Todo lo que aquí aparece pertenece a su respectivo dueño XD
Miró el calendario en la pared antes de dejarse caer en el puf que tenía cerca de la ventana, le gustaba mirar las estrellas todas las noches, recordaba las historias que su madre le contaba antes de dormir… su madre… lo que era común desde hacía seis años, empezó a llorar en silencio, la luz de las estrellas se reflejaba en sus ojos llenos de lágrimas, la puerta de su habitación se abrió lentamente y una figura caminó hacia él, Remmy seguía llorando mirando hacia el cielo, sintió que algo cálido le rodeó por la espalda, miró las manos de su padre sobre su pecho, cerró los ojos mientras ponía una mano sobre las de su padre, en un movimiento rápido se giró y abrazó a Remus
--Papá, yo… lo siento, pero no lo soporto, ya no papá --sollozó en el hombro de su padre, Remus con un nudo en la garganta solo apretó más el abrazo --extraño a mamá… por mi culpa murió papá
--Remmy, no digas eso, jamás lo vuelvas a decir, eso no es verdad --dijo rápidamente Remus separando el abrazo, con dos dedos levantó la cara del chico y le sonrió
--Si hubiera aceptado regresar a casa cuando ella me dijo, no habría…
--Hijo por favor, ya hemos hablado mucho de eso, el único que tuvo la culpa fue el… --se interrumpió por el nudo que se le formaba en la garganta, no intentó nada por ocultar que empezaba a llorar, aún así le sonrió a su hijo --...el culpable fue el hombre que disparó el arma
--Y si le digo a Helen que no vaya a ese centro comercial --preguntó en un susurro con una gota de esperanza
--Remmy no puedes hacer eso
--Si lo hago no conocerías a Ton… Nimphadora --murmuró triste bajando la mirada, Remus lo miró extrañado¿había estado a punto de decir Tonks o de llamarla tonta?, y el tono que había empleado, no era de odio o rencor, era solo tristeza, como si estuviera resignado
--Conocí a tu madre como a la palma de mi mano hijo, te aseguro que si intentas advertirle a Helen como morirá, no lo aceptará, tomó su futuro de forma madura porque sabe que… murió protegiéndote
--Pero no sabe la verdadera razón
--No digas eso Remmy, por favor… me duele verte llorar --murmuró abrazándolo de nuevo, Remmy se aferró a su padre y siguió llorando en silencio, Tonks que tenía algunos segundos escuchando, se apresuró a cerrar la puerta…
Por la mañana muy temprano, Remmy desayunaba ensimismado, esa vez Remus había cumplido su palabra y el castigo seguía en pie…
--Buenos días --saludó Tonks en un susurro
--Buenos… --murmuró Remmy con la vista fija en el cereal, Tonks lo miró sorprendida, pero el chico siguió desayunando
--Remmy…
--Dime Nimphadora
--Esto pues… yo quería…saber si…
-- ¿Qué pasa? --Remmy levantó la mirada de su plato, Tonks tragó saliva con algo de dificultad al ver al chico, su mirada triste, vacía, llena de culpabilidad la hizo compadecerlo enormemente
--Tu padre me dijo que si te sentías mal, que no dejara que fueras al trabajo
--No te preocupes… estoy bien… además¿Qué tan malo sería si algo me pasara? --sonrió irónico y se puso de pie con el plato en la mano --con permiso --agregó antes de salir de la cocina, Tonks se quedó mirándolo… le había insinuado que no fuera, que ella lo cubriría… respiró hondo desviando la vista hacia el fregadero… quizá le dirían masoquista o loca, pero extrañaba al chico que la insultaba tan solo mirarla, al adolescente con esa chispa, con la mente abierta y despierta para decir comentarios irónicos, para hilar perfectamente y voltear todo lo que ella dijera…
Remmy salió de su casa y se enfiló por la calle principal, un par de minutos después pasó por un pequeño parque, sonrió triste al ver a algunos niños jugar con sus madres… se recargó pensativo en un árbol y cerró los ojos, algunas lágrimas salieron de sus hermosos ojos azules…
----------------------flash-back------------------------------------------------
Un pequeño castaño de seis años corría hacia el arenero, tras él una hermosa mujer joven de cabello largo y ojos azules, corrió hacia su hijo al ver que éste tropezaba, sus juguetes salían volando
--Amor --se arrodilló junto al niño que estaba sentado mirando su rodilla raspada --espera… --sacó un frasquito transparente y un trozo de algodón de su bolsa, lo mojó un poco e intentó pasarlo por la rodilla del pequeño, pero éste empezaba a patalear
-- ¡No, no, no me va a doler no, no!
--Ves --le sonrió mirándolo con cariño, el niño abrió los ojos asombrado, miró a su madre como a una diosa y la abrazó con fuerza --vamos por tus juguetes cariño --lo ayudó a levantar y juntos recogieron los juguetes de plásticos, dejó al niño en el arenero y ella fue hacia una banca donde empezó a leer, de vez en cuando echaba un vistazo hacia el pequeño diablillo que entretenido hacia castillos de arena, algunos minutos después cerró su libro y lo dejó por un lado al ver a tres niños más grandes que su hijo que se le acercaban, uno de ellos pateaba el castillo, guardó el libro en su bolso cuando otro niño se paraba sobre la pala con la que Remmy intentaba llenar un cubo, se puso de pie cuando el tercer niño pateaba arena que caía sobre su hijo, Remmy se puso de pie de un brinco, empujó al primero, pateó al segundo y le dio con su cubeta amarilla en la cabeza al tercero, los tres niños soltaron el llanto al mismo tiempo y en menos de un segundo tenía a tres enormes mujeres rodeando a su pequeño que corría hacia ella… lo abrazó protectoramente --no debiste hacer eso Remmy
--Ellos empezaron mami
-- ¡Señora, a ver si va controlando a ese monstruo que tiene por hijo! --la cara de Helen casi se deformó de coraje, rápidamente se cubrió de un peligroso tono carmín, Remmy se alejó de ella como protección
--Mire… --siseó Helen levantando el índice
--A mi muñequito le destrozó la entrepierna --Helen giró la cabeza con una lentitud clásica de la película de terror, Remmy dio otros dos pasos hacia atrás
--Su muñequito… --miró al regordete niño de gran nariz y ojos algo desviados --señora, será mejor que…
--Y a mi querubín le partió su cabecita --la interrumpió otra mujer en bata floreada, Helen, más lentamente miró al "querubín", apretó los dientes con fuerza, Remmy volvió a retroceder, sabía que su madre le perdonaría que matara a una persona a sangre fría, pero nunca el que la interrumpiera…
-- ¡Basta! --gritó apretando con fuerza los puños, una ola expansiva salió desde sus pies y arrojó a las enormes mujeres varios metros --andando Remmy --ordenó extendiendo una mano, el niño se apresuró a tomar la mano de su madre y olvidando los juguetes regresaron a casa…
------------------fin-flash back---------------------------------------------
Remmy se pasó una mano por el rostro mientras abría los ojos, respiró hondo y siguió caminando, últimamente le dolía demasiado recordar eso, sintió que la respiración le empezaba a fallar, miró el reloj, ya iba tarde de todas formas y no tenía ganas de terminar en el hospital por un ataque de asma y menos pues no llevaba su medicina, así que fue hasta una banca de piedra desde donde podía ver a los niños jugar y un poco más allá unas mesas de ajedrez, echó la cabeza hacia atrás y miró que el cielo comenzaba a cubrirse por gruesas nubes negras…
--Se suponía que me enseñarías a jugar ajedrez --murmuró mientras gruesas lágrimas volvían a bajar por sus mejillas --el movimiento especial --sonrió cuando una gota de lluvia le caía en la cara, intentó respirar hondo pero un piquetazo en el pecho lo interrumpió, otra gota cayó y otra más, la intensidad y la fuerza se incrementó de golpe --el cielo se rompió --sonrió amargamente cuando una gruesa cortina de agua lo cubrió --recuerdo esa frase mamá, recuerdo como me daban miedo las tormentas, recuerdo que solo así sonreía… recuerdo… -- sin importarle mojarse caminó a paso lento, por las pequeñas callejuelas del pueblo al que llegó ya corrían arroyos de agua sucia, pensativo pasó justamente a mitad de los arroyuelos…
-- ¡Remmy, muchacho! --miró a la acera, se había pasado dos locales de la tienda de antigüedades donde trabajaba --estás empapado muchacho, anda pasa, pasa --el amable anciano cruzó corriendo la calle y lo llevó de un brazo hasta la tienda, Remmy seguía ensimismado…
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--Buenos dí…as… --murmuró Izana pasando por la estancia para ir a la cocina, le gustaba el camino
-- Buenos días --contestaron al unísono seis pelirrojos, Izana se detuvo al instante, negó con la cabeza, retrocedió algunos pasos y miró frente a ella, efectivamente eran seis pelirrojos
-- No es que quiera sonar grosera, pero… ¿Qué demonios hacen aquí? --preguntó aterrada
--Tu papá nos llamó --dijo Bill Weasley alzándose de hombros
--Dijo que era muy importante --siguió Charlie
--No sabemos sobre que es --corearon los gemelos
-- ¿Sabes si Harry ya despertó? --preguntó Ron interesado, Izana negó
--Buenos días chicos --Izana se giró hacia su padre, se miraba serio --Izana ponte algo de ropa --agregó cubriendo a su hija con un abrazo y mirada amenazante hacia los pobres chicos que no comprendían nada --solo serán unas preguntas, si gustan pasar a mi despacho, Bill, eres el mayor y el más ocupado, pasa tu primero --el chico extrañado siguió a Sirius, Izana miró a su padre perdérsele de vista, negando confundida fue y se sentó en las piernas de George, éste la recibió con un beso
-- ¿sobre que puede tratarse? --preguntó el pelirrojo abrazando a su novia
--No sé, pero de mi papá todo puede esperarse
Media hora después, Bill pasaba rápidamente hacia la chimenea, Izana se ponía de pie y hábilmente se alejaba de George, Bill arrojaba polvos flú y desaparecía en llamas esmeralda
--Charlie, ven por favor
--Demasiada amabilidad --murmuró la chica empezando a asustarse
20 minutos después Charlie salía pálido y con las orejas fenomenalmente rojas, echaba una mirada asesina a George y seguía hacia la chimenea
-- ¡El que sigue! --gritó Sirius desde su despacho
--Charlie¿Qué quiere? --preguntó Ron mirando a su hermano mayor
--Es sobre el novio de Izana, lo quiere descubrir --contestó el aludido antes de desaparecer envuelto en llamas esmeralda
-- ¡Quién sigue? --volvió a gritar Sirius
George intercambió una mirada aterrada con Izana que no estaba mejor que él, respiró tranquilo al ver que Percy se ponía de pie, pero inmediatamente se lanzó sobre él arrojandolo al sofá
-- Tú no vas… Ron, tú --ordenó George señalando a Ron
--No¿yo por qué?
--Anda
--Voy, voy --se quejó Ron al verse empujado por George e Izana
--Hay no… no, no, no, no --Izana empezó a pasearse en círculos, George no tardó mucho en unírsele
-- ¿Y por qué simplemente no le dicen todo y ya? --preguntó incrédulo Percy, lo habían sacado de sus obligaciones por una tontería enorme
-- ¡No! --gritaron Izana y George al unísono, Percy rodó los ojos y siguió leyendo un libro que se había encontrado
Cuarenta minutos después, Ron regresaba más pálido aún que Charlie y las orejas bastante más rojas
-- ¡Percy! --gritó Sirius, los gemelos se miraron, después a Izana y por último a Percy que se ponía de pie
-- Escúchame bien Percy --siseó George poniendo su varita en el cuello de su hermano --como digas algo… haré que no vuelvas a usar esa boca para lo que se hizo
--No te tengo miedo --dijo Percy zafándose de George
Quince minutos después, Fred era llamado quien regresó después de diez minutos con una sonrisa enorme
--Entra por mí, capaz y yo le digo que soy y… y… soy demasiado joven para morir --lloriqueó George zarandeando a su hermano
--Oye, oye… me arrugas --río Fred realmente divertido --si no por nada tratamos con el gran Padfoot, mira --le mostró la mano derecha --es indeleble --agregó señalando un sello que decía aprobado
--Ron no lo tiene
--Dijo que no quería confundirse --dijo Fred alzándose de hombros antes de dejarse caer en el sofá
--George --el chico dio un brinco --eres el último --George asintió, tragó saliva nervioso y siguió a Sirius, unos segundos después regresaba con cara de mártir, tomó entre sus manos la cara de Izana, la besó apasionadamente y la miró --por si no vuelvo, quiero que me recuerdes --suspiró y se fue, Izana miró a su alrededor más nerviosa aún que George --a ver tu mano --pidió Sirius cerrando la puerta con seguro, George la miró a punto de soltar el llanto mientras estiraba su brazo --muy bien… --toma asiento George --le señaló una silla a mitad del lugar, el chico obedeció rápidamente --ahora… dime… --Sirius se cruzó de brazos y empezó a caminar frente a George --¿Dónde estabas el día 16 de agosto a las 2200 horas? --preguntó deteniéndose de golpe, el chico dio tal brinco que de no haber sido porque Sirius tenía las manos sobre sus hombros, habría salido volando
--No… no recuerdo señor --tartamudeó nervioso
-- ¿De dónde conoces a mi hija?
--Pues… las conocí en Hogwarts, con Harry
--Ajá… ¿puedes diferenciar a Izana de Izarí?
--No… son idénticas, necesitaría estar muy cerca de ellas para poder hacerlo y estoy seguro de que ni así lo haría señor Black y yo a sus hijas nunca las tengo tan cerca porque sería romper la confianza que usted tiene en nuestra familia…
--Bien George, me gusta tu respuesta¿te parecen bonita Izana?
--Sí…
-- ¡Tú eres el pervertido que anda con mi bebé! --bramó Sirius señalándolo fieramente, George de un brinco se paró a varios metros lejos de Sirius
--No, quise decir que no --murmuró aterrado, sudaba profusamente
-- ¿Insinúas que es fea?
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--Mamá¿puedo pasar? --preguntó Izana entre abriendo la puerta de la habitación de su madre con mucho cuidado
--Pasa hija¿Qué te ocurre?, no te miras muy bien
--Es que… pues… --tartamudeó yendo hacia la cunita de sus hermanos
--Izana?
--Es que pues… verás, yo… tengo novio desde hace dos años --Issa enarcó una ceja interesada --y… el otro día… cuando… pues… --respiró hondo y fue hacia la cama desde donde su madre la miraba y jugando con la orilla del short de su pijama se sentó --cuando nacieron los gemelos, mi papá nos miró en mi moto y… --tragó saliva y miró a Issa --mamá tienes que hacer algo mi papá se está volviendo loco, trajo a Bill desde Egipto, a Charlie desde Rumania, a Percy lo sacó del ministerio, a los gemelos los hizo dejar sola su tienda… está torturando a todos, lo va a matar y de paso a mi
--Izana, es natural que tengas novio, tu padre debe entenderlo
--Es mayor que yo mamá, dos años… es George, George Weasley --comentó apesadumbrada, Issa abrió la boca comprendiendo…
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-- ¿Tienes un trabajo fijo de donde mantener a tus futuros hijos?
--Señor Black, no planeo tener hijos por ahora y…
-- ¡Limítate a responder las preguntas!
--Tengo la tienda que comparto con mi hermano, tiene buena respuesta
--Muy bien… no terminaste tus estudios
--No… importa un papel, sino la capacidad del mago --George se pasó una mano por la frente deshaciéndose de un poco de sudor
-- ¿Has tenido relaciones sexuales en tus noviazgos? --George abrió la boca, sentía que la respiración le fallaba, se puso literalmente como el papel
-- Sirius Orión Black¿Qué le estás haciendo al pobre chico? --Issa entraba con paso marcial, miró seria a Sirius y fue hasta George que sudaba frío
--Issa, tengo que encontrar al maleante que anda con mi bebé --refutó Sirius --y no lo puedo encontrar, solo sé que es pelirrojo y estos chicos son los que más cerca están de…
--No seas infantil Sirius¿Por qué mejor no le preguntas a Izana si tiene novio?
--Yo no le he dado permiso para tenerlo --replicó cruzándose de brazos
--Ya no estamos en la edad media, nuestras hijas saben lo que hacen --agregó Issa jalando a su esposo de un brazo, antes de salir miró intensamente a su hija que le sonrió y asintió en silencio
-- ¿Estás bien George? --Izana se acercó lentamente a su novio quien miraba un punto de la nada, seguía pálido y sudando -- ¿George?
--Te… --murmuró con voz temblorosa --...aseguro… que… estaba… por… decirle la verdad --desvió con lentitud la mirada hasta Izana, ella le sonrió y lo besó con cariño…
Esa misma tarde, los chicos estaban en la cocina platicando de todo lo que les venía a la mente, Harry bostezaba más de lo normal, Lily lo miraba suspicaz, sabía que el chico no había dormido últimamente, cuando la puerta se abría lentamente y Arí con la cara desencajada por el cansancio entraba arrastrando los pies, Harry sonrió sinceramente y se acercó a ella, en cuanto estuvo enfrente, Arí se abrazó a él
-- ¿cansada?
--No tienes idea
Todos miraban anonadados la escena, se sorprendieron más cuando Harry levantaba la barbilla de Arí y le daba un besito, después ella se lo daba a él y terminaban en un gran beso, Moony miró a Padfoot listo para saltarle encima, James sonreía orgulloso mientras los demás miraban boquiabiertos, Iona e Izana dieron un brinco cuando la puerta a la estancia se abría y entraba su padre, miraron aterradas de él a Harry y Arí que seguían besándose tranquilamente
--Esas manos quietas Potter --las chicas miraron más asombradas a Sirius que seguía sereno caminando hasta el refrigerador, se servía un poco de jugo y buscaba algo en la alacena y Harry y Arí seguían con lo suyo --besando y aplaudiendo Potter, besando y aplaudiendo --agregó Sirius abriendo una bolsa de frituras --gracioso Harry --comentó al ver que Harry aplaudía sin dejar de besar a Arí --hija te llegó un paquete, cuando le regreses el chicle a Harry puedes ir por él, está en el recibidor --agregó antes de salir con su jugo y frituras en las manos
-- ¿Cuándo me cambiaron a mi padre? --preguntó atónita Izana
--Deja eso¿Cuándo nos cambiaron a nuestro Harry-poo? --preguntó Iona incrédula, Harry enarcó una ceja por el mote
--Algo tenía que sacar del padre¿no ves que no se parece? --ironizó Helen
--Yo… voy… eh… mi paquete, sí eso --balbuceó Arí saliendo apresurada de la cocina
-- ¡Ah no Izarí, tú no te escapas tan fácil! --corearon Iona e Izana siguiendo a su hermana, Helen y Lily fueron tras ellas
--Hablamos… --susurró Lily pasando junto a Harry, las siguió con la mirada dibujando una gran sonrisa, poco después de dio cuenta del problema en el que estaba, con miedo se giró hacia los merodeadores, James tenía una sonrisa socarrona, Moony sonreía con su habitual tranquilidad, pero Padfoot… lo miraba como asesino, intentó retroceder, no supo como, ni cuando, pero tenía a su padre tras él, Padfoot seguía en la mesa y Moony estaba en la otra puerta, y para pasar al patio tenía que pasar junto a Padfoot…
En la habitación de Arí, ella abría su caja con suma paciencia, sentía las miradas de las demás chicas sobre ella, pero habían accedido a que primero abriera su paquete…
--Izarí o abres eso o lo mando por la ventana --amenazó Izana, Arí sonrió y terminó de abrir el paquete -- ¿Qué es? --preguntó al ver la cara de confusión que ponía su hermana
--Un… un paquete… y una carta --sacó un sobre negro y con cuidado lo abrió, al instante cayó un trozo de papel negro con letras blancas --Maraudeuse, una convocatoria para la estrella pop se abrirá, confío en que participes y ganes, el paquete es para la final, para recibir tu premio… no lo mires hasta ese día,con cariño tu máximo admirador --leyó lentamente, después le dio la carta a Lily quien fue pasándola, Arí volteó la caja, de la que cayó un paquete rectangular
--Ábrelo
--No Izana, dice que hasta que… ¿Qué gane?, pero que le asegura a ese hombre que voy a ganar o que voy a participar… esperen --Arí guardó silencio, tragó saliva y miró a sus hermanas
--Nadie sabe donde vive la maraudeuse --murmuró Iona sorprendida, Arí asintió con algo de temor
--Seguro que fue Harry, con eso de que ahora son novios --comentó Izana mirando a su gemela, quien no tardó mucho en sonreír
--Pero no te digo nada --rió Arí enseñándole la lengua a Izana, ella arrugó el entrecejo y se lanzó contra Arí, comenzando así una pelea más de esas gemelas…
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Los días pasaron con calma, aunque a Issa lo último que le pareció fue justamente eso, pues el tener a los merodeadores en su casa, a su esposo buscando desesperadamente a ese dichoso pelirrojo y a sus pequeños hijos durmiendo toda la mañana, llorando media tarde, durmiendo una hora, y pasarse llorando y comiendo toda la noche, era todo, menos calmado, por eso mismo descansaba al saber que ya era 1 de Septiembre y podría descansar un poco, por lo menos su esposo se pondría a investigar sobre la razón de que los merodeadores estuvieran ahí y dejaría en paz al pelirrojo misterioso…
Como todos los años, Sirius aconsejaba a sus hijas, sobre los pulpos con uniforme, sobre los bándalos, sobre los lobos con piel de cordero y demás sobrenombres que tenía para decir adolescentes, ahora también aconsejó a los merodeadores que no se pusieran en evidencia, que podían hacer lo que quisieran, había sonreído misteriosamente ante ese comentario…
--Las manos siempre a la vista¿eh? --murmuró Sirius abrazando a Harry antes de que el chico subiera al tren
--Me conoces Sirius --le contestó falsamente ofendido
--Sí, pero también conozco esa sangre que corre por tus venas Harry --agregó mirando suspicaz a James que reía asomándose por la ventanilla --anda, diviértanse --lo volvió a abrazar y le sonrió cuando el tren anunciaba que partían, Harry subió al ten y fue al compartimiento en el que lo esperaban los demás
En cuanto el tren empezó a moverse, los merodeadores cayeron profundamente dormido, Remmy miraba ensimismado por la ventanilla, de vez en cuando miraba a Helen, daba un suspiro y seguía mirando el paisaje, la chica comenzaba a ponerse nerviosa, una hora después intentó hablar con Remmy, pero él solo le había sonreído y asegurado que no tenía nada, odiaba que se pareciera en ese aspecto a Remus… Harry jugó Snap explosivo con Iona, después ajedrez con Arí, platicaron otro poco entre todos hasta que por fin al anochecer llegaron al colegio donde prácticamente obligaron a James a tomar un píldora que se negaron a revelar el autor, en cuanto la tomó, su apariencia cambió totalmente, seguía usando gafas aunque le dieron unas de cristales ahumados y en forma rectangular, su cabello creció un poco bajo sus orejas, era ondulado y cobrizo, creció un par de centímetros más y le salió la sombra de un bigote
-- ¡Wow!, te ves mucho mejor --exclamó Helen sorprendida
--Graciosa Von Absinthe
--A mí me gustas más moreno y despeinado --le sonrió Lily dándole un beso
-- ¿Y por qué solo yo cambio de forma?
--Porque te pareces demasiado a Harry, por cierto, creo que ustedes van en los botes con los de primero --comentó sonriente Iona, los merodeadores la miraron incrédulos
--Ustedes muchachos, irán en aquel carruaje
--Hola Hagrid --Saludaron los chicos al unísono
--Harry, Iona, Izarí, Izana, Remmy --Saludó el semi-gigante con una gran sonrisa --bien, bien… chicos por acá --y se llevó a los merodeadores a un carruaje apartado, tenían que llegar primero
-- No he visto ni a Ron y ni a Hermione --comentó Harry subiendo a un carruaje
--Deben estar con lo de los prefectos --contestó Arí tras él
Algunos minutos después, los chicos se encontraron con Ron y Hermione en el gran comedor, quienes efectivamente se habían entretenido con lo de su prefectura, todos los alumnos hablaban sobre sus vacaciones, nuevos novios, comida, escuela, hasta que Albus Dumbledore se puso de pie y poco a poco el silencio se fue haciendo, dio la bienvenida a todos, aclaró algunas reglas, como la del bosque prohibido y se inventó un cuento algo extravagante sobre la presencia de los nuevos alumnos…
--Esto es aburrido --murmuró Padfoot al frente de la fila de niños de primero
--Mis padres Austriacos --repitió Helen sorprendida
--Los míos dueños de un circo que va de país en país --rió Moony mirando al director, Lily miraba a la mesa de grifindor donde los chicos disfrutaban del cuento
James no prestaba atención a las palabras del director, él miraba alrededor buscando lo que había cambiado, saludaba a algunos fantasmas, miraba a los alumnos, también a los profesores, ahora miraba las faldas más cortas que usaban ahí y regresó abruptamente a los profesores, junto al director, al lado derecho… un hombre de ojos negros, túnica negra, le miró el cabello y codeó a Padfoot que seguía quejándose, cuando estaba por reclamarle le señaló a la mesa de profesores…
-- Espero que los acojan con cariño, ahora que comience la selección… --dijo Dumbledore volviendo a su lugar
-- ¡SNIVELLUS! --el grito de Padfoot resonó por todo el comedor que repentinamente se había cubierto por el silencio posterior al discurso del director, la cara de Snape demostró todo el coraje que sintió, en la mesa de grifindor se escucharon carcajadas muy mal ahogadas, mientras los chicos del pasado miraban con horror y sorpresa a su profesor de pociones…
Sion
P.D.Espero señales de vida...
