Disclaimer: Ni Dragon Ball ni sus personajes me pertenecen....
Los dos que dan por sentado
(The two they take for granted)
Un fic de Pareathe
Traducción por Apolonia
~A cualquier lugar que voy, cualquier cosa que veo, a lo largo de los océanos desconocidos, siempre estás conmigo~
Saben, hay algo que se dice de ese adagio de los viejos. 'nunca digas nunca'.
Hice una promesa cuando me casé con mi esposo que nunca le sería infiel, pero - sobre demasiadas noches solitarias y más lágrimas derramadas de las que me importa pensar - de alguna manera nunca mutó en trece años. Luego, después de que Goku y yo nos acostáramos juntos esa primera fatídica noche, me dije que nunca volvería a engañar a Gohan de nuevo, pero nunca se convirtió en menos de dos semanas.
Por supuesto, cuando nos dimos nuestra despedida después de nuestro segundo encuentro, Goku y yo estuvimos de acuerdo que lo que había ocurrido entre nosotros nunca, nunca volvería a ocurrir. Tenía que hacerse, no importa cuánto doliese dejarlo solo de nuevo - y sabiendo que yo volvería a mi terrible reclusión marital también. Sin embargo, ambos sabíamos que era lo correcto.
Diablos, era la única opción razonable.
Eso es lo que me mantuve diciéndome una y otra vez mientras volaba a casa, que unas pocas horas de placer físico con Goku no valían la pena para arriesgar mi matrimonio o el bienestar de mi familia.
Cuando aterricé, supe tan pronto como vi la oscuridad a través de las ventanas que Gohan ya estaba en la cama. No me sorprendió; de hecho, era con lo que había estado contando. Me dio la oportunidad de deslizarse en silencio, en la ducha, y poner mi vestido en su bolsa para poder llevarlo a limpiar cuando se se abriese la lavandería. Hice los tres lo más rápido y encubierto como fuese posible, y después de remover todas las pruebas de mis actividades anteriores, decidí recostarme en el sofá en lugar de ir arriba ya que sólo serían unas pocas horas antes de que tuviera que levantarme y comenzar mi normal rutina diaria. Siempre lo he encontrado más fácil levantarme cuando no estoy acurrucada cómodamente entre las mantas de mi cama, además de que no me sentía cómodos con la idea de dejar a Goku sólo para saltar a la cama con Gohan.
Mirando hacia atrás ahora, no estoy segura a cual de ellos estaría haciendo mal por hacer eso.
Usé ese corto período de tiempo acurrucada en mi sofá en la madrugada de la mañana para pensar en lo que haría durante la inminente semana de ausencia de mi marido. Normalmente hubiera estado molesta al respecto, pero estaba aliviada de que Gohan no me invitara a ir con él en este viaje en particular. Estaba segura de que necesitaba algún tiempo para mí; había sucedido mucho, y creo que mi cerebro estaba luchando para procesarlo todo. Me imaginé que él trabajando fuera de la ciudad sería la oportunidad perfecta para hacerlo, y aún sigo pensando que lo hubiera sido. Sólo había un problema.
El hombre que estuvo en el centro de mi confusión sólo ocurre ser mi vecino de al lado.
Es extraño, nunca he considerado eso alto significativo y bastante evidente hecho cuando estaba pintando este pequeño escenario en mi cabeza de cómo me gustaría simplemente seguir con mi vida como si nada hubiera ocurrido, como si no hubiera sido cambiada por esto... por él. Era fácil... bueno, no tan fácil, pero más fácil que hacer caso omiso de los sentimientos y deseos que Goku ha reavivado dentro de mí mientras fui protegida por las paredes de mi propia casa y rodeada de mi esposo e hija. Era cómo había logrado pasar el resto del fin de semana sin pensar demasiado a menudo sobre lo que había renunciado voluntariamente por el bien de mi matrimonio.
El lunes demostró ser una historia muy diferente.
Gohan se había ido para el aeropuerto antes del amanecer, después de que había dejado a Pan en la escuela, me fui a casa con toda la intención de pasar un día tranquilo haciendo cualquier cosa que sintiera hacer. Sólo sucede como si me hubiera sentido con ganas de correr a través de las pocas katas en mi patio trasero, como suelo hacer en las mañanas cuando tengo la casa para mí, y sobre todo cuando tengo mucho en que pensar.
Había estado afuera menos de quince minutos cuando salió Chi-chi, la acostumbrada amable sonrisa en su rostro, y me tomó cada onza de auto-control que tenía evitar decirle que me deje sola. Ella era la última persona con la que quería tratar, sobre todo bajo las circunstancias. La verdad era que todavía estaba muy sensible acerca de la forma en que ella trató a Goku en la fiesta. Sin embargo, sabía que no era realmente mi lugar para estar molesta sobre tales cosas, así que sonreí y saludé en respuesta como siempre lo hago, aunque no detuve mi ejercicios, tampoco. Supongo que estaba casi esperando de que entendiera el mensaje y me dejara en paz, pero por supuesto, no lo hizo. Debería haber sabido mejor. En el momento en que terminó de hablar, Pan y yo fuimos 'invitadas' - en otras palabras, ordenadas - para unirnos a ella y Goku para la cena ya que Gohan se había ido. Ni siquiera me molesté tratando de rechazarla. Cualquier persona que conoce a Chi-chi sabe que no se puede discutir con ella, por lo que acepté y me retiré rápidamente a la seguridad de mi hogar para poder comenzar el largo proceso de preparación mental para ver a Goku de nuevo.
Estaba nerviosa, sí, pero no estaba tan preocupada como debería haber estado. Después de todo, habíamos logrado atravesar la fiesta sin ningún incidente... bueno, sin ninguno importante, de todos modos. Sin contar la cámara de gravedad...
Debería haber sabido que no sería tan simple.
Ahora que vuelvo a pensarlo, la comida en sí es un poco borrosa. Probablemente porque estaba demasiado ocupada tratando de mantener mis ojos de alejarse de mi suegra, que puede hablar más que de lo que nadie que he conocido en mi vida, excepto tal vez Bulma-san, a su marido sentado frente a ella... y a mi izquierda, sólo al alcance de la mano. Sin embargo recuerdo mis piernas rozando contra las de Goku cada tanto...
No es necesario decir, que no escuché ni una maldita palabra que Chi-chi dijo todo el tiempo.
Después de la cena, me ofrecí para ayudar con los platos mientras que Goku sacó a Pan afuera para jugar, y yo tenía la esperanza de que ese sería el final de todo. Todo lo que tenía que hacer era soportar unas pocas horas de vacías charlas con mi suegra sobre el burbujeante fregadero lleno de ollas, sartenes y platos, y podría finalmente ir a casa y pretender que todo seguía siendo lo mismo que de costumbre.
Era bien después del atardecer cuando fui a buscar a Pan, pero desde que ella y Goku estaban entrenando, decidí sentarme y verlos un rato. Mi hija no llega a luchar con personas lo suficientemente fuerte como para manejarla muy a menudo, y mi padre ya no puede permitirse entrenarla en su dojo ya que tiene una tendencia emocionarse un poco demasiado e inevitablemente causar grandes daños a la propiedad. Además, me gusta ver a mi hija pasar tiempo con su abuelo... lo ama y respeta tanto, y él es absolutamente maravilloso con ella. Lo mejor de todo es que Goku en realidad parece disfrutar pasar tiempo con Pan, pero creo que puede ser en gran medida porque a ella le encanta una buena pelea casi tanto como a él.
~Pura como el agua, flotamos en esta ola. En el respiro de un ángel, voy a volar~
No tengo ni idea de cuánto tiempo los estuve viendo, pero finalmente notaron que yo estaba allí; Pan de inmediato corrió y comenzó a moverse apasionadamente, preguntando si yo había visto hacer esto o aquello y suplicándome mostrarme el ultimo truco que su ojiisan le estaba enseñando: el infame Kamehameha. Por supuesto, eso desató campanas de advertencia en mi cabeza. Yo sabía que todos los hombres Son podían realizar la técnica, pero cuando Pan le había pedido a Gohan que le enseñara, él le explicó que era demasiado joven y no sería capaz de controlarla. Volviendo a pensar en eso, me di cuenta de por qué Pan había dejado de pedir eso tan fácilmente ese día, teniendo en cuenta que mi hija casi nunca se rinde ante algo... sabía que si su padre no le mostraba, su abuelo lo haría.
Lo siguiente que supe, fue que ella estaba poniendo sus muñeca juntas, ambas palmas de la mano abiertas hacia el campo vacío.
"Ka-me-ha..."
Di un paso hacia ella. "¡Espera, Pan! No-"
Eso fue cuando Goku puso una mano sobre mi brazo, deteniendo mi protesta con una conocedora sonrisa. "Sólo mira," dijo suavemente.
Pude decir que fue más de un pedido que una orden, pero fue igual de eficaz ya que el simple acto de tocarme hizo que mi mente quedara en blanco. A pesar de lo que mi esposo había dicho y mi propio nerviosismo, simplemente esperé, confiando en que Goku podría manejarlo si las cosas se saliesen de las manos.
"...me-HAAAAAAAAA!"
Fue increíble. No sólo fue capaz de hacerlo, sino incluso lo arqueó hacia arriba de modo que no afectara ninguno de los árboles en la distancia.
"¿Ves, Mamá? ¿No es genial?"
"Hai," contesté con honestidad. "Estuvo genial. Debiste haber trabajado muy duro para ser capaz de hacer eso."
Pan sonrió con orgullo. "No, ¡fue fácil!" Luego ella agarró mi brazo y empezó a tirarme hacia el campo. "¡Intenta tú, mamá!"
"¿Yo? Oh no, no creo-" comencé, a pesar de que fue halagador que ella tuviera esa confianza en mí, teniendo en cuenta que no he hecho ningún tipo de entrenamiento serio en años.
"Puedes hacerlo, mamá," afirmó, volteándose a Goku. "¿O no que sí, Ojiisan?"
Yo estaba esperando que él le explicara por qué no sería capaz de dominar una destreza que así. Después de todo, Goku es por lo general bastante contundente cuando se trata de las habilidades de las personas, especialmente cuando están relacionadas con la lucha.
Él echó la cabeza a un lado y parecía estudiarme por un momento antes de volverse a Pan y asentir una vez. "Hai, puede hacerlo fácilmente, creo."
Ahora sé que debería haber dicho que no en el instante e irme cuando tuve la oportunidad, pero... bueno, creo que todavía soy demasiado una luchadora en mi corazón, porque tan pronto como él dijo eso, me sentí emocionada al obtener la perspectiva. "¿De veras crees que podría aprender a hacer eso?" le pregunté, en busca de cualquier signo que significase que no lo hubiera dicho en serio.
No encontré ninguno salvo una hermosa cara sonriente respondiéndome. "Claro que sí. Quiero decir, sabes cómo volar, así que ya sabes las bases del control de ki. Todo lo que realmente tomaría un poco de práctica a la hora de convertir esa energía en algo tangible que se pueda concentrar en un haz."
Pan parecía que estaba en la nube nueve. "Mamá ya sabe cómo forma ki en sus manos, Ojiisan. ¡Ella es la que me enseñó cómo hacerlo!"
Las cejas de Goku se alzaron hacia al techo. "¿De veras? Pensé que Gohan..."
"No, 'tousan estaba ocupado trabajando y no tenía tiempo para mostrarme, así que mamá lo hizo."
Normalmente no me hubiera molestado, pero cuando sus ojos cayeron de nuevo a mí, podía sentirme ruborizar como una colegiala, por lo que evité mi mirada de él en favor de unas pocas hojas de césped frente a mis pies.
Por supuesto, mi hija tenía otros planes. "¡Muéstrale, Mamá!"
Sonreí con paciencia a mi hija. "Pan, dudo de tu abuelo quiera ver-"
"Quiero, en realidad," interrumpió rápidamente, dando un paso hacia mí antes de detenerse y ponerse en su posición registrada con la mano detrás de la cabeza y su sonrisa. "Yo... bueno... si quieres, quiero decir..." Luego abandona la postura y me mira con esos malditos por Kami hermosos ojos ónix...
¿Cómo se supone que fuese a decir que no a eso? "Oh... bien."
~En los extremos de tus dedos, yo sigo esta noche, atrapada en la iluminación de un millar de horizontes~
Tan pronto como acepto, mi estómago cayó directo a mis pies. No soy de ponerme nerviosa fácilmente, pero algo acerca de demostrarle a Goku... quiero decir, se dice que es el único ser más poderoso en la historia del universo conocido; aunque nunca había llegado a conocerlo muy bien personalmente, siempre lo respeté como un gran guerrero. Debido a eso, combinado con el hecho de que apenas pude controlar mi rasgada respiración, por no hablar de mi ki, estaba bastante malditamente segura de que iba a terminar haciendo el ridículo de mí misma. Mi suerte sería que o estaría demasiado distraída como para ocurra en absoluto, o intentaría demasiado y lo sobre haría, prendiendo fuego al bosque alrededor o algunos resultados igualmente desastrosos. Ninguna perspectiva particularmente me agradaba.
Afortunadamente, Chi-chi eligió ese momento para venir a buscar a Goku.
"¡Goku-san! Has jugado el tiempo suficiente. Videl estaba lista para irse a casa," regaña ella desde la puerta de atrás, con la temida sartén en la mano.
La mirada de Goku persiste en mí por otro momento antes de que se dirija a su esposa y asienta, inmediatamente cayendo de nuevo en su mejor acto de 'soy demasiado estúpido para saber mejor'. "Gomen, Chi-chi. Supongo que es un poco tarde, ¿eh?" Fue increíble la rapidez con la que mi estómago se trasladó desde su lugar anterior en el suelo para depositarse en mi garganta cuando Goku dirigió su atención de nuevo a mí. "No quise retenerte si querías irte," ofreció suavemente... sinceramente. Era inquietante escuchar ese tono saliendo de su boca cuando su expresión facial se mantenía demasiado malditamente estúpida.
"Bueno, Pan tiene escuela en la mañana," explico rápidamente, tratando de justificarme al verdadero Goku tan inadvertidamente como sea posible con mi hija de pie junto a nosotros y mi suegra mirándolo como un halcón. Claro, sabía que debería haber estado mucho complacida de tener alguna excusa para irme teniendo en cuenta nuestro acuerdo, pero... no lo estaba... y necesitaba que él lo supiera. Mantuve mi aliento, con la esperanza de que mi excusa bastante delgada junto con la disculpa traté de proyectarle a través de mis ojos fuera suficiente para enviarle mi silencioso mensaje.
En lugar de ello, se dirigió a Pan y le dio un abrazo, prometiendo que pronto entrenarían de nuevo antes de instarla dirigirse a casa, a pesar de sus numerosas súplicas y protestas. Luego me di cuenta de lo que estaba haciendo cuando miró hacia su casa. Goku había estado apostando que Chi-chi se iría una vez que estuviera segura de que no iba a desafiarla en permitir que su nieta se quedara por más tiempo; era comprensible ya que yo sabía de hecho que no hubiera sido la primera vez que Goku cedía a la vista de esos ojos de cachorro de perro haciendo puchero y esa atípica aniñada imploración - "Oh Ojiisan, sólo una vez más... ¿por favooooor?" Me quedó demostrado una vez que Pan estuviera estaba fuera de mi vista y mi mirada seguía la de él; vi justo a tiempo a Chi-chi lanzar un asentimiento y girarse ante la pesada puerta de madera se cerrara detrás de su retirada figura.
Tan pronto como ella se había ido, la ridícula fachada que había usado para su esposa cayó y fue sustituida por una expresión más seria, sus labios delgados se curvaron casi imperceptibles, un reflexivo ceño fruncido y sus obsidianos ardientes ojos con el fuego interior que yo había llegado a conocer íntimamente en las últimas semanas... una expresión que parecía estar reservada sólo para mí.
Ese simple pensamiento se robó el preciado aire de mis pulmones, y me di cuenta de que necesitaba irme. Inmediatamente. "Bueno... b-buenas noches, Goku-san," solté ahogada y difícilmente, alejándome rápidamente de él y caminar tan rápido como mis piernas soportaran a la seguridad de mi propia casa. Para su crédito, no intentó detenerme, pero lo podía sentir mirándome... y pensé, por sólo una fracción de segundo mientras doblaba a la esquina, que escuché al viento llevar un suave susurro que sonó justo como mi nombre.
En el momento que llegué a mi casa, mi corazón tronaba en mi pecho y yo estaba jadeando como si hubiera corrido una maratón. Desafortunadamente, mientras me apoyaba fuertemente contra mi puerta, mi cerebro comenzó correr también. Fui bombardeada con demasiado anhelo... todo lo que quería hacer era ir directamente al otro lado de la casa, abrir la puerta de mi patio y llamar a Goku. Hubiera estado aún allí, estaba segura, ¿y cuál sería el daño? Hemos estado juntos dos veces... ¿que sería sólo una vez más? Gohan estaría fuera por toda la semana, por lo que no habría posibilidad de que lo averiguara, y dudo que Chi-chi notase si Goku se iba por un rato. Mis ojos se cerraron mientras fui bombardeada con imágenes de todas las cosas que Goku me ha hecho que mi propio esposo nunca hizo, incluso antes de que nos distanciáramos tanto - el calor de su ardiente piel presionado deliberadamente contra toda posible pulgada de la mía... la sensación mientras todos los instrumentos de su boca me devoraban desde mi frente a mi nariz a mis labios a mi barbilla y garganta... la forma en que mantuvo sus apasionados cristalinos ojos abiertos mientras se movía dentro de mí...
Me obligué a abrir mis ojos de nuevo y, con lo poco de voluntad que me quedaba, alejé las demasiado tentadoras imágenes de mi mente. Estaba temblando tanto que apenas podía sostener mi propio peso mientras me levantaba de mi sostén y hacía mi camino a la cocina, pero, mientras encendía la luz fluorescente, la visión de los platos del almuerzo me dio la salida que necesitaba desesperadamente.
Empecé a limpiar. Y limpié. Y limpié.
Era bien después de las dos de la madrugada cuando me quedé sin cosas que hacer. Literalmente pulí, desgrasé, lavé y enceré cada pulgada cuadrada de la primera planta de mi casa. Ni una mancha de suciedad o sucia prenda de vestir se había escapado... con excepción de la alfombra de bienvenida. Todavía tenía demasiada energía para mi propio bien, así que la agarré y salí a mi puerta de atrás para limpiarla. Estaba en el proceso de golpear sin piedad cuando sentí que alguien me miraba.
"¿Videl?"
Él estaba justo ahí, ni siquiera a tres pies de distancia de mí, y su preocupación era claramente evidente en las profundas grabadas líneas de su rostro. Yo era como un venado atrapado en los faros, completamente congelada en el lugar mientras él daba un paso hacia mí mientras todos mis esfuerzos para alejarlo de mi cabeza se iban directo al carajo.
"¿Qué sucede?" pregunta suavemente, dando otro paso.
Después de varios profundos respiros, pude hacer mi voz cooperar. "¿Q-qué estás haciendo aquí?" le pregunté, haciendo un leve gesto de dolor cuando me di cuenta de que sonaba mucho más áspera de lo que había intentado.
"Oh," comenzó él, detener su avance y haciendo caer su mirada a mis pies. "Yo... eh... todavía estaba despierto, y me quedé viendo las luces encenderse y apagarse. ¿Sólo quería asegurarme de que estabas bien?" Se pasó de un pie al otro antes de mirarme una vez más. "Entonces... ¿lo estás?"
Esos malditos ojos dispersaron mi cerebro de tal manera, ni siquiera me di cuenta de lo que me estaba preguntando. "¿Estoy qué?"
A pesar de su evidente nerviosismo, rió suavemente y dio otro paso. "¿Estás bien?"
En ese momento, yo estaba maldiciendo sus largas piernas que habían logrado en esos pocos movimientos cerrar la distancia entre nosotros a menos de un pie... y fácilmente al alcance de mis brazos. Consciente de que no había respondido, asentí frenéticamente y di un paso atrás.
~Bailamos sin ninguna razón, te agarras tan fuerte, perdido en la sensación de un maravilloso viaje~
Era extraño, pero él se relajó visiblemente y dio otro largo paso, poniéndose a meras pulgadas de mí y obligando a mi cabeza para verlo. Se sentía como si estuviera en un trance mientras él me miraba, escrutando la expresión de mi rostro en profundidad y trayendo sangre a mis ya ardientes mejillas.
"¿Quieres que me vaya?" preguntó, su habitual voz de cantante tenor firme y grave, su respiración rozando ligeramente contra mi hormigueante piel.
Para entonces, ambos sabíamos que la batalla entre mi conciencia y mi deseo ya había sido decidida, pero no estaba dispuesta a conceder la derrota. Todavía no... Pero seré maldecida si mi garganta hiciera incluso el más leve ruido para disuadirlo.
Él comenzó a bajar su cabeza, cerrando esa brecha también. "Todo lo que tienes que hacer es decirme que me vaya," susurró, enviando un escalofrío por mi rápida espina en desaparición.
La pequeña voz en la parte de atrás de mi cabeza estaba gritando mientras su boca se puso a una pulgada de la mía. Me había prometido a mí misma que nunca volvería a ocurrir. Iba a ser fuerte. Iba a hacer lo correcto...
Ambas de sus manos sostuvieron mis mejillas, y dudó por un último segundo.
"Videl..."
Sí, fui fuerte. Lo suficientemente fuerte como para ponerme de punta de pies y agarrarlo como si fuese a desaparecer si no lo hacía, enganchándome a sus labios como si fueran el único dador de vida.
Me había jurado que nunca volvería a suceder...
Cuando se ha dicho y hecho, nunca tuvo una duración de dos días.
~Puedo escuchar cada palabra, veo en todas partes. Llévame a tu mundo, puede responder a mis oraciones~
Eso fue hace cinco días. Gohan llega a casa mañana por la mañana, y no estoy segura de cómo me siento acerca de eso. Por un lado, es bueno. No puedo pensar en por qué en este momento, pero sé que es. Y por el otro...
Desde ese día, he llegado a términos con el hecho de que esto se mantendrá sucediendo durante el tiempo que ambos necesitemos algo del otro. Goku ama a su esposa y yo amo a mi esposo, pero requerimos algo más que ellos no están dispuestos a darnos ahora mismo. Debido a eso, ni Goku o yo podemos encontrar la solución, o el deseo de hecho, para detener lo que está pasando entre nosotros, aunque ambos sabemos que lo que estamos haciendo está mal - por no mencionar absolutamente loco. El problema es eso, después de haberme dado cuenta de esto, he tenido que admitirme algo más para mí misma.
Estoy teniendo una aventura.
Estoy realmente teniendo una aventura... con Goku... el padre de mi esposo.
El atractivo, poderoso, apasionado, casi malditamente impecable padre de mi esposo.
"Esto es una locura."
Los suaves dedos que han estado corriendo suaves caricias por arriba y abajo de mi espalda se detienen un momento antes de que comenzar de nuevo. "Hai," Goku concuerda suavemente.
Como de costumbre, me acostó sobre su propio cuerpo después de nuestra última batalla para que yo no esté sobre el suelo, y gimo débilmente mientras obligo a mis ya agotadas las extremidades a moverse para poderme reacomodar y mirarlo desde el lugar de descanso de mi cabeza sobre su pecho. Kami, no sabía estar agotada pudiera sentirse tan malditamente bien, aunque... me lleva un poco de tiempo, pero finalmente logro cruzar mis brazos debajo de mí y descansar mi barbilla sobre ellos. Mientras hago eso, él mueve su brazo libre para amortiguar su propia cabeza para que su rostro este angulado hacia el mío.
Y durante varios minutos, nos quedamos así, sólo mirándonos el uno al otro... en busca de respuestas a los cómo y por qué de toda esta increíble situación.
"Esto se va a poner realmente complicado," sentencio dando por hecho.
Él me da una pequeña triste sonrisa y corre un mechón de cabello de mi hombro descubierto, dejando que sus dedos persistan, haciendo perezosos círculos. "Ya lo es," responde equitativamente.
Él tiene un buen punto. Yo suspiro ligeramente y cierro mis ojos. "¿Qué vamos a hacer, Goku?" pregunto mientras llevo mi mirada de nuevo concentrada y observo su pensativo rostro.
"No estoy seguro," responde después de un momento del consideración, luego la mano que había estado prestando especial atención a mi cuerpo desnudo por un tiempo se envuelve alrededor de mi cintura y me mueve hasta estamos nariz a nariz y le da a la mía un suave beso. "Sólo sé que no quiero poner fin a esto todavía."
"No creo que podamos detenerlo, de todos modos," respondo, mi anterior meditación volviendo a mi mente. "Sólo desearía..."
Él alza una ceja y aprieta su agarre a mi alrededor de manera confortadora. "¿Qué?"
A pesar de que Goku y yo hemos pasado mucho tiempo juntos durante los últimos días, no hemos hablado mucho. Supongo que ahora como un buen momento. "Sólo desearía que no tuviera que ser así," reconozco tímidamente, con la esperanza de que entienda lo que quiero decir con eso. No es él, después de todo. Kami sabe que yo estaba a punto de colapsar cuando todo esto comenzó. Si Goku no hubiera aparecido... no hubiera compartido su dolor conmigo al igual que como lo hice con él, honestamente no sé cuánto tiempo más me hubiera podido ser capaz de seguir sin volverme totalmente loca.
Dejo salir un aliviado respiro cuando él asiente. "Lo sé," me asegura suavemente.
Me siento tan contenta para continuar con tan sombría conversación, por lo que decido alivianarla. "Entonces... ¿Cómo funciona esto exactamente?" pregunto, una maliciosa sonrisa apoderándose de mi rostro. "¿Hacemos algún tipo de horario o algo así? ¿Hay un código secreto para que los amantes utilcen para este tipo de cosa que debe saber?"
Mi sonrisa se amplía mientras su cabeza cae de nuevo y él se ríe de corazón. "Sí, eso creo. Supongo que esto quiere decir que necesito comprarme uno de esos abrigos y un sombrero marrón feo, también, ¿eh?"
La imagen mental de su comentario produce casi demasiado, y empiezo a reír con él. Saben, no creo que hagan esos abrigos lo suficientemente largos para alguien que mide casi siete pies de altura, ¡por no hablar de tratar de poner un sombrero con un cabello así! Sin embargo, nunca desearía que intentara cubrirlo... me he encariñado de ese espesa, puntiaguda melena, y levanto mi brazo para correr mi mano al objeto de mi contemplación. Su risa se detiene mientras trabajo mis dedos a lo largo de las flexibles mechas, sustituida por un satisfactorio ronroneo - otra cosa que hace que me vuelve absolutamente salvaje.
Si no empieza a hablar de nuevo, y rápido... "Creo que tenemos que elegir algún tipo de contraseña o algo," comienzo en broma, "para hacernos saber cuándo queremos encontrarnos. ¿Alguna sugerencia?"
Sigo acariciando su cabello mientras su frente se surca pensativamente por un momento. De repente, una maliciosa sonrisa se forma en sus labios. "Quiepe ropo fopor nipi capar tepe sipin sepen tipi dopo apa hopo rapa mipis mopo," responde sin problemas, sin perder una sílaba a pesar de los extraños sonidos que está haciendo.
¿Qué demonios?
¡Oh, geringoso! Wow... han pasado años desde que he oído a alguien usarlo, y me río abiertamente de que él fuera capaz de hablar de forma fluida mientras que mi cerebro ya está trabajando para decodificar el mensaje.
Quiero... fornicarte... sin... sentido... ahora... mismo...
¡Genial! Tal vez no me he vuelto tan vieja como yo pensaba... Sonrío con orgullo por un nanosegundo antes de lo él dijo realmente se registre en mi mente.
¡¿¡¿NANI?!?!
Jadeo bruscamente. Me puedo imaginar que mis ojos parecen estar a punto de salirse de mi cabeza y mi mandíbula está de alguna manera descolocada del resto de mi rostro, porque él está riendo una vez más sin parar, aunque me está agarrando con ambos brazos ahora para no caerme de él mientras su cuerpo tiembla bajo el mío sin control. Diablos, yo estaría probablemente riendo, también, pero Kami... quiero decir... ¡No puedo creer que Goku de todas las personas acaba de decir eso!
Y el petulante bastardo está disfrutando inmensamente mi shock.
~Ríos de horas donde el tiempo es tan raro, abrázame para siempre, di que siempre estarás allí~
Cuando por fin logro recuperar el control de mi boca y la cierro, trato de darle mi mejor ceño fruncido indignado. Aunque por la auto-satisfecha mirada en su rostro, no creo que esté siendo muy convincente. Probablemente porque no estoy ni un poco enojada... en realidad, la idea del aparentemente inocente, dulce, apacible Son Goku diciendo algo como eso es - ¡Kami! - increíblemente sexy. Y otra cosa que puede hacer a mi alrededor, y sólo conmigo. Sólo sabiendo eso es bastante satisfactorio.
Me doy por vencida en tratar de parecer disgustada. De hecho, una deliciosa idea entra en mi cabeza, y no dudo en actuar en consecuencia. El hecho es que, después de hoy, no estoy segura de que cuando será la próxima vez que vamos a poder estar juntos como así...
Kami y sabe que hablar está muy sobre valorado.
Sonrío maliciosamente y permito que las yemas de los dedos que han estado acariciando su cabello hagan un sendero hacia abajo hacia sus labios en cambio. "Y pensar... que te dejo besarme con esa boca," bromeo sin aliento, mi voz saliendo más como un suave gemido, y sus orbes negras llenas de lujuria se nivelan a las minas hambrientamente en mi repentino cambio de conducta.
Me muevo sólo lo suficiente para sentir la prueba de su excitación frotándose contra mi muslo interior. Ja, vamos a ver quién fornica sin sentido a quien esta vez...
Actúa como si estuviera a punto de decir algo, pero tengo otras ideas para esa sorprendente boca suya, y empujo mis dos manos en su cabello y halo sus labios a los míos. Una suave empujón es todo lo que se necesita para arrastrar uno de sus brazos justo debajo de mi trasero para que pueda levantarnos a los dos para quedar a horcajadas sobre su regazo. Afortunadamente, lo tengo lo suficientemente ocupado, y él no se da cuenta de que estoy deliberadamente levantándome sobre mis rodillas, alejando mi peso de él. Sigo besándolo de manera demandate, dejando que mi lengua batalle sin piedad contra la suya. Kami... casi me olvido lo que estoy haciendo mientras él gruñe en nuestras unidas bocas, pero luego lo siento inclinarse hacia atrás de modo que un brazo pueda sostenernos mientras él gana la influencia que necesita para hacernos rodar; sus caderas se levantan ligeramente en preparación para maniobrarnos en la posición deseada sin triturarme en el proceso.
Todo lo que se necesita es un ligero movimiento, y yo me impalo en su rígida longitud.
Su boca libera la mía y aprieta sus ya medio cerrados ojos para cerrarlos fuertemente. Es como un león mientras gruñe estridentemente a través de apretados dientes, cada músculo en su cuello y hombros teniendo espasmos incontrolablemente. Si la sensación de él llenándome de nuevo no me hiciera gritar con inconmensurable placer, sería yo la que reiría esta vez en mi pequeña victoria. Luego esos ardientes ojos se abren de nuevo, y cualquier pensamiento de regocijo, o movimiento de hecho, son completamente obliterados bajo esas oscuras piscinas de pura pasión. Todo lo que puedo hacer es agarrarme a él mientras él mira a mi alma, haciéndome arder de adentro hacia afuera.
Estoy casi las nubes, es casi imposible concentrarse con su súplica sin aliento. Casi.
"Videl... por favor... por favor no te detengas..."
Esto es exactamente lo que quería... esto es lo que estaba tratando de hacer...
El hombre más fuerte del planeta está suplicando... realmente está suplicando...
¿Por mí?
De repente, toda mi confianza, todo mi vigor y determinación simplemente... se desvanecieron, reemplazados por completa incredulidad.
Esto es imposible. Es sólo... no puede estar sucediendo... ¿Cómo puede Goku quererme tanto cuando ni siquiera soy capaz de hacer que mi propio marido me mire con más que casual interés?
~Adonde quiera que vaya, lo que sea que veo, sobre los océanos desconocidos, siempre estás conmigo~
"¿Videl?"
Puedo sentir mi labio temblar y sacudo mi cabeza con fuerza. Algo está mal con esto. Sí, Goku y yo hemos tenido sexo un montón de veces la última semana, y he visto el querer... he visto el deseo, pero... escucharlo realmente decirlo...
Goku se sienta de nuevo y sostiene mi barbilla entre sus manos, sus ojos se amplían buscando en los míos ansiosamente, y cuando intento alejar la mirada, su agarre se aprieta lo suficiente para que no tenga otra opción más que mirarlo fijamente. "Videl," pregunta, "¿qué sucede? Es... hice algo mal-"
"No eres tú," logro responder a través de los músculos dolorosamente contraídos de mi garganta.
"¿Entonces qué es? ¿Qué sucedió?"
Oh Kami... nada sucedió... no hiciste nada... Definitivamente no eres tú.
Soy yo.
Varios momentos de tenso silencio e intenso escrutinio de su parte pasaron, y su expresión cambia abruptamente de casi pánico a una extraña, triste comprensión. Maldición, ¿por qué me sigo olvidando de su habilidad de sentir los sentimiento de la gente? Comienzo a alejarme - no hay excusa para mi irracional comportamiento, lo sé - pero sus brazos me agarran por alrededor de mi cintura; me levanta tan delicadamente y nos da vuelta, poniéndome de nuevo en su regazo por lo que estoy acunada seguramente contra su pecho y mi cabeza está descansando en la curva de su cuello.
No puedo creer que estoy actuando así. "Gomen nasai,G-"
"No lo estés," ordena suavemente. "Has estado suprimiendo todo el dolor y la ira que has sentido, y cuando haces eso, comienza a envenenar tu alma... pierdes pequeños pedazos de ti hasta que no eres más que un caparazón deshecho sólo por recolectar ese dolor, y te olvidas que se supone que no debes sentirte así porque tu espíritu se entierra bajo él. Haz eso por el tiempo suficiente, y se vuelve demasiado natural tanto que tienes que agarrarte a él en realidad a pesar que te está matando por dentro porque se ha convertido en todo lo que conoces."
¿Cómo respondo a eso? ¿Es acaso posible? Kami... apenas conozco al hombre, y ya es capaz de abrirme y leer directamente de las estropeadas páginas de mi corazón...
"No tienes que guardarlo ya," continúa, acompañando las perceptivas palabras con relajantes caricias por mi espalda. "Si no hubieras querido que el dolor terminara, no estarías aquí ahora mismo."
Tiene razón. Cuando esto comenzó, estaba perdiendo mi ser de tal manera... no me quiero sentir más así... Ha pasado demasiado tiempo desde que he estado en paz con mi vida... conmigo. Y ahora...
"Es hora de soltarlo, Videl."
No estoy segura cuando comencé a llorar, pero tan pronto como esas palabras fueron susurradas de sus labios - y de mi alma, también - no pude haber detenido las lágrimas, aún si lo hubiera querido. Pero no quiero. Cada gota que cae significa un momento en mi vida donde me he sentido desolada... indeseada... no querida... no amada...
Kami... me he olvidado cuantos de esos momentos han habido durante estos años...
Estoy llorando incontrolablemente ahora, luchando para respirar en medio de los violentos temblores que sacuden mi cuerpo y mi espíritu a la vez. Goku ha halado mis brazos alrededor de su cintura, y yo me estoy abrazando a su cálido cuerpo con cada onza de fuerza que poseo; su abrazo se ha apretado considerablemente también.
Saben, tanto como duele sentir esas paredes caer y el dolor que he evitado que fluya tan irreservadamente de esta manear - sin mencionar el hecho que mi garganta está adolorida como el demonio y estoy segura que mis ojos están demasiado hinchados, están probablemente tres veces su tamaño normal ahora - estoy comenzando a caer bajo un hechizo de pacífico... vacío. Es como, ahora que el dolor está siendo arrojado, hay un espacio sin ocupar y nada ahí lo puede llenar.
Limpieza de primavera para el alma.
Dejo salir una risa que suena más como un ahogo que una risa ya que todavía estoy llorando contra el pecho de Goku. Supongo que me gustaría comparar semejante maravillosa, curativa revelación con algo tan poco espectacular como las tareas domésticas. Eso solo prueba que una de las primeras cosas que necesito hacer después de este gran paso adelante de esta tarde es comenzar a salir más. Me he estado alejando a mí misma del mundo exterior por un tiempo, y creo que es tiempo de volver ahí y respirar algo de vida para mi casi olvidada naturaleza aventurera. Tal vez quizá comience a entrenar de nuevo...
Por el momento, al menos, mi dolor se ha disminuido a un apagado dolor y mi cuerpo se ha quedado quieto por lo que estoy recostada contra Goku mientras él me balancea suavemente, el suave ronroneo en su pecho tranquilizándome como una canción de cuna. Kami sabe que estoy cansada, pero... "¿Goku? ¿Puedo hacerte una pregunta... una pregunta personal?"
"Puedes preguntarme cualquier cosa," responde curiosamente, haciéndolo sonar más como si él tuviera una pregunta propia más que estar respondiendo a la mía.
"Cuando estabas hablando antes sobre lo que a ti te hace cuando tratas de liberar tu dolor, sonó como si estuvieras hablando por experiencia. Bueno, eso y he visto la manera que las cosas son entre tu y Chi-chi..."
Desde su cabeza apoyada sobre la mía, lo siento asentir de manera insignificante. "Hai..."
"Sólo estoy curiosa sobre como haces para lidiar con ello. Por alguna razón, no te veo berrear como a un bebé," lo escucho reír suavemente, trayendo una momentánea sonrisa a mis propios labios. "Supongo... supongo que lo que realmente quiero saber es... ¿tuviste a alguien ahí para ti, o tuviste que lidiar con eso por ti mismo?"
"No, he estado solo."
Gracias Kami... No puedo imaginar tratar de soportar todo esto por mí misma, y estoy aliviada que él tenga que hacerlo, tampoco. Me hace sentir lo suficientemente bien como para dar otro empujón para subir un poco el ánimo. "Entonces, ¿a dónde va el más poderoso guerrero de Chikyuu cuando él esta al borde de un ataque de nervios?" pregunto alegre y me inclino hacia atrás así puedo ver su rostro de nuevo.
Y la mirada que me da antes de hablar de nuevo me deja literalmente sin aliento.
"A ti."
Oh... mi... Kami...
Por un breve instante antes que sus labios bajen para rozar tiernamente contra los míos, una simple, precaria noción pasa rápidamente a través de mi mente, aunque es desechada con igual velocidad mientras la relaciono con el hecho de que he estado en una montaña rusa emocional y no estoy penando claramente.
Si no estuviera casada... si él no lo estuviera... si no tuviésemos nuestras familias y nuestros amigos y nuestras obligaciones... si nos hubiésemos conocido en otro tiempo y lugar en nuestras vidas, bajo otras circunstancias...
Fácilmente podría haberme enamorado de este hombre.
~Pura como el agua, flotamos en esta ola. En el respiro de un ángel, volaré~
"¡Papá!"
Me he bañado... dos veces, lavado toda mi ropa... dos veces, arreglado la casa, e incluso he tenido tiempo para ir al mercado esta mañana. Sabiendo que he hecho todo lo que posiblemente puedo hacer, me volteo de mi lugar hacia la cocina donde estoy poniendo los últimos toques a la cena mientras escucho el alegre saludo de Pan. Limpiando mis manos rápidamente con una toalla, tomo un profundo respiro y sonrío - una verdadera sonrisa - antes de ir afuera a dónde escucho las voces de bienvenida.
Para el momento que me unoo al grupo éste consite en Gohan, Pan, Chi-chi, and Goku, Pan ya ha recibido alguna clase de pequeño recuerdo en sus manos del viaje de su padre. "Mamá, ¡mira lo que papá me trajo!"
Me agacho para inspeccionar la larga cinta de cuero que sostiene algún tipo de encanto al final.
"Es un atrapa sueños," explica emocionada. "Son muy especiales, ¿verdad, Ojiisan?"
"Hai," responde él con una amplia sonrisa, mientras se agacha para estar al mismo nivel visual que ella mientras toma el extraño medallón en su mano. "Simboliza tus esperanzas y sueños para que nunca te olvides de ellos, no importa cuan grande te vuelvas."
Gohan se ríe con sinceridad mientras pone su mano en el hombro de su hija. "Bueno, no sé sobre eso," Gohan sentencia, "pero recordé que querías uno, así que busqué hasta que encontré el más bonito que tuvieran. Al. igual. que. tu," añade, acentuando la última oración apretando la nariz de Pan juguetonamente.
Mientras lo veo darle otro abrazo a su hija, recuerdo porque estoy contenta que Gohan volvió a casa. Él es un padre devoto, un marido leal, un proveedor digno de confianza para su familia, y un buen y honesto hombre... Es el sueño de toda pequeña niña.
¿Cuál es ese dicho? ¿Los hombres no pueden vivir sólo de pan?
Luego mis ojos se deslizan hacia Goku. Él es lo suficientemente inteligente sin ser cínico, poderoso tanto como de buen corazón, sin domar tanto como desinhibido, apasionado, innegablemente sexy... La fantasía de toda mujer de sangre caliente hecha carne y hueso.
Y en este momento, tengo lo mejor de ambos mundos.
Demasiado mal que lo bueno no dure demasiado.
