Ambos jóvenes estaban en la puerta de la escuela tratando de encontrar a la hermana de Kikyou, entonces Kaiba sugirió que fuesen a la enfermería, pues si ella también tenía la carta sería lógico pensar que también sufrió ese ataque. Sin perder tiempo se dirigieron hacia la enfermería que se encontraba junto a la sala de profesores, ya en el lugar preguntaron a la enfermera si había llegado alguien dentro de la mañana, la mujer les contestó:
-Efectivamente- dijo seriamente- pero por un momento creí que era su hermana joven Kaiba…- Ya no había ninguna duda, era la hermana de Kikyou.
-¿Podemos verla?- inquirió Ryo tratando de no seguir perdiendo el tiempo- es urgente que hablemos con ella.
-No lo creo…-afirmó- ella todavía sigue inconsciente, pero si quieren pueden hablar con el joven que la trajo…
-¿Es conocido de ella?- preguntó Seto.
-Así es…-la enfermera hizo una pausa- es su hermano… los dos son nuevos alumnos.
- Está bien- aceptó Ryo.
-Por aquí por favor- la mujer les señaló donde estaban.
Los dos comenzaron a caminar lentamente a la cama que les había señalado la enferma, ahí se podía ver la silueta de un joven sentado junto a la otra silueta detrás de la cortina que los tapaba. Kaiba siempre quiso saber de dónde había venido Kikyou, saber quién en realidad era y ahora muchas de sus dudas serían respondidas. Al pasar la cortina vio a un joven de estatura media, cabello castaño, con anteojos y a simple vista un poco enclenque, que los miró curiosamente; no obstante lo que de verdad le llamó la atención fue la joven acostada en la cama; verdaderamente era idéntica a Kikyou: tenía el mismo color de piel, el mismo color del cabello y sus rasgos eran muy similares a de Kikyou, pero se dio cuenta que la joven era más delgada, asimismo más baja de estatura.
-Realmente son idénticas- pensó sorprendido- no hay duda que es su hermana.
-Buenos días…-saludó un poco inquieto el muchacho- ¿en qué puedo ayudarles?
-Buenos días…-contestó Ryo- yo soy Marufuji Ryo y mi compañero es…
-Kaiba Seto ¿no es cierto?- interrumpió el joven de anteojos- Usted es dueño de la empresa más famosa del mundo.
-Así es- afirmó tratando de no molestarse por el gesto. Pero el joven se levantó y les hizo una reverencia.
-¡Encantado Marufuji-san, Kaiba-san!- ambos se sorprendieron del joven- Mi nombre es Urashima Keitaro y ella es mi hermana…- dijo señalando a la muchacha- Urashima Kanako.
-Urashima-san…-comenzó Kaiba.
-¡Por favor no me llame así, no sea tan formal!- interrumpió nuevamente- sólo dígame Keitaro…
-Está bien Keitaro- corrigió- Como iba diciendo, necesitamos hablar algo de suma importancia con usted, pues la vida de su hermana está en serio peligro.
-¿Eh…?- respondió ciertamente tenso por las palabras de Kaiba- ¿De qué se trata?
-¿Alguna vez sus padres le contaron algo sobre el pasado de su hermana?- preguntó muy serio.
- Bueno…-el joven puso su mano la nuca un poco nervioso- eto…ellos nunca me hablaron de ella
-Nosotros sabemos que ella no es realmente su hermana - dijo sin cambiar su tono de voz.
-¡¿Ehhhh…?!- Keitaro quedó helado por lo revelado- ¿pero cómo? Se suponía que era un secreto…nadie debía saberlo, la gente del registro civil nos aseguraron que esa información jamás podría ser filtrada- Keitaro tenía que asegurar que ellos no hablarían- ¡Por favor no se lo digan a nadie, si el director o alguien de la escuela se entera de seguro nos expulsarán- Kaiba y Ryo se miraron de reojos confundidos por al confesión.
-¿De qué está usted hablando?- inquirió Kaiba dejando entrever su curiosidad.
-La verdad es que…-nuevamente el joven se llevó la mano a la nuca- nosotros nos fugamos de nuestros hogares en Kyoto y para poder entrar en esta escuela y obtener alguna clase de beneficio debimos cambiar algunos papeles para que ellos creyesen que nosotros éramos hermanos y por eso me sorprendió que ustedes lo supieran…
-Ya veo…- aseveró Ryo tranquilamente- No se preocupe no se lo diremos a nadie, pero ¿por qué huyeron?
-Se suponía que Kana-chan se iría del país con su abuela para recorrer el mundo- explicó con cierta tristeza- pero nosotros ya llevábamos muchos años juntos y de ninguna manera nos iban a separar, entonces decidimos irnos de la ciudad justo antes de que ella se fuera- el joven miró a su novia y le sonrió- ahora vivimos en un pequeño apartamento y trabajamos en un restaurante como meseros, pero no importa si tenemos que hacer todo esto; estamos juntos y eso hace valer la pena todo el sacrificio- el joven tomó la mano de Kanako.
-Si usted quiere seguir estando a su lado -aseveró Kaiba tratando de saltarse la parte dramática- deberá escucharnos atentamente ¿entendió?
-Hai…- respondió intimidado.
Durante media hora ambos le contaron la historia de Kanako y de su hermana, también sobre Rimac y sobre la carta que tenía en su interior. Le advirtieron que debía tener una baraja poderosa para poder enfrentarse a los guardianes de Rimac. Keitaro poco a poco empezó a tener sus dudas sobre la historia, pensaba que era demasiado increíble, al final se convenció de que era una clase de broma para los nuevos alumnos, aunque una muy cruel. Cuando terminaron el joven les dijo:
-Ya me di cuenta de todo- declaró sarcásticamente.
-¿Ah si?-.
-Se que todo esto es una cruel broma para los alumnos nuevos ¿no es cierto?- Keitaro no cambió el tono se su voz, los otros dos se contenían las ganas de golpearlo por tu terquedad.
-Está bien…- declaró Kaiba con sorprendente tranquilidad- si tú quieres poner en riesgo la vida de tu novia es cosa tuya, después no me vengas con que nosotros teníamos razón- el joven hizo un pausa- pero si eres lo bastante inteligente para darte cuenta de lo que le pasó no fue un simple dolor de estómago, le darás este collar de zafiro, este le ayudará a resistir mejor el poder maligno de la carta, además si nos crees nos acompañarás a mi mansión para arreglar tu baraja y prepararte para enfrentar a los guardianes- Kaiba se volteó a mirar a Ryo- Ya no tenemos nada más que hacer aquí, mejor nos vamos.
Kaiba y Ryo salieron de la habitación y sin decir nada se dirigieron hacia su salón de clases Al llegar tocaron la puerta y el maestro les abrió:
-Kaiba-san…- musitó un poco molesto por la tardanza de Seto, pero recordó el incidente con su hermana- espero que su hermana se encuentre mejor después de lo sucedido.
-Así es Kabayama-sensei…- replicó cínicamente- gracias por su comprensión.
-No hay de qué- agradeció amablemente- ahora si tiene la bondad de entrar, podríamos continuar con la clase.
Kaiba entró bajo la mirada de toda la clase, pero sin darle mayor importancia se sentó y esperó que el maestro reanudara la cátedra. No obstante Kabayama-sensei se dio cuenta que también el nuevo estudiante llegaba muy tarde, pero del mismo modo él tenía una justificación, así que sin mayor rodeo lo dejó esperando en la puerta mientras lo presentaba:
-Estudiantes por favor necesito su atención- pidió sin mayor emoción- Seguramente todos ustedes sabrán que hoy llegaba un nuevo estudiante, así que por favor entre- El joven abrió la puerta y calmadamente entró al salón acosado por la mirada curiosa de sus nuevos compañeros y más aún de sus compañeras. Ryo tomó la tiza de la pizarra y comenzó a escribir su nombre en ella se dio vuelta y enfrentó a la clase:
-Primero que todo- explicó serenamente- quiero pedir disculpas por mi retraso…bueno mi nombre es Marufuji Ryo y recientemente estuve estudiando en Hong Kong y en Europa, pero por razones personales tuve que regresar a Tokio- después de la breve explicación la mayoría de los estudiantes comenzaron a murmurar sus impresiones sobre el joven.
-Atención clase- solicitó nuevamente- si quieren pueden hacerle preguntas a su nuevo compañero- el profesor se dirigió a él- si es que a usted no le molesta…
-En lo absoluto- respondió sin titubeos.
-Excelente ¿quién desea hacerle una pregunta?- Yugi Mutou levantó su mano- Por favor pregunte.
-Hai…-respondió con entusiasmo- ¿Tú juegas duelo de monstruos?
-Si, si juego…es unos de mis pocos pasatiempos- explicó- he ido a algunos torneos, pero todos de poca importancia.
-Bien el siguiente por favor- una alumna pelirroja alzó su mano.
-¿Cuáles son tus pasatiempos guapo?- preguntó coquetamente, pero Ryo sonrió socarronamente.
-No tengo muchos pasatiempos- explico sin ser perturbado por el tono de la muchacha- uno de ellos es el duelo de monstruos, también disfruto de la lectura y las artes marciales, no tengo mucha vida social, aunque no reniego de esa condición- Todos los alumnos tuvieron el mismo pensamiento: era idéntico a Kaiba- Sin embargo- continuó- espero llevarme bien con ustedes.
La ronda de preguntas duró unos quince minutos, después el profesor le designó un asiento a Ryo y comenzó con la materia.
Por otro lado Keitaro seguía acompañando a su supuesta hermana que todavía no despertaba. El joven todavía dubitativo por las palabras de sus compañeros, comenzó a meditar sobre lo que había pasado:
-Tal vez ellos digan la verdad- razonó confusamente- si es verdad que un loco está detrás de Kanako debería tomar todas las precauciones y protegerla a toda costa- luego sacó de su bolso su baraja de cartas de duelo- Tengo esta baraja, pero no creo que sea lo suficientemente buena como para enfrentarme a esos guardianes que mencionaban. Yo creo que debería confiar en ellos, además…-el joven sacó de su bolsillo el collar de zafiro que Kaiba le entregó- sería tonto pensar que me entregaron esto sin razón aparente, asimismo Kaiba-san y Ryo-san se veían muy serios sobre lo que decían y definitivamente un empresario como él no perdería el tiempo en molestar a una persona como yo- Keitaro suspiró y miró a su amada- además en caso que sus palabras fuesen verídicas no debería arriesgar la vida de Kana-chan por mi incredulidad, también me llamó profundamente la atención que ellos dijeran que Kana-chan tiene una hermana gemela, ella nunca me lo mencionó- en ese instante la joven despertó de su letargo.
-Kei…Oni-san- corrigió rápidamente.
-Kana-chan…-contestó lleno de alegría- ¡que bueno que hayas despertado!
-Oni-san ¿qué paso?- preguntó.
-Después de ese ataque- explicó preocupado- te desmayaste y te llevé a la enfermería; hasta ahora no has hecho más que dormir.
-Gomenasai oni-san- se disculpó sin mirarlo- perdóname por causarte problemas...
-No te preocupes- respondió con tono conciliador- ya todo pasó, además no fue tu culpa.
-En verdad no sé lo qué me pasó- declaró llena de dudas- nunca me había ocurrido algo semejante- una vez más las palabras de los jóvenes cobraban sentido.
-Kana-chan…-comenzó- hay algo que debo contarte.
-Urashima-san- llamó la enfermera.
-¿Qué sucede?-.
-El director desea verte- el joven se levantó de su asiento.
-Vuelvo en un momento Kana-chan…-.
-Hai oni-san- Keitaro salió del salón rápidamente.
Al recorrer los pasillos, Keitaro comenzó a ver algunas fotos que estaban en los distintos diarios murales de los salones, al llegar al salón 1-A se detuvo al parecer curioso por cierta fotografía. Apreciando mejor la imagen, el muchacho quedó atónito al darse cuenta de cierta persona:
-¡Es idéntica a Kanako…!-pensó observando una fotografía de Kikyou. En ese momento salió del salón una muchacha pelirroja que al ver el rostro sorprendido del joven, le preguntó:
-¿Quién eres tú?- Keitaro trató de recuperar la compostura.
-Yo soy Urashima Keitaro encantado- el joven hizo una reverencia causando un poco de pena en la muchacha.
-Yo soy Saotome Ayame encantada- replicó nerviosa.
-Hai…-Keitaro hizo una pausa- ¿Oye podrías decirme quién es esa muchacha de la fotografía?- preguntó apuntando a una muchacha en la imagen.
-Déjame ver…-Ayame observó la fotografía y le contestó:- ella es Kaiba Kikyou, es mi mejor amiga.
-¿Ella es pariente de Kaiba Seto?- inquirió muy curioso.
-Ella es su hermana adoptiva- las palabras de Kaiba comenzaban a cobrar sentido.
-¿Adoptiva dices?- la adolescente asintió.
-¿Pero por qué tanta curiosidad?- el joven alzó una ceja-¿Acaso te atrae Kikyou?
-No…no es eso- se excusó- simplemente me llamó la atención esa muchacha, es que se parece a un pariente mío.
-Ya veo…- Ayame se no se creyó el cuento- pero ella no vino hoy…
-¿No vino?-.
-Así es- afirmó un poco preocupada- me contaron que justo antes de entrar a la escuela le comenzó a doler el pecho y Kaiba-san tuvo que llevársela a casa- Otra vez las palabras de Ryo y Kaiba se escucharon en su mente.
-Bueno ya debo irme- sin perder tiempo el joven comenzó a alejarse- gracias por aclararme las cosas- una expresión de duda apareció en el rostro de Ayame.
Lleno de dudas, el joven continuó su camino hacia la oficina del director. La reunión duró alrededor de media hora, y el directivo le aseguró ell permiso para que él y Kanako pudiesen trabajar sin inconvenientes.
Sin embargo mientras se dirigía hacia la enfermería para comunicarles las buenas nuevas a Kanako, se encontró con la enfermera que corría despavorida hacia él. El muchacho le preguntó que pasaba, pero la mujer estaba demasiado asustada como para responderle; después de tranquilizarla un poco, la funcionaria le dijo llena de terror:
-Han secuestrado a tu hermana Urashima-san…- El joven quedó atónito.
-¿Quién fue?...- la mujer no sabía.
-Sólo sé que se fue hacia la azotea de la escuela y dijo que si querías volver a verla debías ir para allá y enfrentarla.
-¡¿Qué?!- inquirió todavía sorprendido- pero mi baraja todavía no está lista…
No importando su gran desventaja, el joven rápidamente se dirigió hacia la azotea del edificio; al llegar allí se encontró a una mujer pelirroja, que tenía puesta una capa negra y vestía un kimono guerrero amarillo. Junto a ella se encontraba Kanako, quien estaba encerrada en una clase de burbuja y se veía claramente que estaba asustada:
-Te ordeno que sueltes a Kana-chan- ordenó furioso, pero la mujer mantuvo su compostura.
-No hasta que tengas un duelo conmigo- ella sacó su disco de cuelo.
-¿Quién eres y qué quieres?- preguntó.
-Yo soy una de las guardianas del amo Rimac- se presentó- mi nombre es Okun y deseo que me entregues el corazón de esta mujer, ahora te vas a quedar parado ahí o vas luchar conmigo.
-Si lucho con esta baraja…jamás podré ganarle- pensó temerosamente- pero debo hacer el intento…debo hacerlo por Kana-chan.
-¿Y bien?- inquirió molesta.
-Yo…
-¡Alto!- gritó una voz.
-¿Quién anda ahí?- preguntó Okuni.
-Yo lucharé contigo- en la puerta apareció Ryo y Kaiba con sus discos de duelo.
-Kaiba Seto- dijo con deleite- Está bien, pero si yo gano también me darás el corazón de Kikyou.
-De acuerdo- dijo sin vacilar- no obstante si te derroto jamás volverás molestarnos y dejarás en libertad a la muchacha- la mujer asintió.
-¡Al duelo!- dijeron al unísono.
-Yo comenzaré- afirmó Okuni- Convoco al Caballero Reina (1500/1600) en modo de ataque, luego usaré la carta mágica Quick Summon la cual me permite convocar normalmente a un monstruo de mi mano, convoco al Caballero Rey (1600/1400), y como tú sabes bien al tener a la reina y rey juntos puedo convocar al Caballero Jack (1900/1000) de mi baraja- La mujer tenía todo lo necesario para ganar el duelo- Después jugaré la carta Polimerización, fusionando a mis tres monstruos para invocar a Arcana Knight Joker (3800/2500)- Keitaro se sorprendió que en el primer turno Okuni pudiese convocar a un monstruo tan poderoso- Finalmente- agregó pondré una carta boca abajo y terminaré mi turno.
- Mi turno- dijo tranquilamente- no creas que porque tengas a ese monstruo tienes el duelo asegurado.
-¡Ja!- respondió no creyendo en sus palabras- jamás podrás derrotarme Kaiba, eso te le aseguro.
-Ya veremos- contestó confiado- Primero juego la carta mágica Decisión Dolorosa, por lo tanto puedo elegir 5 cartas de mi baraja y mostrártelas, luego tú elegirás una de ellas y ésta se quedará en mi mano mientras las otras se van al cementerio- explicó y en ese momento aparecieron las cartas sobre Seto, ellas eran: Dragón Tirano, Dragón Emperador del Caos y los 3 Dragones Blancos de Ojos Azules.
-¡¿Qué?!- dijo asombradamente- ¿Por qué quieres deshacerte de esas cartas?
-Sólo elige- insistió impacientemente.
-Elijo a uno de tus dragones de ojos azules.
-Bien- la tranquilidad de Kaiba estaba poniendo nerviosa a Okuni- Luego jugaré la carta mágica Graciosa Caridad y con ella puedo robar 3 cartas, pero debo descartar 2, y elijo a mi Dragón de Ojos Azules y a Niega el Ataque. Posteriormente activaré Liberación de Almas para eliminar del juego 5 cartas de mi cementerio.
-¿Pero qué está haciendo?- preguntó inquieta-¿Por qué elimino a los monstruos más fuertes de su baraja?
-Te veo intranquila Okuni- dijo socarronamente- Tal vez te estarás preguntando por qué elimino a estos monstruos, pues muy fácil- el joven hizo una pausa- para convocarlos.
-¿Pero cómo?
-Con eso: activo la carta Fusión de Dimensiones, pagando 2 mil puntos de mi vida puedo convocar al campo a todos los monstruos que hayan sido eliminados del juego, y tu ya sabes qué monstruos eliminé- en ese momento aparecieron los cinco enormes dragones.
-Gran jugada Kaiba- dijo con arrogancia- pero ninguno de tus monstruos puede derrotar a mi Arcana Knight Joker.
-Eso es cierto- aceptó con tranquilidad- pero con la carta Defusión podré disgregar a tu monstruo y hacerlo más débil, digo débiles- corrigió.
-Demonios- pensó con frustración- la única carta que tengo es la de un monstruo y no puedo activar el efecto especial de mi caballero para evitar el desastre, pero todavía me queda una carta bajo la manga. En ese instante el monstruo de Okuni se separó en los tres caballeros en modo de defensa.
-Ahora que tus monstruos son más débiles que los míos- aseveró- acabaré fácilmente con ellos y con tus puntos de vida. Dragón Tirano (2900/2500) ataca al Cabello Jack y al Cabellero Rey. El dragón lanzó sus poderosas llamas hacia los monstruos seleccionados.
-¡No tan rápido Kaiba!- interrumpió Okuni- activo la carta Fuerza del Espejo, la cual negará tu ataque y destruirá a todos tus monstruos- la mujer se rió satisfecha- ¿no creíste que iba a ser tan fácil?
-En realidad si- respondió secamente- esperaba que usaras alguna trampa y por eso activaré la carta mágica Trap Booster, y solamente debo descartar una carta de mi mano para activar una carta trampa inmediatamente- Okuni quedó sin palabras- Trap Jammer anula y destruye su fuerza del espejo- La barrera creada se quebró al igual que el espíritu de la mujer, asimismo el Dragón Tirano acabo con los dos monstruos- Para continuar- agregó sin emoción- Mi Dragón Emperador del Caos (3000/2500) atacará a tu Caballero Reina- el dragón acabó con el monstruos- y para el gran final mis dragones de ojos azules atacarán tus puntos de vida directamente.
Luego de la gran descarga de los dragones, los puntos de vida de Okuni se redujeron a cero. La mujer cayó en sus rodillas, mientras la burbuja desapareció liberando a Kanako quién inmediatamente corrió a los brazos de Keitaro.
-¡Kei-kun…!- llamó mientras se asilaba en los brazos del muchacho.
-Gracias a dios que no te pasó nada grave- manifestó casi llorando- perdóname por haberte dejado sola.
-No importa Kei-kun…- el muchacho se dirgió hacia Kaiba.
-Gracias Kaiba-san y perdóneme por no haberle creído- se disculpó con un poco de vergüenza.
-No se preocupe- contestó- ahora sólo debe colocarle el collar.
-Claro, por supuesto- Keitaro sacó el collar y le dijo a Kanako:- ponte esto por favor, te ayudará para enfrentar lo que viene.
-¿Qué es lo que vendrá Kei-kun?- dijo un poco asustada.
-Hoy iremos a la mansión de Kaiba-san y allí te explicaré todo, por ahora sólo pon esto- la joven asintió y obedeció.
Poco después el cuerpo de Okuni comenzó a sufrir convulsiones y un aura negra la rodeó.
-¿Qué le pasa?- inquirió Keitaro, mientras se interponía entre Kanako y Okuni.
-No lo sé- respondió Ryo tan curioso como él- pero pronto lo averiguaremos.
-Lo felicito Kaiba-san- dijo la mujer, pero con la voz grave de un hombre- de verdad pensé que ella sola podía vencerlo, pero creo lo subestimé, por favor acepte mis disculpas.
-Eres Rimac ¿no es cierto?- interrogó ignorando las palabras del hombre.
-Así es y me alegro que me conozca- respondió con una extraña amabilidad.
-¿Qué quieres de Kana-chan?- dijo Keitaro furioso.
-¿No es obvio?- agregó- yo quiero la carta que ella posee.
-Tú sabes que nunca te la entregaremos- afirmó Ryo.
-No espero menos de ustedes, pero- Rimac hizo una pausa- no esperen que mis guardianes sean tan débiles como ella, además este es sólo el comienzo.
