Bueno al fin el último capítulo, disculpen la demora, pero aquí está...
espero les agrade ^^
Capitulo 7: Alas Rotas
A la mañana siguiente Misa despierta, algo agotada y con la misma ropa que usaba la noche pasada, muy alegre y sonriente abre los ojos y entonces descubre que nada ha cambiado a su alrededor, sus ojos se nublan en lágrimas al tan sólo imaginar que todo fue un sueño, que se durmió esperando a su príncipe, el cual nunca llego o si estuvo ahí, ella no pudo oírlo por culpa del sueño.
Ryuzaki en su oficina como siempre la observaba, y noto el repentino cambio en su expresión, como un gran vacío invadía el corazón de ella y se reflejaba en su delicado rostro. En silencio el meditaba.
Misa había descubierto algo en su sueño, algo que le entregaba fuerzas a su corazón ya gastado, y estaba decidida a luchar por este sentimiento. La tristeza aun no la abandonaba ya que deseaba con todas sus fuerzas que lo sucedido la noche anterior fuera real, anhelaba con cada parte de su ser que no fuera sólo una ilusión difusa, el que su ángel la amara, y estuviera decidido a estar con ella, a pesar de las circunstancias. Pero si era un sueño, había que luchar por hacerlo real, y se dijo: ¡Manos a la obra Misa!
Ryuzaki estaba algo más callado de lo normal esta mañana:
-¿Qué te sucede Ryuzaki?- Pregunto Light
-No es nada, sólo pensaba en una nueva teoría- Respondió L, él que en realidad revivía en su mente lo vivido la noche anterior junto a su niña, a su ángel.
Mil palabras por segundo girando en la mente del gran detective, mil imágenes y recuerdos y un gran: "Esto no puede ser" resonando como un eco. Las caricias, los abrazos y besos. Ese sentimiento inexplicable que le presionaba el corazón, ¿y esto que es?, se preguntaba a si mismo. Me siento maravillado, impresionado, tanta pureza, delicadeza, hermosura y perfección en tan sólo una persona me desconcierta, pero no me pertenece, y esto es claramente imposible.
Misa por su parte entusiasmada intenta elaborar planes para verlo:
¿Si espero a que él venga esta noche? No, muy arriesgado porque quizás no vendrá; ¿y si voy a verlo a la sala de las televisiones esas? No, ahí jamás podríamos hablar tranquilos; y así continuaba buscando ideas, hasta que reacciono, descubrió la verdad que sus ilusiones y sueños tanto tiempo nublaron, estaba encerrada, totalmente vigilada era imposible tener algo junto a él, e impensable intentar conquistarlo. Además jamás se fijará en mí, pensaba.
Pero algo Misa no entiende, ¿para que todo lo sucedido?, la primera vez no fue un sueño, ¿acaso Ryuzaki sólo quiso jugar con Misa?, es tal vez la única respuesta posible. No, yo confío en él, confío en mi príncipe, pero debido a la situación esto es todo más complicado, debo ser paciente y esperar a que el venga a visitarme, él vendrá en el momento indicado.
Y es así como las ilusiones, los sueños y las esperanzas de la pequeña joven crecían, florecían como las más bellas rosas en primavera. Eran las ganas de vivir de nuevo, las ganas de vivir feliz, a pesar de la complicada situación, mientras ella tuviera a Ryuzaki cerca, tenía fuerzas para soportar lo insoportable.
Dos noches después recibió la visita de Ryuzaki, ahí estaba frente a ella, mientras ella moría por abrazarlo, por acariciar su rostro, por decir todo lo que sentía, pero sabía que debía se prudente.
La modelo se sentía algo agotada por todas las presiones, así que un mareo y un fuerte dolor de cabeza la hizo tambalear, L la llevó a que se recostara en la cama para que descansara, y el se recostó junto a ella, en silencio tan sólo observando el techo de la habitación.
Misa hizo un comentario trivial para romper el silencio, cuando sintió la mano de Ryuzaki acariciando la suya y entrelazando sus dedos, ella estaba feliz. Aquí estaba él, muy cerca de ella demostrando que no todo estaba perdido, fue cuando ella volteo a mirarlo y él se acercó a sus labios para besarlos. Al terminar aquel beso quedaron observándose en silencio, era un silencio profundo, que hablaba más que cualquier palabra. El detective acarició suavemente el rostro de Misa, luego sus brazos, su cintura, era como si la conociera con cada uno de sus dedos, con cada una de sus caricias. Misa totalmente temblorosa acercó su mano al cuello de el para acariciarlo.
-Ya no aguanto esto, me enamoré esa es la única respuesta- dijo Ryuzaki sentándose en la cama
Si Amane hubiese podido correr, gritar, sin dudarlo lo hubiera hecho, la palabra felicidad quedaba pequeña para explicar la sensación que en ese momento la invadía.
-Yo también te amo- dijo Misa antes de que L la besara nuevamente.
Así se fue toda la noche, los dos abrazados sobre la cama mirándose uno al otro, sin querer cerrar los ojos, para no perder ningún instante del otro.
-Este es nuestro sueño, nuestro sueño real- dijo L
Un rayo de sol entro por la ventana y le decía a Ryuzaki que debía irse. Besó a Misa, luego le susurró: Te amo, y se levanto para retirarse.
…
Los días pasaban y Misa totalmente ensimismada esperaba el próximo encuentro con L. Sabía que esto era difícil; pero nos amamos es lo que importa y si estamos dispuestos a luchar por ello, podremos contra un mundo si es necesario, pensaba.
Mientras él pensaba y analizaba la situación, de una mil formas llegando siempre a la misma solución, esto no es posible de ninguna manera. Jamás se imaginó a si mismo pensando en cosas tan subjetivas y poco razonables como el amor, pero ahí se preguntaba: si el amor es tan bello y maravilloso como se dice ¿por qué no podemos estar juntos?, no puedo resignarme a pensar que la vida es injusta y que esto no debió ser, ¿Por qué no debió ser? ¿Quién dice eso? Y así mil preguntas sin respuesta alguna se hacían presentes.
Al día siguiente Misa está con todos en la sala de investigación, un tanto aburrida, e interrumpe la concentración de todos diciendo:
-Misa estuvo leyendo un libro-
-¿Y lees libros? Yo creí que sólo leías revistas de moda- pregunto Ryuzaki con la ironía acostumbrada frente a todos
-Misa lee muchas cosas- contesto la joven sacando la lengua indignada
-Ya, ya está bien ¿y que libro leíste?- preguntó Raito para demostrarle atención
-"Romeo y Julieta"- contestó Amane- Es realmente hermoso Misa lo ha leído varias veces, pero no se cansa, además esta vez tomó un sentido distinto- lo último lo dijo mirando a L
Ryuzaki sólo intento desviar la mirada en un pastelillo que devoraba.
-Y ahora Misa quiere leer "La vida es sueño" le gusta mucho el título- Continuo Amane
-Estás leyendo a grandes autores- dijo Light
-Cuidado, la vida no es un sueño, así que no debes soñar demasiado, o te equivocaras- Interrumpió Ryuzaki aun desviando la mirada, aparentando que no ponía atención a la chica.
Algo se quiebro en el corazón de Misa, era como un cristal roto en miles de pedazos, Ryuzaki siempre era irónico pero esta vez no lo fue, aunque si cruel, con sólo una frase destruyo todos los sueños de Amane. Ella no entendía, no encontraba explicación a porque le dijo esto, después de todo lo sucedido, después de todas las bellas palabras. Misa sólo pudo correr a su habitación y refugiarse bajo las sábanas de su cama llorando, recordando, aquellos instantes de ilusiones que vivió junto a su amor.
Los días pasaron y Ryuzaki no volvió a pasar por al habitación de Misa. La chica no entendía por qué, así que intento pequeños acercamientos. En las "citas" que tenía con Raito, aprovechando la poca atención que él le brindaba, se acercaba a Ryuzaki, intentaba buscar esas miradas cómplices que antes encontraba; procuraba rozar su mano, para intentar acariciarla, enlazarla con la suya como acostumbraban hacerlo, en aquel secreto que compartían, que ocultaban frente a los ojos de todos. Pero nada, nada tenía respuesta, nada tenía resultado, ni siquiera esas tiernas ironías se hacían presente.
Ryuzaki utilizaba fuerzas que ya estaban perdidas, para soportar, para no responder y no correr a abrazar a su amada.
Ella lloraba desconsolada todas las noches, al no entender que sucedió, si todo era tan perfecto, si dijo que la amaba, ¿por qué?, tal vez el temor fue más fuerte que su amor. Sus ilusiones desaparecieron, sus alas completamente rotas sin deseos de volver a volar.
Hasta que un día recobro su memoria, sabía lo que había sucedido, ella era el segundo Kira, y servía a las órdenes de Light su amo, el único y real Kira, en agradecimiento por vengar la muerte de sus padres.
Ahora entiendo lo que sucedió, se dijo a si misma, es por esto que Ryuzaki se alejó de mí, lo entiendo, pero no lo acepto, el debió luchar por nuestro amor; no me importa morir, ya no le temo a la muerte, pero aun así seguiré apoyando a Raito; aunque no me ame jamás, ni yo lo vuelva amar a él. Al menos el lucha por sus sueños, y no se deja vencer por ningún temor.
…
A los pocos días L muere asesinado por Rem, fue como que arrancaran lo poco de corazón que quedaba dentro de ella.
-Si tan sólo hubiéramos luchado un poco más estaríamos juntos en donde sea que estés, eras el hombre más inteligente y valeroso que conocí, pero a la hora de amar se te olvido todo lo mucho que sabías- dijo Misa mientras llorando, dejaba una rosa roja sobre una sepultura que tenía inscrito:
Elle Lawliet
1979 – 2004
-Te Amo- susurro Amane antes de irse.
