-No se quien me manda a abrir la boca- iba hablando Mari mientras se dirigía con Vanessa al castigo
-Es lo mismo que yo te pregunto cada vez que hablas- le respondió Vanessa, por lo cual se gano un golpe en la cabeza
-¿Y eso por que fue?-pregunto Vanessa mientras se sobaba la cabeza
-Por que me dio la gana – le respondió su amiga mientras le sacaba la lengua
-Con estos golpes prefiero tenerte de amiga que de enemiga
-Y eso que no tengo mi varita. Aún no entiendo para que venimos antes
-Así llegamos a las 8 en punto como dijo pelo grasiento- le respondió Vanessa bajando las ultimas escaleras
-¿Ajá, y esperas que nos acorten el castigo o algo?
-No tonta, que no tenga alguna excusa para darnos otro castigo
Las chicas luego de esperar cerca de cinco minutos en los cuales Mari no paraba de maldecir a Vanessa por tenerla esperando afuera. La chica trataba por todos los medios no empezar una de sus típicas peleas con su amiga, porque Snape no lo pensaría dos veces y les impondría otro castigo. Las chicas entraron a la sala de Pociones a las ocho en punto como pelo grasiento les había dicho.
-Vaya, Srtas. Christiensen y Nicolson, llegaron puntuales. Acaso esperaban que les levantara el castigo- les dijo de forma burlona Snape mientras las chicas entraban al aula.
Mari le pego un codazo muy fuerte en las costillas a su amiga para que no respondiera nada. Cosa que Vanessa la dejo mas que enojada y tuvo que contenerse demasiado para no tirarse encima de Mari y tratar de matarla por que lo había hecho.
-Bueno, su castigo consiste en, limpiar todos los calderos que están sobre la mesa, ordenar los libros y limpiar y ordenas el estante con los ingredientes por orden alfabético. ¿Esta claro? Y por su puesto a lo muggle, nada de magia y no traten de hacer magia, lo sabré de inmediato si lo hacen.- Snape después de dar su discurso, siguió escribiendo en su mesón.
Las chicas comenzaron por lavar los calderos, ya que era la peor parte del castigo.
-¿Que rayos hacen estos calderos, acaso les enseñan a cocinar manjar?-dijo Mari tratando de quitar (Aclaremos, Mari es hija de muggles por eso sabe lo del manjar que deja las ollas enteras pegajosas xD)
-Bueno, quizás. No se que esperar de Snape-el comentario hecho por Vanessa termino por hacer que las dos chicas se rieran por lo bajo.
-¡Auch!-dijo Mari mientras se tocaba su estomago
-¿Qué te pasa?-le pregunto Vanessa dejando de lado el caldero que intentaba lavar
-Un dolor de estomago
-Te dije que no comieras tantas porquerías-comenzó a reprimir a su amiga
-Si mami, lo siento tanto-le respondió Mari poniendo los ojos en blanco
-No, gracias no me gustaría tenerte a ti de hija. Me suicidaría sin pensarlo dos veces
-Y yo cometería un parricidio
-Bueno, volviendo al tema. No se para que comiste tantas cosas
-Ni que hubiera comido un hipogrifo-bufo Mari dejando un caldero que ya estaba listo junto con los otros que habían logrado limpiar
-Mari, te comiste esa caja de bombones que encontraste bajo mi cama. Quien sabe hace cuando están ahí
-Hay, como no vas a recordar cuando los dejaste ahí
-Bueno, ni si quiera se si yo los deje ahí
Las chicas hablaban casi susurrando para que Snape tratara de no darse cuenta de que estaban dentro de todo pasándola gratamente en el castigo.
-Christiensen, Nicolson yo tengo cosas mas importantes que hacer que tener que estarlas vigilando con su castigo, así que alguien se va a quedar con ustedes-luego de lo dicho Snape se levanto, tomo algunos papeles que tenia sobre su escritorio y salio del aula por la parte trasera de esta.
-No se para que nos manda a llamar si se va a ir-dijo Mari hastiada de un caldero que tenia una sustancia verde en el fondo
-Si, tienes razón
-Como siempre-le respondió Mari ganándose un golpe en la nuca
-Ahora me pregunto con quien nos van a dejar-le dijo Vanessa a Mari, mientras la chica se seguía sobando la nuca
-Nunca te he dicho que eres muy bruta
-Y yo nunca te he dicho que eres zopenca-le respondió la aludida sacándole la lengua infantilmente
Ambas comenzaron a tirarse agua parecían dos niñas chicas empapándose y gritándose cosas cuando el sonido de una puerta abrirse hizo que se detuvieran de pronto. Ambas rogaban que no fuera Snape y que las volviera a castigar. Las dos chicas empalidecieron al ver el que había entrado a la sala y las miraba tratando de no reírse por las fachas
-Creo que eso te responde a tu pregunta de quien iba a venir-le dijo Mari mirando a Vanessa
-¿Draco?-pregunto estupefacta la morena para si misma al ver donde el chico estaba parado.
Draco se quedo mirando fijamente a Vanessa a la cual se le había caído la esponja con que había estado limpiando.
-Bueno chicas, continúen. Yo me voy a sentar aquí. Sigan con lo que el profesor Snape les dijo que hicieran-Draco se sentó en un banco con la silla en dirección a las chicas que luego de mirarlo con los ojos abiertos como platos al verlo a él.
-Rayos, Malfoy. Nos podrían haber a mandado a cualquiera-le dijo Mari mirando a Vanessa-Vani ¿Me escuchas?-le pregunto la morena mientras pasaba una mano frente a los ojos de ella
¿Qué? Disculpa Mari, no se en que pensaba.- le respondió Vanessa mientras echaba una mirada fugaz a Malfoy que también la estaba mirando.
-Van, ¿Por qué tu y Malfoy se miran?-pregunto un poco horrorizada Mari mientras veía las miradas de los dos como si algo se quisieran decir, o como si ya se conocieran
-¿Qué miradas Mari? Estás paranoica
-No, no lo estoy no me mientas. Que se cuando lo haces
-Mari ahora no. Te juro que te lo contare todo a su debido momento
-De acuerdo.
Ambas chicas se dispusieron a seguir con sus labores. Ya casi estaban por la mitad de la limpieza de calderos. Ambas hablaban como si nada hubiese pasado y Vanessa trataba de no mirar a Draco, aunque sabía que este de vez en cuando la miraba.
-¡¡AAAAHHH!! – grito Mari mientras se agarraba el estomago y caía estrepitosamente el caldero que se encontraba limpiado
-¿Mari que te ocurre?- le pregunto Vanessa alarmada mientras se agachaba al lado de ella
-Mi estomago, es como si tuviera un hipogrifo adentro-la chica se rió de su comentario, pero eso hizo que profiriera otro grito
-¿Nessie que le pasa a Mari?-le pregunto Draco a Vanessa cuando se acerco a ambas
-Parece que esta intoxicada o algo. Draco hay que llevarla a la enfermería ahora-le dijo la chica tomándolo del brazo
-"Nessie" "Draco" de que rayos me perdí comenzó a pensar Mari al ver a su amiga tan cerca de Malfoy – Mari luego de pensar esas cosas perdió en conocimiento cayendo al suelo
Vanessa chillo al ver a su amiga tirada en el suelo –Draco, ayúdame a levantarla-le dijo Vanessa al agacharse. Los dos tomaron a Mari, cada uno puso un brazo de la desmayada sobre su hombro.
-Pero que rayos estamos haciendo-dijo Vanessa al salir del aula
-¿De que estas hablando?-le pregunto Draco interesado fijando sus ojos en los de la chica
-Somos magos y la tomamos al muggle-dijo Vanessa pegándose en la frente con la palma de la mano. Cosa que a Draco le pareció muy divertida y término rompiendo a carcajadas.
-Levicorpus-susurro Vanessa apuntado a su amiga con la varita
Vanessa y Draco comenzaron a caminar hacia la enfermería. Los dos caminaron en silencio, ya que ninguno se atrevía a romper el silencio. A la chica no le paso desapercibido el hecho de que Draco caminara a solo centímetros de ella, cosa que no la ponía nerviosa, en cambio la reconfrontaba. Recordaba y trataba de imaginar como seria todo si nunca hubiese llegado ese fatídico día que le cambio la vida. Por su puesto le había costado entender todo, pero las vueltas de la vida le trajo amigos inigualables y una vida que nunca se había imaginado y a la cual le debía muchas cosas.
-¡Madame Pomfrey!-grito Vanessa entrando a la enfermería
-¡Vanessa!-la miro preocupada -¡Que le ocurrió a tu amiga!
-Creo que se intoxico o algo
-Déjala aquí, yo veré que le ocurre. Pásala a buscar cuando termine tu castigo, porque supe que estabas castigada-le dijo la medimaga tratando de tener un tono de reproche
-SI, bueno pues-comenzó la chica rascándose maquinalmente la cabeza-Usted sabe que no me puedo quedar callada en Pociones. -Tras ese comentario ambas mujeres rompieron en carcajadas
-Bueno Vani, vuelve en un rato más.
-Hasta luego Madame Pomfrey
Draco se había quedado en la entrada de la enfermería esperando que saliera Vanessa.
-Vaya te llevas bien con Pomfrey-le dijo Draco con una gran sonrisa
-Sabe que me gustaría seguir con medimagia al salir de Hogwarts. Así que paso algo de tiempo en la enfermería y cuando tengo dudas de algo que leo le pregunto. Siempre esta gustosa de ayudar-le respondió la chica encogiéndose de hombros mientras iban camino de vuelta al aula de Pociones
-Veo que no has cambiado en nada. Sigues con la idea de ser medimaga
-Si, bueno. Pocas veces uno cambia de idea con eso
-Bueno yo cambie de parecer con eso-le dijo Draco mientras le abría la puerta del aula para que entrara
-¿Enserio? ¿Y ahora que te gustaría estudiar?-le preguntó Vanessa mientras volvía a tomar la esponja para seguir con los pocos calderos que quedaban
-Auror-le respondió, mientras se arremangaba la camisa y tomaba otra esponja
-Vaya. Me gusta más tu nueva carrera. ¿Qué haces?-le cuestiono la chica al ver como Draco tomaba un caldero
-Ayudarte a limpiar – le respondió encogiéndose de hombros
-No tienes para que Draco. Lo puedo hacer sola
Draco bufo ante el comentario de ella-Claro terminarías como a media noche o más tarde si no te ayudo
Se hizo un silencio, el cual era roto por el sonido del agua cayendo o del roce de las esponjas en el fondo de los calderos
-¿Por qué el cambio?-le pregunto Vanessa mientras secaba
-¿Qué cambio?
-Este año. Antes no me hablabas, sino que me ignorabas olímpicamente
-Si, de eso he querido hablarte desde que te vi en la estación. Pero no he tenido el coraje de hacerlo.
-Vaya, Malfoy sin coraje-comenzó a reírse la chica
-Tú eres Griffyndor, tienes mas coraje que yo-le respondió Draco mientras se reía del comentario.
-bueno, que me quieres decir
-Esto. Este año descubrí algo que hizo que odiara a mi padre con toda mi alma.
-¿Qué ocurrió?-le cuestiono mientras lo observaba.
-¿Pues recuerdas ese día hace seis años en la pradera cerca de mi casa?
-Como olvidarlo-le respondió un poco apenada Vanessa
-Lo siento por todo de veras-le dijo Draco mientras le tomaba una de sus manos. Ambos sintieron una sensación extraña cuando se tocaron como que una pequeña descarga eléctrica los recorriera.
-No te preocupes de verdad habrás tenidos tus razones.
-Porque no nos sentamos y te puedo contar todo bien. –ambos se dirigieron a una mesa para estar mas tranquilos. Vanessa sentía como que se iba a enterar de muchas cosas que de ninguna otra forma iba a saber.
-Bueno, no tengo para que recordarte lo que paso ese día ¿verdad?-comenzó Draco. Vanessa estaba callada y le asintió, realmente no tenía para que recordárselo si lo tenía grabado en la retina. –Bueno, realmente por mucho tiempo no entendí lo que pasaba. Ese odio hacia ti que me nacía de no se que parte. Pero había algo que lo frenaba. ¿Nunca te diste cuenta que luego de esa vez, nunca mas te dije nada?-la chica volvió a asentir. No tenía palabras para expresar lo que sentía.
-Me costaba entender-prosiguió Draco-Hasta que los primeros días de vacaciones de verano uno de mis elfos me dijo que tuviera cuidado con la poción que mi padre me daba siempre las veces que estaba en casa. Y bueno, deje de tomarla. Y todos los recuerdos se me vinieron a la mente. La poción que me daba era para odiarte. Olvidarte, borrarte completamente de mi sistema.
-¿Qué tu padre qué?-preguntó media alterada Vanessa
-Tranquila.- Le dijo acariciándole la mejilla. Y esa sensación volvió a aparecer. –Luego de darme cuenta de lo que realmente había ocurrido, lo confronte. Creo que ha sido una de las peores peleas que hemos tenido.
-Lo siento-se limito a decir la chica
-Debería ser yo el que lo siento. Y bueno, comenzó este año y desde el principio quería decirte la verdad. Pero no sabía como abordarte y decirte todo. Creía que no me ibas a creer ni una palabra.
-Draco que estupideces. Te hubiese creído, las acciones dicen mas que las palabras y tu cambio en esta semana me había demostrado que algo había cambiado radicalmente.
-Lo sé. Y bueno, el profesor Snape me dijo que debía de vigilar unas alumnas que estaban castigadas. Nunca me imagine que ibas a ser tú y Mari.
-Entonces. El destino empezó a confabular para ayudarte
-Se podría decir.-Ambos rompieron en carcajadas. Parecía que los últimos tiempos no hubiesen ocurrido. Como si todo hubiese seguido su rumbo normal con su amistad.
-Y bueno, quería pedirte. Si es que. Sólo si tú quieres. ¿Si podemos volver a ser amigos?-Draco lo dijo tan rápido. Se le notaba que estaba un poco nervioso.
-Claro Draco. Entiendo perfectamente. Aunque, bueno tú sabes…
-De a poco comenzaremos a retomar nuestra amistad como la dejamos antes-termino Draco. Luego de su pequeña plática siguieron limpiando el aula y hablando para ponerse de acuerdo con sus vidas.
-Y ¿Cómo ha estado tu vida amorosa?-le pregunto interesado Draco mientras limpiaban unos frascos con los ingredientes para luego ordenarlos.
-A, bueno tú sabes. Ahí.-comenzó a responder media nerviosa Vanessa, no le gustaba hablar de ese tema con él.
-Lo único que se por rumores, es que terminaste con Fred, pero nadie sabe el porque
-¿Cual es el problema de ustedes los hombres y los rumores? – Le cuestiono bastante divertida.-Es que no saben que son más que nada cosas de chicas. Y bueno ustedes también les prestan atención y luego nos dicen a nosotras que somos chismosas y cosas por el estilo.
-Ness, tu sabes que aquí en Hogwarts los rumores se esparcen demasiado rápido.
-Si, ya me he dado cuenta de eso.-le respondió la chica recordando las incontables veces que todos se enteraban de lo que le hubiese pasado con ella o con sus amigas y que la odiosa Chang se preocupaba de que todo el colegio lo supiera en un suspiro.
-Y bueno…-iba a comenzar el rubio
-De acuerdo, te lo voy a contar-termino Vanessa con una sonrisa. –Terminamos porque siempre le dije que si encontraba a otra persona, que me lo dijera. No había para que sufrir los dos. Si el quería terminar prefería que me lo dijera antes de enterarme por otra persona. Y bueno, encontró a otra persona y están felices. Así que soy feliz por el.
-Lo siento-le dijo Draco por la confesión de ella. Se había acercado a ella y la había abrazado. Al principio Vanessa se sintió cohibida por la reacción de el, pero luego le correspondió también. Luego de unos minutos abrazados, Draco rompió el silencio que se había formado, pero por el cual se comprendían igual como si ocuparan palabras.
-Nessie, lo siento por haber tocado el tema…
-Draco estoy bien no te preocupes. Realmente no me afecto. Con Fred seguimos siendo amigos. Enserio, estoy bien.-le dijo Vanessa tratando de calmarlo.
-Me alegro. Si no fuera así, tendría que arreglar cuentas con él. – le dijo Draco mirándola a los ojos.
-Si claro.-la chica bufo ante tal comentario. Draco la soltó y le dio un pequeño beso en la frente. Como lo hacía tiempo atrás, cuando todo todavía estaba bien.
-Y bueno, no creo que tu vida amorosa terminara ahí. ¿O me equivoco?
-Pues-le chica se rasco la cabeza alborotando más su cabello castaño medianamente ondulado. –Si llamamos vida amorosa al hecho de que varios chicos ya andan detrás de mí…
En ese instante el frasco vació que había sacado Draco se le resbalo de las manos y cayó con estrépito en el suelo. Vanessa dio un respingo y lo miro curiosa por semejante actitud
-Rayos-mascullo el chico.-ando torpe hoy.
La limpieza del aula siguió tranquilamente, ambos siguieron hablando de sus vidas o de cosas superfluas. Cuando ya había terminado eran cerca de las once de la noche. Realmente habían tardado bastante, pero por suerte para la chica la habían ayudado, porque sino hubiese estado seguramente hasta bien entrada en la madrugada.
-Ya que hemos terminado, creo que voy a ir por Mari a la enfermería. De seguro va a querer dormir en su cama y no en las tan acogedoras de la enfermería.
-Si, tienes razón. ¿Quieres que te acompañe hasta la enfermería?-le preguntó Draco mientras se encaminaban a la puerta.
-Claro, si quieres.
-Pues andando.
La ida a la enfermería se hizo demasiado corta. Ambos seguían hablando de todo lo que se les ocurriese. Realmente no sabían como podían poder hablar hasta por los codos.
-Bueno Nessie, creo que te dejo hasta aquí. No creo que Mari desee que las acompañe a su Torre. Y bueno luego tengo que hacer mi ronda de prefecto. Así que buenas noches- le dijo él mientras le besaba dulcemente la mejilla.
-Buenas Noches D-le respondió Vanessa correspondiéndole el beso en la mejilla
-Hace mucho que nadie me decía D-dijo Draco medio sorprendido
-Porque yo te puse el apodo y sólo yo te lo decía. Así como que nadie me dice Ness o Nessie
-Si tienes razón. Bueno Ness, ¿nos vemos mañana?
-Claro. – Draco se perdió por el corredor y la chica entro a la enfermería. Caminando hacia la cama que ocupaba su amiga, la cual ya estaba despierta e inquieta por permanecer en la enfermería hasta que Vanessa llegara como le había dicho la enfermera.
-Hasta que llegas-le dice hastiada Mari mientras se levanta de la cama
-¿Qué esperabas zopenca, si me dejaste haciendo todo el castigo sola?-le replico la chica pasándole los zapatos que tenía a los pies de la cama
-Vanessa, terminaste tu castigo. Ahora te podrás llevar a tu amiga a su Torre-le dijo Madame Pomfrey mientras salía de su despacho.
Ambas chicas se despidieron de la enfermera y se dispusieron a emprender camino hacia su torre.
-Mari tengo algo que decirte acerca de mí y de Draco- Mari abrió sus ojos cafés como platos y vio a su amiga con cara de que debía de contarle todo.
-CUENTAME AHORA!!!-le grito emocionada su amiga
-No, ahora no. Cuando lleguemos a nuestra pieza y les digo también a las demás.
Mari llevo a Vanessa casi corriendo a su habitación. Tanto Herms como Gin estaban despiertas y esperándolas mientras escuchaban un CD de la gran colección que tenían Vanessa y Mari, ya que ambas adoraban la música muggle y sin ella no podían vivir casi.
-Em, chicas necesito hablar con ustedes- dijo Vanessa al entrar en la pieza. Ambas chicas apagaron el stereo y sentaron junto con Mari en la cama de Vanessa.
-Bueno esto. No se por empezar-comenzó Vanessa media nerviosa, ya que durante mucho tiempo había tratado de no tener que entablar esa conversación.
-Vamos Vani- la alentó Mari mientras le sonreía
-Bueno. Antes de vivir en el barrio muggle que ustedes conocen. Vivía cerca de… - la chica suspiro tratando de encontrar fortaleza- era vecina de Draco-soltó de un momento a otro. Todas sus amigas tenían las bocas un poco abiertas de la impresión.
-Bueno Vani, no era tan terrible-le dijo Mari tratando de calmarla porque la cara que tenia Vanessa era de total angustia.
-Ahí no termina todo. Yo era, éramos… -a Vanessa le costaba hablar, estaba totalmente cohibida por las confesiones que tendría que hacer- con Draco éramos los mejores amigos. Siempre lo fuimos, termine creciendo con el. Siempre estuvimos juntos. Parecíamos mellizos
-¿Qué?- pregunto totalmente confusa Herms
-Déjenme terminar por favor chicas-les suplico Vanessa, sus tres amigas se limitaron a asentir y dejar que continuara. –Bueno todo estaba bien, hasta que Lucius descubrió que era mestiza- sus amigas quedaron descolocadas totalmente al escuchar eso
-Bueno, el como buen Malfoy amante de los sangres puras, hizo que Draco me odiara y me dijera cosas horribles. Luego del incidente con mi mama nos mudamos a la casa que uno de sus tíos le dejo en herencia. Ya que ambas deseábamos cambiar de aire. Por muchos años no sabía ni entendía lo que había ocurrido entre el que fue mi mejor amigo y yo. No lo sabia hasta esta noche, cuando tuviste que quedarte en la enfermería Mari- la aludida dio un respingo al escuchar su nombre y le sonrió de vuelta
-Comenzamos a hablar cuando nos quedamos en el aula. Y me entere que su padre le hacia tomar una poción para que me siguiera odiando como lo había hecho años atrás. Y limamos asperezas. Me di cuenta de que Lucius tenía la verdadera culpa de todo. Aunque ahora con Draco trataremos de apoco a volver a estar como antes.- la chica hizo una pausa y vio las caras de sus amigas. Mari le sonreía entre feliz y divertida, Ginny estaba casi en estado de shock y Hermione, tenia una cara de feria como nunca antes
-¡PORQUE NUNCA ANTES FUISTE CAPAR DE DECIR TODO ESTO!¡ACASO NUNCA TE DISTE CUENTA DE LOS TRATOS QUE NOS DABA EL CARA DE HURON!-Hermione estaba realmente encolerizada.
-Herms cálmate- le pidió Mari
-¡QUE SE CALME?¡COMO QUIERES QUE NOS CALMEMOS SI NOS DICE QUE EL ENEMIGO NUMERO UNO ERA SU AMIGO, SU MEJOR AMIGO!-esta vez fue Ginny la que grito
-Chicas.. yo..-Vanessa trataba de no llorar, pero nunca se imagino la reacción de sus amigas.
-¡Como se les ocurre echarle a la cara esas cosas a Vanessa, es nuestra amiga por Dios!-Mari trataba de hacer entrar a las chicas en sus cabales.
-Pero si nunca nos dijo... como puedes pedir que…
-Pero nada Hermione-bramo Mari- Ella no tiene, ni ninguna de nosotras tiene por que contar absolutamente todo de su vida. Con el tiempo uno se va sintiendo segura de contar ciertas cosas
En ese momento Vanessa no aguanto mas y salio hecha una bala de la habitación, perdiéndose en la oscuridad de las escaleras.
-¿Conformes?-les pregunto Mari mirando a las dos chicas perplejas.
-Pero... pero
-Pero nada. Es que no se dan cuenta de algo. Draco nunca nos dijo nada a nosotras o a Harry o a Ron teniendo a Vane cerca. Algo lo detenía. Era la amistad de ellos. Subconscientemente no podía herirla a ella. ¿No se dan cuenta?
-Si, pero…
-NO chicas, no entienden. Saben yo si soy amiga de ella. Adiós – Mari dio un portazo y salio tras la pista de su amiga. Pero no tuvo que buscar mucho. La encontró llorando a mares. La morena no le cabía en la cabeza, como su amiga, la que muy pocas veces lloraba, se encontraba totalmente desecha.
-Vani-se acerco a ella y la abrazo por los hombros.
-Me odian
-No claro que. Solamente que no les cabe en la cabeza toda la información
-Pero ¿Por qué a ti si?
-Porque soy zopenca- ambas chicas rompieron en carcajadas por el comentario de Mari
-¿Qué te pareces si vamos a caminar y terminas de contarme todo?-le prepuso Mari mientras la ayudaba a pararse
-Claro, sabía que no me iba a librar tan fácil de tus preguntas
Ambas chicas comenzaron a caminar. Vanessa le contó sobre su infancia. La amistad con Draco, como todo se amoldaba a ellos, que realmente estar juntos parecía un rompecabezas en donde las piezas encajaban perfectamente. Mari quedo aturdida cuando Vanessa le revelo algo.
-¿Que tu que?- pregunto atónita
-Que fue mi primer beso Mari, no es para tanto. Y también fui el primero para el. Ahora tranquilízate.
-Como pretendes que me tranquilice si me lanzas semejante información
Mientras que seguían caminando una silueta se acercaba a ellas. Rayos apenas terminaban un castigo para caer en otro.
-¿Nessie?-pregunto preocupado Draco al llegar al lado de las dos amigas. Vanessa todavía tenía vestigios de las lágrimas y sabia que se debía de ver horrible
-¿Qué te paso?
-Bueno digamos que Herms y Ginny y Mari supieron lo de mi pasado cuando aun era tu vecina. Y herms y gin no lo tomaron tan bien
-Dios, Ness, lo siento
-Ejem, Hola, me llamo Mari. ¿Creo que nunca nos habíamos presentado antes?-dijo Mari tendiéndole la mano a un perplejo Draco
-Draco-dijo este estrechándole la mano. Los tres rompieron en carcajadas por las ocurrencias de Mari.
Los tres comenzaron a entablar una conversación bastante amigable. Mari estaba perpleja por como Draco había cambiado radicalmente. Realmente no había dudas, claro que nunca las tuvo, su amiga le dijo toda la santa verdad. Luego de un rato recorriendo los pasillos. Draco se despidió de ellas. Ambas chicas subieron a su torre, ya que sabían que seria una corta noche y mañana necesitarían todas sus fuerzas para el entrenamiento y quedar otra vez en el equipo de quidditch y ganar otro año consecutivo la copa de las casas.
