Pasos de conquista
Resumen:
Según Youko siete son los pasos disponibles para enamorar a Hiei; según Mukuro sólo existía uno para enamorar a Kurama, ¿El resultado?, un Kurama siendo aprendiz de Youko, y un Hiei tratando de confesarse. El problema vino cuando Kurama decidió poner a prueba cada uno de los pasos.
K/H
Disclaimer:
Los personajes de YYH no me pertenecen, sino que son propiedad exclusiva de de Yoshishiro Togashi, yo sólo uso sus personajes como una manera de divertirme y dejar volar mi imaginación con locas historias rosadas.
n.n
Narración:
Primera y tercera persona
La personalidad de los personajes esta distorsionada un poco debido a ser este fick un humor/romántico/estúpido (no sé si existe eso, pero es que no pude evitar matarme de la risa cada vez que escribía un párrafo, recuerden que mi humor es algo negro, hago lo que puedo en cada fick de humor que comienzo a redactar)
Espero les guste, recuerden dejarme un comentario para saber que debo de arreglar.
Pareja:
Kurama/Hiei
Capítulo escrito luego de escuchar "Accidentaly in love"
Saludos n.n
Paso 1
"Vuélvete sexy"
-Cuarto de baño de Kurama Minamino-
Dejé que mis manos llevaran una toalla por mi cabello rojizo recién lavado, baje la mirada, miles de gotitas cristalinas descendían por mi cuerpo desnudo frente a un espejo de caoba gris lleno de flores.
Me había secado prácticamente unas tres veces y no había manera de que no siguiera húmedo, ¡mi cabello seguía mojándome la espalda!, genial, ¿quizás debí secar primero mi cabellera antes de mi cuerpo?, seguro ustedes me dirán
-¿No será obvio baka kitsune?- lo admito, no estaba pensando bien desde que me levanté. ¿Pero qué se puede hacer cuanto todo, todo lo que ves te recuerda a cierto demonio de fuego malhumorado?; ¿y que cada imagen destellante que pasa por tu cerebro te haga sonrojar, suspirar, sollozar y miles de otros sentimientos vergonzosos que desearías que nadie supiera, por que estarías cavando tu propia tumba si él se llegara a enterar?
Otra vez mi cabellera me mojaba el cuello
-¡Estúpida agua!- exclamé, este día no había resultado muy agradable, me sentía cansado, sin ganas de salir siquiera al patio de la casa, ¿para qué?, seguro me encontraría con mi numeroso club de fans que se había formado en el instituto de hace unas semanas.
Odio los días soleados cuando yo no quiero ser el centro de atención…
Odio los comerciales que pasan en la televisión de playas, centros vacacionales, deportes y toda esa cháchara de cosas para gastar dinero cuando me siento deprimido.
¡Odio al odioso odio que siento, cuando odio al detestable mundo de los odiosos humanos que debo ver diariamente!
-Me perdí, ¿repites la frase Shuishi?-
-Olvídate de lo que pensé Youko-
Y lo que más me molesta es; ¡odiar que Hiei no vea lo que mis ojos quieren decirle cuando lo estoy mirando!
-Eso de ¿te estoy comiendo con la mirada?-
-¡Suficiente!- exclamé, tirando mi agua de colonia y el shampoo a las baldosas del baño, esperaba que se rompiera pero nada paso. De acuerdo, quizás era una bobada pensar que Hiei me miraría con la misma mirada con que yo lo miró por tan sólo dos segundos, y que no pensara en mi más que sólo su "compañero de combates". ¡Estoy cansado de fingir que nada ocurre cuando él me mira!, ¡estoy cansado de sonreír tímidamente cuando lo que quiero es agarrarlo de esa bufanda y llevármelo a mi cuarto!
-Por favor no tan literal-
¡Me rindo!, alguna vez tenía que tirar la toalla, si ningún mensaje subliminal servía con este condenado demonio quizás tenga que tomar medidas más drásticas, pero honestamente ya no le veo ni pies ni cabeza al asunto. ¿Ustedes lo verían si sienten que son prácticamente i-n-v-i-s-i-b-l-e-s?
-Mírate, no eres invisible Shuishi- Por primera y única vez en mi vida le hice caso a la voz de Youko.
Volví a contemplarme en el espejo, dejando que la luz dentro del baño me diera desde el rostro hasta la parte superior de mi torso, de inmediato y en un movimiento que califique como "sensual" me encontré contemplando mi delantera, luego mi trasera, y por ultimo mi lado. Siempre, luego de gimnasia mis compañeras locas andan gritando "literalmente", que si te miras de lado y te gusta, es la mejor manera de atraer al sexo opuesto. Bueno, en su caso ellas quieren atraer a chicos, y yo quiero atraer a un chico, por lo que no encontré mejor que mirarme de lado.
Según la mayoría de las personas soy "apuesto, inteligente, amable, dulce, cariñoso, tierno, apretable y no sé que rayos más"; según todos no "existe" en el mundo alguien que pueda i-g-u-a-l-a-r-m-e.
-Cof, cof, ¿y yo que?, ¿estoy pintado acaso?-
¿Adivinaron ya mi mega problema?
-¡Él no gira a mirarme ni por un mili-microsegundo!-
-Shuishi, creo que tu problema no es ese-
-¿Algo que acotar Youko?-
-Pues, ¿Qué tus caderas son muy grandes?- ¿será eso?, ¿o mi pelo?, ¿o que mis uñas son muy largas y se parten cuando cocino algo para él?, ¿y el estado de mi piel?
-Kamisama, ¿Qué podrá ser lo que no le gusta de mi?-
-Shuishi, estas diciendo puras estupideces-
-Calla, estoy pasando por una crisis-
-De homosexualidad-
-Dale con eso, que soy bi, no homo-
-En este momento estas portándote como todo un homosexual, en el literal sentido de la palabra, sólo te falta gritar por que tienes las puntas partidas-
-No puedo creerlo, ¡estoy hecho un desastre!-
-Me estas empezando a dar miedo, ese demonio si que te dejo frito el cerebro-
Les resumiré mi vida en una simple frase "es una mierda"
-¿Y recién te das cuenta?-
Comencemos diciendo que soy el chico más popular de la clase, de mi instituto, quizás de toda la ciudad; si ya sé, ustedes seguro me dirían ¿no que todos queremos ser populares?, ¿tener chorrocientos amigos con los que hablar?, ¿Qué cada día una niña se te declaré o te inviten a salir, o tengas el mejor rendimiento de tu curso, apariencia, vestuario, porte y no se que más?.
Pues bien, ¡Yo no!.
Lo que más me marea es ser "popular", tengo miles de chicas y chicos colgándose de mi cuello como devoradores de hombres, o vampiros o doctores salidos de un manicomio. ¡Si hasta los demonios del mundo del mal quedan prendados de mi imagen cuando saco una rosa con ojos brillantes y acaramelados!
-Siéntete alagado, ningún humano se puede resistir a tus encantos-
Eso es verdad, ningún "humano", lastima que Hiei no fuese un humano, no entraría ni en un millón de años en esa categoría de todas formas, ¿si fuera humano me miraría?, mejor ni pensarlo, si fuera humano seguro habría salido de una correccional de menores y con más problemas en la cabeza de los que ya tiene para atormentarse. Nop, me gusta mi demonio de fuego, con sus tres ojos, su malhumor, y su ropa pasada de moda.
-Que…alentador tu descripción-
Volví a la tarea de mirarme al espejo, esto no tenía caso de todas formas, por más que me mirara mis caderas seguirían igual, mi cuerpo seguiría teniendo esa cintura tan marcada y el cabello sería igual de largo y rojo.
-Creo que tu problema yace en que eres "demasiado" llamativo-
-¿Supones que a Hiei le gustan los chicos más varoniles Youko?-
-No lo supongo, dime ¿te has fijado si quiera una vez en que a Hiei no le gusta llamar la atención?-
-¿Con quien crees que tratas?, ¿el rey de roma acaso?, ¡obvio que sé que a Hiei no le gusta llamar la atención!-
-Pues bien, entonces, ¿por que insistes en verte más llamativo de lo que ya eres Shuishi?-
Youko: 1
Shuishi: o
-Youko piensa, ¿como puedo volverme más varonil?-
-No puedo creer que me estas pidiendo ayuda-
-Estoy en una crisis-
-Quizás, ¿si no usas ropa rosada para empezar?-
-Es el uniforme de colegio-
-¿Y por que eres el único alumno que usa fucsia?-
-No soy el único, cambia de acuerdo a la escuela-
-Entonces, estas culpando a tu madre de que te puso en una escuela donde promueven los hombres homosexuales y para rematarla ukes-
-Yo no he dicho tal disparate, ¿y de donde que soy el uke?-
-Shuishi…-
-No digas nada, ya capte-
Levanté la mirada, y quede con la vista fija en algún lado del espejo, enseguida me coloqué una toalla, y salí del baño.
Abrí mi armario, no era…muy alentador para vestirse más varonil, ¡diablos!, si toda mi ropa no tuviese esos diseños de flores, corazones, listones y no sé que más quizás serían perfectos, pero o tienen rosas o jazmines.
-Creo que necesito comprar urgente algo de ropa-
-¿Por qué no te pones un jeans para empezar?, siempre andas con trajes chinos cuando siquiera vives en china y es época de festival-
-¿Y a Hiei le gustara los jeans?-
-¿Estas muy mal verdad?-
De la nada algo vino hasta mi cabeza, ¿si Hiei no le gustaban los hombres con estructura frágil, con rosas o con ataques con gritos…como decirlo…
-Afeminados-
-No tenías que opinar-
-Shuishi, gritar ¡látigo de rosa!, no es muy masculino-
-¿Y que quieres que grite?, ¡por el poder de la luna o Hiei!-
-Podrías simplemente pensar algo menos afeminado, pero no tienes remedio-
-¿Menos afeminado?, ¡Youko eres un genio!-
-¿A si?-
-Si, si a Hiei no le gusta que sea tan afeminado, expresivo, dulce, y todo eso que me has dicho ya sé que debo hacer-
-Shuishi, para la moto, estas delirando-
-Debo de volverme un "bad boy"-
-¿Un que?-
-Un chico malo, ese chico frío al que no logras sacarle un "te quiero" así de fácil, que usa mezclilla, o cuero y que va en moto por la calle sin respetar nada, por el que todas suspiran cuando pasa-
-¿No bastaría con ser…sexy?-
-Youko, ¿Cómo volverme sexy cuando ya soy sexy?-
-Haber pretty boy, no eres sexy, eres una "monada"-
-¿Y como logro volverme sexy?-
-Simple, métete debajo de la cama de tu "santa madre", ¿has mirado siquiera las revistas que tiene escondidas?, esos si que son hombres, a ti te falta músculo, cuerpo y mirada fría-
-Llegamos al mismo punto-
-Digamos que si-
-¿Y la moto?-
-Yo lo cambiaría por un convertible negro, es más glamoroso, por no decir atrayente, o vistoso-
-¡Eso es!, es el plan perfecto, pero… ¿Cómo realizarlo?, no sé nada de ser más hombre, masculino o atrayente para otros hombres, con las chicas no hay problema, les guiñas un ojo o les das una rosa, o sólo las quedas mirando y ya están rendidas a tus pies, pero con Hiei es más complicado, él no soporta que le mire tanto, ni que le de una rosa, o que juguetee con su cabellera. Y sólo pensar en él me da algo en el estomago, si, estaba…lleno de estúpidas mariposas.-
-¿Has probado cambiar el perfume de jazmín por algo como "Hugo Boss", o "sex in the night"-
-¿Tiene algo de malo el que uso?-
-No, amenos que cuente con que es para mujeres y lo usa tu madre también-
-Mmm-
De la nada y como si hubiese existido una diosa mirándome, un flash de luz blanquecina se cruzó por mi cabeza; ahora que me daba cuenta tenía todo en la palma de mi mano, e iba a aprovecharlo.
-Tengo el plan perfecto-
-¿Qué vas a hacer?, no creo que te lances ahora a la calle gritando "Ayúdenme a conquistar al amor de mi vida, o mi dios, me moriré, tengo una enfermedad terminal y no podré siquiera ir al baile de graduación con él"-
-¿Has pensado ser escritor?-
-No, no tengo imaginación para ello, prefiero reírme de tus intentos frustrados de conquista-
Silencio…
-¿Y bien?-
-Voy a pedir tu ayuda profesional-
-¿Qué demonios?-
-Necesito volverme sexy, y tú eres lo suficientemente sexy para convertirme en uno-
El otro le quedo mirando dentro de su cabeza, dios, definitivamente este sería un día muy largo y al parecer al lindo de Shuishi, o Kurama como quieran decirle; se le había metido entre ceja y ceja que el problema lo tenía él, cuando en verdad lo único que debía de hacer era de darle un beso al körime y listo, problema resuelto.
-Promete una sola cosa y te convierto incluso en una rana-
-Soy todo oídos-
-Habitación de la señora Minamino-
Dejó que sus manos se deslizan por la cabellera rojiza, una vez terminado de atarse el cabello y de cambiarse de ropa se inmiscuyó en la sagrada y pura habitación de su madre, se quitó los zapatos y como cual gato, en cuclillas comenzó a deslizarse debajo de la cama.
-Están más al fondo- la voz de youko me hizo volver a la realidad, miré por sobre el hombro, y cuando toque la punta de una hoja supe que había llegado al objetivo que tanto buscaba, apenas retiré la gran cantidad de revistas que había debajo de la cama, me quede…con la boca abierta y literalmente se me salieron los ojos.
-¡Esto lo mira mi madre!- allí, en cada foto habían muchos hombres posando en una ventana, en un muro, o en un poste o hasta en la punta de la bañera, semidesnudos con sólo un bóxer, o pantalones de licra o que se yo.
-Dale la vuelta, el otro día me quede en la página 15-
-Pervertido-
-¿Que?, Estoy encerrado no muerto-
-¿Qué se supone que aprenderé de esto?-
Deje que mis ojos siguieran "contemplando" a esos modelos, ¿acaso habían frases subliminales?, ¿y por que eran tan oscuros, con una sonrisa perfecta, pelo corto?
-No me cortaré el pelo si me quieres decir eso-
-No, ¿has visto siquiera el color de tu piel?, ¡Shuishi pareces un muerto andante!-
-¿Y sugieres?-
-Ir a broncearte, luego arréglate ese cabello que tienes desaliñado y usa tela, hombre, las mujeres se derriten por la tela, y te aseguro que Hiei no será la excepción-
Una vez hube "sustraído" todas las revistas más interesantes me las llevé a la cocina pues tenía hambre, pero Youko no dejaba de picarme con una ramita en mi subconsciente.
-¿Qué quieres?-
-¿Podemos ir a comprarte algo de ropa?, y de paso te enseñaré a caminar como hombre-
-Youko, soy hombre, camino como hombre, me veo como uno-
-No, caminas moviendo las caderas, cosa que es algo…-
-Dilo-
-Chocante-
Si definitivamente iba a ser un día muy largo…
-Afueras de la residencia Minamino-
Se sentó en uno de los árboles más cercanos de la casa, le dolía todo el cuerpo y su frente yacía en una empapada capa de sudor frío. Pero no iba a ir a "pedir ayuda" al baka kitsune, ¡ya no quería causarle más problemas!. Bueno, en realidad el problema no era el baka kitsune, sino él, ¿decir que no podía pegar un ojo por la noche por que se le cruzaba su imagen era decir mucho?.
¿Y el aroma que despedía ese zorro que lo volvía loco?
De la nada una simple frase se clavó en su cabeza, lanzándose encima de su cuerpo como un balde de agua fría.
-¡Ve al mundo humano, le besas y ya!- si, ¡Mukuro no podía ser más directa!, ¿y de que servia si él no entendía a que se había querido referir ella?.
-Esto es estúpido- exclamó, se subió a la rama más cercana y acurrucó sus rodillas en medio de sus brazos, estaba exhausto, luego de haber rescatado por orden del Rekaí a casi seis estúpidos humanos que cruzaban la barrera del mundo espiritual no tenía fuerzas para moverse, gastaba mucha energía el borrarles la memoria, y era peor llevarles del makai al Rekaí y luego al nigenkai. ¡Ni que fuera el sirviente de koedma para recoger a esos ningens y más encima ayudarles!
-Si te pasa algo en el estómago es por que te dio fuerte, muy fuerte- otra vez la voz de Mukuro, y esta vez no pudo aguantarse las ganas de "destrozar" una rama, quemo una parte del árbol y enseguida vislumbró como la casa del pelirrojo estaba a oscuras. ¿Qué acaso no había nadie?.
-Mejor para mi- se dijo, ya que no tenía intenciones de que el otro le preguntara por el makai, o por su vida, ¡en ese momento no sabría que decirle!, ¡estaba más confundido que el idiota de kuwabara!.
-Sonara escalofriante viniendo de mi, pero…me…gustaría que él sintiese lo mismo Hiei- si, esa imagen de ella mirándole con ojitos brillantes y profundos…le hizo temblar. No entendía, esas ridiculeces de humanos no tenía por que sentirlas él.
Un flash de luz en su cabeza, se sintió mareado; y creyó que caería al piso si no fuera por que las ramas eran lo suficientemente anchas para mantenerlo en aquella posición.
Se quedó dormido, recordando la estúpida frase que le había dicho a Mukuro con la cual comenzó su pesadilla.
-Creo que…me gusta Kurama-
-En el centro comercial-
-¿Qué te parece?- pregunte, mirándome de pies a cabeza antes de salir del vestidor, se que sonaba raro para las otras personas escucharme hablar solo, a todo esto ¿qué me importa?; ¡váyanse al demonio!
-Te vez…increíble- si youko no hubiera dicho eso de esa manera no le habría creído, muy bien, ahora me faltaba sólo retocar algunas cosas, tenía ciertas dudas sobre esto, pero bueno, cuando comienzas termínalo.
-¿Qué tan loca es esta idea?-
-Loca como un zorro y me gusta- lleve mi cabellera para atrás, y enseguida me vislumbre en el vidrio cristalino.
Mis ropas de estudiante de color rosa las había cambiado por una chaqueta de cuerina negra, unos pantalones de mezclilla vino y un una cadena plateada, traía botines con remaches, sin llegar a parecer un punk o un gótico o algo por el estilo, era la última moda en Tokio, pero eso a mi me daba la misma mierda, sólo quería verme bien, y algo dentro me decía que Hiei estaba en mi casa, no sé, ¡créanme demente, una corazonada o algo así, pero quería irme pronto de ese lugar!
-Se esta poniendo a llover, es mejor que vayamos a casa youko-
-Bueno, pero antes tengo una última sugerencia-
--Esta bien, pero si toda esta locura no resulta considera el trato deshecho-
-¿Qué te parece ponerte una perforación Shuishi?-
-¿Un…aro?-
-Si-
-En donde-
-¿En donde crees?-
-Afueras de la residencia Minamino, seis horas después-
-Despierta-no quería hacerlo, por que hace algunas horas que se había quedado dormido, no había podido pegar un ojo sin pensar en la figura de ese maldito kitsune, y no sabía que tenía, que sentía, ¡esta enfermo eso seguro!, pero le dolía el cuerpo a mares aún por la posición, de inmediato abrió los ojos, dos cuencas rojizas visualizaron una especial figura debajo de una cosa negra grande y que estaba intentando cubrirle la cabeza, espera. ¿Estaba lloviendo?, ¡como no se dio cuenta y él que había dicho que no lo iba a molestar!
-Hiei, ¿has estado durmiendo todo el rato allí?-
Esa voz…sintió un escalofrió recorrerle la espalda, y de inmediato un temblor se adueño de sus piernas obligándole a tambalearse, de inmediato, como por inercia supo que el kitsune le estaba sosteniendo para que no cayera al cemento y se partiera la cabeza en dos. Había algo distinto en él, cuando descendió la mirada para ver sus manos…
Las manos del kitsune estaban cubiertas con unos guantes de látex vino…aquello fue…
-Excitante- no espera, ¡eso no lo había pensado él!, seguro lo habían embrujado con algún hechizo mientras dormía o estaba loco, o seguía soñando, ¡si eso era!, por que él no podía pensar en esas estúpidas cosas ningens.
-¿Sucede algo?, te pusiste blanco Hiei- si, y cuando acercó su rostro, esos ojos, la tez ahora algo bronceada, ¡no podía quitar la mirada del rostro del baka kitsune, era como un maldito imán atrayéndolo!.
-Na…da- ¡estúpido, estúpido!, y no podía articular bien las palabras, oh dios, en verdad que estaba enfermo, si, eso, terriblemente enfermo de…
-No lo diré-
Estúpidas mariposas que revoloteaban en su estómago, no quería levantar la mirada y que esos ojos "que ahora sin saber por que se habían vuelto más atrayentes" le contemplaran, seguro estaba ¡muy, muy, muy, muy sonrojado!, y eso era impropio de él.
-¿Ya te diste cuenta Shuishi?- Youko habló al kitsune, el pelirrojo bajó la mirada, y… …no creyó lo que veía, Hiei estaba evitando toparse con sus ojos verdes, ¿pero por que?-
-¿A poco te has dado cuenta que esta terriblemente nervioso con tú presencia?-
-Eso es imposible- pensó.
-Shuishi, te lo diré en dos formas, o eres estúpido o no te das cuenta que Hiei no puede dejar de comerte con la mirada-
-¿Qué hago?-
-Habla lo más lento que puedas, susurra las letras, para…importunarlo más-
-No podré hacerlo bien-
-Shuishi, yo te ayudaré, ¿tengo el don no?, mira lo que has logrado con sólo tocarlo con los guantes de látex, a mi me parece que adora la tela-
-¿Quieres venir adentro Hiei?, esta haciendo mucho frío-
-Y otra esa maldita voz, ¿Qué tiene?, ¿Qué pasa?, por que mi corazón late tan deprisa, ¡siento que voy a estallar por dentro!-sus ojos rojizos le miraron por unos cuantos segundos y no pudo quitarla de allí, así de simple, ¡y no sabía por que!, si el traje, o el cuero, o la voz, o los ojos o el cabello, dios, estaba muy…
-Sexy- pensó, ¡no, no, no, no, no!- eso no podía estarlo pensando él, y ni siquiera sabía que sabía esa palabra, ¡ni que hubiese estado en su diccionario!
-¡Ve al mundo humano le das un beso y ya!- ahora no necesitaba la voz de Mukuro en su cabeza, y sabía que Kurama le estaba hablando, pero él simplemente no escuchaba nada de nada de lo que decía, estaba con la vista fija en una cosita brillante que se movía dentro de esa zorruna boca, que le hizo hervir la sangre sin poder evitarlo otra vez.
-¿Que es eso en su lengua?- se preguntó, y cada vez que Kurama hablaba, él lo veía, Dios, esa sensación dentro de su cuerpo estaba dejándole sin neuronas, ¡se estaba volviendo como Kuwabara!
-¿Qué tanto miras?, me estas asustando Hiei-
No aguantó… no supo, si un maldito humano se había posesionado de su cuerpo, o si estaba dejándose como él más grande idiota que había pisado la faz de la tierra, infierno o que, pero…
Con una rapidez endemoniada, llevó su rostro lo más cerca que pudo del baka kitsune, obligándole a botar el paraguas quedando los dos en medio de la lluvia; y simplemente dejándose caer sobre su cuerpo, deslizó su lengua por esa boca zorruna, jugando con la punta de aquella cosita que había visto brillar.
Recorrió la comisura, y luego lentamente mezcló su lengua con la revoltosa del kitsune pelirrojo, dejándolo más anonadado que si Yusuke le hubiese pedido matrimonio a Keiko.
Sabía que estaba mal, demente, enfermo, con una fiebre y una jaqueca de los mil demonios, pero…
…Es que a él le encantaban las perforaciones.
-Continuará-
Ya saben, lo de siempre, un review me da inspiración para seguirle, estaré subiendo un nuevo fick quizás en unas semanas por que tengo mucho que estudiar.
Gracias por leer este fick, pido disculpas si las personalidades se tornaron algo molestas, amo a Youko y por eso siempre lo incluyo, aunque sea de reportero.
Haciendo propaganda: ¡Vean Junjou Romantica!, si eres amante del yaoi te aseguro que te quedarás prendado de ella n.n
Próximo capítulo:
Paso 2: "Vuélvete un ser frío"
…"¿Cuánto tiempo nos llevará remediar esto? …
…Sólo remediarlo…
…Porque no puedo ignorarlo si esto es amor…
…¡amor!…
…Me hace desear volver y hacerle frente…
…¡Pero no sé nada sobre el amor!"...
-Accidentally in love-
Counting crows
