Vídeo Juego: Redient Evil series
Título: PROYECTO: D
Concepto original: Capcom
Autor: EGBC
Género: General/Horror
Rango: T
Capítulo 6: Mentiras y silencio
Sipnosis: —Tienen dos minutos... para darme una buena razón por la cual no debería matarlos.— Leon S Kennedy
—Tú sabes como son estas cosas
—En realidad no. Ustedes nunca me dejan ir.
—Errr… cierto… Sin embargo, ahora él está muy ocupado… después de todo es un agente del gobierno, ¿no?
—Si… supongo.
—No te preocupes, le diré que hable con tigo lo más pronto que pueda… ¿si?— Claire intentó sonar lo más convincente que pudiera.
—… De acuerdo…
—Ahora llama a Barry, mi hermano quiere hablar con él.
—De acuerdo…— la voz de Sherry se perdió en el auricular y Claire le dio a su hermano.
Antes de cerrar la puerta del teléfono público Claire escucho a Chris saludar a Barry.
Ella suspiro apoyando su espalda en el vidrio de la cabina. Detrás del cristal podía ver a su hermano con un serio rostro discutiendo el tema de la llamada.
*Proyecto: D* Claire pensó. El primer proyecto de Umbrella, su misma razón de ser. Proyecto que había sido olvidado, con la creación de los derivados del Virus Madre.
Lastimosamente ni el centro del Proyecto, Leon, tenía alguna idea de que magnitud tenía. Ni siquiera sabría que significa esa D.
—Hecho— Chris dijo cuando salió de la cabina telefónica. Claire se sorprendió el no haber oído la puerta crujir abierto.
Ella lo miró un segundo antes de preguntar.
—¿Está todo bien?
—Si… Barry se pondrá en contacto con los otros… y entonces veremos que pasa.
Con pasos apresurados Claire siguió a su hermano. Cuando llego a su lado se percató que no podía reducir la velocidad si quería estar a la par, llevaba mucha prisa.
Y no podría culparlo, era evidente que estaba preocupado por Jill… estando sola con Leon.
Ella suspiró de nuevo, quería estar preocupada por Leon pero su actitud no se lo permitía. Él, ahora, era un adicto se recordó. Las capsulas eran lo único que detenían momentáneamente la acción del Virus Madre y si no se las inyectaba… Bueno, ni él lo sabía.
Había algunos vacíos en la historia Leon que hizo a Chris desconfiar y ella tenía que concederlo, ella también desconfiaba.
Ya no era el mismo Leon que una vez conoció.
—¿Qué sucede?
—Parece ser que le dimos al gordo
—¿uhn?
—Que tenemos algo que 'podríamos' usar contra Umbrella.
Sherry siguió con una mirada confundida pero dejo seguir Barry.
—Ahora tengo que contactarme con los otros… Con todo el equipo creo podríamos descubrir algo de este Proyecto D.
Sherry miro hacia los lados observando a los transeúntes seguir su camino ella suspiro mentalmente cuando nadie volteó a verlos. Pero algo llamó su atención.
—¿… Proyecto: D?
Barry no se detuvo cuando escarbaba su bolsillo para el cambio de la cabina telefónica.
—Si, eso es lo que dije.
—Yo…— la adolescente se silencio un momento para formular las siguientes palabras —… una vez escuche a mi padre hablar sobre eso.
Esta vez Barry si se detuvo y la miró detenidamente. Involuntariamente Sherry dio un paso hacia atrás.
—¡¿Qué?!
El teléfono estaba sonando.
Ella frunció el entrecejo en el microscopio.
*¿Cómo se atreven a molestarme justo ahora?*
Fallando un par de veces alcanzó por fin el auricular y se lo puso en la oreja sin sacar sus ojos del microscopio.
Sin realmente escuchar lo que decían del otro lado de la línea su mente enfocada lo que tenía frente sus ojos.
—De acuerdo— ella colgó.
No era hasta después de unos cinco minutos que Rebecca se permitió que el entendimiento de la pasada conversación casi unilateral le llegara.
—¿… eh?
El instinto le dijo que no lo contestara. Pero su oído, junto al insufrible dolor de cabeza, le decía otra cosa. Después de escuchar durante dos minutos el sonar de su celular, sabía que quienquiera que fuera no se rendiría.
Dejando de apretar la almohada sobre sus orejas se levantó del que él reclamaba como un justo descanso. Su cabeza dolía, lo típico de una resaca, de hecho ni siquiera había llegado a la cama mirando el sofá donde había caído dormido y la almohada que resulto ser un cojín.
No pudo ser tan buena noche… después de todo, despertó solo.
Intentó contestar la llamada, sus manos buscaron en su pantalón y para su sorpresa no encontró su celular, sin embargo el sonido seguía haciéndole doler más la cabeza.
–… que carajo…
Mirando el desorden en que se encontraba su sala Carlos supo que sería todo un reto encontrar su celular.
Si algo sus instintos le decían era que hoy no sería un buen día.
Sabía que era la invitada así que Jill estaba bastante a gusto con solo observar la restauración y limpieza de la casa.
Leon no le había dirigido la palabra en todo el tiempo en que ellos habían estado solos en la casa.
Pero al contrario de Claire a ella no parecía perturbarle su indiferencia.
Ojo por ojo, diente por diente, indiferencia por indiferencia.
Pero Jill quería algunas respuestas, respuestas que los otros no pudieron sacar y que tal vez ella sabía alguna forma… así que se vio obligada a hablar.
—¿Y…?— A veces su elocuencia le sorprendia.
Leon se detuvo en medio de la sala… y parecía considerar su pregunta.
La salida y fachada de la casa parecían como si nada hubiera pasado pero parecía ser que su dueño no tenía ninguna intención de arreglar el interior, como si solo quisiera que nadie se diera cuenta de lo que ocurrió, como prueba de ello los destrozos y vidrio en la sala no habían sido removidos.
Considerando que el mejor curso de acción era seguir con su indiferencia Leon se dirigió de nuevo hacia la puerta de salida.
—Sabes…— Jill siguió con su tono indiferente que sería una perfecta copia del hombre con quien estaba si él hablara —… una vez conocí a alguien que se parece mucho a ti… físicamente quiero decir. Porque si hablamos de su modo de comportarse… _eso_ es otra historia.
Su paso lento hacia la puerta le dijo que estaba escuchando sus palabras.
—¿Huyes de nuevo… Scott?
Aún a la distancia Jill pudo ver a los músculos de Leon tensarse a la mención de su segundo nombre. Otra vez se había detenido con la puerta entre abierta. Unos segundos después Leon salió de la casa azotando la puerta cerrada.
De su asiento Jill resopló audiblemente.
—Nunca le gusto que lo llame así…
Continuara…
Notas: … sin comentarios -_-
