The broken mask of me: capítulo 6, cruce de planos
-No... n-o.. debe-ría..- susurró quedamente. al tiempo que secaba la sangre del rostro. Esto ya no era trabajo, era matar o morir, era la realidad. El anciano se había cuidado bien de no darle detalles demás y ahora por no preguntar mejor, Eryx reaccionaba al infierno en el que se había metido obligada por las circunstancias. Se puso de pie de nuevo como pudo y encaró a su oponente de entrenamiento.
-No voy a usar esa cosa- dijo en un rudimentario griego. La otra persona no contestó y arremetió contra ella conectándole dos fuertes patadas en las costillas. Eso la hizo retroceder unos metros y escupir sangre, pero no cayó sino que siguió firme en su decisión de no ponerse la dichosa máscara. El coliseo a esa hora estaba atestado de amazonas que entrenaban como verdaderos hombres, todas ellas con máscaras. Al ver semejante acto de rebeldía de parte de la recién llegada, su morbosa curiosidad las puso en circulo alrededor de la pelea. Eryx podría haber jurado que la amazona detrás de la máscara se reía macabra mente, mientras se preparaba para atacar. Algo le dijo que el ataque iba a ser mucho mas poderoso esta vez, algo así como una energía se estaba formando en los puños de su oponente y que no podría evitarlo con un simple bloqueo. Estaba cansada y ya hacía mas de 5 horas que estaba peleando. Sin pensarlo 2 veces se decidió y comenzó a tacar lo más fuerte que pudo. Ante la sorpresa su oponente solo reaccionó desconcentrando la energía de sus manos y a defenderse esquivándola, pero uno de sus golpes se hizo algo más rápido y dio de lleno en la máscara. Esta se quebró dejando el rostro desnudo de su agresora y provocando la ira de las amazonas que estaban observando. El efecto fue inmediato: todas empezaron a atacarla desde todos los ángulos posibles e hicieron que desapareciera en medio de la masa de ellas.
El santo de capricornio observa la batahola divertido y solo por morbosa curiosidad detiene la pelea. -Alto he dicho!- levanta un poco la voz. Cuando las amazonas se detienen se deja ver el cuerpo de Eryx boca abajo y un gran charco de sangre bajo el.- ¿Que no tienen órdenes de no intervenir en la sesión de entrenamiento?
- Esta perra tiene el descaro de no usar máscara y ha deshonrado a una de nuestras compañeras de armas- vociferó una máscara plateada y roja- es nuestro deber vengarla- - Entonces...-rió para sus adentros- hagan lo que quieran , pero traten de no matarla, aunque ya asumo que debe estar agonizando. Atenea tiene un ojo puesto en ella.- dicho esto se dio media vuelta y comenzó a caminar a los santuarios.
Estas palabras activaron el cerebro de Eryx e hicieron que involuntariamente se pusiera de golpe de un salto. Ese desgraciado cabrón creía que ella era un estorbo, bien, pero creer que ya estaba muerta por una simple golpiza, en una palabra, que era débil, eso JAMAS. Caminó muy despacio en dirección al santo de capricornio. Las amazonas sin comprender nada comenzaron a atacarla de nuevo, pero ella las sacaba del camino con golpes certeros y poderosos, como si estuviera barriendo la senda. La adrenalina estaba empezando a fluir otra vez de manera desquiciada por el cuerpo de la mujer.
-ESCUCHAME BIEN MALDITO CABRÓN- vociferó- SI PIENSAS QUE ESTOS RASGUÑOS ME VAN A HACER FLAQUEAR Y QUE ME ESCONDO TRAS LA SOMBRA DE ESA CHIQUILLA, CREO QUE TENDRÍAS QUE REVISAR TUS CONCEPTOS - una amazona sacó un puñal e intentó herirla, pero agarró su cuello en el aire con una sola mano y la estranguló como si hubiera sido una manguera. Se lanzó a atacar al dorado, pero no contó con que este era más rápido que cualquier humano y esquivaba todos sus golpes. Lo que siguió, fue tan rápido que solo antes de caer los ojos de Eryx se fijaron en la mirada furiosa del capricornio. Cayó como un pesado saco de huesos y Shura la cargó en un hombro llevándosela del área. ¡estaba furioso! y todo a causa del bulto que llevaba cargando. Mientras subía con la mujer a cuestas por las escaleras, sintió que algo en su mejilla se escurría. Cuando se tocó la cara con la mano libre y se la vio, se dio cuenta de que estaba sangrando. "¿pudo ser tan rápida para llegar a tocarme?" pensó sorprendido.
-Que demonios..- murmuró molesto- tendría que haberla matado. Y siguió su camino hacia los recintos de los santos.
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Un dolor abrasador la despertó y sintió que alguien estaba usando algo para curarla. Rechinó los dientes en señal de dolor. Pero no veía con claridad, pues le habían puesto la condenada máscara.
-Espero que hayas aprendido que no puedes desafiar un dorado... tuviste mucha suerte de que Atenea le prohibió te que hiciera algo antes de que fueras con tu maestro.- susurró una voz cerca suyo. Cuando se incorporó y se acostumbro a la claustrofóbica máscara, vio a una mujer con una larga cabellera roja. Era una amazona y vestía una especie de coraza sobre sus ropas, como una armadura. recorrió visualmente la habitación en que se encontraba, era grande y con muchas columnas "Desde la era de la antigua Grecia, el ser un caballero le estaba prohibido a cualquier mujer que no fuera Atenea, por ello cuando una mujer decide ser un caballero, renuncia a su genero y cubre su rostro femenino con una mascara"- dijo la pelirroja mientras terminaba de vendarla- esa es la regla aquí... por lo que te sugiero que olvides de una vez la vida que tuviste allá afuera y te concentres en sobrevivir.
-No tengo ni idea de que demonios está pasando, quien y que son ustedes, pero no pienso ser prisionera o esclava de alguien y voy a salir de aquí
-Para salir de este lugar tienes 2 formas de hacerlo: o matando a todos, pues nadie puede abandonar estos recintos o como un cadáver.. claro. Parece que por lo visto pudiste llegar a tocar a Shura, pues le vi una cortada profunda en una mejilla y al parecer estaba furioso, eso habla de que no eres una discípula común después de todo. Me pregunto quien será tu maestro.- dijo pensativa y se dio vuelta al escuchar pasos en el recinto. Sin decir una palabra más se alejó por el pasillo.
Eryx se queda sola ahora y es el momento perfecto para desaparecer, pues no hay nadie observando. Tambaleante, se levanta y comienza a caminar por los pasillos del recinto en el que se encuentra. Debe salir cuanto antes, por lo que resiste el tremendo escozor y anima sus pasos tratando de discernir la salida de todas aquellas columnas que hay ante sus ojos, espera poder ver aunque sea un poco de claridad para salir del lugar pero al llegar al exterior solo puede encontrarse con la profundidad de la noche y una escalinata que baja hacia otro lugar, el destino es incierto, pues el camino contiene una densa niebla que tapa todo rastro de el. Se detuvo dudando sobre que hacer y enseguida se percató de que el ambiente estaba enrarecido, el aire olía a ... podrido. ¿Que cosa desprendía tal hedor insoportable? Se ajustó un poco más la máscara para tratar de respirar mejor,pues esa "niebla" era realmente asfixiante, como alienando cada parte de su cuerpo. Un gemido apagado se oye a la distancia y eso basta para que todo otro sonido se desvanezca. ¿la muerte finalmente venía hacia ella?.Los nervios la están traicionando, haciendo que tosa incontrolablemente, maldita tuberculosis. pero no se oye ni a ella misma. Sin embargo, por misteriosa inercia sigue adentrándose aún más en las sombras. Sobre la cuarta casa los murmullos de los rostros denotan inquietud y curiosidad, como si el recinto en si mismo supiera del alma que se está adentrando.
En otra sala del templo, sobre una gran piedra, yace recostado y con las pupilas fijas en un punto del techo, su dueño. Todavía tiene sangre sobre el pecho y cara, pues su última víctima ha terminado de pasar por el abismo y le fue muy difícil hacerla cooperar. lo había pescado al escabullirse entre las sombras hacia el recinto de Atenea y lo único que pudo sacarle fue algo relacionado con las amazonas. Se levantó perplejo, tratando de meditar que conexión tenía el reciente suceso del souma encerrado y la aparición del espía, pues había llegado a un punto ciego en todo el asunto. El manto dorado de cáncer resuena levemente ante sus narices, como excitado por algo en particular. Death mask mira ofuscado la armadura.
-¿Se puede saber de que te ríes cacharro inútil? Siempre él... ¿ por qué tenía que hacer el trabajo sucio todavía?. Daba igual de todas formas, ya estaba condenado. Su desquite era tomar las almas de otros y satisfacer su morbosidad y sadismo, aumentando al mismo tiempo su cosmo. Ya había sentido un cosmo ínfimo adentrarse al recinto, pero creyó que no era más que alguna rata u otra alimania tratando de alimentarse otra vez de los cadáveres. Un dejo de curiosidad hace que siguiendo su rutina habitual planee una emboscada para la víctima en cuestión. Poniéndose su casco y arropándose en su capa camina con paso desabrido, rastreando el origen de la energía que se aproxima. mientras camina observa que la casa, su casa, muestra un comportamiento muy inusual. los rostros permanecen mudos pero atentos a cada paso y la niebla que normalmente la rodea es más una bruma que otra cosa. Se percata que aunque no está lo suficientemente cerca o ver directamente al intruso, hay un rastro de sangre tras del mismo. Sería otra persona mandada a espiar? o... tal vez un aprendiz? Sonrió malignamente desde la sombras, pues podría divertirse después de todo, ya sea desangrándola lentamente o torturarla en el yomotsu antes de tirarla en el abismo. como siempre y al final todo ser mortal o inmortal siempre era demasiado débil y soberbio como para impartir su propia justicia. Entonces se acercó como un fantasma entre la niebla.
-Parece que no eres lo suficientemente inteligente como para haber pisado este recinto, ¿verdad donna? Eryx sintió ese susurro en su oreja mientras un dedo frío le acariciaba el cuello. El tipo se divertía con perverso placer, como gato jugando con su presa antes de devorarla. El creyó que los rostros gemirían de un momento a otro presagiando la carnicería, pero por alguna misteriosa razón seguían mudos y con la mirada fija en su víctima.
-Al parecer tu juntaste todo tu valor para aparecerte de una vez ¿no?.. No te atrevas a tocarme nunca más con tus inmundas manos- siseó Eryx detrás de la máscara. Antes de que se diera cuenta un golpe atroz directo a su rostro la mandó directamente a una columna y rebotó cayendo de nuevo al suelo. Una violenta reacción hizo que tosiera parte de la poca sangre que le quedaba en su cuerpo. Ahora bañaba el perfil de plata de la máscara un brillante color rojo, y lentamente se ponía otra vez de pie, ¡maldición! ella no sería juguete de nadie, de NADIE. Lo observó caminar con paso despreocupado y mirada arrogante hacia ella.
- Eres bastante maleducada donna, si tu lengua fuera un arma, serías una contrincante mediocre por lo menos y acelerarías tu muerte un poco... bueno, de todas formas no pienso hacer esto rápido, no todos los días puedo jugar así- soltó una risa perversa desvaneciéndose entre las sombras. Eryx ya parada, torpemente se pone a la defensiva. "Un dorado mas?", ahora estaba en problemas serios y se preguntaba quien había librado a estos monstruos en el mundo. Sus ojos recorren lateralmente el espacio a su alrededor para poder percibir la dirección de ataque, pero si darse cuenta algo parecido a una sombra se trepa a sus piernas inmovilizándola. Lucha desesperada por zafarse cuando ve que un destello viene hacia ella a toda velocidad, como un alarido bestial: está perdida.
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El matrimonio de leo trata de averiguar la designación para su temporalmente protegida. Cuando llegan a la puerta de la habitación de la aludida, encuentran que en su interior no hay nadie, solo un rastro de sangre en el piso.
-¿Pero qué? ¡Ya no está!- farfulló Marin desconcertada- ¡estoy segura que ni siquiera podía moverse!
-justo ahora que la souma está intentado liberarse, ¡no tenemos tiempo para esto!- el león protesta golpeando una pared- los aprendices son un dolor de cabeza... debemos buscar su cosmo para localizarla lo más rápido posible. Ambos concentran sus energías y se disponen a rastrear a la fugitiva. Puntos latentes de luz identifican los cosmos de quienes se encuentran en el área. Aioria se alarma cuando siente una luz crecer violentamente asfixiando a la otra. Esos cosmos estaban bastante cerca... abrió los ojos y se encontró que el recinto de su muy odiado vecino está demasiado oscuro y neblinoso de lo normal y empalidece.
-Se encuentra en la casa de Cáncer y no está sola-
Marin lo mira sorprendida y atina a decir algo, pero su marido ya estaba corriendo escaleras abajo adentrándose en la oscuridad. Aioria podía sentir como un golpe veloz se estaba acercando a la débil presciencia de Eryx, pero de repente, algo hizo que la velocidad disminuyera deteniendo el movimiento de todo. Como si el tiempo se estuviera parando. Igualmente death mask ya casi masacraba a su víctima, que intentaba liberarse desesperadamente.
-¡¡DEATH MASK!! ESTA NO SERA TU PRESA !!- bramo el león para distraer la atención del agresor. El aludido volvió la cabeza en cámara lenta y se dio cuenta de que una fuerza descomunal lo estaba parando a unos centímetros de su víctima. Esta se quedó inmóvil y las sombras que la acosaban cedieron lentamente. El alarido del león fue una distracción suficiente como para que la fuerza se disipara y Eryx saliera de la trayectoria de su torturador, impactando este de lleno en una columna. Esta muy mal herida y con un enorme esfuerzo trata de respirar, pero aun así sigue terca en escapar. Aioria, ahora liberado de la fuerza que lo mantenía inmovil, descubre las intenciones de Eryx y la toma por las muñecas para atraparla y llevársela pero ella lucha fieramente para zafarse
-¡Maldita sea! ¡Dejame en paz, sueltame maldito desgraciado!
-Pero si serás maleducada, ¡Ya.. deja... de moverte!
El cangrejo se estaba levantando del montón de escombros. ese golpe había dolido bastante y el leoncito pagaría por su interrupción. Y esa extraña cosmoenergía, la que lo había parado en su ataque, no podía ser Atena. Crispó los puños y caminó a largas zancadas indignado.
- Que demonios te crees para venir a darme ordenes aquí, en mi propia casa, gato estúpido-hizo una pausa teatral y cambió su expresión ofuscada por una burlona- ... o acaso tu linda esposa lleva los pantalones en tu templo?
Furibundo, el mencionado levantó su cosmo, preparándose para atacar pero otra interrupción lo detiene de improviso: kiki de apendix y discípulo de Mu de Aries hace acto de presciencia trayendo una bolsa con pergaminos urgentes, sellados con el cosmo del patriarca.
-Eh.. creo que estoy interrumpiendo algo importante... de todas formas no importa, es una suerte que te encuentro león, no hubiera entrado sin alguien que me acompañe este- el niño paro de hablar de golpe al ver las caras de los dos santos presentes y el aspecto amenazador del maligno cangrejo- ¡santo de cáncer! el pergamino que te entrego debe ser contestado en las próximas 3 horas en audiencia con su excelencia, el patriarca- tiró el pergamino al susodicho e inmediatamente corrió detrás de Aioria. Eryx miró desde su atadura humana al recién llegado, era pequeño, sin cejas y con 2 puntos en la frente. Se sentía como Alicia en el país de las maravillas, solo que esto no era la maravilla de un cuento. El pequeño la miró con curiosidad y luego de unos segundos decidió hablarle.
-Tu eres una postulante ¿verdad? esto es para ti- y le dio un pergamino igual, el cual se abrió haciéndole sentir en las manos un leve cosquilleo. decía que debía presentarse también en audiencia, pero para responder a acusaciones, juzgada también, vaya lugar este. La cara de indignación de su torturador del otro lado de la sala era digna de una película de terror y cientos de rostros en las paredes reflejaban ese estado. Eryx parpadeo 2 veces para asegurarse, ¿había rostros en la pared? no solo en las paredes sino en todo trozo de ese lugar y la observaban directamente a ella. La piel se le puso de gallina y no pudo hablar. se había metido en la mismísima entrada del infierno al entrar ahí. death mask llamó a su armadura completa y camino dando zancadas hacia la salida furibundo. esa nota debía tener algo grave. Antes de salir se dio vuelta y bramo señalando al grupo.
-LEONCITO ESTO NO VA A QUEDAR ASÍ, TU MOCOSO VUELVE A ENTRAR AQUÍ Y CONSIDERATE PARTE DE LA DECORACIÓN Y TU...- miró a Eryx con una expresión macraba- NO CREAS DONNA QUE VIVIRÁS MUCHO MAS QUE HORAS- se volteó y partió como una luz a la sala del patriarca. El león rió por lo bajo y se encaminó a su casa con Eryx a cuestas que ya había dejado de patearlo para quedar con cara de poker ante la situación. kiki los seguía poniendo como excusa que debía ir camino a la casa del patriarca, no sin antes ver lo que había en las despensas de Marin.
Cuando llegaron Marin los esperaba con un botiquín armado, pero al ver que su amado no tenía rasguño alguno se llevó a eryx para los baños y para curarla. grande fue su sorpresa cuando revisó las heridas de la mujer, las cuales ya estaban cicatrizando y con costras de sangre solamente. eryx por su parte estaba cansada, pero meditaba acerca de su situación, en un lugar desconocido, en medio de la nada y sin nadie a quien recurrir, en fin "los viejos tiempos" se estaban cobrando ahora. Ya estaba cambiada cuando Marin dejó a kiki para que vigilara que no se fuera, mientras ella iba con su esposo. El niño estaba sentado a su lado mientras comía una galleta.
- ¿Aioria es tu maestro? Por lo visto no eres de aquí, ya que dicen que te enviaron de otro continente.- la chica miró sorprendida al pequeño y se cruzó de brazos frunciendo el entrecejo
- No creo que sea mi maestro y me enviaron engañada a este lugar, ahora que lo pienso hubiera sido mas seguro quedarme y que esos tipos me persiguieran. estoy dudando de que no haya sido alguien de aquí ... ¡hey haces demasiadas preguntas para ser tan pequeño!
-jehe ya estoy acostumbrado.. que no soy tan pequeño! Además, yo creo que es el destino que estés aquí, todos hemos nacido para cumplir con el destino que nos han designado los dioses. Eryx crispo los puños y su semblante se puso serio, esto asustó algo a kiki.
-yo creo que somos dueños de nuestro propio destino y que ni siquiera un "dios" puede decidir sobre nuestras elecciones-El niño notó la furia y el rencor en esas palabras pero, trató de calmar los ánimos de la mujer. saltó de su asiento y poniéndose en frente de Eryx se presentó
-Bien, no me he presentado, así que lo hago ahora: soy kiki de apendix y soy discípulo de Mu de Aries, espero nos veamos otra vez.- ante estas palabras ella no pudo menos que relajarse un poco y hacer lo mismo
-Yo soy Eryx y espero verte otra vez también .-
Ahora se acercaban los dueños de la casa así que ya era tiempo de ir a la tan dichosa audiencia. el recinto del patriarca era descomunalmente grande y rico en lujos. el mármol resplandecía haciendo que la pequeña comitiva que se adentraba pareciera auna fea mancha en un piso limpio. En la cámara principal los esperaba el patriarca sentado en su trono. El maligno cangrejo estaba discutiendo acaloradamente y al notar la presciencia de más gente se calló de inmediato pero mantuvo esa actitud de indignación, cruzándose de brazos.
-Bien, ya que estamos todos, ya podemos empezar con la ceremonia de designación, ya es tiempo que tengas un maestro ¿verdad Eryx?
Los presentes y especialmente el cangrejo como eryx quedaron atónitas ante tal anuncio y de seguro no iban a estar preparados para lo que seguía a continuación en el comienzo del entrenamiento...
