Cap. 3:
La llegada al castillo fue tranquila, exceptuando que Cedric le dedicara una seductora sonrisa a Vanessa, de la cual solo se dieron cuenta Hermione, Ginny y Mari, poniendo a la aludida en un aprieto, del cual con señas s dijo que les diría en el dormitorio. La cena fue placentera, pero una noticia que dio el director dejo a todos anonadados, pero las chicas estaban totalmente felices, abrieron una piscina en Hogwarts. Algo nuevo pero muy entretenido según las chicas.
-Ahora vamos a poder hacer otro deporte que no sea el quidditch- dijo emocionada Mari
-pero eso no quiere decir que vayan a dejar el equipo ¿verdad? - pregunto aterrorizado Harry, mirando a Ginny, Mari y Vanessa
-Claro que no, el quidditch es nuestro deporte número uno Harry- le respondió Ginny dándole un beso cerca de los labios.
-Si claro, pero por ahora… -aporto Vanessa con cara de malicia, haciendo que Ron la mirara con total preocupación
-Bueno Herms, ahora vamos a hacer algo en las tardes, ¿verdad? - le pregunto feliz Ginny
-¿Herms, nadas? - le pregunto Harry totalmente sorprendido
-Si, en el hotel teníamos que también hacer de salvavidas, y me di cuenta que realmente me encantaba, y con las chicas siempre hacíamos competencias- le respondió Herms riéndose de las caras de Harry y Ron
-Chicos, no se ustedes, pero yo estoy muerta, ya terminamos de comer, así que voy a subir, de seguro que me duermo de inmediato[/b]- dijo Vanessa esperanzada de que las chicas se quedaran un rato mas en el comedor para no tener que responder todas sus preguntas y tener que dar bastantes explicaciones
-Si mejor subimos – dijo Ginny diciendo con la mirada "tú no te salvas esta noche Van"
Los chicos subieron a su casa riéndose de algunos chistes. Tanto Hermione como Ron tuvieron que quedarse un poco más para llevarse a los chicos de primero a la torre.
-Bueno chicas, a menos que quieran quedarse un rato en la sala común las vería mañana- les dijo Harry a Mari, Vanessa y Ginny
-Yo me puedo quedar un rato- le dijo Ginny a Harry tomándole de la mano – a y Mari, que ella no se duerma hasta que Herms y yo volvamos al dormitorio, tiene mucho que contarnos – le dijo Ginny mirando a Vanessa la cual no lo podía creer
-¿Qué cosas tiene que decirles? - pregunto Harry mirando alternadamente a las tres chicas, manteniendo su mirada sobre Vanessa
-Nada Harry, de seguro después te lo diré, pero por ahora solo a las chicas – le respondió Vanessa tratando al máximo no sonar aterrorizada – y gracias Gin – acoto al final proporcionándole una mirada envenenada a Ginny antes de marcharse a su dormitorio con Mari siguiéndole los pasos. Apenas llego a la habitación se encerró en el baño, y abrió el grifo para tomar un baño, claro no sin antes decirle a Mari, bueno mejor prometiéndole que no pretendía huir por la ventana.
Luego de unos veinte minutos salió del baño encontrándose con tres pares de ojos que la miraban sin perderla de vista. Se sentó en el espacio que quedaba sobre su cama, ya que sus tres amigas ya se encontraban esperándola.
-Bueno, ¿Qué quieren saber? - les pregunto Vane a las chicas
-¿Qué fue eso de la mirada de Cedric?, parecía que… -pero Ginny no termino la frase
-Bueno a Cedric me lo topen en el tren, cuando volvía del baño y de hablar con Dra… - pero se cayó totalmente al ver que iba a meterse en mas líos de los que quería por una noche
-¿¡Con quien!? - pregunto casi gritando Herms
-Con Malfoy, o sea no hable con él, sino que me tropecé con él y lo ayude a recoger las cosas que se le habían caído cuando lo golpee – se defendió Vanessa al ver las caras de las tres
-Vaya, pero que paso con Cedric – inquirió Mari, sabiendo que eso no podía ser lo único que había sucedido
-bueno pues, me pregunto por mi verano y me despedí, y me fui donde ustedes
-Es raro, pero no lo digo de mala forma – se defendió Ginny al ver las caras que le ponían Herms y Mari – [b]sino que nunca nos habla, bueno Vani, con el as intercambiado mas palabras que nosotras[/b]
-Parece que alguien va a tener pretendientes este año – dijo mari saltando en la cama como una niña de cinco años, por lo que recibió un plumonazo de parte de Vanessa lo que empezó una guerra de almohadas.
A la mañana siguiente las chicas se levantaron y como era normal, esperaron hasta que los dos chicos bajaran, siempre llegaban después que ellas y muy pocas veces tenían que esperarlas a ellas. Tanto Harry como Ron saludaron con un beso en los labios a sus novias.
-Parece que vamos a tener que buscarnos novios Vani- le dijo Mari pasándole un brazo por los hombros con voz totalmente feliz
-Sip, ya no soporto ver parejas y nosotras estando tan solas – le respondió Vanessa con fingida voz triste, pero varios de los otros chicos que se encontraban ahí las miraron con miradas más que amistosas, las cuales no pasaron inadvertidas para Harry y para Ron, los cuales los miraron con cara de "te acercas y te mato". Cada uno tomo a su novia de la mano y saco a una de las chicas de la sala común tirándolas del brazo.
Tanto Vanessa como Mari se miraron divertidas, viendo como la primera era llevada por Harry y la segunda por Ron, pero ninguna cooperaba mucho para caminar. Vamos chicos de aquí podemos caminar solas – les dijo Mari. Ambas chicas se miraron y salieron corriendo escaleras abajo, sin antes decir casi a gritos- ¡A buscar citas! -Tanto Harry como Ron pretendían salir corriendo tras ellas, pero Herms y Ginny los agarraron de los brazos
Cuando llegaron al gran comedor las vieron sentadas y conversando con unos chicos de Revenclaw que se sentaban detrás de ellas. Harry se sentó frente a Mari junto con Ginny y Ron al lado de Vanessa con Hermione. Las chicas se despidieron de los chicos, llamados Ralph, un chico alto de cabellos castaños y ojos verdes y de Jess, de ojos cafés y el pelo rubio. Harry y Ron las miraban un poco enfadados mientras que Herms y Gin trataban de no reírse. El desayuno siguió normal y nadie toco el tema de los "amigos" de Revenclaw de las chicas.
-Voy a traer los horarios chicos- les aviso Hermione antes de levantarse e ir por ellos
-veamos con que vamos a empezar el año – dijo Mari comenzando a abrir el suyo cuando un grito atrajo la atención de casi todos los presentes a esa hora en el desayuno
-¿¿¡¡Pociones!!?? - grito horrorizada Vanessa antes de tirarse sobre la mesa con gesto abatido. Muchos de los presentes de su misma mesa e incluso de otras se largaron a reír por la reacción de ella.
-vamos Vani, no es para tanto- le dijo Herms para tratar de levantarle el ánimo, ya que todos sabían que le gustaba la asignatura, pero odiaba a Snape
-si claro Herms, tú te sacas excelentes notas, pero yo aunque estudie mil, pelo grasiento que no se lava nunca Snape busca algo para ponerle una porquería de clasificación. –le respondió Vanessa aun con la cabeza apoyada sobre la mesa. Al levantarse se dio cuenta que muchos ojos la miraban aun riéndose de su comentario, pero unos ojos grises llamaron su atención, se veían totalmente diferentes. Draco Malfoy trataba de no reírse por lo dicho y hecho por ella. Vanessa le sonrió y desvió la mirada, no quería tener que dar explicaciones a estas horas de la mañana. Y se topo con los ojos del director divertidos pero estaba la mirada totalmente enojada de Severus Snape. – "rayos, se escucho mi Pociones hasta la mesa de profesores"- pensó Vanessa
Luego de unos minutos se levantaron y se fueron a su sala común para buscar sus cosas, y tanto Ginny como Vanessa se dieron cuenta que Cedric la miraba divertido y le dedico una sonrisa antes de que ella saliera, pero Ron le pregunto algo y no le sonrió de vuelta, menos mal que no se había percatado este de lo sucedido.
Los chicos se despidieron en el pasillo, ya que tanto Harry, Ron y Hermione tenían transfiguraciones, mientras que Ginny, Mari y Vanessa tenían Pociones con los chicos de Revenclaw, entre los cuales se encontraban Jess y Ralph, lo cuales las saludaron con una gran sonrisa, la cual Mari correspondió con tota alegría, mientras que Vanessa no lo hizo con tanta alegría, ya que alguien ocupaba sus pensamientos en ese momento.
La clase trascurrió con total normalidad, claro que Snape le descontó bastantes puntos a Vanessa por tonterías, como el hecho de que se le cayera un libro, echara mal un ingrediente y cosas por el estilo, por lo cual tenía a esta al borde de un colapso o a punto de matar a alguien. Tanto Ginny como Mari trataban al máximo que esta no hiciera nada muy grave para que le descontara más puntos. Pero un anuncio a última hora la descoloco totalmente y ninguna de sus amigas pudo hacer algo.
-el viernes tendrán un examen, de la materia de los últimos cuatro meses del año anterior, así que les aconsejo que estudien- les dijo Snape casi al termino de la clase con cierta malicia
-¡¿Qué?! Es que no puede hacer eso es que acaso esta…- pero no pudo terminar la frase que de seguro terminaba en un estúpido, loco, desquiciado, ya que Ginny la había hecho callar golpeándole cerca de las costillas.
-Señorita Christiensen, no veo que usted sea ni profesor ni tampoco la directora del colegio, así que realmente su opinión no interesa para nada, y 20 puntos menos de Gryffindor por su insolencia
-Profesor creo que ya es demasiado la cantidad de puntos que le ha quitado a Vanessa en la clase, ya van 75 – le dijo Mari tranquilamente
-Señorita Nicolson no creo que alguien le haya preguntado su opinión, la espero el viernes después de la cena para que cumpla con su castigo
-Pero profesor, Mari no tiene nada que ver con el hecho de que usted me odio por lo que sucedió con…- pero Vanessa no alcanzo a terminar la frase, ya que Ginny le había puesto la mano en la boca para que no continuara con su verborrea o que dijera algo totalmente fuera de lugar
-Señorita Christiensen por su aporte y gran amistad también la espero el viernes en mi despacho- Justo en ese momento sonó el timbre y todos salieron del lugar
Vanessa no dijo ni palabra en el camino, pero se notaba que estaba demasiado enojada para formular una frase coherente. Ya la conocían totalmente para saber que en esos casos era mejor dejarla tranquila hasta que se calmaron. En un pasillo cerca de transfiguraciones ya que era la próxima clase de las chicas. Vanessa pasó por el lado de ellos, sin prestarle mayor atención.
-¿Qué es lo que le pasa a la Vane? -preguntó confundida Hermione al verla pasar como una bala al entrar a la clase con una cara de furia.
-Pociones- se limito a decir Mari subiendo los hombros
-Como que pociones, algo tiene que haber pasado – acoto Harry, ya que esa respuesta no le respondía nada
-Bueno, Snape le quitó varios puntos por estupideces, como por que se le cayó un libro, cosas por el estilo y el castigo para el viernes… con Mari- le respondió Ginny antes de entrar a clases.
La clase siguió tranquila a Vanessa se le arreglo el ánimo, ya que al ser una de las mejores tanto en Transfiguraciones como en Encantamientos de su promoción recupero rápidamente los puntos perdidos en Pociones y todos los de su casa estaban encantados, ya que perder puntos el primer día de clases no era muy alentador. Tras el término de clases las chicas se dirigieron a la orilla del lago, donde habían quedado de encontrarse con Hermione, Harry y Ron.
-Te gano- le dijo Vanessa a Harry antes de sentarse frente a Hermione con Mari
-¿En qué? - le pregunto Harry curioso luego de saludar a su novia
-Snape me odia más a mí- le respondió Vanessa con una gran sonrisa, por lo menos su humor mejoró
-Y entonces… ¿castigo? - les preguntó Hermione tratando de parecer enojada a Mari y Vanessa
-Bueno, a mi me pusieron castigo... -comenzo Mari
-pero no podía dejarla sola, ya saben cómo me encantan los castigos y en especial con Snape como profesor vigilante
El rato antes de ir a almorzar lo pasaron bromeando y apostando en cuantos castigos se iban a meter en este año, cosa que a Hermione le molesto primero, pero luego también termino apostando. Su rato de descanso fue apreciado desde lejos por dos pares de ojos. Tanto Cedric como Draco no paraban de ver a los chicos, pero en especial a una.
Toda la tarde paso tranquila, nadie más se metió en problemas en las clases. En la cena, Harry trataba de ponerse de acuerdo con las chicas a qué hora haría la primera práctica de quidditch. Harry era el capitán y tanto como Ron, Ginny, Mari y Vanessa pertenecían al equipo. Así como Angela y Camile, dos chicas de sexto. Harry era el buscador, Ron el guardián, Ginny, Vanessa y Mari eran las cazadoras y Ángela y Camile eran las golpeadoras.
-Realmente no entiendo para que hacer las pruebas, si estamos bien con el equipo. Nadie se merece que lo reemplacen. -dijo Harry cansado de la estúpida regla
-Bueno es una regla, todos se merecen hacer la prueba, pero de ahí a que los pongas en el equipo es otra cosa – le dijo Hermione calmándolo
-Si, bueno en todo caso Harry, tu sabes que si no me pones en el equipo otra vez, dejo de hablar y no te permito seguir con mi hermana[/b]- le dijo de lo más relajado Ron antes de meterse una papa asada a la boca, ganándose miradas de reproche tanto de Hermione como de Ginny
-tiene razón, si no nos pones de seguro que Ginny te deja, ni vane ni yo te volvemos a hablar…-comenzó Mari
-A... y prepárate para una venganza-termino Vanessa con cara siniestra
-Jajaja, de acuerdo si de todas formas no tenían para que chantajearme, si igual no pretendo moverlos de esos puestos.
-Mas te vale Potter, que te voy a estar vigilando-le dijo Vanessa apuntándolo con el tenedor
La cena transcurrió tranquilamente, al llegar a la sala común Harry pego en el panel de los anuncios que el sábado a medio día serian las pruebas para el equipo de quidditch. Después de un rato de hablar y reírse por estupideces los chicos se dirigieron a sus respectivos cuartos.
Vanessa después de que sus amigas ocuparan el baño, se metió a darse una ducha muy larga, realmente había sido un día muy largo y asqueroso, solamente recordar que era el primer día de clases, ya estaba castigada la ponía furiosa. Luego de salir se dio cuenta que sus amigas ya estaban dormidas, pero ella no tenía nada de sueño, así que se le ocurrió que podría salir a dar una vuelta. Total ya estaba castigada, si la pillaban un castigo más uno menos no la iba a matar. Estuvo a punto de despertar a Mari o a Ginny, ya que siempre la acompañaban cuando iba a hacer algo no autorizado, se reía interiormente todas las veces que habían sido castigadas por vagar en la noche en el castillo, poner música en un aula vacía y hacer una mini fiesta con otros chicos de las distintas casas. Pero desecho la idea al ver que estaban tan profundamente dormidas. Abrió la ventana para ver cómo estaba el clima. Se puso unos jeans una camiseta y un pollerón y salió lo más sigilosamente posible. También estuvo a punto de buscar a Ron o a Harry, ya que también estaban siempre dispuestos a salir con ella y meterse en problemas. Aun recordaba cuando se metieron al despacho de Filch para rescatar el mapa del merodeador y habían sido castigados por dos meses todos los viernes después de la cena, pero prefería que descansaran, era el primer día y no creía que estuvieran tan felices de ser castigados. Así que opto por ir sola y salió de la sala común. Claro que tuvo una pequeña charla con la dama gorda, que le permitió salir y que volviera a una hora prudente, pero ella no sabía nada, era increíble cómo se llevaba tan bien con todos los fantasmas, cuadros, profesores o alumnos, claro sin contar a Snape y algunos estudiantes.
Comenzó a caminar, esquivando a la señora Norris, hasta que estaba pasando por una aula vacía y alguien le tapo la boca y la metió adentro.
-Soy yo, no te preocupes[/b]- le susurro al oído una voz conocida. Vanessa se dio vuelta y se llevo una sorpresa al darse cuenta quien la había hecho entrar.
-¿Cedric? -pregunto asombrada
