Todo lo que aquí aparece pertenece a su respectivo dueño XD
Ya otro capi... perdí el hilo de las actualizaciones así que si me salto algunos, ni modo, escribo del que me acuerdo jajajajja, disfruten el capi, para los que les quedó la duda de como encontraron Arí e Iona a Harry, después se dirá jajaja...
Un par de horas después, la casa volvió a su normalidad, Sirius no pudo volver a dormir así que decidió preparar algo de desayunar, por la tarde, llegó Remus a quien le tocó preparar la comida, más que por suerte, por ruegos de los chicos que se habían turnado para ir al baño durante toda la mañana gracias al desayuno de Sirius, aunque, a éste y a Padfoot, no les afectó en lo más mínimo…
--Pues porque tienes estomago de acero --se quejó James sentado junto con Moony en la estancia
--Eso si lo que tiene es estomago y no trituradora --murmuró Moony algo adolorido
--Llorones --dijo Padfoot estirándose en el sofá de enfrente, se sentó de golpe mientras los otros dos se giraban en sus asientos y miraban hacia la cocina al escuchar el grito de Remmy
-- ¡NO ME IMPORTA LO QUE DIGAS, SI ELLA VIENE ME LARGO! --y lo que parecía mucho cristal se estrellaba contra el piso -- ¡NO Y SI TANTO TE IMPORTA… QUE MÁS DA LO QUE YO HAGA!... ¡LA TENDRÁS AQUÍ, JUNTO A TI, ES LO QUE QUIERES NO!... --un silencio extraño se tendió, momento en el que aprovecharon para intercambiar miradas desconcertadas --¡PERFECTO! --de nuevo un grito y Remmy salía con una mano en la mejilla, estaba furioso, su mirada destellaba, a paso rápido fue hacia la chimenea, los chicos lo miraron sin comprender
-- ¡REM! --Los tres adolescentes sintieron que se lastimaban el cuello al mirar hacia la cocina, Remus salía como jamás creyeron posible verlo, Padfoot se hundió un poco en el sofá y James se separó de Moony, mientras éste totalmente sorprendido miraba a su ego futur, Remus respiraba rápidamente estaba que echaba chispas, Remmy se frenó en el acto, los merodeadores se sorprendieron más al ver que el adulto regresaba a la cocina, Remmy se quedó mirando la chimenea intentando normalizar su respiración, algo que por supuesto le costaba demasiado -- ¡REMMY ESTO NO SE VA A CORTAR SOLO! --ante el nuevo grito de su padre el chico bufó, fulminó con la mirada a Moony y sacó su varita, murmuró algo y agitó la varita, cerró los ojos con furia al ver como su varita volaba lejos de su mano
--Maldita sea --masculló el chico
-- ¿Qué dijiste Rem? --Con gran trabajo los merodeadores habían podido escuchar a Remmy, pero Remus estaba en la puerta de la cocina con cara de pocos amigos, Remmy lo miró de soslayo --ayúdame --pidió el licántropo volviendo a la cocina
--No cocinaré nada para esa ramera
Los chicos miraban como en un partido de tenis, y ahora miraban a Remus que se había congelado, Remmy apretaba los puños con fuerza, Remus se acercó a su hijo con lentitud
--Vamos… a… la… cocina
--He dicho que no cocinaré para ella --repitió el chico apenas despegando la mandíbula
--Ve a la casa --ordenó Remus en un siseo
--Soy mayor de edad, no puedes mandarme --refutó Remmy, Moony arrugó el entrecejo
-- ¿Estás seguro? --Padfoot y James conocían ese tono, Helen que llegaba sonriendo, borró inmediatamente la sonrisa mientras se sentaba junto a Padfoot, ella también conocía el tono con el que hablaba Remus, aunque ella pocas veces se lo había escuchado a Moony, era sereno, demasiado sereno… Remmy pareció conocerlo también porque tragó saliva y se giró lentamente hacia su padre
--Discúlpame --dijo Remmy cabizbajo, los merodeadores y Helen miraron con la boca abierta al chico
-- ¡Sirius, dile a las chicas que te ayuden con la comida, volveré para la cena! --gritó Remus aún serio mirando como su hijo iba hacia la chimenea -- ¿Qué pasa?
--No, no hay polvos flú --murmuró Remmy aún cabizbajo
-- ¡Black, cómo es posible que no tengas polvos flú! --gritó Remus rodando los ojos
-- ¡En el estudio hay, ve por ahí! --regresó el grito Sirius desde la cocina, Remmy fue hacia ahí antes de que se lo pidieran
--Chicos, disculpen el alboroto, nos vemos por la noche --Remus les sonrió y siguió a su hijo
Los chicos intercambiaron miradas por algunos minutos hasta que Sirius salió de la cocina
--Helen, cariño… ¿podrías llamar a Iona para que me ayude?, no creo poder con lo que dejó Re… mus¿Por qué esas caras? --preguntó el animago divertido
--Es… que… bu… bueno --tartamudeó Padfoot señalando la cocina, la chimenea y hacia el estudio
-- ¿Qué, los gritos de Remus? --rió Sirius acercándose --es verdad que no lo había visto tan molesto, pero… pues, es obvio que reaccionara así, Remmy no aceptaba a Tonks, pero no le hablaba, desde que se enteró que estaba embarazada actúa así
--Quizá Remus debería hablar con él --comentó Helen pensativa
--Lo hace Helen, nunca lo ha castigado cuando insulta a Tonks, quiere que la acepte, pero supongo que ahora le colmó el vaso --Sirius se alzó de hombros --les aseguro que si fuera mi hijo no haría eso, tengo meses diciéndole a Moony que lo que necesita es una buena tunda -- dijo Sirius regresando a la cocina
--Puede que sí --murmuró Helen mirando al adulto, se puso de pie y fue hacia las escaleras…
Helen seguía pensativa, tenía que hacer algo para que Remmy dejara de comportarse así, sabía que era un buen chico, presentía que su muerte estaba aún fresca en la mente del chico, y quizá, aunque deseaba estar equivocada, Remmy podía culparse… miró la comida que Sirius ponía en la mesa, por fortuna lo habían sacado de la cocina y los filetes se miraban comestibles, suspiró y se dispuso a poner a un lado esos pensamientos que no la dejaban dormir, no podía regresar a su época y dejar a… a su hijo así, el chico sufría, lo podía sentir…
--Buenos días --ante la vocecita algo adormilada todos miraron hacia la puerta y no pudieron evitar sonreír al ver al pequeño Harry más despeinado que de costumbre y según los merodeadores, con cara de resaca
--Vaya, miren quien decidió acompañarnos --sonrió Sirius
--No grites por favor --pidió el niño --me duele la cabeza --Sirius soltó una sonora carcajada
-- Anda, ven a comer --indicó Sirius señalando una silla junto a él
--Tío Fifius --murmuró Harry con la boca llena
-- ¿Mmm? --preguntó Sirius en las mismas condiciones que Harry, Lily rodó los ojos, esperaba que corrigiera al niño
--Tía Issa --dijo Harry tragando --se fue… ¿fofe foy malo? --y Harry se retacaba la boca con puré de papa y hablaba sin sacar el tenedor de su boca
--No Harry… efes un fuen nimno
-- ¡Sirius! --reprendió Lily molesta, el aludido la miró interrogante --le das mal ejemplo a Harry
-- ¿Yo?
-- ¡Sí tú! --gritó la pelirroja, Sirius le sonrió --no cambias… Harry, no se habla cuando tienes la boca llena de comida --el niño asintió
--Tío Fif… --Harry se interrumpió viendo a Lily que lo miraba, el niño hizo extraños movimientos con la boca, se acercó la mano a los labios y escupió con cuidado una esfera de carne y puré de papá ensalivada, Lily abrió la boca incrédula, Helen hizo una mueca de asco, Iona sonrió sin terminar de creer que el chico que era tan tímido aún con personas conocidas fuera ese niño, las gemelas se unieron a las carcajadas de los merodeadores y Sirius sonreía… ¿orgulloso?, Lily lo fulminó con esas furiosas esmeraldas, el animago se removió incómodo en su silla
--Harry, eso no se hace --reprendió suavemente Sirius, el niño lo miró, Sirius le señaló la mano, el animago cerró los ojos, el niño devolvía la esfera a su boca y la masticaba, Sirius se aventuró a abrir un ojo y ver a Lily, parecía que le saldría humo por las orejas, sonrió al recordar los dibujos animados que veían sus hijas en Francia
-- Sirius --siseó Lily
--Pelirroja, no te preocupes por… --se interrumpió al instante y se alegró de que una mirada no pudiera matar --Harry, si quieres hablar cuando tengas comida en la boca, primero traga y después hablas¿vale? --preguntó sonriente Sirius, el niño le regresó la sonrisa --ahora¿Qué me querías decir?
--Ya lo olvidé…
Algunos minutos después, Sirius recogió la mesa y con un suspiro de resignación se dispuso a continuar con su investigación para regresar todo a la normalidad…
--Harry --llamó Sirius antes de ir hacia la biblioteca, el niño desvió la mirada de James con quien platicaba --ven por favor --Harry lo siguió inmediatamente y se sentó en el sillón que su padrino le señalaba mientras este se sentaba en la mesita de en medio, James se recargó en el umbral de la puerta -- ¿has visto el cuadro que está en el vestíbulo?, el cubierto por unas cortinas
--Ehm… sí
-- ¿Lo viste ahora?
--Quizá --murmuró Harry mirando hacia el recibidor
--Quizá… --repitió Sirius mirando al niño, no pudo evitar una leve sonrisa -- ¿tienes alguna idea de lo que le pasó? --Sirius arrugó el entrecejo al ver que Harry temblaba ligeramente mientras se estrujaba las manos con desesperación -- ¿Harry? --intentó poner una mano en el hombro del pequeño al verlo tan ensimismado
-- ¡Noo! --gritó Harry encogiéndose en el sofá, Sirius cerró la mano asustado y la encogió
--Harry --susurró sin comprender
-- ¡Por favor no me golpees! --volvió a gritar el pequeño -- ¡no era mi intención, te lo juro, lo limpiaré! --barbotó a gran velocidad, James se acercó un poco al notar terror en la voz del niño, Sirius estaba petrificado -- ¡por favor, limpiaré, no me golpees, no me encierres en la alacena, está oscuro, me da miedo! --Harry lloraba desconsoladamente, Sirius no podía reaccionar y James estaba estupefacto
--Pequeño, yo no… --Sirius se puso de pie y estiró con cuidado un brazo para tocar la cabeza del niño, pero Harry fue hacia el otro lado del sofá, temblaba, estaba aterrado
-- ¡Yo no fui, lo juro¡por favor no me golpees!... yo no, yo no, por favor --Sirius se quedó con el brazo estirado mirando al niño que lloraba desesperadamente y cada vez se encogía más en sí mismo
--Harry no… --Sirius intentaba tranquilizarlo pero no podía, con cada movimiento que hacía, el niño se aterraba más, respiró aliviado al ver que el niño bajaba del sofá
-- ¡Por favor no me pegues! --Sirius no pudo evitar que las lágrimas bajaran por sus mejillas al ver a Harry que se había arrodillado abrazándole las piernas, sentía como el pequeño temblaba… un nudo se instaló en su garganta, deseó gritar de furia, sabía que Harry no había tenido una infancia como merecía, pero no creía que hubiera llegado a tal grado, se limpió las lágrimas con el dorso de su mano, pero no parecía que hubiera hecho algo, seguían saliendo, con cuidado intentó separar al niño de sus piernas pero no podía, estaba aferrado con fuerza, escuchó un ruido a su derecha, implorando porque no fuera nadie, miró hacia ahí, sintió que algo muy pesado caía a su estomago al ver a James, como nunca lo había visto… lloraba en silencio con una mirada indescifrable sobre Harry, Sirius cerró los ojos y se arrodilló con lentitud mientras subía con cuidado los brazos de Harry, hasta que pudo abrazarlo se puso de pie y miró a James en forma de disculpa, no debía haber visto eso…
--Yo… yo… no… no… fui… lo juro… no fui --sollozaba Harry desesperado, se había empezado a retorcer para escapar de Sirius
--No te voy a golpear Harry, por favor… me partes el corazón --murmuró Sirius apretando más contra sí el pequeño cuerpo de su ahijado mientras gruesas lágrimas seguían bañando sus mejillas, pero el niño no parecía escuchar… -- ¡no me importa quien fue Harry, no me importa! --gritó Sirius abrazando más al niño -- ¡no me importa nada de lo que pasó anoche, solo… solo deja de llorar por favor, no llores más¡aquí nadie te va a hacer daño pequeño¡nadie! --Sirius se dejó caer en el sofá aún aferrado al niño, que parecía haberse tranquilizado --mientras yo viva nadie te va a hacer daño Harry, nadie… --James no soportó más y corrió hacia las escaleras, las subió brincando de tres escalones
--Oye James¿Qué tal si…? --Padfoot le sonreía en el pasillo, pero James lo pasó sin tomarlo en cuenta, llegó al baño y cerró la puerta de golpe… --iba apurado --comentó sonriendo y siguió su camino
Unos minutos después, Sirius subía las escaleras con lentitud, llevaba en brazos a Harry profundamente dormido, hipaba de vez en cuando, Sirius lo apretaba más contra él, lo acostó en su cama y lo arropó con cariño... fue hacia la biblioteca, conocía a James, no querría hablar, no aún…
Remus volvió hasta la mañana siguiente, Helen se molestó al ver a Remmy despreocupado, seguramente Remus ni siquiera lo había reprendido, también notó que Tonks no iba, eso la molestó, el chico se había salido con la suya, pero ella se encargaría de que todo estuviera como debía… los chicos jugaban con la consola que el Harry adolescente acostumbraba usar, mientras Lily jugaba con Harry en la estancia
--Lily… --llamó Harry media hora después, Lily acababa de sentarse y él intentaba hacer lo mismo
-- ¿Qué pasa? --preguntó sonriente la pelirroja ayudando a subir al niño, quien al instante se recostó en sus piernas mirándola directamente a esos hermosos ojos idénticos a los de él, Lily le sonrió mientras empezaba a acariciarle el cabello con cariño
--Eres muy bonita --sonrió Harry
--Gracias…
-- ¿Quieres ser mi mamá? --preguntó inocente el pequeño, Lily arrugó el entrecejo --yo no quiero volver con mis tíos --murmuró Harry haciendo un mohín para no llorar
-- ¿Con tus tíos¿no vives con tus padres? --Creía conocer la respuesta a esa pregunta, pero… ¿Por qué su hijo iba a vivir con sus tíos?
--No --murmuró Harry --mis tíos dicen que murieron en un accidente de coche --explicó el pequeño entristecido --dice mi tía Petunia que mi papá iba muy borracho y por eso chocaron --dijo Harry sollozando empezaba a llorar, Lily se quedó en shock cuando el niño dijo "Petunia" --pero yo no le creo… mi papá no era malo¿verdad Lily que mi papá no era malo? --Harry se sentó y miró implorante a la pelirroja
--No Harry, tu padre es… --se interrumpió y tragó saliva para intentar que el nudo de su garganta desapareciera, pero solo se apretó más --fue el mejor hombre. Harry, no creas lo que… tu tía te dijo --Lily logró terminar la frase con mucho trabajo, sentía que la voz no podía pasar por el nudo de su garganta que a cada segundo se apretaba más, y abrazó al niño para que no viera que también ella lloraba… solo cuatro de ellos estaban vivos… Sirius, Remus, Peter e Issa… solo ellos…
-- ¿Sí quieres ser mi mamá? --Harry se limpió la cara con el brazo y miró sonriente a Lily --yo no tengo mamá, siempre he visto a mi primo y yo también quiero una mamá que me abrace y me diga que me quiere, y que… --Harry hablaba emocionado, parecía que describía el juguete que deseaba… --...me abrace en la noche cuando tengo pesadillas, que no me deje dormir en la alacena bajo la escalera, da miedo ahí --aclaró el niño en un susurro, Lily lo miró molesta¿en la alacena¿su hijo dormía en un armario bajo unas escaleras? --...que no olvide mi cumpleaños y me haga un pastel --la sonrisa de Harry se ampliaba con cada palabra y el nudo en la garganta de la pelirroja se apretaba con más fuerza --yo también quiero una mamá que me quiera… ¿quieres ser mi mamá Lily?
--Pequeño, yo no puedo ser tu mamá --contestó triste Lily, la mirada de Harry entristeció dolorosamente, Lily sintió que su corazón se hacía pedazos
--Enano, a bañarse --Sirius aparecía sonriente --recuerda que es el cumpleaños de las gemelas y festejaremos
--Sí --contestó en un susurro Harry, bajó del sillón y fue hacia las escaleras limpiándose la cara con sus manitas, al verlo, Lily se cubrió el rostro con un cojín para ahogar un grito de frustración y dolor
--Lily --susurró el animago sentándose junto a ella, Lily bajó el cojín y en menos de un segundo le cruzaba a Sirius la cara con una bofetada que casi lo tira del sofá, Remus se apresuró a abrazarla por la espalda al ver que intentaba abalanzarse contra Sirius
-- ¿Por qué?... ¿Por qué mi hijo duerme bajo una escalera? --preguntó llorando, Sirius miró a Remus quien bajó la mirada mientras una lágrima resbalaba por su mejilla -- ¿Por qué lo ocultaste? --reclamó intentando zafarse del abrazo de Remus, el licántropo se sentó tras ella y la atrajo hacia sí tratando de tranquilizarla
--Lily… el profesor Dumbledore me lo pidió o mejor dicho… me ordenó que ustedes no supieran nada de su futuro porque podrían cambiarlo… --explicó Sirius mirándola
--Y prefiere que mi hijo sufra
--Lily no… no sabes como sucedieron las cosas --dijo Remus poniendo su barbilla sobre el hombro de la pelirroja
--Explíquenmelo…
Sirius y Remus intercambiaron un par de miradas… mientras tanto, en la planta superior, Izana revolteaba el contenido del baúl de la escuela con desesperación, sacó todo y lo arrojó por el piso para poder mirarlo mejor, Helen entró extrañada
--Si miras unos boxers blancos con letras rojas me dices --murmuró Izana abriendo un cajón del closet, Helen miró cómo la ropa interior de la chica volaba por todas partes --o una cajita de caoba con un tulipán en la tapa --agregó mientras iba hacia el baño, Helen escuchó como muchas cosas se estrellaban contra el piso -- ¿encontraste algo Helen?
--No --contestó dubitativa la chica
-- ¡Demonios!, ayúdame si mi padre lo encuentra antes me puedo dar por muerta --barbotó Izana vaciando el cesto de la ropa sucia
--Izana¿has visto mi diario? --Preguntó Arí desde la puerta mientras miraba con una ceja enarcada la habitación -- ¿y aquí que pasó?
--Mis cosas, la caja, los boxers --balbuceó Izana concentrada en esparcir la ropa que había caído del cesto
-- ¿Mi diario? --inquirió Arí sonriendo, su gemela negó mientras corría hacia la ventana y analizaba el patio trasero --suerte --agregó cerrando la puerta al salir, quizá lo había dejado en la habitación de Iona y fue hacia ahí --hermana¿has visto mi diario?... ¿Qué pasa? --Arí entró al mirar a Iona abrazando a Lily que lloraba, se sentó junto a ellas en silencio al captar la mirada de su hermana mayor
-- ¿En verdad Iona? --preguntó Lily separándose de ella
--Sí Lily, desde que Harry va a Hogwarts pasa la mayoría del verano aquí con nosotros, mi papá siempre ha festejado su cumpleaños
--Sí… hubieras visto la fiesta pasada --acotó Arí con una sonrisa un tanto… boba
-- ¿En la que apostamos 50 galeones para ver quien sorprendía más a Harry con su felicitación? --preguntó Iona sonriendo pícaramente, Lily sonrió al ver el sonrojo de Arí --y por supuesto que tú fuiste la ganadora Arí… jajajajajaja --Iona se tendió en su cama riendo, Lily miraba esperando una explicación
--Es que yo… bueno… me levanté temprano y pretendía lanzarme a la cama de Harry para felicitarlo --empezó explicando Arí con su sonrojo aumentando rápidamente --y resultó que Harry había despertado más temprano…
--...y se había ido a bañar y había olvidado la ropa en su habitación y cuando Arí abrió la puerta… --Iona interrumpió su apresurada explicación pues otro ataque de risa la invadía
--... se asustó y se le cayó la toalla con la que se cubría
Lily se unió a la risa de Iona, parecía que Arí no podía sonrojarse más
--Ese fue el cumpleaños de Harry que más tranquilo he pasado --comentó Iona sonriendo --y gracioso… cuando las miradas de Harry o Arí se encontraban, los dos adquirían un lindo tono tomate --agregó la chica volviendo a reír
-- ¿Iona no has visto mi diario?
--No hermanita… aunque me gustaría saber lo que tienes escrito ahí --Arí le arrojó un peluche y salió de la habitación, dejando entrar al pequeño Harry que abotonaba su camisa concentrado
--Iona¿me ayudas? --preguntó el pequeño caminando hacia la mayor de las Black, ella asintió sonriente, lo sentó en la cama y le abotonó la camisa --Iona --murmuró mirando concentrado la labor de la chica
--Dime Harry
-- ¿Soy malo? --Iona miró inmediatamente a Lily, la pelirroja lloraba en silencio mirando fijamente a Harry
--Claro que no Harry¿Por qué dices eso? --Iona terminó de abotonar la camisa de Harry y le levantó la cara con dos dedos
--Porque no tengo mamá --murmuró el niño haciendo un mohín, a Lily se le escapó un sollozo que hizo que Harry la mirara extrañado
--Harry… no digas eso pequeño, tú eres un buen niño
--Pero nadie me quiere --insistió Harry
--Harry… --intentó decir Iona
--...mi tía Petunia dijo que yo no tenía mamá porque era malo --Iona no pudo evitar llorar
--Oye… --Sirius se interrumpió de golpe al entrar a la habitación, Lily miraba pálida a Harry, se apresuró a acercarse al ver a su hija mayor… era muy difícil que llorara en serio, era buena fingiendo, tenía madera de actriz, pero… pero sabía cuando Iona lloraba en serio y ese era el extraño caso, podía asegurar que el único que había visto desde los cuatro años de su hija -- ¿Qué pasa?
-- ¡Que Petunia Dursley es una vieja bruja que no merece respirar el mismo aire que Harry! --Exclamó furiosa Iona poniéndose de pie agresivamente, Sirius retrocedió un par de pasos, jamás había visto tan molesta a Iona, y ahora podía ver que había heredado la misma mirada demente de Issa cuando se molestaba… un momento… esa mirada… esa mirada significaba…
-- ¡IONA! --gritó girando sobre sí mientras su hija salía como bólido de la habitación --gracias a Merlín que no es mayor de edad aún --balbuceó Sirius corriendo tras Iona
Lily seguía mirando a Harry, el niño se limpió la cara con su manita y bajó de la cama cabizbajo…
--Harry --llamó en un susurro Lily, el niño se giro para verla --yo te dije que no podía ser tu mamá, porque yo me voy a ir en unos días y no te puedo llevar, no porque seas un niño malo
-- ¿Si me quieres entonces? --preguntó Harry con una sonrisa radiante mientras regresaba
--Claro que te quiero Harry
-- ¿Entonces, puedes ser mi mamá hasta que te vayas?
--Sí pequeño… claro que sí
-- ¿Te puedo decir mamá? --preguntó ilusionado, Lily asintió abrazándolo mientras algunas lágrimas bajaban por su barbilla -- ¿Por qué lloras?, yo no hice nada malo --se apresuró a excusarse Harry, Lily lo abrazó con más fuerza
--Ven… te peinaré --dijo Lily llevando de una mano a Harry hasta la cama, lo sentó y tomó un cepillo que estaba ahí --imposible --murmuró después de casi diez minutos de infructuoso intento por aplacar el cabello del niño
-- ¿Estás molesta?
--No Harry, claro que no --dijo extrañada la pelirroja, no entendía porque el niño se alteraba por cualquier cosa, y lo peor de todo, que eran cosas sin importancia --heredaste el cabello de tu padre --Agregó con una sonrisa que borró inmediatamente al darse cuenta de que imaginaba la cara de James Potter… pero después de todo, el niño que adoraba era hijo de él y, quizá Potter no era un perfecto idiota después de todo… --no, el niño hace que piense eso --susurró para ella
-- ¿Conociste a mi papá, Lily?
--No Harry, Iona me dijo que también tenía el cabello así… vamos abajo para que vean lo lindo que te ves…
-- ¡Iona por favor! --Semi gritaba Sirius plantado frente a la puerta principal
-- ¡Papá, tengo que… esa vieja… bruja hija de… papá déjame salir! --Iona intentaba apartar a su padre, pero Sirius se aferraba más a la puerta
-- ¿Qué pasa? --Lily que bajaba con Harry de la mano se detuvo al bajar las escaleras
--Voy a hacer que esa vieja se trague todo lo que ha dicho de… aaah papá quítate! --Renegó Iona dando una patada al piso, Sirius negó efusivo --bien… como gustes --Iona se cruzó de brazos y fue ofendida hacia la cocina
--Vaya, estuvo cerca… --murmuró Sirius dando un gran suspiro -- ¡la cocina!... ¡IONA! --gritó y corrió desesperado a la cocina, llegó y fue directo al patio, la puerta estaba abierta, pero ni luces de… dejó de contemplar el cielo y corrió hacia la estancia --accio polvos flú --dijo señalando la mano de Iona que iba directo hacia la chimenea, al instante una nube negra voló hacia él haciéndolo estornudar y toser, Iona sonrió y tranquilamente fue hacia el garaje, los merodeadores y las gemelas miraban interesados… para cuando Sirius se recuperó, el porsche panamera salía de Grimmauld Place -- ¡Genial, a Issa tenía que parecerse! --se quejó Sirius alzando los brazos al cielo
--Claro, porque Issa es la única imprudente con carácter explosivo que tuvo que ver con el nacimiento de Iona --dijo Lily entrando a la estancia de la mano de Harry, Sirius la miró de reojo y se dejó caer en un sofá…
Quince minutos después, los Weasley y Hermione llegaron para festejar a las gemelas, que inmediatamente pusieron al tanto a todos sobre lo sucedido al pequeño Potter, claro que los únicos que se enteraron de la verdad fueron, Ron, Hermione y los gemelos Weasley…
En la estancia los chicos platicaban animados, mientras los adultos discutían la situación en la cocina…
--Izana¿les sirvieron las orejas extensibles? --preguntó en un susurro George a la derecha de la chica
-- Sí¿funcionan bien, cierto? --sonrió Fred al otro lado, Izana contemplaba interesada sus uñas -- oye¿puedes regresárnoslas, las necesitamos para poder seguir haciéndolas? --Izana agarró un vaso con jugo de la mesita de en medio y se lo llevó a la boca para evitar hablar…
-- ¡Genial Izana! --se quejó Arí limpiándose de la cara el jugo que su hermana le había escupido
--Lo que hace la inocencia de los niños --comentó sonriente Helen mirando al pequeño Harry que entraba a la estancia con un bóxer blanco en la cabeza y un libro de no más de quince centímetros, de marco dorado y dos letras estilo gótico, la "I" entrelazada con la "B" y una cerradura uniendo las pastas del libro, cerradura que estaba abierta, Izana dejó el vaso en la mesa y fue hacia Harry, el niño se entretenía pasando las hojas del libro, mientras miraba las letras de colores y con algunos dibujos, Izana se acercó de puntillas a Harry y con cuidado empezó a sacarle el bóxer de la cabeza
-- ¡No! --se quejó Harry agarrándose al bóxer con sus dos manos y el libro
--Harry, por favor… dámelo… y te doy un sombrero, además está sucio --rogó Izana desesperada mientras miraba hacia la cocina cada que escuchaba un pequeño ruido
--Izana, ese no es mí… --preguntó interesado George señalando la cabeza de Harry, se interrumpió al ver que su novia asentía -- ¡mi buen Harry, si me das eso te doy lo que quieras! --de un brinco George llegó hasta el niño que estaba a punto de llorar
--No
--Déjenlo, lo van a hacer llorar, ya ha tenido suficiente -- dijo James mirando al niño
--Pero… si mi papá lo ve… no Harry, no vayas a la cocina por favor --imploró la morena mirando como el niño corría hacia la cocina, cuando les dio la espalda, todos pudieron ver con grandes letras que brillaban y lanzaban algunas chispitas… George e Izana, en medio de un corazón que emitía un brillo rojo, Fred cayó del sofá riendo, al igual que James, Padfoot arrugó el entrecejo --por favor…
-- ¡Eh campeón, a dónde vas! --Izana perdió el color al ver que su padre levantaba a Harry, sintió que moría cuando Sirius miraba sonriente el sombrero de Harry -- ¿Qué es Harry?
Izana miraba con la boca seca cómo Sirius empezaba a quitarle el bóxer de la cabeza a Harry, miró hacia el piso al escuchar un "crack", una cajita caía del bolsillo de Harry, era color caoba y tenía un tulipán en la tapa… abierta, en cámara lenta miró como todo el contenido se vaciaba, su padre bajaba interesado la mirada… y los gritos de su abuela hacían que su padre desviara la vista, y se encaminara al recibidor, llamaban a la puerta dejando a Harry en el piso, la chica corrió y metió todo rápidamente a la caja, cuando Harry intentaba seguir a su padrino, le quitó de golpe el bóxer, haciéndolo llorar…
--Vendedores… --murmuraba Sirius regresando -- ¿Por qué lloras Harry?
--Izana me quitó mi sombrero
Sirius buscó con la mirada a su hija, pero ella ya no estaba por ahí, le revolvió cariñosamente el cabello al niño y fue a la cocina
--Ven aquí Harry --llamó Lily con una sonrisa, el niño la miró de soslayo y negó con la cabeza mientras se cruzaba de brazos y hacía un mohín, Lily arrugó el entrecejo --Harry, ven… --pero el niño volvió a negar -- ¿está haciendo un berrinche? --preguntó incrédula la pelirroja
--Creo que sí --murmuró Izana entrando a la estancia
--Dame mi sombrero --exigió Harry
--Era mío y… --la chica se interrumpió abruptamente y miró a los merodeadores, James sonreía de oreja a oreja, Moony sonreía levemente y Padfoot… decidió sentarse junto a Lily, muy lejos de él, tenía cara de asesino, Harry le sacó la lengua y se sentó en el piso concentrado en hojear el pequeño libro, Arí lo miró, lentamente se acercó a él…
--Pequeño… ¿me das mi libro? --preguntó en un susurró Arí acuclillándose junto a Harry
-- ¡No, es mío! --gritó Harry poniéndose de pie de un brinco y antes de que la chica pudiera volver a abrir la boca, el niño corría hacia las escaleras
--En fin… no sabe leer --Arí se alzó de hombro y regresó al sofá
Por fortuna para Izana, los gemelos habían olvidado las orejas extensibles y platicaban muy animados con los merodeadores, por la sonrisa de los cinco chicos, se sabía que planeaban una broma…
Izana intentó correr hacia la cocina cuando escuchó a Padfoot
-- ¿Las que le quitó Remus?
-- ¡Izana! --los gemelos se pusieron de pie de un brinco, la chica les sonrió en forma de disculpa mientras los miraba acercarse
En eso el timbre volvía a sonar y Sirius salía corriendo de la cocina, abría la puerta y después corría a cerrar las cortinas del bendito cuadro, murmurando por lo bajo fue de nuevo hacia la puerta
--Tonks sabes que no debes tocar la puerta --se quejó el animago, pero se interrumpió al ver al sujeto rubio junto a su prima
--Lo siento, pero estoy en servicio --sonrió Tonks dando un paso a la derecha
-- ¿Iona? --preguntó incrédulo mirando de Tonks al rubio que tenía cara de molestia
-- ¿Es su hija señor Black? --Sirius asintió -- ¿sabe usted que es un delito atacar muggles? --los ojos de Black casi botan de sus cuencas mirando a su hija, que orgullosa miraba hacia su izquierda --detuvimos a su hija por alterar el orden público, ahora mismo tenemos a la mitad del departamento modificando memorias de muggles, no usó varita, no tenemos registros de que usted demuestre actitudes contra los muggles, ni tiene antecedentes negativos, es la primera vez que su hija hace esto, por eso ha sido perdonada, la próxima vez que sea atrapada en una acción como esta, será llevada a juicio y penada, por lo pronto solo le impondremos esta multa… --explicó el mago rubio mientras le tendía a Sirius un trozo de pergamino azul --que tenga un buen día --hizo una reverencia con la cabeza y dio media vuelta
--Primo, dile a las gemelas que después les traigo mi regalo, no pude… mucho trabajo --Tonks le sonrió y siguió a su compañero
Sirius estaba petrificado con el pergamino en la mano, ni siquiera lo había visto, tenía la mirada clavada en su hija mayor, dio un par de pasos a un lado, Iona entró mirando al frente, se encogió de hombros al escuchar estrellarse la puerta tras ella, miró como su padre iba a la estancia…
-- ¡Todos afuera! --ordenó señalando la puerta
-- Pero… --intentó refutar Izana, guardó silencio y obedeció al ver la mirada en su padre, él rara vez se miraba serio
-- ¡Ya! --volvió a gritar Sirius, Iona entró y se sentó en un sofá, mientras el resto salía casi corriendo -- ¿en qué demonios estabas pensando? --preguntó serio Sirius -- ¿no me vas a responder? --insistió impaciente, rodó los ojos y miró el pergamino -- ¡Mil doscientos galeones! --gritó sorprendido, Iona lo miró más sorprendida, tragó saliva al ver que Sirius asentía con la cabeza mirando aún el pergamino --dame las llaves --pidió extendiendo la mano frente a su hija
--No creo que te den tanto dinero empeñándolo, los magos no saben reconocer lo… --se calló al notar la mirada de Sirius, le sonrió inocentemente
--Dame las llaves Iona
--Papá, por favor no…
-- ¡Las llaves!
La chica respiró hondo y metió una mano al bolsillo de su pantalón, con lentitud sacó un llavero de peluche de un lobo castaño y con su mejor cara de tristeza se lo dio a su padre, pero Sirius negó y agarró el peluche aplastándole la panza, el lobito aulló, Sirius rodó los ojos y con un movimiento de su varita mandó volando el llavero hasta una percha pequeña en la pared sobre la chimenea, le dio la multa a su hija y dio media vuelta
-- ¿Hasta que pague la multa? --preguntó Iona suplicante
--No, hasta que se me antoje devolverte esas llaves, la multa vence en octubre 15, después se triplica la cantidad y te dan otros dos meses para pagar --aclaró Sirius girándose sonriente hacia su hija --espero que por lo menos haya estado bueno el escarmiento --agregó y fue hacia la cocina
Iona sonrió mirando a su padre, desvió la mirada hacia la percha y respiró hondo mientras veía con tristeza su llavero de lobo
--Genial, ahora voy a tener que pagar esta estúpida multa y me quedaré sin la televisión para mi coche --suspiró la chica volviendo su vista al trozo de pergamino…
Al atardecer todos estaban reunidos en la estancia, las gemelas abrían sus regalos, George y Fred se miraban molestos, Izana algo incomoda e Iona seguía contemplando sus llaves, Harry que estaba sentado en medio de Arí y Lily, frente a Iona y Sirius, subió los pies al sillón y los cruzó bajo él, mientras sacaba un pequeño rectángulo de metal rojo de su pantalón, tenía algunos botones, aplastó el que más le gustó y el pequeño rectángulo encendió un foquito verde al frente, Harry sonrió al ver en la pantalla de la cámara digital a Iona sonriendo, arrugó el entrecejo al ver que la foto cambiaba, presionó otro botón intentando volver a ver la fotografía anterior, una luz salió del frente de la cámara y Arí se ahogó con el aire que respiraba, Lily miró a la chica y extrañada vio hacia donde lo hacía Arí, abrió los ojos como plato, Izana también lo notó y miró hacia la pared de enfrente…
--Iona --llamó Izana en un susurro, la chica miró a su hermana y giró en el sofá al ver que le señalaba tras ella
-- ¡Aaaah! --Sirius dio un brinco ante el grito de su hija y también se giró, pero Arí se lanzó sobre Harry intentando quitarle la cámara, Harry no tenía intención de desprenderse del aparato y se acostó en Lily levantando la mano con la que sostenía el aparato, Iona dio un gritito al ver ahora en el techo una fotografía suya con muy poca ropa, por no decir que nada, se puso de pie y se lanzó también contra Harry, el niño bajó de un brinco del sofá
-- ¡Vaya! --exclamó George mirando ahora sobre la chimenea, donde Izana en una posición demasiado comprometedora con un apuesto rubio se miraba con lujo de detalle y dejando muy poco a la imaginación
-- ¡Tú cierra los ojos! --siseó Izana dándole un golpe en el brazo, el pelirrojo sonrió sobándose el brazo
-- ¡Aaaaahh! --gritó Harry corriendo por el lugar al verse agobiado por las tres chicas Black
Ahora una imagen con Iona cubriéndole los senos y la entrepierna solo unas tiras de seda semitransparente, mientras estaba sentada en una roca en medio de un bosque se miraba en la pared tras todos, Sirius, Remus, y los merodeadores intentaban ver, pero la imagen cambiaba de lugar con la carrera de Harry, Remmy miraba demasiado serio cada una de las fotografías
--Cálmate amigo, es profesionalismo --comentó Fred al notar la cara de pocos amigos de Remmy, el chico solo lo miró de reojo pero no dijo nada, intentó obtener la cámara con magia, pero recordó que su padre le había quitado la varita, Harry tropezó y la cámara fue a dar justo a los pies de Sirius, que, con lentitud se agachó por el pequeño rectángulo, las chicas Black se detuvieron en seco, Sirius giró el aparato y se quedó mirando fijamente la fotografía en la pantallita de la cámara
--Iona --murmuró interesado
-- ¿Sí papá? --preguntó la chica tragando saliva
--Te ves linda
-- ¿Qué? --preguntó incrédula
Sirius sonrió y movió la cámara de tal forma que la fotografía se reflejara en la pared frente a todos, que emitieron exclamaciones de ternura, bastante confundida, la chica se giró y sonrió aliviada al ver a una bebé de nueve meses de revuelto cabello castaño oscuro y pícaros ojos grises cargando con gran esfuerzo una enorme caldero de juguete rebosante de caramelos
--toma hija… --Iona se apresuró a agarrar la cámara, la apagó y la guardó en su pantalón, miró a Harry confundida, tenía esa cámara digital muy bien guardada, no entendía como la había conseguido
En eso una hermosa lechuza gris se posaba frente a Izana
--El regalo de mamá --comentó mientras abría el sobre que el ave había llevado --papá, yo te dije que no quería un auto, si no me iban a dar la moto, mejor no hubieras gastado --dijo al sacar del sobre una llave
--Tu madre lo mandó --dijo Sirius entregándole una pequeña cajita a Arí que emocionada abrió
-- ¡Gracias papá! --la chica eufórica abrazó a su padre
--Vamos al garaje --invitó Sirius sonriente, Izana se alzó de hombros y los siguió, no le interesaba ver que auto le habían comprado
Al llegar, se formó una exclamación de sorpresa general al ver un hermoso cadillac sixteen concept negro con un gran moño rojo en el cofre, Arí volvió a abrazar a su padre y corrió hacia su nuevo coche, Sirius sonrió y abrazó a Izana que no se miraba muy contenta
-- ¿No vas a ver tu regalo? --preguntó al oído de su hija señalándole una esquina del garaje, donde estaba una gran caja rosa con un moño blanco, la chica miró hacia ahí y se extrañó al ver el tamaño, ahí no cabía un coche, un smart quizá, pero no le comprarían eso, después miró a su padre, Sirius sonrió y movió su varita, al instante el lazo rosa se deshizo y los lado de la caja cayeron lentamente, Izana abrió la boca por la sorpresa, besó y abrazó a su padre y corrió hacia su nueva motocicleta, era una imponente Harley Davidson vrscdx negra, Padfoot observaba sorprendido, en verdad sería un padre genial…
Sion
P.D.Espero señales de vida...
