Todo lo que aquí aparece pertenece a su respectivo dueño XD


La inspiración llegó de golpe XD jajajaja otro fic arriba


--Pues no creo que haya hecho algo --murmuró Remmy mirándose detenidamente por vigésima vez. Para su fortuna, Iona había devorado el sushi y el licuado y había subido a descansar un poco junto con las chicas. Padfoot lo compadecía, era verdad que había embarazado a su hija pero... pero lo que fuera que Iona le hubiera hecho, no se lo desearía ni a su peor enemigo, sabía que ese niña era poderosa --solo me asustó --insistió dejándose caer junto a su futuro padre que lo miró fijamente.

--Creo que conocí los movimientos que hizo --comentó pensativo Moony, Remmy se giró hacia él con los ojos abiertos de sobremanera, tragó gordo y esperó la pedrada --sí, estoy seguro --el que Moony hablara para sí mismo, alteraba a todos. Prongs ya se había parado frente a él esperando al igual que Remmy una increíble y malévola respuesta, Padfoot estaba tras el sofá con una mano en el hombro del muchacho dándole su apoyo.

Con Remus pensativo y los otros tres pendientes de lo que el licántropo pudiera decir, los cubrió un silencio tenso, Remmy podía escuchar con facilidad el latido acelerado de su corazón que intentaba escaparse por su garganta, de repente, una carcajada los hizo dar un brinco, Moony se había recostado sobre él e incluso lloraba.

--Me alegra que te diviertas --ironizó Remmy mirándolo fulminante. Moony intentaba tranquilizarse, balbuceaba entre espasmos de risa sujetándose el abdómen, cuando lograba respirar hondo y abrir los ojos, se topaba con la mirada molesta de Remmy y volvía a reír -- ¿quieres decir que es tan divertido?, te advierto que olvido quien eres si no hablas

--Bien, tranquilo --se sentó y volvió a respirar hondo con los ojos cerrados --vamos a la biblioteca que no estoy segu... seguro

--Moony --se quejó Padfoot al conocer su destino --por favor

--Como quieran, yo iré, necesito saber si es lo que pienso --se alzó de hombros y se encaminó hacia el hoyo en la pared, Remmy no tardó ni un segundo en estar a su lado --no sabía que Iona podía hacer hechizos tan complicados en la mente --se escuchó a Moony cuando el retrato se cerraba.

--Remus, gracias por haber llegado a tiempo, gracias --decía Sirius en la ahora vacía bodega, la lucha acababa de terminar, movió su varita y un rayo cubrió a los muchachos inconscientes --están en problemas, graves problemas --siseó cambiando su cara de miedo a una de completa furia. Harry se sentó confundido pero cuando el susurro le llegó, asustado miró frente a sí, sonrió intranquilo buscando la mano de Arí.

--Papá... --en lugar de asustarse, la chica saltó a los brazos de Sirius sollozando.

--Tranquila Arí, vamos, no llores que aún no los castigo --murmuró acariciando el cabello de su hija. Arí temblaba en sus brazos --hija... ¿Harry? --abrazó con fuerza a Arí y miró a su ahijado, el chico dio un brinco y lo miró desde el piso -- ¿qué...? ¡Arí! --se interrumpió al sentir que su hija se desplomaba. --vaya, canta frente a millones y sigue igual de nerviosa --masculló para sí levantándola en brazos. Harry abrió la boca por la sopresa, ahora hacía juego con sus ojos. Sirius levantó la mirada hacia el muchacho -- ¿qué hacían aquí? --Harry no contestó, ¡Sirius sabía todo!, no llegaría a la mayoría de edad y ya solo le quedaba un año, ¡lo mataría, cortaría en pedacitos y se los daría a los leones!. Entonces, de golpe recordó lo que le había contado Izana, el candente baile de Arí con su padre en primera fila y como... ¡Merlín!. Ahora su mirada era aterrada, había abierto la boca pero ninguna palabra salía de ella, ya no recordaba como se hablaba. -- Harry, te hice una pregunta y espero que me respondas --insistió Sirius, Harry solo lo miró.

--Creo que entró en shock --comentó Remus interesado -- ¿no es tu celular el que suena?.

Sirius pidió silencio y puso atención, un par de segundos después asintió y sacó un pequeño rectángulo negro de su pantalón.

-- ¿Hola?... ¿Remmy? --preguntó incrédulo -- ¿cómo es que me llamas desde Hogwarts? ¡porque más te vale que estés en el colegio!

-- ¡Eso no importa! --contestó la histérica voz del muchacho desde el otro lado, Remus se acercó curioso

--Oye, recuerda que debes tranquilizarte y respirar hondo Remmy, tranquilo --dijo Sirius cauteloso

-- ¿Tranquilo?, ¿quieres que me tranquilice?, pues déjame decirte que... ¡NO PUEDO, NO, NO PUEDO TRANQUILIZARME!, ¡TIENES QUE VENIR Y DESHACER LO QUE TU HIJA ME HIZO, AHORA MISMO!

--Remmy

-- ¡NO, VEN O TENDRÁN QUE MANDARME A AZKABÁN POR DEJARME YO MISMO VIUDO ANTES DE CASARME, TE JURO QUE... PADFOOT DÉJAME EN PAZ! --Sirius miró extrañado a Remus, éste se alzó de hombros, del otro lado de la línea se escuchaba como peleaban aparentemente por el teléfono, gritos, ruidos, el teléfono se les había caído. Alguien murmuraba triunfante haberlo ganado, después algunas patadas, quejas ahogadas, carcajadas y maldiciones...

-- ¿Remmy, sigues ahí?

--Hola, ¿Sirius?, soy Moony... ooouuu...

-- Tío Sirius si no vienen voy a... ¡regrésame mi varita Padfoot!... ¡CRACK! --Sirius cerró el teléfono y miró a Remus, habían roto el celular.

--Será mejor que vayamos a Hogwarts --dijo guardando el teléfono --tú tienes muchas explicaciones que dar, andando --agregó mirando a Harry, Remus le pasó un brazo por los hombros al chico y lo jaló, no parecía dispuesto a caminar él solo.

En Hogwarts, Moony abrazaba a Remmy mientras Padfoot y Prongs intentaban no reír.

--Si no me ayudan lo voy a soltar y lo primero con lo que se va a topar va a ser con ustedes --amenazó Moony, Remmy pataleaba y bufaba intentando zafarse. Los otros dos se compusieron al instante.

--Tiene que haber una solución, en cuanto yo llegue verás que todo mejorará --dijo Padfoot acercándose

--Si te acercas más Padfoot, te juro que... --masticó Remmy mirándolo furioso

--Yo no te hice nada

-- ¿Qué pasa chicos? --todos miraron hacia la escalera, las mujeres bajaban tranquilas.

--Iona --siseó Remmy, la susodicha lo miró --te pasaste Iona

-- ¿De que me hablas amor?

--Abusaste Black

--No te entiendo Remmy cariño

--Suéltame Moony

--No

--Si no te tranquilizas te va a dar un ataque --comentó Padfoot intranquilo, el chico empezaba a ponerse azul y su pecho subía y bajaba rápidamente, el sonido de silbido con cada respiración se escuchaba escalofriante.

--Remmy, tu inhalador --dijo Iona acercándose rápidamente

-- ¡No te acerques! --gritó Remmy intentando respirar, se llevó las manos a la garganta, sentía que se le cerraba.

--Como te atrevas a pensar en darme un golpe Rem me terminas de conocer --amenazó Iona acercándose por completo, con la mirada fija en los ojos de Remmy comenzó a palparlo por completo, en el pantalón encontró el inhalador y sin importarle donde metía la mano, lo sacó y lo llevó a la boca del chico que parecía a punto de desmayarse, pero que aún así, se rehusó a cooperar --no seas niño Remmy, abre la boca o te la abro con la varita

--De... de... de... ja --jadeó girando la cabeza. Iona apretó el puño de la otra mano dispuesta a meterle un puñetazo

-- ¡Serás caprichoso! --gruñó Iona dándole un pisotón, cuando Remmy abrió un poco la boca, le metió a la fuerza el inhalador y lo accionó.

Remmy respiró hondo, el color le llegó de golpe y un splat resonó.

-- ¡Eres un maldito niño consentido!, ¡a mí no me vengas con chantajes sobre tu enfermedad o deseos de morir que te vas a estrellar! --gritó Iona bajando la mano con la que lo había abofeteado. Todos estaban congelados, incluyendo la expresión mezcla atónito y furioso de Remmy. Helen intercambió una mirada con Lily, eran pocas las veces que deseaba consolar a Remmy y esa era una de ellas, quería abrazarlo y susurrarle que todo iría bien. No había pasado nada del otro mundo, incluso sabía que se lo merecía...

--Me golpeas... --siseó Remmy acercándose --después de lo que... me hiciste

--Remmy --murmuró Remus cauteloso, ambos muchachos habían sacado sus varitas ya, Remmy parecía haber olvidado con quien trataba y por supuesto que Iona jamás se dejaría.

--Oigan, están exagerando --dijo Lily

--Demasiado, por favor detente Rem --agregó Helen.

Pero ninguno de los dos parecía escuchar...

--Expelliarmus --las varitas de ambos salieron volando hacia atrás, al contrario de los demás, ellos no se giraron, siguieron fulminándose con la mirada -- ¿qué rayos pasa aquí? --preguntó Sirius incrédulo, Arí y Harry salieron detrás de él y fueron hacia los demás, miraban atentos el piso.

--Bien regañados --susurró Padfoot al oído de Harry, él asintió una vez.

--Iona, Remmy ¿qué pasa? --preguntó Remus, los chicos seguían casi igual, ahora a falta de varita apretaban los puños.

--Suban a dormir --ordenó Sirius a nadie en particular, se acercó a Iona y a Remmy y los tomó de los brazos --atrevete Remus, solo levanta un poco más ese puño --siseó Sirius jalándolos a ambos, Remmy bajó la mano y bufando se dejó jalar --suban --insistió

--Pero si en cuanto salgas vamos a... --intentó decir Padfoot, pero la mano de Izana en su boca lo evitaba a tiempo. Sirius lo ignoró y siguió caminando.

--Creo que les va a dar una buena --murmuró Prongs dejándose caer en uno de los sillones.

--Espero que sí --agregó Helen dando media vuelta, moría de sueño.

En una de las aulas del primer piso, los dos adolescentes estaban sentados en las primeras sillas, Sirius los miraba recargado en el escritorio mientras Remus cruzado de brazos miraba desde una esquina.

--Quiero una explicación --ordenó Sirius serio, los chicos miraron en direcciones opuestas --me colman la paciencia. Me quito el cinto, se los advierto --dijo acercándose un par de pasos, arrugó el entrecejo cuando Remmy se paraba y lo enfrentaba.

--Puedes castigarme por ambos, tío

-- ¡No necesito machos! --gruñó Iona parándose junto a Remmy --soy lo suficientemente mujer como para aguantar una tunda de mi padre

--Podría ser peligroso para mi hijo, lo cuido a él

-- ¿Desde cuando te preocupas por algo que le pueda pasar o que necesite?

--¡AAH, pero que madre tan histérica tendrá mi hijo! --murmuró Remmy exasperado, Sirius y Remus abrieron la boca para decir algo, pero la volvieron a cerrar pues Iona los interrumpía.

--Seré histérica pero no melodramática ni con deseos suicidas --gruñó enfrentándolo --además, ¿quién te asegura que es tuyo?

--Uy --murmuró Remus

--Eso fue demasiado --dijo Sirius negando con la cabeza

-- ¿Qué dijiste?

-- Pregunté que quien te aseguraba que este niño es tuyo --repitió Iona secamente

--Hija, con eso no se juega. Ahora estás enojada y no piensas en lo que dices, después te arrepentirás...

--Sé perfectamente lo que estoy diciendo

--Tú, yo confío en ti --contestó Remmy ablandando su mirada

--No deberías, tengo tres meses y hace tres meses tú estabas castigado, después entramos a clases

--Iona por favor --insistió Sirius

--No, está bien tío Sirius... está enojada, si no fuera mío no me habría hechizado

--Estaba más molesta entonces, te quito el hechizo

--No se puede, no hasta que terminen los nueve meses y nazca el bebé, mientras tanto yo sentiré los achaques, antojos y demás aunque sigas creciendo tú. Ese hechizo funciona solo con el padre del niño si lo hace la mujer embarazada... --dibujó una sonrisa triste y suspiró --discúlpame si te ofendí Iona, comprenderé si me quieres regresar el anillo y cancelar la boda, no te obligaré a algo que no quieras... tío ¿terminaste? Tengo sueño, quisiera irme a acostar... --Sirius asintió sin creer lo que escuchaba, Remmy estaba demasiado serio, cualquier hombre en su situación se habría puesto a gritar o a exigir una prueba de ADN o cancelaría la boda o... o... oh vamos, ese chico tenía que hacer algo más, Iona había sido demasiado cruel. --con permiso, buenas noches.

--Hijo...

--Estoy bien papá, salúdame a Tonks, dale un beso a Teddy de mi parte --murmuró antes de salir. Remus miró preocupado a Sirius, éste negó con la cabeza acercándose a Iona.

--Abusaste Iona --la chica desvió la mirada con orgullo --buen momento para que te salga el apellido... Iona mírame --esperó hasta que lo mirara y continuó -- dime lo que te hizo Remmy para que usaras ese hechizo

--Me dijo... niña, egoísta y caprichosa... no quería darme un sushi y...

--Eso fue infantil Iona, tienes que admitirlo, te portaste como una niña malcriada --dijo serio, Iona bajó la mirada avergonzada, si lo pensaba bien, sí había exagerado.

-- Me disculparé

--Remmy te ha disculpado Iona

--No parecía tío Remus

--Lo hizo hija, pero se comportará cauteloso... --dijo el licántropo respirando hondo

-- Lo ofendí mucho, ¿cierto?

--Demasiado Iona

-- ¿Por qué no me gritó?

--Sabes que él no es así --contestó Remus acercándose, Iona se dejó caer de rodillas lentamente

-- ¿Ahora qué hago?

--Te dije que te arrepentirías --dijo Sirius acuclillándose

--Papá no estoy para tus reclamos

--No te vas a desquitar conmigo Iona, lo mejor será que te vayas a dormir y mañana arregles las cosas con tu novio

--No sé si lo siga siendo --murmuró poniéndose de pie, se acarició distraída la pequeña bolita que empezaba a hincharse en su abdomen. --buenas noches papá, buenas noches tío Remus --les dio un beso a cada uno y se fue. Sirius se giró hacia Remus.

-- ¿Qué crees que vaya a pasar?, conozco a mi hija y sé que hará todo lo que pueda para que Remmy la perdone

--Ya la perdonó y él sabe que el niño es suyo, y aunque no lo fuera Sirius... Rem ama demasiado a Iona. Se siente ofendido y... traicionado, pero no está molesto.

--Sí, sé que Iona exageró con ese hechizo pero más con lo que dijo aquí, pero sinceramente amigo, yo esperaba que Remmy pidiera una prueba de paternidad o cancelara la boda

--Si te soy sincero Sirius, yo también lo esperaba.

Al día siguiente, para cuando todos bajaron a desayunar, Remmy ya estaba sentado a la mesa. Iona fue hacia él y se detuvo a unos centimetros, lo saludó cautelosa, él le regreso el saludo con educación.

--Remmy, ¿me perdonas? --preguntó sentándose junto a él, titubeó unos segundos en tomarle la mano o no, hasta que él sonriéndole le tomó la mano.

--Ya te he perdonado Iona --la chica hizo una mueca de dolor. En el gesto de estar tomados de la mano no se sentía ni una pizca del amor que le tenía, tampoco en las palabras que salían de la boca del muchacho

-- ¿Me esperarás para ir al comedor juntos, de nuevo?

--Si así lo quieres...

--Si sientes algún antojo Remmy... --murmuró apenada clavando la vista en la mesa. Remmy ponía jarabe de maple al arenque ahumado.

--No te preocupes, no te molestaré --contestó Remmy en el mismo tono que no reflejaba nada, ni dolor, coraje, amor... nada. Iona apretó la mano que tenía libre, giró la cabeza para que Remmy no la pudiera ver cuando se le escapaban un par de lágrimas. Sabía que se merecía que estuviera molesto con ella, que le dijera que necesitaba tiempo para perdonarla, que lo pensaría, quería que la arrastrara al hospital para hacerle una prueba de paternidad, no sabía si con tres meses de embarazo se podía pero por lo menos que lo intentara. Él le demostraba que la amaba, siempre lo había hecho y ella ¿qué había hecho?, lo había hechizado... bueno, eso no había sido tan malo pero lo que le había dicho la noche pasada... se limpió el rostro con el dorso de la mano y lo miró.

--Remmy por favor, discúlpame

--Ya te disculpé --dijo sonriendo, pero no era la misma sonrisa despreocupada con un toque de picardía que ella tanto amaba. Se maldijo en la mente, sabía que Remmy sufría, por eso la trataba así, era la culpable, no podía culpar a nadie más --no te preocupes Iona, estoy bien.

Claro que estaba bien, pero bien jodido. Se golpeó mentalmente y deseó poder hacerlo físicamente.

-- ¿Te molesta si me adelanto a clases? --murmuró soltándole la mano, de pronto se le había ido el apetito. Remmy se giró hacia ella y arrugando el entrecejo le dijo:

--Por lo menos llévate algún panecillo, les hará daño si no comen.

Iona asintió intentando que las lágrimas no la traicionaran, le dedicó su mejor sonrisa y después de tomar un panecillo con pasas, se fue. No por nada era de las mejores actrices. Solo Lily y Helen les ponían atención, intercambiaron una mirada cuando Remmy fingía frotarse la nariz y con la mirada baja se limpiaba bajo los ojos. Los demás ajenos a eso, planeaban la próxima salida a Hogsmade que sería el próximo fin de semana.

--No podemos ir --dijo Harry haciendo una mueca

--Mi papá nos castigó por estar en medio de una batalla... aunque por lo menos no se dio cuenta de que estábamos ahí por lo del concurso, no sé que haría si se entera de que soy la maraudeuse --comentó Arí sonriente. Harry tragó saliva incómodo.

-- ¿Ocurre algo entre ustedes? --preguntó Helen en un susurro, Remmy le regresó una sonrisa y negó.

--Chicos, ¿ya terminaron? Vamos a llegar tarde --dijo Remmy mirando divertido a los merodeadores.

Un par de minutos después todos se dirigieron a sus respectivas clases. Helen y Lily caminaban retrasadas, murmuraban entre ellas. Iona tampoco había querido decirles algo, se les notaba que tenían una crisis de pareja. Estaban enteradas del hechizo que la chica Black había usado para con Remmy, pero era algo más. Las gemelas les habían dicho que su hermana se miraba arrepentida, pero ¿arrepentida de qué?. Harry había comentado que Remmy se miraba extraño, como cuando lo había conocido y eso había sido cuando Remmy tenía 12 años... poco después de que su madre hubiera muerto. Helen se mordió el labio inferior al llegar a esa conclusión.

--Lily --murmuró antes de entrar al aula de pociones, la pelirroja la miró.

--Si esto dura más de una semana, haremos algo

--Sí Helen, me preocupa.

Se dieron la mano mientras un brillo peligroso aparecía en los ojos de ambas y entraron al aula, tenían mucho que planear, algo les decía que tendrían que actuar y quizá ellas solas...


NOp, no dejaré ningún fic, seguro!!

Sion

P.D.Espero señales de vida...