Todo lo que aquí aparece pertenece a su respectivo dueño XD


Ya había pasado una semana desde que Harry tenía tres años y que los merodeadores estaban en el futuro, cada mañana muy temprano, Remus llegaba, despertaba a Sirius y ambos se encerraban en la biblioteca por horas, desde que James había escuchado tras la puerta de la biblioteca sobre la mancha que crecía en el brazo de Harry, se mostraba serio… "la mancha llegará hasta el corazón de Harry, ya está muy cerca, y tenemos dos opciones, o… muere, o vuelve a la normalidad", esas palabras de Remus lo martirizaban cada minuto y más cuando escuchaba la risa del niño.

Justo esa mañana, James se miraba más preocupado, Harry llevaba una playera sin mangas, podía ver claramente la línea roja que estaba sobre su hombro, llegaría al corazón en cuestión de días o quizá horas… en ocasiones avanzaba mucho y en otras nada, suspiró y miró al niño que jugaba con Lily, la pelirroja lo miraba de soslayo, debía admitir que se miraba más maduro…

--Estoy muerto, solo a ti se te ocurre levantarme a esta hora --se quejó Sirius dejándose caer junto a Harry, le levantó la playera y revisó la línea roja, hizo una mueca mientras ponía su mano en el pecho del niño, le faltaban tres dedos para llegar al corazón, Remus entraba tras él a la cocina

--Tenemos mucho trabajo, no hemos avanzado nada --murmuró Remus tomando una pasa que estaba junto al plato de Harry, miró a Sirius y se echó la pasa a la boca mientras iba por una taza de té

-- ¡Aaaaaah! --Todos dieron un brinco ante el grito de Harry que se había parado sobre su silla y miraba a Remus -- ¡mi pasa! --volvió a gritar, el licántropo tragó mirando al niño

--Tranquilo enano, hay más --Arí ponía un bote lleno de pasas frente a Harry

-- ¡No, quiero la mía! --gritó Harry dando un manotazo al frasco que se fue a estrellar contra la pared, Sirius lo miró y suspiró, movió su varita

--Toma… aquí está --dijo Sirius dándole una pasa a Harry, el niño se sentó con los pies cruzados en la silla y miró la pequeña pasa

-- ¡No… tonto… no es la mía! --gritó Harry y le arrojó la pasa a la cara a Sirius

--No me hables así Harry --advirtió Sirius mirando serio al niño

-- ¡Quiero mi pasa!

--Esa es Harry --insistió el animago

-- ¡No, la mía tenía veintydiez rayitas! --exclamó el pequeño extendiendo sus dedos frente a Sirius, éste enarcó una ceja --y se parecía a James --agregó señalando al aludido, todos rompieron en carcajadas, pero Harry se molestaba cada vez más -- ¡dame mi pasa! --de un brinco se bajó de la silla y ahora pateaba en las piernas a Remus

-- ¡Harry no! --Sirius se apresuró a separarlo, pero el niño se giró y le dio una patada en la espinilla -- ¡ay!

-- ¡Quiero mi pasa, quiero mi pasa, quiero mi pasa! --Harry ahora se había tirado y acostado en el piso pataleaba mientras gritaba, Arí intentó tranquilizar al niño cuando notó que la venita que aparecía sobre el ojo izquierdo de su padre cuando estaba realmente furioso empezaba a hacerse notoria -- ¡no, déjame! --Harry se retorcía y en uno de sus intentos por zafarse de Arí, le dio una patada en la boca reventándosela completamente

-- ¡Suficiente! --gritó Sirius, levantó del brazo a Harry y aún pataleando lo llevó hasta un rincón de la cocina -- ¡te quedas aquí, hasta que diga lo contrario! --ordenó

-- ¡NO! --vociferó Harry, abrió la boca todo lo que pudo, se cruzó de brazos y cerró la boca

-- ¿Berrinchitos a mí? --preguntó Sirius en un siseo, Harry lo miró molesto con las mejillas infladas, no respiraba, inconscientemente, James y Lily intercambiaron una mirada -- ¿no vas a respirar? --el niño negó --hasta que te quite del rincón y te regresen tu pasa --afirmó, el niño asintió --muy bien… veamos si no respiras --Sirius se cruzó de brazos y lo miró fijamente, un par de segundos después pudo asegurar que Harry cambiaba de color, Sirius miraba de su reloj a Harry y viceversa, sonrió al ver que Harry apretaba los puños de las manos, respiraría… frunció el entrecejo al ver que se equivocaba… 15 segundos y Harry no respiraba, todos miraban detenidamente, no se atrevían a siquiera abrir la boca, Sirius estaba muy molesto… 20 segundos y Harry seguía en su papel, Sirius estaba por perder la gota de paciencia que le quedaba, puso una rodilla en el piso al ver que Harry cerraba los ojos --será terco, linda combinación de terquedad heredó --murmuró mirando que el pequeño respirara normalmente --James como una mula y Lily como diez… ¿Qué da? --agregó mirando a James y Lily que estaban frente a él, los dos chicos se sonrojaron a más no poder

--Harry --corearon todos mirando al niño que empezaba a despertar

--Exactamente --asintió Sirius ayudando a sentarse al niño, James y Lily se sonrojaron aún más

Harry miró alrededor algo desubicado

--Toma Harry --Sirius le tendió un trozo de chocolate, Harry lo miró extrañado --cómelo, y después quiero que vayas a tu habitación y no salgas de ahí, si te miro fuera te daré una tunda

-- ¿Por qué? --preguntó inocente Harry

--Sé que lo recuerdas perfectamente… pero súmale puntos por intento de suicidio --dijo Sirius mirando estrictamente al niño que le sonrió, los merodeadores fueron los que más se sorprendieron al notar la expresión facial que James siempre ponía cuando quería algo --Remus continuemos con el trabajo --agregó yendo hacia la puerta --el que… solape a Harry… sin importarme quien sea --dijo mirando especialmente a James y su contraparte pasada --lo castigaré… --Lily encárgate de que Harry vaya a su habitación

La pelirroja miró a Sirius salir de la cocina y después miró como Harry comía el chocolate e iba hacia el patio

--Harry… Sirius dijo

--No está… no le digas mamá --sonrió el niño guiñándole un ojo a Lily, acción que la sorprendió tanto que no supo que contestar

--Harry, no… estás castigado, ve a tu habitación --todos se giraron sorprendido al escuchar a James

--Pero Sirius no está --refutó Harry

--Pero si te mira fuera… te…

--No me importa --interrumpió Harry a Arí

--Pues debería… a tu habitación Harry

--Pero mamá --Harry puso su mejor cara de tristeza, pero Lily negó y le señaló la puerta -- ¿Ya no me quieres?

--Claro que te quiero Harry y por eso mismo te pido eso… anda, obedece

--Está bien mamá --hizo un mohín y suspirando salió de la cocina, fue directo a las escaleras y subió tres escalones, al mirar que nadie lo seguía sonrió pícaramente y fue hacia la puerta principal, con cuidado la abrió y salió…

Los chicos se quedaron platicando sobre la pequeña escena en la cocina, Lily era la más interesada en saber si el adolescente era igual de berrinchudo que el chiquillo de 3 años, Iona aseguró que no mientras iba a revisar a Harry, por experiencia sabía que si en esa casa en el verano había silencio, no presagiaba nada bueno, un par de minutos después bajó las escaleras corriendo y fue hacia la cocina, pero cuando llegó algo que sonaba a un Porsche estrellándose la detuvo, negó desesperada, se apresuró a ir hacia la estancia, tragó gordo al no ver su llavero en la percha sobre la chimenea, después corrió hacia el garaje por la puerta de la cocina, segundos después todos la siguieron… Iona se puso lívida del coraje mezclado con impresión

-- ¿Qué rayos pasó? --murmuró Arí casi tan pálida como Iona, la impresión de ver su Cadillac impactado contra la pared con el porsche de Iona en medio aplastándolo horriblemente, fue grande…

--Mi moto, mi Harley Davidson vrscdx --lloriqueó Izana yendo hacia su moto, cayó de rodillas junto a ella mirando las rayas, círculos, manchas y manos pequeñas de pintura verde, amarilla, roja, naranja y rosada por cada uno de los rincones de la carrocería, desvió la mirada hacia el porsche de Iona, que tenía toda la parte delantera compactada contra el cadillac de Izarí, la puerta del deportivo se abría y un pequeño de aún más revuelto cabello azabache salía algo mareado, se puso de pie inmediatamente dispuesta a regañarlo como era debido pero Iona le pasó por un lado como bólido, miró a su hermana arrodillarse junto a Harry y revisarlo, cuando se aseguró que el niño no tenía más que un mareo por el impacto, lo tomó de la oreja y lo llevó hasta las escaleras, Iona se sentó y miró a Harry fijamente a los ojos, lo tomó de una mano y lo tumbó sobre sus rodillas, todos miraron atónitos como empezaba a nalguearlo

--Estuvo… muy mal… fue… muy peligroso --reprendía Iona entre cada nalgada, Harry se retorcía y lloraba desesperado llamando entre gritos y sollozos a Lily --ahora… --dijo Iona poniéndolo de pie frente a ella, Harry sollozaba, la chica le levantó la cabeza para que la mirara -- ¿sabes por qué fue el castigo? --Harry asintió lentamente --muy bien, ve a tu habitación tal y como mi padre te pidió --el pequeño miró a Lily suplicante, pero la pelirroja solo se apartó para que el niño pasara, Iona siguió sentada en los escalones contemplando lo que había quedado de su auto, no podía decirle a su padre, si lo hacía castigaría a Harry y sabía que no le importaría que ella ya lo hubiera hecho y por experiencia propia sabía que los castigos de su padre después de desobedecer uno anterior, eran malos, realmente muy malos…

--Creo que puedo hacer algo

De nuevo, caído del cielo aparecía Remmy, todos se giraron un poco para ver al chico que sonriente bajaba los escalones, Iona se puso de pie de un brinco y se lanzó hacia el castaño…

Harry subía de a un escalón, duraba un minuto y subía al siguiente, todavía se frotaba el lugar del castigo y sollozaba, pero su mirada indicaba sed de venganza, una peligrosa sonrisa se asomó en su rostro y corrió escaleras arriba, llegó a la habitación de Iona e intentó barrerse bajo la cama, pero se quedó sentado en el piso, el brazo derecho le dolía mucho y no podía moverlo con libertad, lo sentía muy pesado, se puso de pie y salió corriendo, casi tropieza al bajar las escaleras…

Sirius y Remus leían en silencio, decenas de libros los rodeaban, Remus sentado en un sofá y Sirius sobre el escritorio, se sobresaltaron cuando la puerta se abría violentamente, Sirius arrugó el entrecejo y bajó del escritorio al ver a Harry

--Te dije que estabas castigado… --empezó el sermón Sirius acercándose amenazadoramente al niño, terminaba ya de irritarle ese comportamiento, pero el niño corrió hacia él llorando

--Me duele… mucho… mucho --sollozó Harry abrazándose a la pierna de Sirius a como su desesperación y dolor le daban a entender, el mago lo miró sin creerle una sola palabra --por favor tío Sirius… me duele mucho mi bracito, haz que no me duela y voy a hacer caso --rogó el pequeño mirando suplicante a su padrino

Sirius miró a Remus que se apresuró a acercarse

--Harry… ¿Qué brazo te duele? --preguntó Remus de rodillas frente al niño

--El izquierdo

Remus se apresuró a revisarle el brazo que le indicaba Harry, pero simplemente no encontraba nada anormal

--No, el otro izquierdo --dijo Harry llorando desconsoladamente

Los dos adultos perdieron el color, Sirius se sentó en el piso y abrazó a Harry, Remus le quitó la playera y con cuidado le tomó el brazo, pero cuando le ponía un dedo sobre la piel, Harry dio tal grito que los que seguían en el garaje llegaran en menos de un minuto a la puerta de la biblioteca, Remus tragó saliva y le giró lentamente el brazo a Harry, éste dio otro desgarrador grito que hizo que Lily se abrazara a James y el pequeño perdiera el conocimiento, Remus miró a Sirius directamente a los ojos, Sirius asintió lentamente, se puso de pie con el niño en brazos y se metió a la chimenea, despareciendo al instante entre llamas esmeralda…

--Papá¿Qué pasó? --Remmy se abrió espacio entre todos y se acercó a su padre que lentamente se ponía en pie

--Yo… no lo sé hijo, no lo sé --murmuró apesadumbrado Remus, se pasó las manos por el cabello --iré con… con el profesor… sí el profesor --parafraseó metiéndose en la chimenea, arrojó los polvos y desapareció

Remmy se giró y miró a las chicas Black, Arí lloraba en silencio, Iona miraba un punto junto a Remmy e Izana se mordía una uña… rápidamente salieron al escuchar que la puerta principal se abría…

--Remus, me mandó a cuidarlos --anunció Tonks entrando a la estancia

--Vaya, perfecto --murmuró Remmy --la responsabilidad en persona --dijo dejándose caer en un sofá

-- ¿Dónde? --exclamó Tonks mirando hacia todas partes --no sabía que la responsabilidad era una persona

--Oh… tu chiste es innovador Nimphadora¿cuántas neuronas se te quemaron? --murmuró Remmy rodando los ojos mientras subía los pies en la mesita de té y sentado se cruzaba de brazos, los merodeadores y las chicas Black miraban expectantes a que Tonks contestara, las Black sabían que ahora que no estaba Remus, sería una interesante conversación la que presenciarían

--Las neuronas no se destruyen por esfuerzos sobrehumanos Remmy --comentó tranquila Tonks --sino por golpes o… bofetadas, por cierto¿te quedó claro lo del otro día en el hospital?

El rostro de Remmy se contrajo con furia, bajó de golpe los pies y se inclinó hacia delante, un par de segundos después, sonrió

-- ¿A mí?, eh pues… sí, de hecho muy claro, mi padre siempre amará a mi madre, sin importar nada… nadie podrá sustituirla --siseó el chico mirando fijamente a Tonks

--Remmy por favor --murmuró Iona, el chico la miró unos segundos y después volvió a ver a Tonks que sonreía irónicamente

-- ¡Vaya!... parece que la parte que recuerda lo importante ya murió…

Remmy se puso de pie de un brinco, empezaba a respirar irregularmente, Tonks lo enfrentó, Helen se acercaba lentamente más por inercia… notaba que Remmy estaba dolido y que sufría, Tonks no debía contestarle en esa forma, pero el chico también se lo ganaba

--No… no ha muerto, aún recuerdo a mi madre y como mi padre le decía que nadie usurparía su lugar sin importar nada --Tonks sonrió, parecía haberse quedado sin palabras, pero miró a Helen no muy lejos de ellos y decidió no seguirle el juego a Remmy, por lo menos por respeto a ella, respiró hondo para calmarse y dio media vuelta, pero Remmy no estaba dispuesto a que eso terminara ahí -- ¡Hey Nimphadora!, pero si llegamos a lo bueno, no te vayas --ironizó con un dolor que solo Helen notó --bien, bien… entiendo que en tu estado es cansado estar de pie --Tonks se detuvo sin girarse hacia Remmy, el chico sonrió --solo quisiera saber una cosa sobre mi hermano --todos, sin excepción alguna abrieron la boca atónitos, Tonks se giró rápidamente sobre sus talones, la sonrisa de Remmy no le agradó nada -- ¿estás segura que es de mi padre? --Helen abrió, si era posible, más la boca --digo… con eso de que eres tan descuidada, podrías haberte equivocado… ¡oh no espera! --exclamó agitando frenéticamente los brazos al frente aparentemente emocionado -- ¡ya sé!, no encontraste otro bruto a quien encajarle el premio, viste a mi padre y te pareció el perfecto animal que se dejaría encasquetar un niño y mantenerlos a ambos¿no?, Nimph… --Tonks estaba congelada, no podía moverse de la impresión, Remmy no pudo terminar de hablar, pues la mano de Helen se lo impidió, la bofetada resonó por toda la casa, la chica tenía una peligrosa mirada, Remmy cayó sentado, la miraba impresionado con una mano en la mejilla y la boca ligeramente abierta

-- ¡Ponte de pie! --ordenó Helen respirando rápidamente, Remmy seguía mirándola -- ¿¡En que idioma quieres que te hable?! --gritó la chica furiosa, Remmy la obedeció lentamente, pero no terminaba de pararse cuando de nuevo estaba sentado, ahora con la mano marcada en la otra mejilla --de pie --siseó mirándolo fijamente, Remmy no podía apartar su mirada de la de Helen, tampoco podía no obedecerla, y esperando otra bofetada se puso de pie -- ¿eres idiota o qué Remmy? --nadie podía abrir más la boca -- ¿Qué derecho crees tener para hablarle en esa forma a la pareja de tu padre?

--No sé… tal vez… --comentó pensativo Remmy -- ¡que sale con mi padre! --gritó molesto, ahora que lo pensaba bien, Helen no tenía ningún derecho a reprenderlo, además… pero no pudo seguir pensando porque sentía que la cara le iba a quemar, lo había vuelto a abofetear

--Escúchame bien, que solo lo repetiré una vez --siseó Helen, Remmy le puso atención, aún recordaba lo que pasaba cuando su madre decía eso justo en ese tono, y si le preguntaba algo de lo que había dicho y él no contestaba, seguro se ganaba una buena tunda… aunque lo que ella podría hacer sería solo darle alguna otra bofetada y ya estaría que él se dejara de nuevo, pero aún así… el tono le traía algo de melancolía --me importa un soberano cacahuate que seas mayor que yo, que esté en otra época, que seas un niño consentido por un padre que siente culpa de que su hijo esté enfermo, a mí no me hablas en esa forma y frente a mí, no insultarás a nadie sin atenerte a las consecuencias… y hazme un favor Remmy, cuando llegue tu padre y te vea la cara marcada, dile que fui yo, si no tienes el valor suficiente, yo tengo mucho…--Helen sonrió sombríamente sin dejar de ver los hermosos y algo asustados ojos de Remmy -- jamás pensé que el enterarme de que tenía un hijo me desilusionaría tanto… nunca habría creído que un hijo mío sería un patán de tal calaña --dijo dando media vuelta --y en realidad, sigo sin creerlo --agregó pasando junto a Tonks rumbo a la habitación que compartía con Lily…

Remmy la miró subir las escaleras, sin creer completamente lo que había pasado se dejó caer en el sofá, Tonks decidió salir de la estancia en silencio, mientras el resto no sabía que hacer y solo intercambiaban miradas desconcertadas, Iona avanzó lentamente hasta su novio

--Quiero estar solo por favor --susurró Remmy, la chica asintió, le dio un beso en la cabeza e invitó a los demás a salir de la estancia, con algunas lágrimas bajando por sus mejillas cerró la puerta de la estancia

Lily se había perdido inmediatamente por las escaleras, al llegar a su habitación, escuchó unos sollozos, no dudó en entrar… Helen lloraba sentada en la cama recargada contra la pared

--Helen --murmuró Lily mientras se sentaba junto a ella, Helen la abrazó rápidamente

--No… no puedo creer… que haya dicho eso… pero tenía tanta furia Lily… me dio tanto coraje verlo hablar así… ella no tiene la culpa, es una buena chica, me agrada para que acompañe a Remus… merece ser feliz --sollozaba Helen en el hombro de Lily, que también lloraba, por su amiga, por su amigo, pero más por Harry… por su hijo, levantó la mirada al escuchar que llamaban a la puerta, debía ser Remus, llamaban tímidamente… miró a Helen que le asintió con la cabeza --no quiero hablar contigo --murmuró la chica mirando en la puerta a Remmy

--Yo… solo quería disculparme --balbuceó Remmy --no debí gritarte

-- ¿no lamentas lo que le dijiste a Tonks?

--No --contestó seguro Remmy --espero que me disculpes, con permiso

Helen sintió una furia renovada al escuchar al chico, Lily se apresuró a acercarse a su amiga al verle una mirada peligrosa…

-- ¿Qué vas a hacer Helen?

--Nada Lily… esperaré a ver como actúa Remmy

Las horas pasaron rápidamente, el incidente habría estado completamente olvidado de no ser por la cara roja de Remmy y las bien marcadas manos de Helen en ella, Tonks y Remmy se ignoraban como cada vez que estaba Remus… los chicos jugaban Snap explosivo, incluso Helen actuaba normal con el chico, aunque él se sentía extraño, muy diferente…

--Hola mamá! --ante esa alegre vocecita, todos giraron la cabeza, sonrieron y respiraron tranquilos al ver correr a Harry y tirársele encima a Lily

-- ¿Qué pasó? --preguntó Lily aferrándose a Harry

--Consecuencia de lo que le provocó la mancha --murmuró Sirius sentándose en el sofá frente a los chicos, Remus fue hacia la cocina, pero el comentario de Sirius lo hizo deshacer sus pasos

-- ¿Qué te pasó en la cara Remmy?

El chico miró alarmado a su padre que regresaba directo a él, en ese momento salía Tonks con una jarra de jugo de calabaza, casi la tira al ver que Remus revisaba la cara de su hijo, Helen miraba seria

-- ¿Qué te pasó? --preguntó Remus mirando detenidamente las marcas en las mejillas de Remmy

-- ¿Me creerías si te digo que me caí de las escaleras? --murmuró Remmy mirando a Helen

--No --contestó cortante Remus

--Sí, eso pensé… no te alegrará saberlo¿vienes feliz?, no soy nadie para arruinarte…

--Rem

--Bien, yo… pues… yo… --miraba la expresión de su padre, parecía preocupado, pero sabía que en cuanto hablara se molestaría, y mucho… en realidad no tenía el suficiente valor para decirle lo que había hecho… pero no por Tonks, tenía más miedo por Helen… de que se enterara de que le había gritado

--Rem --repitió Remus apresurando a su hijo, pero el chico había empezado a respirar irregularmente ante la presión, prefería que Helen dijera todo, Remus se apresuró a buscar entre el pantalón de Remmy y sacó un inhalador que puso rápidamente en la boca del chico mientras lo accionaba, cuando pudo respirar bien, miró a Helen, cerró los ojos, no quería ver la expresión de desilusión en ella

--Helen me abofeteó… porque, le grité y le falté… --Helen se sorprendió, no esperaba que Remmy lo dijera --...y… no le agradó que… que insultara a Nimphadora --explicó tragando saliva

Remus miró a Helen, después a Tonks que jugaba con las gotas de agua que corrían por la jarra

--Tonks… ¿Qué fue lo que te dijo exactamente?

--Yo… no… no recuerdo --tartamudeó Tonks

-- ¿Helen?

--No soy quien para decírtelo Remus

--Remmy --se giró hacia su hijo que estaba a punto de temblar, sabía que su padre no lo tomaría a la ligera, si mentía, Helen se desilusionaría más y eso no lo permitiría

--In… insinué que… el niño que espera no era tuyo --balbuceó Remmy cabizbajo

Sirius observaba las expresiones de su amigo que iban desde la sorpresa por enterarse que Helen había golpeado a Remmy hasta la furia que muy pocas veces le había visto

--Discúlpate con Tonks --ordenó Remus con tal tranquilidad que extrañó a las chicas Black, los merodeadores miraban sorprendidos, Moony no lo podía creer, Remmy se puso de pie de un brinco y fue hacia Tonks, aunque batalló para que las palabras salieran de forma educada, se disculpó, dio un pequeño brinco al sentir que la mano de su padre se cerraba con fuerza alrededor de su brazo, y lo jalaba…

Sirius miró como subían las escaleras, se escuchó la puerta estrellarse al ser cerrada…

-- ¿Qué pasó tío Sirius? --preguntó Harry inocente

--Que tío Remus se enojó muchísimo --dijo Sirius pensativo --creo que será mejor… --se interrumpió al escuchar un extraño "zaz", todos se encogieron de hombros al escuchar un grito mal ahogado --bueno… mejor vayamos a la biblioteca --invitó Sirius empujando a todos, Helen estaba petrificada mirando a las escaleras…

Una hora después, Remus asomó la cabeza a la biblioteca y anunció que se retiraban, Tonks se fue con él…

Los días siguientes, Remmy no se apareció por la casa Black y tampoco supieron algo sobre él… pasaron dos semanas, no lograban dar con una solución a su problema y la línea roja del brazo de Harry que estaba sobre su corazón, desde el día en que el brazo se le había dormido, no había dado más problemas, y con esas dos semanas, había llegado el cuarto cumpleaños del pequeño, Arí llevaba una gran caja envuelta en azul, haría lo de todos los años, despertaría a Harry y algo era seguro, si lo encontraba desnudo, no pasaría tanta vergüenza, llegó a la habitación de Harry y abrió la puerta con cuidado, en silencio entró, se sorprendió de no ver al niño acostado, cerró la puerta y fue hasta la cama donde dejó el regalo, se giró sonriente al escuchar que la puerta se abría y rápidamente era cerrada…

-- ¡Feliz cumpleaños Harry! --gritó Arí con la caja en las manos

-- ¡Aaaaah! --gritó Harry, resbalando, la toalla con la que se envolvía salió volando mientras él intentaba mantener el equilibrio

Arí se cubrió rápidamente del característico rojo de los cumpleaños de Harry y no era para menos, el encontrarse con un chico de 16 años, desnudo, con gotas de agua por todo el cuerpo y el cabello mojado pegado a su cara, no era cualquier cosa…

--Yo… yo... tú no… deberías… de… no… --Arí tartamudeaba mientras hacía extraños movimientos con sus manos, intentó dar algunos pasos para salir de tan bochornosa escena que empezaba a hacer habitual cada año, pero el cordón de la caja que seguía sin soltar estaba demasiado largo, lo pisaba y se iba de bruces, pero Harry logró detenerla tomándola de la cintura y halándola hacia él… sus rostros estaban demasiado cerca, sus cálidas y entrecortadas respiraciones chocaban, poco a poco la distancia se fue acortando y algo ansiado por ambos desde hacía tiempo, pasó, sus labios se juntaron…

La puerta de la habitación se abrió lentamente, Sirius entraba con una gran sonrisa, la cual se esfumó al instante en que miró frente a él… una mano recorría el trasero de su hija, miró unas piernas desnudas tras su hija, un poco de cuerpo sin ropa pegado a esas piernas…

-- ¡QUE DEMONIOS PASA AQUÍ! --gritó Sirius, los chicos se separaron rápido, Arí se giró de un brinco

-- ¡Papá!

-- ¡Ve a tu habitación! --ordenó Sirius furioso, la chica obedeció en el acto

--Sirius… espera… no es lo que tú crees… --intentó excusarse Harry, Sirius lo miró a los ojos, el chico tragó saliva, esos ojos grises refulgían de furia, se subió a la cama y pasó al otro lado pegándose a la pared, Sirius le bloqueaba la puerta, agarró la sábana que estaba en el piso y se improvisó una toga cuidando en no perderse los movimientos de su padrino que se acercaba amenazadoramente, Harry miró por la ventana… el vacío del segundo piso a la tierra era realmente tentador y estaba seguro de que se haría menos daño al estrellarse que si su padrino lo agarraba…


Sion

P.D.Espero señales de vida...