6. La cena.

Apresurada llegue a casa y subí a mi habitación para cambiarme. No sabía porque, pero tenía realmente ganas dentar con Edward. Lo mismo me pasaba con Derek. Siempre tenía ganas de estar con ellos y...

-¿Bella?-mi padre entró en mi cuarto-e venido a decirte que Billy nos ha invitado a cenar a su casa. Jacob también estará.

-Lo siento papa. Otro día. He quedado con las chicas que e conocido para cenar-mentí.

-Bueno, entonces otro día. Yo sí que voy si quieres algo llámame.

Cuando salio continué buscando algo que ponerme. Me decanté por unos vaqueros y una blusa azul marino. Después de domar mi pelo (tarea realmente difícil), dos golpes rápidos sonaron en la puerta. Mi corazón latió con más fuerza y mientras bajaba las escaleras más rápido iba mi corazón. Cuando abrí la puerta todo paró.

-Lista-me dedico una sonrisa que provoco en mí un torbellino de sensaciones.

-S-sí-tartamudee.

Cuando llegamos al coche me abrió la puerta del asiento del copiloto. Su coche era un Volvo plateado.

En casi todo el trayecto no hablamos mucho a excepción de unas cuantas preguntas que el me formuló. Cuando llegamos al restaurante de nuevo me abrió la puerta para que entrase. En seguida una camarera nos atendió, bueno, más bien le atendió a el.

La chica era bastante guapa y probablemente más mayor que nosotros. Tenía el pelo negro azabache y le llegaba hasta los hombros. Tenía unos ojos realmente azules y era blanca de piel.

-¿Quiere mesa?-le pregunto la camarera con un tono de flirteo que era bastante directo.

-Sí, ¿puede darnos una que sea algo privada?

-Claro-nos condujo por el restaurante hasta una mesa en la esquina opuesta de la puerta-¿esta le vale?

-Algo más privado-era la primera vez que veía rechazar una mesa. Nos llevo a otra que estaba tapada por una mampara-gracias.

-¿Quieres algo de beber?-no pase desapercibido que ya no le hablaba de usted.

-¿Quieres algo?-me preguntó Edward.

-Una coca cola.

-Que sean dos-pidió el.

La camarera intento flirtear con el antes de irse pero Edward me estaba mirando a mi. No pude contener una pequeña risa cuando se fue.

-¿De qué te ríes?-Edward apoyó los brazos en la mesa y se tiro hacia delante.

Ahora que estaba tan cerca de mi podía apreciar mejor lo perfecto que era. Llevaba una camisa negra, la cual resaltaba su palidez y unos vaqueros.

Era bastante musculoso, pero sin pasarse. Su pelo cobrizo estaba graciosamente despeinado. No me equivoco cuando digo que parece salido de un anuncio. Igual que Derek. Podrían llevar lo más ridículo del mundo y estar perfectos.

-¿No te has dado cuenta? Esa camarera va a estar toda la noche intentando llamar tu atención. No se seducirte que me ha dado pena cuando a intentado seducirte y tu no le has hecho el menos caso.

-Estoy seducido por otra persona-dijo sin apartar la mirada de mi. Cuando iba a hablar la camarera vino con las coca colas que habíamos pedido- Esa blusa te queda muy bien-dijo cuando se fue.

No respondí. Más bien lo hicieron mis mejillas por mí.

Una camarera distinta se acercó a nuestra mesa.

-Soy Lila y os atendré mientras estéis aquí ¿ya han decidido que van a pedir?-a pesar de que utilizaba el plural para hablar se notaba que solo se dirigía a el.

-Yo no quiero nada, ¿Y tu?-Lila se giro a regañadientes hacía mi.

-Pues, pasta carbonara-era lo que más me atraía del menú.

Después de apuntar lo que había pedido en un bloc se fue.

-Bueno, ¿qué quieres saber?-fue directo al tema.

-Pues... ¿te puedes convertir en murciélago?

-¿No crees que ves demasiadas películas?-se burló.

-Me lo tomare como un no. Si no os descomponéis cuado salís al sol ¿Qué os pasa?

-Ya te lo enseñaré algún día.

Lila trajo mi plato y de nuevo intentar flirtear con el.

-¿A cambiado de opinión y quiere algo?-Edward negó con la cabeza y le sonrió de una forma que hubiera derretido el polo norte entero.

-No deberías hacer eso-le regañé cuando se fue la camarera.

-¿Hacer el qué?

-Deslumbrar a la gente. Probablemente ahora este en la cocina hiperventilando-le explique.

-¿te deslumbro a ti?

-Con frecuencia-ni siquiera lo pensé cuando lo dije, pero era cierto. Aun que no hiciesen nada, el y Derek me deslumbraban.

Edward sonrió de una manera que hizo que mi corazón dejara de latir.

-Ves lo has hecho de nuevo.

No respondió pero note como se reía.

Ahora que me paraba a pensar, Edward había cambiado mucho, radicalmente. Ahora era capaz de mirarme sin poner cara de asco. Oh, mira, mi siguiente pregunta.

-¿Por qué me mirabas con asco cuando llegue al instituto?

No contesto inmediatamente. Apoyo su cabeza en la mano y me miro a los ojos. No dijo nada en un rato. Pensaba que no iba a contestar hasta que hablo.

-Por tu sangre-parecía que lo decía enserio.

Me acorde de lo que dijeron cuando me entere de lo que eran. "Su sangre me atrae más que ninguna"

Ahora que lo pienso, puede que sean así conmigo por mi sangre. No porque vallan a beber de ella, si no porque les atrae. Pensé. Repentinamente ese pensamiento me hizo sentir mal. Pensaba que estaban conmigo porque les caía bien y querían estar conmigo pero en verdad unos seres tan perfectos no deberían estar con alguien tan normal como yo.

-¿Bella?-Edward tenía un semblante preocupado-¿Te encuentras bien? ¿Quieres que no marchemos?

-No, es solo que estaba pensando en cosas-intente sonar bien pero mi voz me delato al cortarse. De verdad me producía tristeza-Volviendo al tema, ¿Por qué por mi sangre?

-Cuando en el aparcamiento te ayude tu sangre me golpeo de tal forma que estuve a punto de perder el control. Pensaba que eras como un diablo enviado de mi infierno personal. Llevo mucho tiempo dominando el olor de la sangre, ya no me afecta y de repente apareces tú rompiendo todos mis esquemas. Para Derek es más fácil, el es el mayor de todos y el lo controla mejor, pero yo...

-¿Derek y tu sois de la misma familia?

-No pero sí. Derek vive con sus hermanas, sus padres murieron con un virus y a el y sus hermanas biológicas los transformaron. Vagaron por mucho tiempo solos y perdidos. Unos cuantos años después Carlisle los encontró y ellos se unieron a su forma de vida más tarde Carlisle me convirtió a mi por petición de mi madre-no pase desapercibida la mueca de dolor al nombrar a su madre.

-¿Cuántos años tienes?

-Carlisle cree que nací en 1901.

-Entonces ¿No eres el hijo biológico de Carlisle?

-No, todos somos sus hijos adoptivos.

-Mmm...¿Tenéis algún poder especial?

-Alice, Jasper, Derek y yo. Alice predice el futuro. Claro que este puede cambiar según lo que hagamos. Jasper controla los sentimientos. Derek es capaz de controlar la mente y yo la leo.

La lee... ¿¡La lee!?

-¿Puedes leer la mía?-si había escuchado todo lo que había dicho estaba dispuesta a irme andando a casa.

-No-frunció el ceño-otra de las cosas por las que me frustrabas. Quería leerte la mente para saber que pensabas de mis actos, para saber si podía hallar una respuesta a tu olor de sangre pero cuando lo intente, fue como un muro blanco-sin querer se me escapó un suspiro de alivio y Edward frunció más aun el ceño. Parecía que le molestaba no saber lo que pensaba-En verdad ni Derek ni yo podemos acceder a tu mente.

-No te voy a negar el alivio que siento al oír eso.

-Pues a mi no me hace ni pizca de gracia. Es...extraño. Es la primera vez que me pasa esto y me siento raro.

-Bueno tendrías que sentirte culpable.

-¿culpable?-pregunto sorprendido.

-Sí ya sabes. La mente es algo personal. Es como tu espacio. Y tú y Derek lo invadís. No estaría mal que os diesen un pequeño castigo por eso.

Edward comenzó a reírse a mandíbula batiente.

-Eres realmente divertida Bella-la mirada que le dedique solo izo que riese más aun.

-¿Podéis morir si os clavan una estaca en el corazón?-dije cabreada pero con cierta ironía.

-No. Pero puedes intentarlo...si te atreves claro.

-Ya buscare yo un remedio para el atrevimiento.

Inmediatamente su semblante cambio a uno serio.

-¿Qué pasa?-pregunté.

-No vas a formular la pregunta más importante.

-Importante-pensé-¿Cuál?

-Nuestra dieta.

-Ah...esa. Tampoco es que me importe mucho-en verdad me importaba un poco-pero pienso que si quisieras beber de mi sangre ya lo abrías hecho. Igualmente ¿Cuál es lustra dieta?

Edward, de nuevo, comenzó a reír.

-De verdad que eres extraña. Somos vegetarianos, como nos solemos llamar. Bebemos sangre de animales.

-Me alegra oír eso.

-No debería-me regañó-puede que bebamos sangre de animales pero no te olvides que la tuya a Derek y a mi nos atrae especialmente.

-Lo tendré en cuenta.

La noche siguió igual. Edwrad contestaba a todas mis preguntas y se reía de mis contestaciones u opiniones. Cuando acabamos la cena la camarera que vino a cobrarnos, como no, intento flirtear con el pero de nuevo este me miraba a mí y no le hizo demasiado caso. Traté de esconder una risa mientras nos dirigíamos al coche.

Creo que a partir de ahora iba a empezar a conoces mejor a Edward y a estar más cerca de el

Hola! siento no aber subido antes pero es que estaba de acamapda y pasado mañana me voy otra vez. Lo siento mucho. Encima este cap nose si esta muy bien echo ú.ù de verdad lo siento, en cuanto vuelva de la acampada em pongo a escribir como una loca xD

besos!! (L)

Sands