¿Hay un incendio? ¿Qué se está quemando? Espera… ¡ES EL GREMIO! ¡Debo correr!
-Erza, ¡ayúdanos!
¿Quién me está diciendo eso? Escucho su voz en mi cabeza…
-Erza…
Volví a tener ese sueño…Supongo que iré a la biblioteca de la ciudad.
Erza seguía acostada en su cama, recordando la noche anterior con Jellal; tocó sus labios recordando el beso que le robó Jellal. Luego de cinco minutos, Erza se levantó, se dio un baño, se vistió y salió decidida hacia la ciudad. Ya todos en Fiore conocían a Erza, la saludaban como si fuese de la familia. La pelirroja llegó a la biblioteca.
-Etto…Buenos Días –La pelirroja se dirigió a la persona que estaba sentada frente a un escritorio-
-Oh, Buenos Días, Erza-San. ¿Necesitas algo? –La muchacha sonrió-
-Sí… ¿Tienes algún libro relacionado al significado de los sueños?
-Mmm…Déjame revisar, ¿puedes volver dentro de veinte minutos? –La chica se levantó de su asiento-
-Claro, volveré en veinte minutos, entonces…
Erza salió de la biblioteca y fue a un café que estaba cerca, se sentó al lado de una ventana y se empezó a tomar una taza de café.
-Ahora que lo pienso…No he visto a Natsu desde que peleó con Jellal. ¿Dónde estará?
Erza volteó a mirar a la ventana y lo vio, Natsu estaba caminando y a su lado estaba Happy. La pelirroja salió del Café lo más rápido que pudo para alcanzar a Natsu.
-¡Natsu! –Erza siguió corriendo-
El peli-rosado volteó.
-Erza…-Quedo sorprendido- ¿Qué haces aquí? –Cruzó sus brazos-
-Quería…-Erza respiró profundamente- Hablar contigo.
-Happy –Natsu volteó a verlo- ¿Puedes ir al gremio mientras hablo con Erza?
-Aye.
Happy se fue volando, así que Erza y Natsu fueron a la orilla de un pequeño lago, no estaba tan lejos de la biblioteca.
-Natsu, ¿Dónde estabas todos estos días? –Erza lo miró fijamente-
-Estaba en…Casa.
Hubo un incómodo silencio durante dos minutos.
-¿Estas molesto? –Erza alzó la mirada-
-¿Por qué debería estarlo? –Natsu la miró-
-Porque te encontraste a-
Natsu la interrumpió.
-Te preguntaras porque pelee con él, ¿No? –Natsu lanzó una mirada contra Erza como si fuesen cuchillos-
-Pues, sí.
-No quiero que él te haga daño –Natsu seguía mirándola- No dejaré que te vuelvan a hacer daño –Soltó una pequeña sonrisa-
-Natsu…-Erza quedó un tanto sorprendida-
Natsu se levantó.
-No estoy molesto, solo quiero proteger a los que están cerca de mí –Natsu sonrió- Bueno, me voy al gremio, ¿Vienes?
-No, tengo que hacer unas cosas… -Erza se levantó-
-Oh, está bien. ¡Nos vemos luego! –Natsu se fue corriendo y sonriendo-
Erza fue en camino a la biblioteca.
Así que…Natsu está preocupado por mí…
-¡Señorita Scarlet! Encontré algo sobre el significado de los sueños –La muchacha sentada detrás del escritorio tenía una pila de libros a su lado-
-Oh, ¡Gracias! –Erza tomó todos los libros en sus brazos y fue a una mesa que quedaba cerca-
Erza no se fue de la biblioteca hasta leer la última hoja del último libro, y de mala suerte, no consiguió nada relacionado a su sueño.
…Otro día perdido sin poder encontrar nada relacionado a mi sueño. Supongo que iré a Fairy Hills a buscar ayuda con Levy.
Erza caminó con toda la tranquilidad hasta Fairy Hills, pero…
La pelirroja sintió que alguien la jaló del brazo hasta un callejón oscuro, reacciono al instante y le dio una patada.
-¡Tiempo fuera! Si que sabes defenderte –Una voz familiar se empezó a sobar el lugar donde recibió el golpe-
-¿Jellal?
-¿Ya reconoces mi voz? –Soltó una risita-
-¡Idiota! –Erza le dio un leve golpe en el hombro-
Jellal detuvo la mano de Erza antes de que llegara a golpear su hombro.
-¿Piensas acabarme hoy a golpes? –La acorraló en una esquina y se le acerco un poco-
-Je-Jellal, alguien nos podrá ver ¡idiota! –Erza susurró-
Jellal la presiono aún más.
-Nadie nos va a ver, ¿Acaso me viste cuando te jale del brazo? –Jellal se colocó frente a frente con Erza-
Tiene razón, no lo vi.
-No tienes de que preocuparte, Erza. Tampoco dejaré que te vean –Sonrió-
-¿Y cómo se supone que harás es-? –Fue interrumpida-
Jellal le robó un beso, tapándole la cara para que así la pelirroja no se preocupara tanto. Jellal se separó de los labios de la chica y la miro fijamente mientras le tocaba el cabello.
-¿Dejarás de preocuparte si hago eso? –Jellal tocó la mejilla sonrojada de Erza-
-S-Supongo que sí.
Jellal tomó a erza por la cintura, mientras ella lo agarraba por su cuello. Se olvidaron completamente del mundo. La pelirroja hasta había olvidado que debía ir a buscar algún libro de Levy. Sinceramente, Erza y Jellal se sentían atraídos el uno hacia el otro.
-¿Aún sigues viéndote con él, Erza? Veremos cuanto tiempo pasará hasta que alguien descubra tu pequeño secretito –Un desconocido piensa-
Una maceta de flores acaba de caer.
-¡Jellal, ahí! –La pelirroja exaltada señala a una sombra que estaba en la entrada del callejón-
-¡Oh no! –El desconocido empezó a correr-
Jellal lo persiguió, pero lo perdió en una calle, así que volvió con la pelirroja que lo esperaba en el callejón, arrodillada con una tarjeta en sus manos.
-Erza… ¿Qué es eso? –Jellal se coloca al lado de la chica-
La pelirroja estaba sorprendida con esa tarjeta.
-La persona que nos estaba espiando…Es de Fairy Tail.
