguía en medio de las colinas rocosas de las Afueras de la ciudad. Eryx sigue al santo de capricornio a la defensiva, por los pasillos de la estancia kido. las columnas ricamente adornadas ocultan tras de sí cámaras de seguridad que flanquean todos los puntos de visión del recinto. Esto es lo que la pone de nervios.
-esto de entrenar a gente que no tiene idea de que está pasando es una pérdida de tiempo- murmura shura ensimismado mientras dobla un pasillo. pero se da cuenta rápidamente de que la chica no lo está siguiendo. eryx no desea creer lo que acaba de escuchar...
-¿Entrenar? necesito acaso alguna preparación extra para trabajar aquí?- dijo Eryx frunciendo el ceño- ¿Qué diantres es en realidad esta fundación?
Shura creyó que la chica bromeaba, pero aunque le dijo a Saori que no cometería más errores, por ahora tendría que darle una explicación para que se calmara.
-Supongo que conoce algunas de las historias de los torneos galácticos- se da vuelta y se acomoda el equipaje de la chica sobre los hombros, ella lo mira sorprendida
-Sí, he leído algo sobre eso, los medios de Grecia le hicieron propaganda como si de un deporte popular se tratara- clavó la mirada tan intensamente sobre el rostro de santo de la espada que este tuvo que desviarla y seguir caminando para que ella no adivinara que era lo que estaba pensando. era como sentir la presión de la mirada de reproche del patriarca y de saori al mismo tiempo.
-Pues necesitamos gente entrenada para este tipo de eventos, pues estamos tratando de recrear la época de oro del llamado "santuario de las 12 casas"- doblo la última esquina y llegó a un portal- pero es necesario que los detalles de este evento que le falten conocer a nuestro personal sean explicados por instructores. Créame que no es sencillo lo que tendrá que hacer y muchos se han postulado y han fallado .
-Se supone que no trabajaría como agente de campo- respondió Eryx siguiendo al hombre a través del portal- hace ya tiempo que ya no ejerzo esa función-.
- No tiene por que preocuparse, con su instructor refrescará y aprenderá mas de una cosa, además su mayor preocupación debe ser el terminar sus entrenamientos entera y con vida- termina con una sonrisa de sátira
Shura camina confiado de que esta muchacha no será uno de sus discípulos, ya que no parece alguien capaz de soportar sus duros entrenamientos. se hincha de orgullo al pensar esto. Pero, ¿para quien habrá sido asignada? quizá para alguna amazona de plata; si era así lo más probable era que terminara envenenada por la cobra de shaina, bueno por lo menos ahora que había visto su rostro sería más fácil identificar su cadáver
- Y a propósito.. tienes una idea de quien me será asignado como instructor?- pregunta la joven mientras sigue al santo de capricornio por las famosas escalinatas de las 12 casas. mira a su alrededor dándose cuenta de que se halla en las ruinas del templo de palas Atenea.
- no tengo idea de quien será tu instructor tía, pero te aseguro que no la tendrás fácil jeh jeh- trata de intimidar a ala recién llegada, pero al parecer no lo logra, pues ésta se queda mirando fijamente la estatua de la diosa que está en la cima de la colina. sus ojos están desviados como en un trance
-Que hay allí-pregunta con voz extraña. Un cosmo negro se agita, tratando desesperadamente de salir y llamando a otra energía extraña. shura se sobresalta al sentir la ráfaga de cosmoenergía oscura.
-son solo las ruinas del templo de Atena-responde algo nervioso por el suceso. Los demás ya deben haberlo sentido.
-Ah- parpadeó Eryx saliendo del estado de trance y siguió al hombre hacia las estancias de las amazonas. mientras caminaba, todavía daba vueltas en su cabeza aquel murmullo llamándola hace momentos atrás, era como si en aquel lugar fuera el origen de esos dolores de cabeza tan espantosos y esas voces demoníacas- parece un sitio muy interesante-.
Mientras tanto sobre la base de la estatua yacen 2 guardias muertos y los sellos de Atena se desgarran parcialmente brillando como fuego. Restos de descargas eléctricas se deshacen en el aire. Shion aparece caminado a toda prisa, sobresaltado por la cosmoenergía agresiva que está sintiendo.
-¡¡CRISTAL WALL!!- vocifera deteniendo su avance por el recinto. Todo vuelve a estar calmo; la máscara del patriarca ha caído y muestra el rostro de un shíon cansado y sudoroso. Se incorpora luego de recoger su máscara y piensa-" la reencarnación de crhonos está en el santuario en este mismo momento, todos los santos deberán esta alerta"-.
Eryx al otro lado del santuario duerme. En su sueño camina en medio de la niebla y esa voz que escucha siempre se hace cada vez más fuerte y tétrica a medida que avanza. "encuéntrame.., vamos, encuéntrame..." susurra, ella mira hacia los lados de la nada, pero se encuentra con un joven sin rostro con una larga capa y empuñando una hoz: justo frente a ella estaba parada la mismísima muerte. Los cabellos del individuo flotan como una figura fantasmagórica sobre la nada y Eryx sólo puede permanecer paralizada e incapaz de hacer cosa alguna "eres mía..." susurra el individuo. la hoz se levanta y puede sentirla venir a desgarrarla a toda velocidad. Cada centímetro de su alma se corta en un sufrimiento atroz haciéndola despertar gritando. una pesadilla terrible era la que había tenido, pero era demasiado real...
La muerte la estaba buscando y no iba a cesar hasta obtener su presa, quien se estaba dando en bandeja de plata. Solo algo más tétrico la hace temblar: quien descarga su furia con la hoz no es otra sino ella misma.
