(…)

Cuando nadie lo ve, Sasuke, se sienta y piensa en su hermano. No en Itachi, no en "ese" no en el asesino de su clan, sino simplemente en su hermano.

Su mirada vaga por doquier sin ver nada, su mente enfocada en su interior y en las últimas palabras que Itachi le dedicó en mucho, mucho tiempo.

Sasuke no se arrepiente de haber hecho lo que hizo. No se siente culpable de haber arrebatado la vida de su hermano de una forma tan abrupta y dolorosa. Sasuke sabe que en el fondo, Itachi se dejó derrotar. Por él y por la enfermedad que lo consumió por dentro. Lenta pero segura. Sasuke sabe que su hermano lo perdonó al final y que él mismo eligió su destino. Un destino del que Sasuke se siente como un mero espectador. Alguien que encajaba a la perfección en un plan superior a él y que nunca fue capaz de entender. Al final, Itachi, se fue de este mundo tal y como quiso. Cuando quiso y tal vez dejándolo todo atrás voluntariamente.

Sasuke sabe que es egoísta de su parte creer que solo él era el destino final de su hermano. Lo sabe porque antes de regresar a Konoha, Sasuke estaba convencido de ser él la única razón que tenía Itachi para continuar existiendo en este mundo. Que equivocado estaba.

(…)

Hace ocho meses que abandonó Konoha para completar esta misión. El equipo ahora está de descanso. Hinata les ha dado a todos un día entero antes de continuar. Su tarea es mezclarse con la gente del pueblo sin levantar sospecha. Campesinos de día, ANBU de noche.

Sasuke no sabe que hacer con un día libre.

En este tiempo, Sasuke le ha dado vueltas y más vueltas a la decisión que en el fondo ya había tomado antes de abandonar la Villa.

Si se decidiera a dejar atrás su relación con Naruto, su vida perdería el poco sentido que le queda. Revivir su clan es un problema del que ya no se preocupa, no en serio al menos. El sharingan es una maldición que no está dispuesto a legar a otra generación. Tsunade lo sabe. Fue una de las primeas cosas que acordó con la Hokage: no más Uchiha después de él. La godaime aceptó más rápido de lo que a él le habría gustado, pero no importa, así es mejor.

Por otra parte, si se decidiera a vivir una mentira, tal vez no sería tan malo si de ese modo Naruto es feliz. No sería la primera vez que se miente a sí mismo. No será tampoco la última.

Sasuke sabe que Naruto de algún modo mantuvo una relación con su hermano. No se ha atrevido a preguntar por miedo a la respuesta que podría recibir, pero sabe que Itachi era su amante. Lo sabe y aún así no puede resentir a su hermano por haberse adelantado a él una vez más. Itachi ya no está.

Sasuke sabe que fue él quien dejó atrás a Naruto sin remordimientos, y si lo piensa bien… si le ofrecieran la misma oportunidad de nuevo, la tomaría sin objetar dos veces. En el fondo es un retorcido y no ha cambiado. El sello que le puso Orochimaru y del que tanto han hablado como fuente de su maldad es pura mentira. El sello simplemente desinhibía sus prejuicios. Su yo interior, jamás fue dañado por la maldición. En el fondo siempre ha sido un ser ansioso de poder, eso lo sabe sin que nadie se lo aclare.

Naruto no lo sabe pero lo intuye. Sasuke lo sabe por la forma en que nunca se relaja del todo cuando están juntos. Lo sabe por todos los gestos mesurados de su amante y por la forma en que ya nunca sonríe abiertamente en su presencia. Lo sabe porque ya rara vez Naruto pronuncia su nombre, ni siquiera en una discusión, que ya de por sí son infrecuentes. Nunca baja la guardia a su alrededor, ni siquiera cuando lo mira a los ojos mientras se arquea bajo su cuerpo. Lo sabe por la forma en que Naruto lo compara inconscientemente con Itachi y a él siempre lo encuentra en falta. Sus ojos azules siempre guardan un recelo innato que hace que sienta como si tuviera una piedra enorme y pesada atada al cuello. No es culpa-piensa Sasuke- desde luego que no pero si algo muy parecido.

Al final, ya sabía que no hay escapatoria. Si te vuelves un adicto, dejar la adicción te cuesta la vida. Está decidido.

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Un golpe en la puerta de su habitación saca a Sasuke de su contemplación. Cuando responde, por un instante, se sorprende ante la reacción de la persona en la puerta. Hinata se ha echado hacia atrás cuando la puerta se ha abierto y su mano se ha dirigido de inmediato a uno de los kunais que lleva oculto entre la ropa. La mirada de pura sorpresa y miedo que se reflejan en sus ojos sin pupilas confunde a Sasuke que no ha hecho ningún movimiento que pueda parecer amenazador o para el caso, no ha hecho más que abrir la puerta. Hinata sin embargo se recupera de inmediato, disculpándose con él y tartamudeando como cuando era pequeña. Pero el daño está hecho, Sasuke de da cuenta del por qué de su reacción. Cuando se ha levantado de la cama para atender la llamada, ha olvidado atarse el cabello que se ha dejado crecer en estos meses y ahora le llega por los hombros.

Hinata sigue hablando entre disculpas y murmullos pero Sasuke ha dejado de escucharla hace rato. Su mente procesando el hecho de que incluso alguien que solo ha visto a su hermano en un par de ocasiones los ha confundido de manera instintiva.

Tal vez tenga que esforzarse menos de lo que pensaba, tal vez sea más fácil de que lo que se imaginaba pretender ser alguien que no es.

Hinata ha dejado de hablar al notar la mirada perdida de Sasuke.

Desde luego que ella no tiene idea del por qué de semejante mirada pero su reacción ahora la avergüenza. Se siente culpable por haberse dejado llevar por la imagen que por un instante ha visto al abrirse la puerta. Por un momento, sin razonar, Hinata, se ha visto delante de Uchiha Itachi y a pesar de ser un capitán ANBU, ha sentido miedo.

(…)

Con los ojos cerrados, Sasuke, se imagina que habría pasado si en lugar de regresar a la villa, hubiera buscado venganza en nombre de su hermano. Se imagina que tal vez si hubiera logrado su objetivo, Naruto habría sido el primero en caer bajo el peso de su traición. Pero su mente es quien lo traiciona a él una vez más y cuando quiere imaginarse que es Naruto el que sale vencido tras el enfrentamiento se ve a sí mismo derrotado e inerte en los brazos de su amante dorado.

Por su bien y el de su amigo, amante, rival, su todo… Uchiha Sasuke estará mejor muerto. Su ambición y su envidia, su egoísmo y sus oscuros deseos estarán mejor en el olvido al que se va a someter voluntariamente. Dejar de existir de la forma en que hasta ahora ha conocido. Para ser alguien mejor y digno de estar al lado de Naruto como debería estar su hermano. Si, Sasuke piensa compensar a Naruto de algún modo por la forma brutal y egoísta en la que le arrebató a su amante. No piensa ni por un instante suplantar a Itachi, pero sabe que hará cuanto esté en sus manos para ser él tal y como Naruto lo desea.

No será difícil, en el fondo él siempre ha sido una imagen imperfecta de Itachi. Moldeado por su hermano hasta el punto de ser perfecto en su imperfección. Patético, en verdad.

-Por ti, Naruto…-

(…)

Sasuke por primera vez en mucho tiempo, piensa con claridad cuando su decisión se materializa. No piensa en sí mismo sino en otro y por eso se siente bien y limpio y extrañamente ligero.

Alejado de todo y de todos, capaz de vivir por el bien de alguien que no sea él mismo y su sed de venganza, o su "sueño" de revivir su clan. Sasuke se siente vivo.

La misión se ha extendido más de lo esperado y a pesar de ello no siente el tedio de vivir alejado de la acción o de la Villa. Su capitán, Hinata, les ha pedido paciencia y ha informado a los otros dos del equipo que tan solo estarán dos meses más aquí en este pueblo y luego de vuelta a casa, la misión está completa, ahora solo queda precisar detalles que solo ella conoce como líder, o eso cree Sasuke.

(…)

Hace un mes Hinata recibió nuevas órdenes de Tsunade-sama. Las órdenes venían con el sello oficial de la quinta Hokage. Cuando Hinata leyó y releyó el pergamino, sin embargo, el documento venía firmado por el sexto Hokage, Uzumaki Naruto.

El texto estaba más que claro, la misión debía extenderse lo suficiente como para cubrir un período de dos meses mas tras el año estipulado. Hinata, sinceramente, no entiende los deseos del Rokudaime, pero ella no es un prodigio por gusto. Si bien no entiende el por qué de una decisión así por parte del nuevo líder de la Villa, haciendo los más sencillos cálculos es posible determinar que en este tiempo, no el Hokage, sino Naruto, su amigo, no quiere que alguien esté presente en el momento en que se haga oficial su nombramiento.

Ella no es nadie para discutir órdenes. Ni de su líder ni los deseos de un amigo. Aún así, es difícil de comprender tanto dolor ajeno. Ella se limita a jugar su papel. Esperarán y eso es todo lo que le dice a su equipo, nada más y nada menos.

En el fondo ella nunca ha sido partidaria de la relación que Sasuke y Naruto mantienen en primer lugar. Un secreto a voces en una ciudad llena de ninjas. A pesar de los años que han pasado ella aún conserva un mínimo de esperanza.

-Algún día, Naruto…-

Continuará.

N/A: Hola a todos y gracias por las reviews. Las anónimas no las puedo contestar por correo, lo siento, pero las aprecio muchísimo, gracias de verdad.^^