Los personajes ni la historia me pertenecen, solo los adapto, sin fines de lucro, solo por diversión,

Los personajes ni la historia me pertenecen, solo los adapto, sin fines de lucro, solo por diversión,

"pensamientos"

-dialogos-

(Aclaraciones o N/A)

Capitulo 2

El hombre se movió con lentitud, la cara escondí en las sombras de la camioneta, pero no tanto como para ocultar el brillo de su frente sudada o la forma en que su rubio cabello se aplastaba contra su cráneo.

-Tranquilícese...- El levantó una mano abierta.(paz) -… No te haré daño….

Vuelta en si de su sorpresa ante el sonido de esa voz profunda y siseante, Hermione tomó la herramienta suelta del piso de la camioneta y la blandió como un bate de beisbol.

-Por cierto que no.

La mano ensangrentada del hombre calló sobre la bolsa.

-Caramba, me habría gustado que no hiciera eso.

Hermione trato de tragar saliva, pero tenía la garganta demasiado seca.

-¿Por qué no?-pregunto a su pesar.

-Porque ahora -dijo el con lentitud, casi con molestia- tengo que hacer esto.

Su otra mano salió de debajo de la bolsa y apuntó hacia el pecho de ella con una pequeña pistola de aspecto mortífero.

Hermione dejó caer la herramienta en forma tan rápida que el hombre sonrió birlon.

-Un gesto inteligente. Siempre me gustaron las mujeres con cerebro.

Una risita histérica borboteo en la garganta de Hermione.

Casi la ahogó. Eso no podía estar pasando. No a ella. Era demasiado ridículo, demasiado irónico. Las palabras del hombre eran bastante inocuas a nivel superficial. A cualquier persona le habrían sonado exactamente como lo que un hombre en su posición debería decir. Al mismo tiempo, eran las mismas palabras que Shaoran Li usaba con frecuencia. La risita tonta volvió a ser una amenaza.

-Solo necesito un poco de ayuda. Luego me seguiré mi camino.

"Sí, claaro-pensó ella-.Todos dicen lo mismo."

-¿Qué clase de ayuda?

Mientras él se esforzaba por incorporarse, el arma apuntó hacia abajo. En ese instante Hermione pensó en escapar. Realmente lo pensó. Pero sabía que no lograría salir del garaje. No podía correr más rápido que una bala.

Él apartó la bolsa y, al hacerlo, revivió el rancio olor atrapado entre sus pliegues, que se esparció en ondas nauseabundas. Cuando salió a la luz, ella contuvo el aliento. Toda la parte izquierda de su chaqueta, desde encima de la cintura hacia abajo, a lo largo del muslo cubierto por los jeans, estaba llena de sangre.

-Es usted, ¿verdad? Ése que están buscando.

-Supongo-dijo Draco, haciendo esfuerzos por recuperar el aliento mientras se dirigía hacia ella- que no va a creer en mi inocencia.

"Oh, Claaro. Y -Tom Riddle era un incomprendido niñito en el orfanato."

-Por supuesto que le creo.

El hombre rió, luego se apretó el costado y gimió.

-Buena táctica. Hacerme reír hasta perder tanta sangre como para morirme.

A medida que el se aproximaba a la parte trasera de la camioneta, ella se alejaba.

-¡Basta ya!-siseó, con la pistola nuevamente dirigida al pecho de ella.

Hermione se quedó dura donde estaba, a escaso medio metro del paragolpe. Afuera retumbaban los truenos y el viento rugía. ¿O era el latido de su corazón y la sangre que se agolpaba en sus oídos?

Con cautela, de a un centímetro a la vez, el hombre bajó el pie hacia el piso del garaje. Por encima del golpeteo de su corazón en sus oídos y del alboroto que hacían los perro afuera, Hermione pensó que lo había oído gemir. Él hizo un gesto con la pistola.

-Cierre la puerta del garaje. Y Hermione, hágalo con rapidez. Desde dentro.

-¿Cómo... cómo es que sabe mi nombre?

El que de él había hecho el desconocido la desconcerto.

-Así la llamo su novio en el negocio.

-¿Mi novio?

-El policía ese. Ahora cierre la puerta de una vez, Her.

-Prefiero Hermione -dijo ella con voz cortante, pero cerró la puerta del garaje.

-Haga callar a esos malditos perros .

A ella no le importo el tono de su voz, aunque, a decir verdad, tampoco le importaba la pistola.

Bueno, en realidad, eso no era del todo correcto. El tener un arma dirigida hacia su pecho era lo que le mantenía la garganta trabada.

El arma en sí misma era otra cuestión. Se trataba de una Chief Special calibre 38 modelo 60 de 5 cargas (N/A: yo no se nada de armas lo deje tal cual estaba) y era tan pequeña como para caber en la cartera de una mujer. El cañón de acero inoxidable de 2 pulgadas brillaba en la semioscuridad. Si su extremo posterior, en ese momento tragado por la enorme mano masculina, era redondo, entonces resultaba un duplicado exacto del arma que Shaoran Li llevaba en la cartuchera de su tobillo. Durante meses había estado deseando agregar una a su colección.

-Haga callar a esos perros, mujer.

Hermione se sobresaltó.

-¡Seiko!¡Rolex!¡Basta!

Los ladridos terminaron en forma abrupta y fueron reemplazados por sordos gruñidos.

Al apoyarse con cuidado sobre sus piernas, el fugitivo de la pistola calibre 38 la miró de soslayo.

-¿Seiko y qué?

-Rolex.

Un ángulo de la boca del hombre se elevó, mientras alzaba una ceja.

Hermione se encogió de hombros.

-Son perros guardianes, se preocupan mucho por el tiempo. ¿De qué otra forma podía llamarlos?

El hombre se rió, luego gimió y volvió a apretar el brazo contra su herida.

-Maldición, me lo esta haciendo de nuevo.

Draco sacudió la cabeza maravillado. Con todo derecho, la mujer ya tendría que estar histérica de terror. No es que él lo quisiera. La gente histérica hacia cosas estúpidas. No estaba muy seguro de tener fuerzas suficientes como para tratar con gente estúpida justo en ese momento.

Volvió a mirarla, sorprendido de sentir admiración por una corajuda mujer llamada Hermione. No debía pesar mas de 55 kilos(N/A: suertuda ). Apostaba cualquier cosa a que tendría problemas para caminar a contra viento. El cansancio y el miedo ensombrecían sus grandes ojos chocolate. Le temblaban las manos, pero sus hombros se mantenían erguidos y su barbilla se adelantaba en un gesto d desafío.

Sacudió la cabeza.

-Parezco un refugiado, la radio dice que soy un asesino, la estoy apuntando justo entre los pechos-que dicho sea de paso, lucen muy bien-, me estoy escapando para salvar la vida, y me hace reír.

-Lo siento. -Ella se pasó las manos por los muslos cubiertos por los jeans.-Es un hábito nervioso. Algunas personas gritan cuando se asustan. Yo empiezo a bromear.

-¿Quien mas hay aquí?

-Nadie. Vivo sola.

Él volvió a sacudir la cabeza.

-Maldición, mujer. ¿No tiene otra cosa mejor que decirle a un extraño? Debería haberme dicho que tiene 5 hermano mayores todos campeones de su quipo de rugby preferido. ¿Donde esta su instinto de conservación?-

Ella se encogió de hombros.

-No sé mentir. Nunca supe. Por otra parte, mi equipo preferido no gano ningún campeonato.

Draco farfulló una maldición particularmente obscena.

En su intento de huida, se había topado con una loca. La mujer estaba lista para ser internada.

-Dame la cartera.

-¿Qué?

-Su cartera.-Se la señalo con la pistola- Ya sabe, esa enorme cosa negra que lleva con usted y que parece contener la mitad de sus pertenencias. Entrégamela.

Ella miró la cartera que colgaba de su hombro como si no supiere lo que era ni como había llegado hasta allí.

Después de todo, tal vez no estuviera tan tranquila.

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Que suertuda q es hermione, yo me tengo q matar de hambre para pesar 55 kilos.Siempre me gustó de chiquita caminar y que el viento te empujara , principalmente en los dias de lluvia. Fantaseaba q salia volando como Mery Popinns. Jajaja, en fin nos vemos en el otro cap.

• Pity-san •