Ahí está el segundo capi. Gracias por los reviews que me mandaron realmente fueron de mucha utilidad y e dieron animo para seguir con el fic.
Recuerden
que es un HoroXRen. :D Y los personajes de Sk no me
pertenecen.
Disfruten!!
Cap
II: Mio
Ya habían pasado un par de días desde el incidente de la apuesta, desde que el norteño casi acosando al menor de la dinastía Tao había logrado ganarse un "deseo libre", el cual claramente no desperdiciaría, ni olvidaría. No, Horo sacaría el mayor provecho de la apuesta que pudiera, ya lo había decidido. Desde lo sucedido Ren andaba más esquivo y de peor humor, cosa que todos notaron y que hizo especial gracia al risueño ainu.
-
Oye tarado- Horo regresó del mundo de los recuerdos- Dime, qué le
hiciste a Ren para perturbarlo tanto- Anna hablo firme, más que una
pregunta paresia una orden.
Horo sonrió con una gotita en la
cien, Anna no había cambiado mucho su carácter externamente, pero
sabía que aunque intentara ocultarlo ella se preocupaba mucho de
todos.
- No sé de que hablas Anna- el ainu fijó la vista en la telenovela que veía con la itako en el living de los Asakura, se sintió algo incomodo, no le gustaba mentir-
- Vamos Hoto, sé que eres el único capaz de sacar de quicios así al Rentado- cogió una galleta de arroz de un platito que había sobre la mesita frente a la TV- ahora dime qué le hiciste… lo acosaste o le negaste un beso?- un frió recorrió la espalda del peliazul, el tono burlón de Anna le recordó al mismísimo Tao-
- No me da el estomago- intentó sonar convincente, pero se sintió hipócrita al negar sus sentimientos-
-Si claro- dio un mordisco a la galleta- no soy tan tonta para no notar el aura que se forma cuando están cerca – al notar que Horo iba a decir algo en su defensa agregó- ...tampoco es que me importe lo que hagas tu con el cabeza de alfiler, con tal de que no distraigan a Yoh de su entrenamiento hagan de su jodida vida lo que les de la gana-la itako volvió a gruñir.
Ahí quedó la conversación, Horo sabia que Anna era muy intuitiva, cualquier cosa que hiciera o dijera seria usada en su contra. Así sin más prefirió prestar atención a lo que veían en Tv…
-" Ohh Lucy! Te amo tanto! Ven a mis brazos y bésame"- El actor tenia una acento muy mexicano para pasar desapercibido, además tenia grandes brazos y un buen físico-
-"Pero Piter, tienes que entenderme, yo te amo pero no soy quien crees"-
-"Lucy de que hablas?"- Horo miraba cada detalle de la escena… se veía interpretándola con el ojidorado.
-"Es que yo… NUNCA HE BESADO A NADIE PITER"- Horo saltó ante los gritos desesperados de la voluptuosa chica.
-"Pues yo te enseñaré el arte del amor"- dicho esto el galán tomó a la chica de la cintura y la besó apasionadamente…
-… Horo-
-Ah… qué?-
-Cierra la boca, baboso- Horo se sonrojó violentamente, se había metido mucho en la escena…
-Emmmmm… me tengo que ir- dicho esto se puso de pie rápidamente y se fue directo a su pieza… eso era, afín había encontrado qué pedir al tao, y este no podría decir que no…era demasiado perfecto, Horo sonrió triunfante.
ººººººººººººººº
Por
otra parte el menor de los Tao estaba sobre la copa de un árbol de
la casa, se sentía confundido y molesto. ¿Cómo pudo dejarse
dominar así por sus emociones el día de la pelea?, sabia que era
mucho más fuerte que el ainu, pero aun así el tenerlo tan cerca, en
una posición tan comprometedora lo bloqueó por completo.
Se sentó en una rama del árbol mirando desganado hacia el cielo, cada vez le era más difícil parecer duro ante el ainu. Y es que mirar sus oscuros ojos, su fuerte cuerpo o su sonrisa de niño lo hacia estremecerse. "Malditas hormonas".
Como estaban las cosas solo faltaba que el norteño se diera cuenta de sus sentimientos, Yoh y Anna ya lo habían notado hacia un tiempo, pero con lo despistado del cabeza de hielo, posiblemente nunca los vería. Se golpeó la cabeza levemente con el tronco del árbol… se sentía el mayor de los tontos, enamorado y absolutamente no correspondido, suspiró pesadamente. Por qué a él justamente le tenían que pasar esas cosas…
-Ren!- Yoh llamaba desde la base del árbol- baja de ahí un momento tenemos visita-
El Tao bajó al momento con su actitud de desinterés normal, no quería que su amigo siguiera preocupándose de él.
-Y quién es?- Preguntó sin mayor interés.
-Es Lyserg- rió tan drogadamente como solo Yoh podía- acaba de llegar de Londres.
Los chicos siguieron conversando hasta llegar al living de los Asakura, donde Horo y Lyserg hablaban animadamente sentados en la mesa, mientras Tamao servia té rápidamente mandada por una furiosa y hambrienta Anna. Ren al ver tan feliz al ainu se molestó, "por qué le daba tanta atención al verdecito?" si, eso era sin duda un ataque de celos del Tao.
- Hola Ren como estás?- el inglés saludó animadamente al recién llegado- tanto tiempo, me alegra verte-
-Hola- Si, estaba furioso. Su frío saludo lo dejó en claro y Lyserg se sintió algo extrañado por la reacción de éste-
-No te preocupes Lys, este cabeza de tiburón es un amargado, no te sientas aludido- dicho esto Horo le dio una palmadita y una gran sonrisa. Ren sintió inflamársele una vena en el cuello-
-Cállate retardado- Mirada asesina-
-Retardado tú, cabeza de alfiler-
- Una palabra más y los exterminio a los dos me oyeron!- Anna dijo la ultima palabra, estaba enojada, Yoh rió desde su asiento a su lado, le hacia gracia el animo que siempre tenía su futura esposa.
Mientras
los chicos tomaban té y conversaban Manta llegó de visita, todos
hablaban animadamente, Lyserg dijo que Hao le había mandado un
mensaje de que pronto llegaría a la mansión de su viaje a Izumo
ya que como le había dicho a él "necesitaba descansar de sus
abuelos".
Tamao había servido unas galletas que habia hecho al
saber de la llegada del inglés, pero para su decepción solo Horo y
Anna se las estaban comiendo o como todos pensaban "tragando".
A
Yoh le cayó una gotita por la cien ante la imagen de su prometida
comiendo tanto, le extrañaba que últimamente siempre tuviera
hambre… tragó pesadamente, no valla a ser que estuviera embarazada
antes del matrimonio que sería a principio del año entrante.
En fin, a pesar de ello todo marchaba normal para todos, menos para Ren que a pesar de no haberse sentado en la mesa como todos no podía dejar de mirar con odio al ainu que reía continuamente de quizá qué entupida cosa que hablaba con el verdecito… maldito, ¿por qué lo miraba tanto? Tranquilo Ren,- intentó calmarse un poco- tranquilidad, solo son amigos, pero si pudiera mataría a Lyserg ahí mismo, quien se creía que era para acercarse a SU ainu de esa forma. Respiró profundamente y decidió marcharse de ahí, no estaba de ánimo para ver la "romántica escena" entre los susodichos. Todos lo siguieron con la mirada por unos segundos para volver a sus propias cosas al poco tiempo.
- Permiso, necesito ir al baño un momento- Horo se paró de la mesa, y fue dirección al segundo piso que por considencia era el lugar donde Ren se había dirigido.
Ren estaba simplemente furioso, iba camino a su cuarto con los puños apretados, muy ensimismado como para notar que alguien lo seguía.
-Ren- El aludido volteó algo sorprendido- oye, podemos hablar más tarde?
-Qué quieres?- Habló fríamente, como reprochándolo por una fechoría-
-Oye! ¿cuál es tu problema?- Horo se sorprendió ante la mirada fría que le dedicaba su amigo- ¿Te hice algo para que me trates así?-
-…- Ren no contestó, obviamente no podía decirle la verdad- Olvidalo, dime qué quieres-
- No hasta que me contestes- El ainu se arriesgó acercándose más al desafiante Tao- aunque peleemos mucho sabes que soy tu amigo, que puedes contar conmigo ¿no?- Ren lo miró a los ojos, "¿desde cuando el norteño había madurado tanto?"-
- Solo tengo un mal día, es todo… ¿satisfecho?-
- ¿Y Lyserg tiene algo que ver?- Justo en el blanco, a Ren le bajaron los colores-
- No- respondió con el tono más seguro que logró articular-
-Seguro?- Horo lo miró con una sonrisa picara- ¿seguro no estás celoso de que ahora toda la atención de la casa se la lleve Lyserg?-
-Claro que NO- El Tao alejó al ainu unos centímetros algo sonrojado por lo certero de su pregunta- Y deja de molestarme escuchaste! Si no tienes nada inteligente que decir me marcho- Ren iba a entrar a su cuarto pero fue detenido por la fuerte mano del ainu-
- Jajajaja no te enojes Rentado, sé lo autosuficiente que eres. Ahora escúchame – el aludido lo miró con cara de pocos amigos- Yo… quiero que sepas que he pensado lo de la apuesta y quiera decirte lo que quiero como deseo… puedes venir a mi cuarto en 30 minutos más?-
-Está bien- Ren se dio la vuelta, y se metió a su pieza. Aun estaba algo acelerado por lo hace segundos pasado, ¿acaso Horo estaba más susceptible? Se había dado cuenta de todo lo que había pasado en él y eso le asustaba, no quería que notara sus sentimientos hacia el… en ese momento solo pensaba en cumplir la jodida apuesta y marcharse lejos, a China, donde pertenecía y donde nadie lo dañaría de esa manera.
ººººººººº
Lentamente pasaron los 30 minutos acordados, Horo se excusó de la mesa donde los chicos hablaban animadamente mientras Anna veía su telenovela, como de costumbre.
Horo entró en su habitación muy nervioso ante lo que iba a pedir al chino, se sentó en su futón y esperó a que el ojidorado golpeara la puerta, lo que no se hizo esperar.
Al escuchar un "pasa" desde el otro lado de la puerta el chino decidió entrar cerrando la puerta tras de si. Aun seguía algo molesto, pero mucho menos, simplemente no podía enojarse así sin fundamentos, por un ataque de celos contra el recién llegado de Londres, quizá si se había excedido un poco, tendría que aprender a controlar sus emociones un poco mejor, pensó el ojidorado.
-Aquí estoy- con semblante tranquilo prosiguió- puedes decirme lo que has decidido-.
-Bueno…- El ainu estaba nervioso- lo he pensado y creo que ya sé lo que quiero pedirte como "deseo libre"- lo miró con una gran y nerviosa sonrisa que hizo que el chino se pusiera algo nervioso, lo que claramente no expresó- pero antes siéntate-
-No me asustes cuerpo espín- obedeció a lo que le dijo el peliazulado- qué quieres? Un chef personal? Que baile tontamente? Un millón de deseos?- frunció el entrecejo-
Horo que estaba sentado en el suelo frente a Rense acercó un poco a su amigo y posó su mano sobre la del chino para llamar su atención, provocando en ambos un leve sonrojo.
- Cállate y escucha- tragó saliva- Ren… yo quiero… mmmm- Ren levantó una ceja ante la extraña expresión de vergüenza que ponía su amigo- yo quiero que tu me enseñes a CONQUISTAR A ALGUIEN!!- lo ultimo lo dijo casi gritando y con los ojos fuertemente cerrados, como dándose animo a si mismo.
El más bajo quedó boquiabierto… ¿Qué se suponía que era ese tipo de petición? ¿Acaso se estaba burlando del él? ¿Habría descubierto sus verdaderos sentimientos e intentaba humillarlo? No, no, Horo no era de ese tipo de personas… Entonces ¿Estaba enamorado de alguien?.. un momento… NO NO NO ¿Acaso era de Lyserg? Su sangre empezó a hervir de furia... Muchas dudas para un segundo, estaba celoso ¿qué le pasaba a ese tarado? NADIE NO SE ENAMORABA DEL GRAN REN TAO!!...
-Por qué ESE deseo?- mecánicamente Ren soltó lo primero que se le vino a la cabeza, necesitaba información-
Horo desvió la mirada por enésima vez en el día y se sonrojó un poco por la pregunta, si, confirmó mentalmente, al parecer si era una extraña petición.
-Bueno- se rascó los cabellos azulados- la verdad es que nunca he tenido mucha suerte en el amor, así que pensé que tú podrías ayudarme un poco- "y más ahora que justamente me enamoré de la personas más difícil y gruñona de este lado del mundo", sonrió nervioso, le era vergonzoso decir ese tipo de cosas.
Ren volvió de súbito en si ante tal inesperada respuesta- Y por qué crees que a mi me ha ido mejor?-
Horo lo miró sorprendido – Bueno, por que mal que mal eres el GRAN Ren Tao, el rompecorazones numero uno en Japón y China- Horo había puesto especial énfasis en cada palabra a modo de ironía. Ren rió sinceramente-
-Si que eres tonto cabeza de hielo- Horo hizo mueca de enojo- La verdad no es tan rosa como la vez- se puso serio- las personas que se me acercan suelen hacerlo movidas por un interés personal, saben que mi familia es muy poderosa y solo buscan beneficiarse con ello-
-No te hagas el humilde tiburón, sabes que no es así, siempre cuando salimos muchas chicas se te quedan viendo descaradamente como si fueras su presa- su tono dejaba entrever un dejo de envidia o más bien cierto grado de molestia- Así que quiero que me ayudes a ser un poco más atractivo o que me enseñes algunos trucos, que se yo - Ren lo miró extrañado… ¿Eran estrellitas las que salían de sus ojos?
-Ja, me parece que has estado viendo muchas telenovelas- El Tao se levantó del suelo con intención de irse-
-Entonces me ayudarás?- Horo lo tomó del brazo para que no se fuera- Ren, lo prometiste, perdiste la apuesta y este es mi deseo- El aludido lo miró como su compañero le ponía cara de perrito faldero- Además no quiero que me cambies, solo que me ayudes a mejorar, quiero que seas mi maestro en cosas románticas ¿ya?-
-Está bien- Maldijo el haber apostado con el ainu- pero tendrás que hacer lo que yo te diga- Horo sonrió satisfecho y su amigo se safó del agarre que los mantenía unidos- te espero en la noche en mi habitación… ah y otra cosa, me tendrás que llamar profesor ¿entendiste?- Horo asintió energéticamente y sin más el chino salió del cuarto ajeno y entró al propio… Necesitaba pensar un poco en lo que haría… "Pensando en cambiar ¿he?, quizá ser su maestro no sea una idea tan mala"… Tomo su espada Horaiken y salió a entrenar, eso siempre le ayudaba a pensar con más claridad…
Por otra parte Horo saltaba en su habitación emocionado, "Bien! Lo he logrado! Ahora tengo una buena excusa para pasar mucho, mucho tiempo con el Tao", era cosa de tiempo, ese hombre sería suyo…
ººººººººººººººººººººººººººº
Jajajajaja xD que malvada soy, nuevamente lo dejé en suspenso, pero el capi III lo compensará (espero) por que estará más extenso que los dos anteriores… xD
saludos!
