De nuevo gracias a Mistral-black, que parece ser la única persona que lee esto XD (al menos en esta página!). Claro que no me importa que te adelantar mirando los capis en mi DA ^^ De hecho, debería darte las gracias por tomarte la molestia XD En fin, ya sé que la sección de Neuro no está muy viva... Aunque yo tengo un par de fics en reserva que algún día subiré... Uno de ellos al menos! XD

En fin, aquí subo no sólo el segundo capi sino unos cuantos más... Ya veré sobre la marcha por cual me paro XD Espero que os guste!


Capítulo II: Llegada al punto de encuentro

-Según nuestras fuentes, las raíces del meteorito han dejado de crecer. El Presidente del Comité de Orden Frente a Desastres Naturales ha anunciado que, ahora que toda la isla está prácticamente cubierta por las raíces, ya no hay peligro de que se extiendan más...
-¿Tenemos que escuchar eso? -preguntó Godai.
-...afortunadamente, las raíces no parecen poder atravesar el agua salada, quizá por una imposibilidad para habitar en un medio hipertónico...
-Somos tus pasajeros, debes respetar nuestras decisiones y gustos musicales -dijo tajantemente un hombre vestido con un impecable traje azul.
-¡Pero es que esto no es música!
-...no cree que sea posible que las raíces puedan crecer por debajo del suelo hasta alcanzar tierra firme, ninguna podría llegar a una profundidad semejante...
Yako miraba por la ventana aburrida mientras oía de fondo como su ayudante humillaba al conductor. En apenas un par de días, Neuro ya lo tenía todo listo para visitar el que, según sus cálculos, era el punto geográfico de mayor probabilidad de contacto con esas raíces endemoniadas.
-No entiendo su naturaleza -había dicho-, pero sé que tomarán tierra en apenas unas horas. Eso nos ahorrará mucho trabajo.
Ahora iban los tres directos a un pueblecito costero cuyo nombre no le sonaba a nadie, dispuestos a buscar ese "contacto"... Sólo para saciar el hambre del tipo del traje azul.
-Yo estaba muy a gusto en la oficina esa de las narices -dijo Godai-. ¿Por qué tenemos que ir a ver lo de la planta? Ni siquiera suena como una noticia creíble.
-...aunque hay testigos que aseguran haber visto raíces similares cerca de la costa del país, repetimos, no hay nada que temer. Aún no hemos confirmado la presencia de esas raíces, pero sabemos que no... que no es probable que puean atravesar el mar...
-Es una noticia atípica, y por eso merece nuestra atenta atención.
Por supuesto, la atenta atención del grupo era la suya propia.

El coche aparcó en mitad de la calle y los tres se bajaron. En el pueblo no parecía haber muchos más coches, así que nadie se quejaría de que estuvieran bloqueando la calzada.
-Esclavo Número Dos -dijo Neuro, refiriéndose a Godai-, ve a buscar un sitio agradable donde pasar la noche mientras la detective y yo echamos un vistazo por los alrededores. El dinero no es problema porque los pagarás tú. O sea, que no es problema nuestro.
A regañadientes, el rubio sacó una maleta del coche y se fue a preguntar a los lugareños por el equivalente a un hotel en un sitio como ese.
-Neuro -dijo Yako mientras ella y su ayudante se alejaban calle abajo-, ¿estás seguro de que debemos ir al encuentro de esa cosa? Voy a perder días de clase si no lo resolvemos rápido ¡y mañana toca sopa de pescado en el comedor del instituto!
-Paciencia, larva de insecto, ya tendrás tiempo de saciar tu apetito cuando yo haya saciado el mío.
La noche casi había caído y las desiertas calles del pueblo parecían amenazantes bajo el manto de creciente oscuridad.
-¿Cómo es que hay un enigma en esa... esas raíces? -preguntó la rubia, mirando de reojo al demonio.
-Del mismo modo que HAL poseía un enigma informático protegiendo su estructura, aquí existe un enigma parecido. No se trata de un rompecabezas montado por una mente humana con el fin de enredar y deshilachar las leyes de la causalidad. Aquí -añadió, al tiempo que ponía una mano sobre la cabeza de la chica y presioanaba con fuerza-, hablamos de un enigma milenario; una razón de ser con origen incluído.
El demonio estaba señalando hacia el frente, justo lo que parecía ser un vejo embarcadero.
-Esa cosa no es de este mundo, y sé que guarda dentro tanta energía como HAL... Incluso puede que más.
-¿A-aparecerá por el agua?
-No creo. Pero si viene, lo hará desde esa dirección.
-¿Cómo te las has ingeniado para calcular lo que hará esa cosa?
-Me limité a pensar como actuaría si fuera una forma de vida extraterrestre con aires de grandeza y ni un ápice de compasión.
El demonio le dedicó una sonrisa cargada de mala intención. La chica se limitó a mirarlo con malos ojos.
-Aunque también tuve que imaginar que mi único medio de locomoción era hacer crecer raíces, y te aseguro que esa especie de planta lo va a tener crudo sí se cree que puede igualarme con unos trucos tan arcaicos.
-O sea... -dijo la detective-, ¿que crees que eres más fuerte que ella?
-No lo creo. Lo sé.

-Caballeros, caballeros... ¡Seamos serios! -dijo la temblorosa voz del presidente del Comité de Orden Frente a Desastres Naturales desde un anticuado aparato de radio-. ¡Sólo son raíces! No hemos visto ni siquiera la supuesta planta de la que proceden y... bueno, sí, naturalmente que hemos abandonado la búsqueda del meteori... ¿Que si podría tratarse de uno de esos fenómenos que acaban por extenderse al planeta entero? Pues... no... espero que no...