Si digo Harry Potter, todos saben que es de Rowling… no??
Holaaa... volvi y a esto se le llama no tener nada que hacer XD y estar completamente bloqueada con el resto de los fics jajajajajaja, les juro que trabajo con el epilogo de el espejo jejeje y en secretos jajajajajajajaja, disfruten el capi y reportense!!!
A las siete de la mañana, hora en la que Issa acostumbraba limpiar la casa porque todos dormían y no podían importunarla, además de que con el embarazo estaba algo… alterada de los nervios… estaba parada a mitad de la estancia, todo parecía extremadamente limpio, quizá a sus hijas les habría dado por limpiar, sonrió al encontrar una mancha en un sillón y la limpió, satisfecha con su trabajo, fue a la cocina a preparar el desayuno, cuando estaba por abrir la puerta de la cocina miró como una luz salía por debajo, volvió a sacar su varita y entró cautelosa, lo que miró adentro la dejó sin habla… cinco adolescentes discutían acaloradamente, vestían bufandas y ropa de invierno, pero pudo distinguir los colores rojo y dorado bajo algunas capas de abrigos, además del uniforme de Hogwarts…
-- ¡Tú tienes la culpa! --gritaba una chica de cabello negro y largo, sus ojos azules brillaban señalando a un joven de cabello muy alborotado y de gafas, Issa tragó saliva, no podía ser…
-- ¿Yo?... ustedes que se metieron donde nadie los llamaba --regresó el chico de ojos café y gafas
Uno de ellos había dejado la discusión y miraba alrededor, de cabello castaño cenizo y ojos dorados, intentaba llamar a la chica que seguía gritándole al de gafas, pero no le hacía caso…
--Fue tu broma¡Potter! --gritó una pelirroja, Issa la miró y sintió un nudo en el estomago, los mismos ojos verdes que Harry, pero simplemente era imposible, no…
-- ¡No es verdad Evans!, nosotros no tuvimos nada que ver… --gritó el de gafas
--Además, ya todos estamos castigados --comentó fastidiado el ultimo chico al que Issa miró, era alto y muy apuesto, tenía el cabello sobre el hombro perfectamente arreglado, además de esos ojos grises que miraba a diario, eran los mismos, pero no podía… --que tanto reniegan
--Oigan muchachos --Seguía llamando el castaño, pero nadie le hacía caso, estaban demasiado ocupados en discutir, el chico seguía mirando el lugar girando sobre sí, hasta que se topó con una muy sorprendida Issa --buenas noches señora… --saludó el chico inclinando ligeramente la cabeza, al escuchar el saludo, los demás guardaron silencio y miraron hacia donde el castaño miraba
--Bu-buenos… días --contestó tartamudeando Issa --no… no se… muevan… por… por favor --balbuceó e intentó correr fuera de la cocina, pero sujetándose la enorme barriga se detuvo, los tres chicos se apresuraron a ayudarla a sentar
-- ¿Está bien? --preguntó el de gafas, Issa solo lo miró
--Como que se me hace conocido el lugar --murmuró el chico de ojos grises mirando detenidamente cada rincón de la cocina
--Oye cariño… muero de hambre¿Por qué el desayuno aún no hue…? --Sirius entraba a la cocina hablando como merolico, pero se calló de golpe al ver a los adolescentes, tragó saliva y miró a su esposa, ella se alzó de hombros -- ¿Y… ustedes son…?
--Ya decía yo… es la cocina de mi casa --murmuró el adolescente de ojos grises -- ¿pero qué hacemos en mi casa? --preguntó extrañado girando hacia sus amigos, pero se detuvo en el hombre que parecía congelado en la puerta
--No… no es cierto --Sirius se negaba a creerlo, volvió a tragar saliva y se acercó un par de pasos -- ¿Moony? --preguntó mirando al adolescente castaño, éste asintió sorprendido -- ¿P-prongs? --el chico de gafas asintió más sorprendido aún --no… dime que tú no eres Padfoot --rogó mirando al de ojos grises que miraba interesado
--Claro que soy pad… ¿pero como sabe nuestros sobrenombres?
--Dime qué pasó --exigió Sirius mirando a su esposa --ahora me van a decir que ellas son Helen y Lily --ironizó señalando a las chicas
--Claro que somos ellas --dijo la pelirroja --yo soy Lily
--Y yo Helen
--No… ¿qué pasó? --Sirius miró a Issa, pero ella negó, entendía menos con cada segundo --no… suficiente, una explicación y ahora --murmuró para él mismo, fue hacia la puerta y se paró en el umbral -- ¡IONA, IZANA, IZARÍ, HARRY, ABAJO AHORA MISMO! --Gritó, un par de minutos después lo volvió a repetir
--Papá, que escándalo es ese --Arí se quejaba mientras se frotaba un ojo, Sirius mortalmente serio le señaló la cocina, hizo lo mismo ante los reclamos de las otras dos que bajaron segundos después
-- ¡HARRY! --gritó Sirius de nuevo, cinco minutos solo esperó y al ver que el chico no bajaba subió por él -- ¡PERO QUÉ DEMONIOS! --otro grito desde la planta superior hizo a todos dar un brinco en la cocina, miraron como minutos después la puerta de la cocina se volvía a abrir, pero con una lentitud asfixiante, Iona y las gemelas retrocedieron inconscientemente, la cara de Sirius era atemorizante
--Cariño que… --intentó hablar Issa al verlo cargar algo, pero él, con una mano en alto la calló
--Quiero… una… explicación --murmuró letalmente serio, podría decirse que furioso, se acercó a la mesa, miró a todos una vez más y dejó sobre la mesa a un pequeño niño de algunos cuatro años, quizá menos, iba envuelto en una sábana, las chicas Black abrieron la boca estupefactas, Sirius señaló una mancha roja en la mano derecha del niño, justo entre el dedo índice y el pulgar que se extendía diez centímetros, después señaló a los adolescentes que miraban todo sin comprender
--Papá… qué pasa --preguntó Iona mirando del adolescente de ojos grises a su padre
--Eso, Iona, me gustaría saber
--Disculpen, pero¿Quiénes son ustedes, que hacen en mi casa y qué hacemos nosotros en mi casa?
Sirius se revolvió el cabello desesperado y miró a sus hijas, las tres abrieron más la boca, ya comprendían, cuando su padre volvía a ver al niño sobre la mesa, las tres intercambiaron una mirada preguntando, pero no supieron que contestar, Iona se acercó a su padre y levantó el flequillo del niño
--Remmy… --susurró para sí misma al ver en la frente del niño una cicatriz en forma de rayo alargado --pequeño¿cuántos años tienes? --el niño la miró nervioso y levantó tres deditos, Iona pudo ver los hermosos que eran los ojos de… de Harry sin gafas
-- ¿Tienes algo que decir? --Siseó Sirius, la chica negó y regresó con sus hermanas --tengo que hablar con moony --dijo con la vista fija en el niño
-- ¿Conmigo para qué? --preguntó el chico castaño
--Iona, por favor ve por moony, dile que tengo que hablar con él, mientras yo… yo les… trataré de explicarles
--Bueno… prepararé algo para desayunar --sonrió Issa
--Pero, si acabamos de cenar --la interrumpió el chico de gafas extrañado
--Chicos… por favor, este… amor --se interrumpió mirando a su esposa -- ¿podrías comprarle algo de ropa a Harry?
--Sirius, cariño --dijo Issa, sonrió al escuchar que el adolescente de ojos grises se ahogaba --creo que será mejor que tú te lleves a Harry y…
-- ¡No! --Harry bajó de un brinco de la mesa y corrió hacia la pelirroja --por favor, no quiero volver con mis tíos --suplicó abrazándose a las piernas de Lily, la sábana la había dejado en el camino, pero no le importó
--Harry, no te llevaremos con ellos… solo iremos a comprar algo de ropa --dijo Sirius acercándose y arrodillándose junto a él --además, está cerca tu cumpleaños, compraremos algo para que tu tía --señaló a Issa --te prepare un pastel
--Ella no es mi tía
--Sí lo soy cariño, soy esposa de tu padrino --Issa señaló a Sirius
-- ¿Me llevas tú?, por favor --pidió Harry mirando a Lily, la pelirroja miró al adulto frente a ella
--Sirius, será mejor que los lleves, así… podrás, tú sabes, es diferente y puedes llevar a Helen si quieres
-- ¡esperen un momento, no sé de que hablan, que es eso de que yo llevaré a ese niño a…!
-- ¡Callate Black, solo siéntate y escucha! --gritó Issa señalando al chico
--Estoy seguro que tu único interés es ver la cara que pondrá cuando se entere de que te has casado conmigo --dijo Sirius moviendo su varita, al instante un poco de ropa de Harry apareció frente a él, volvió a mover su varita ante la sonrisa de su esposa y la ropa se encogió un poco, se la dio a Lily al ver que el niño no quería que lo tocara --cariño --dijo poniéndose de pie mientras Lily vestía al pequeño --diles todo por favor
--Pero Sirius… el profesor Dumbledore…
--Amor, el profesor Dumbledore no lidiará con ellos, esperemos que todo vuelva a la normalidad para septiembre, quizá esto pasó y no lo recuerde porque nos modificaron la memoria o algo así, además, si haces memoria sabrás que Remus no tardará en enterarse de todo aunque los tengamos aquí encerrados
--Cierto, no olvides comprarle el regalo a Harry, creo que ya no será un auto --Sonrió Issa yendo hacia la estufa
--Arí, préstales algo de ropa de Iona quizá les quede, no pueden andar con el uniforme del colegio en verano --murmuró Sirius mientras se dejaba caer en una silla, Arí asintió sonriente e invitó a las das desconcertadas chicas, Izana decidió seguirlas, ahí el ambiente estaba demasiado tenso --bien… mientras ellas vienen, les diré algo… chicos¿Qué hacían antes de que pasara esto?
--Pues… --el chico de gafas sonrió de forma pícara
--Una broma para quejicus, supongo yo --sonrió Sirius, los chicos lo vieron boquiabiertos
--Un momento¿Por qué le dicen Sirius, por qué están en mi casa?
--Ya, ya Sirius… ¿recuerdas que una vez en… la ultima navidad que pasaste con tus padres, aseguraste que si tenías familia no serías como ellos --interrumpió el adulto con una sonrisa nostálgica, el chico asintió extrañado --esa misma noche, cuando… --respiró hondo e intentó que la voz no se le quebrara, Issa lo notó y lo abrazó por la espalda --gracias amor… cuando te recuperabas de la golpiza que te había dado tu padre por… por defender a tus amigos y a… --miró al adolescente que también lloraba, asintió lentamente dándole a entender que le había entendido, los chicos miraban sorprendidos a su amigo, esa parte no la conocían --...te preguntaste si serías feliz algún día, y deseaste viajar en el tiempo, viajar a tu futuro para saber si podrías? --el chico levantó la cara bañada en llanto y miró a su contraparte futura, no pudo decir nada porque Iona lo interrumpía
--No hay nadie en casa papá, pero dejé una nota
--Gracias cariño, tus hermanas están en tu habitación, diles a Lily y Helen que se apresuren --la chica salió corriendo de la cocina, solo a su padre se le ocurría dejar a esas dos en su habitación
--Bienvenido a tu futuro Sirius, soy tú veinte años más viejo, un aproximado --el adulto se puso de pie y le extendió la mano, pero el chico estaba petrificado
--Padfoot… amigo¡genial! --gritaba James mientras corría hacia su "viejo" amigo
--Hola James --y abrazó a su amigo, Remus le siguió
--Podemos irnos --Helen se asomaba por la puerta, Sirius asintió y fue con ella
--Cariño, por favor, no seas muy dura --murmuró antes de salir tras Helen
--Muy bien… dicen que acaban de cenar¿no?, entonces no querrán que prepare algo y mis hijas pueden hacerlo solas --la sonrisa de Issa creció enorme, mientras frotándose las manos se acercó a los chicos…
--Papá no quiso que fuéramos, ni que no supiéramos lo que va a decirles --Izana entraba murmurando molesta, fue al refrigerador y sacó una caja con waffles
--Haré el jugo --anunció Arí entrando tras su hermana, Iona entró después de ella y se limitó a sentarse en el desayunador
--Sus razones tendrá… --dijo Issa, Izana se alzó de hombros mientras metía algunos waffles en el tostador --lo sobresaturas hija… --sonrió al ver que la chica balbuceaba al sacar del tostador tres waffles extra --bueno¿Quién quiere empezar por saber su futuro? --miró a los merodeadores
--Parece la charlatana de adivinación --murmuró Sirius
--Porque me caes tan bien Black, empezaré contigo --Iona miraba interesada, las gemelas olvidaron lo que hacían y miraron a su madre --como te diste cuenta --sonrió Issa, parecía que fuera a ella a quien le dirían su futuro, estaba muy emocionada --el hombre que acaba de salir eres tú, o serás --el chico asintió con expresión de "eso ya lo sé" --y el gran Sirius Black, casanova y mujeriego de hueso colorado, se casa --los ojos del muchacho casi salen de sus cuencas, tiró la silla en la que se iba a sentar y retrocedió aterrado hasta la encimera donde se suponía que Arí hacía jugo, negaba desesperado --si no lo notaste, ellas --señaló a sus hijas que saludaron cuando el chico las miró --te dicen papá, tienen tu misma mirada, Arí tiene la misma sonrisa seductora, y el mismo color de ojos, descartando claro el apellido --Sirius miró a Arí, la chica le sonrió, los otros dos merodeadores se sorprendieron al comprobar que en verdad tenía la misma sonrisa que su amigo --además de que estás próximo a ser padre --agregó señalando su abultado abdomen
--Mamá… lo asustas --dijo Arí empezando a preocuparse, el chico se ponía pálido, Issa solo sonrió
--Sirius¿sabes quien soy?
--Mi esposa --murmuró sin creerlo
--Sí, pero mi nombre… aún no me has reconocido ¿verdad? --el chico negó, Issa se miraba radiante --Iona, cariño, trae una cámara por favor, será digno de fotografía… hablo en serio hija --agregó al ver que la chica no se movía, Iona sin creerlo aún fue por la cámara --gracias, cuando diga mi nombre, tómala… por cierto Sirius, creo que deberías sentarte
--No creo que sea para tanto, ya me dijiste que estoy casado, que podría ser peor --dijo convencido, Issa dibujó una sonrisa malévola
--Insisto Sirius --apareció una silla cerca de Sirius, y otras cerca de James y Remus --ustedes también…
-- ¡Espera un momento! --la interrumpió Sirius con una mirada de alarma --esa sonrisa diabólica… ese deleite por verme sufrir --murmuró tragando saliva mientras se acercaba señalando a Issa de forma acusadora --esa mirada de psicópata… esa posición de triunfo --Issa miró como estaba parada, no le parecía fuera de este mundo --ese ligero acento francés en las pronunciaciones que suenan como "S" --Issa enarcó una ceja, estaba segura haber perdido ese acento en el colegio, no conocía a nadie que lo notara, le preguntaría a su esposo --el cabello… --ahora se miró el cabello, había cambiado de corte, y lo había teñido varías veces, aunque lo tuviera de su color natural --la forma en la que enmarca… --Sirius hizo una especie de marco con sus manos sobre su rostro, después la señaló --la seguridad al hablar, esos ojos… ¡JOHANSSON! --gritó alarmado con una mano al lado del corazón, empezó a respirar rápido y se dejó caer en una silla mientras negaba desesperadamente. Issa lo miró con la boca abierta, no sabía que Sirius a esa edad la conociera tan bien -- ¡primero me caso con el calamar gigante!
-- ¡Oye, nos ofendes! --gritaron las tres chicas Black al mismo tiempo
--Lo siento, ustedes son muy lindas pero… tuvo que pasar una hecatombe enorme para que yo terminara casado con Johansson
Issa lo fulminó con la mirada
-- ¿Issabella Johansson? --preguntó incrédulo James, Remus la miraba boquiabierto
--No James… --miró fijamente a Sirius que tenía cara de pánico, sonrió triunfante, justo como más molestaba a ese adolescente aterrado, se acercó lentamente y se inclinó un poco para quedar cara con cara --Issabella Black --murmuró disfrutando el impacto que tenía cada palabra en la expresión del joven Sirius, que se puso más pálido y a punto de desmayarse, Issa estaba dispuesta a seguir pero una serena voz la detuvo
-- ¿Recordando la época escolar? --Issa se irguió rápidamente y con una radiante sonrisa recibió al profesor Dumbledore que entraba con su habitual tranquilidad
--Oh no profesor… atormentar a Black, ya no es un hobbie que disfrute mucho --la mujer se alzó de hombros mientras volvía a su lugar -- ¿qué le trae por aquí?... Izana amor, se te quema el tostador
Izana dio un brinco y se apresuró a sacar unos waffles negros
--Aún sirven --murmuró metiendo unos frescos
--Ya veo… --dijo el profesor mirando a Sirius a punto de desmayarse
--Otra cosa es que me satisfaga, haber dicho lo que dije --sonrió Issa mirando al chico
--Lo imagino, solo quería pedirte que los muchachos supieran, solo… lo elemental
--Pero…
--Ya le dije a Sirius, Issabella… será lo mejor --zanjó Dumbledore, se despidió con un ligero movimiento de cabeza y salió de la cocina, el ruido de la chimenea se volvió a escuchar, Issa respiró hondo y miró a los merodeadores, estaba segura de que eso no terminaría bien, tanto como que el Sirius adolescente no se resignaría a que ella fuera su esposa… decidió seguir con la historia, por lo pronto dejaría al chico de ojos grises en paz… le contó a los chicos solo lo superficial de sus vidas, tuvo que guardar silencio y dejar que Iona continuara cuando llegó a James, solo ella podía saltarse el que uno de sus amigos lo había traicionado y estaba muerto…
-- ¿Y Peter? --preguntó Remus cuando Iona terminó de hablar, Issa no se sorprendió por la pregunta, pero no supo que contestar
--Se lo comió una vaca en la India --murmuró Izana intentando salvar unos waffles del tostador que empezaba a incendiarse
-- ¡Qué! --preguntaron los merodeadores asustados
-- ¡Izana! --le reprendió Issa rápidamente ----chicos, no es verdad, Peter… pues…
--Es misionero en India y papá bromea cuando alguien le pregunta sobre Peter, dice que un día se lo comerán por andar de metiche en ese lugar tan alejado de todo y a Izana se le pegó la costumbre --explicó calmadamente Iona, Issa la miró con la boca ligeramente abierta, en definitiva su hija tenía talento armando una mentira bajo presión, los merodeadores respiraron aliviados…
--Entonces… --dijo James olvidando la cena de los animales de otro continente --me casé con Evans por fin --murmuró pensativo --y ese niño de 4 años es nuestro hijo
--Pero debería tener 16 --acotó Issa, dando por inútil el esfuerzo de Izana con el desayuno, se levantó con dificultad y la relevó de su puesto
Después de haber desayunado gracias a Issa, fueron a la estancia a platicar un poco, cuando media hora después, la puerta principal se abría y Sirius entraba echando pestes y murmurando más bajo lo que no era apto para menores, los chicos entendieron algo sobre el director mientras el adulto iba a la cocina, Lily y Helen fueron a la estancia, Lily llevaba a Harry de la mano
--Algo muy importante tuvo que pasar para que nos casáramos, no creas que porque éste niño en un futuro, bastante lejano, vaya a ser nuestro hijo, las cosas cambiarán --aclaró Lily al entrar, James que parecía que iba a decir algo sobre, justamente lo que Lily comentaba, cerró la boca al instante, Sirius se habría reído si no le hubieran dicho que su peor enemigo sería su esposa y Remus aún pensaba en que le habían dicho que tenía un hijo, pero había notado que se habían saltado un buen trozo de historia sobre su novia, no correspondió el beso que Helen le daba en ese momento, su cerebro ya maquinaba la forma de averiguarlo, sabía que no debía saber, pero, tendría la influencia de James y Sirius, eso haría que se olvidara de lo que debía y lo que no debía, y recordara solo lo que quisiera… aunque tampoco era correcto que se resguardara tras ellos, pero por algo eran los merodeadores…
Saben??? ya tengo el tercer capitulo y quedó muy bueno XD, pero se me antoja subirlo cuando tenga 5 reviews más XD, si no los tengo subo hasta que le toque jajajaja o sea ya que actualice el resto es decir, dejen saco cuentas, después de siete actualizaciones y una de ellas está dificil jajajajajajajajaja... a que extrañaban esta tradición XD... besosos
PD.Espero señales de vida...
