Capitulo 3: ¿Una esperanza?
Ya corría el día cincuenta de incomunicación para Misa, Light y el padre de este. Todos llegando a su límite, para cada uno de los miembros de la investigación resultaba terrible esas imágenes, pero sobre todo para Ryuuzaki.
Ahí estaba su niña, su princesa, cada vez peor, el dolor ya se había vuelto inconsolable, y este aumentaba cuando ella pedía ver a Light, al parecer era lo único en lo que ella pensaba, ya no lo soportaba. Llevaba cincuenta días sin ver su rostro, pero al mismo tiempo observándola y pensando cada vez más en ella, pero sabía que esto era algo sin sentido que no podía ser.
Por otro lado Misa no paraba de sufrir, no entendía porque no podía salir, no sabia nada. Llamaba a Light, sabía que era su novio, pero nada más, sólo recordaba cuando lo vio por primera vez y su atractivo rostro, pero su corazón no sentía nada por él. Estaba claro si era muy atractivo, pero era imposible que ella se enamorara de alguien a quien no conoce, del cual no posee el menor recuerdo, no encontraba explicación alguna; pero por ahora sólo debo seguir fingiendo, por lo menos hasta que entienda un poco mejor las cosas, pensó.
Tres días después fueron liberados, acabando casi todas las sospechas, pero Amane debía permanecer bajo vigilancia ya que se habían encontrado demasiadas pruebas en su contra en las cintas de video. Por supuesto esto a Ryuuzaki no le desagradaba para nada, saber que aun podría ver a Misa le provocaba gran alegría. Por su lado la chica no puso gran resistencia a esto ya que le emocionaba la idea de tener un "guardaespaldas".
Mejorando aun más la situación para Ryuuzaki, al unirse Yagami-kun a la investigación, lo ató con unas esposas a su mano, así estarían juntos las 24 horas del día los 7 días de la semana, por una parte debido a la investigación y sus aun dudas sobre él, y además porque así podría ver a Misa mucho más seguido y tener una excusa para verla de más cerca que una cámara de video. Sólo eso quería poder verla, nada más, sabía que todo otro sentimiento no tenía razón, era imposible.
Que extraño es este tipo, pensaba Misa, pero me parece encantador. Aunque verlo así encadenado a Light es un tanto extraño, ¿no será un poco rarito?, si es así debo defender a mi Light.
-Light es mió- reclamaba la dulce chica a Ryuuzaki
-No estoy haciendo esto porque me guste- alegaba el despeinado joven
-Pero si están así todos los días, ¿cómo Misa tendrá citas con su novio?- Seguía peleando la rubia
-Bueno en las citas estaremos los tres- decía L, mientras pensaba: esto es bueno para mí, ¡Sí! Soy feliz, y sus ojitos brillaban de la emoción.
-¿Y cómo piensas que le bese en frente tuyo? Ya sabía que eras un pervertido- Lo decía con sus conocidas pataletas.
-Nunca dije que le pudieses besar- Le seguía el juego mientras pensaba: quizás seré pervertido, pero lo que menos quiero es verte besar a Yagami-kun.
-Yagami-kun has que Misa-san se calle por favor- Pidió Ryuuzaki dejando a la chica aun más molesta
La bella niña se decía así misma, no me interesa mucho eso de las citas con Light, por lo menos hasta conocerlo más, pero no sé porque me encanta pelear con este extraño chico.
El misterioso ryuuzaki no perdía oportunidad, avanzaba con su investigación interrogando a Misa, mientras la observaba tan fijamente que ella tenía que esconderse tras Light un poco asustada.
Al poco rato se llevaron a Amane, entonces Ryuuzaki fue directo al grano:
-¿Light-kun vas en serio con Misa?- preguntó
-Ya te dije que es ella la que está enamorada-
Provocando en cierta forma una alegría a Ryuuzaki, aunque ella parecía estar enamorada, su amigo Light no se vería afectado por estos nuevos sentimientos. Sin entenderse mucho comenzó a sentirse un tanto feliz.
Unos días más tarde en una "cita" estaban los tres, era un poco extraña la situación, pero agradable a la vez, sin una gota de romanticismo, sólo un juego entre dos jóvenes que parecían pequeños niños peleándose y molestándose mutuamente.
-¿Misa te comerás ese pastel?- Preguntó el fanático de los dulces
-Los dulces me hacen engordar- Respondió
-Si usaras más la cabeza no engordarías por muchos dulces que comieras- Se burlaba de ella, observándola atentamente para ver su reacción
-Ya estas burlándote de mi otra vez- Reclamó la tierna chica
Y así seguían una y otra vez discutiendo, peleándose, burlándose uno del otro. No sabían el porque pero a ambos les agradaba esto.
Aunque Ryuuzaki permanecía un poco desanimado, y Light notó esto. Él sólo explicaba que era por el caso, pero en su interior sabía que otra cosa le preocupaba, aunque Yagami-kun no estuviese interesado en Misa, ella si estaba loca por él, y esto lo desconcertaba, disfrutaba cada minuto junto a ella, pero su corazón aun así sufría.
¿Qué acaso esto nunca cambiara? ¿Algún día tendré una esperanza? ¿Qué pensará ella de mí? Eran algunas de las preguntas que no paraban de girar en su mente, y está incertidumbre lo derrumbaba por dentro, aunque no pudiese demostrarlo.
