Estoy sola. Espera, ¿Eso es fuego? ¡¿Qué se está quemando?! ¿Por qué no puedo moverme? Veo a alguien…
-¡Erza, ayúdame!
No puedo reconocer esa figura, ¿Quién es? ¡DEBO SALVARLO!
Cuatro paredes, un techo, un suelo…Ya veo, volví a soñar.
-¿Qué significaran mis sueños? –Erza pensó en voz alta- Supongo que iré a la biblioteca a investigar.
La chica se agarró el cabello en una cola, se colocó lo primero que vio y fue en camino hacia la biblioteca del gremio.
-¡Buenos Días, Erza! –Lucy agitó su mano saludando-
-Buenos Días –La pelirroja soltó una sonrisa y siguió caminando-
Estaban todos en el gremio, Juvia estaba "acosando" a Gray, como de costumbre; Cana estaba concentrada en su bebida; Wendy hablaba con Mirajane…Todo en orden. Bajé hacia la biblioteca, quizás encuentre la respuesta a esos extraños sueños que tengo.
Escucho a alguien hablando, mejor me escondo para que no me encuentren.
-Enana, no debes hacer tanto esfuerzo cargando esos libros –Gajeel alzó todos los libros que Levy llevaba en brazos-
-Pero, ¡Puedo llevarlos por mi cuenta! –La chica intentó arrebatarle los libros-
Gajeel la detuvo con su brazo derecho.
-Detente, no quiero que te hagas daño –Gajeel se sonrojó un poco-
Pude notar que Levy se sonrojó igualmente.
-Bueno, entonces ayudame a llevarlos a mi casa –Levy sonrío igual de amable como siempre-
-C-Claro.
Iba a salir de mi escondite hasta que…
-¡CUIDADO!
Una avalancha de libros iban cayendo hacia Levy.
Salí de mi escondite para ir en busca de Levy pero, alguien se me adelantó.
-Auch. –Levy levantó la mirada- ¡Gajeel! ¿Estás herido?
Volví a esconderme para mirarlos.
-La pregunta correcta es: ¿TÚ estás bien? –Gajeel sonrió-
-S-Sí, estoy bien –Levy notó que su cara estaba muy cerca a la de Gajeel- ya puedo levantarm- Fue interrumpida por Gajeel.
-No, –se acercó más a Levy- quédate así.
¿Mis ojos me están engañando? ¿O es mi cerebro que está confundido? ¡¿GAJEEL ACABA DE BESARLA?!
Estuve en mi escondite como…unos 10 minutos más, viendo como Gajeel y Levy se besaban y eso…Me recordó a Jellal…Jellal… ¡Había olvidado por completo de lo que venía a buscar!
Al fin, Gajeel y Levy se habían ido.
-Veamos –Me levanté de mi escondite y empecé a buscar libros-
Al final, no conseguí ningún libro que me diera información sobre los sueños. Salí del gremio y me di cuenta de algo: Ya era de noche.
Caminé, caminé y caminé hasta llegar a un puerto donde había muchos botes, quería subir a uno, pero eran para dos personas.
-Señorita, puede subir a este bote, yo le daré un paseo. –Un hombre con el rostro cubierto por un pañuelo y un sombrero me tendió la mano para no caerme-
Tomé su mano y me senté en el bote.
El hombre me llevó a un lugar donde las estrellas se veían más brillantes que nunca y se detuvo.
Vi pasar una estrella fugaz.
-Pida un deseo, señorita.
-Deseo que…Él esté aquí –susurró la chica-
-¡Deseo Concedido!
El hombre se quitó el pañuelo y el sombrero…Era Jellal.
-¡¿Jellal?! ¿No te habías ido?
-Bueno, yo te había dicho que me iría lejos por mi confusión, y mi confusión se fue, ¿No lo recuerdas? –Soltó una sonrisa burlona-
Se coloco frente a mí.
-Quería verte… Y al parecer tú también querías verme –Se rió- ¿Sabes que es de mala educación hablar tan bajo cuando hay una persona cerca de ti?
-¿Ahora me darás clases de educación? –Erza rió y lo miró fijamente-
Jellal la besó.
-No te…acostumbres mucho a esto, Jellal –La pelirroja desvió la mirada y se sonrojó-
-Te diré una cosa –Jellal colocó su mano derecha en el rostro de Erza- Mientras más te sonrojas, más ganas me dan de besarte.
-Ya detente, alguien podría vernos –Erza lo miró-
-Nadie podrá vernos, estamos lejos.
-Aun así…-Erza bajo un poco la mirada-
Jellal la abrazó con todas sus fuerzas, como a un peluche.
-Si te abrazo…Nadie te podrá ver, ¿cierto?
-¿Qué estas haciend-?
Jellal la interrumpió.
-Por favor, déjame abrazarte. –La abrazó más fuerte- No quiero dejarte ir –Besó la cabeza de la chica-
-…Por lo menos déjame respirar.
-Lo siento –La soltó un poco- solo que…Quiero estar así por siempre contigo.
Ambos quedaron un rato en ese lugar, hablando, besándose, abrazándose…Pero, alguien los espiaba, de nuevo.
-Así que sigues viéndote con él, Erza. Ya veremos cómo se tornará esta historia –Se dice a sí mismo y se va-
