Jellal se acercaba más y más al rostro de Erza.

-¿T-Toda la noche para qué? –Erza se sonrojó y no dejó de mirarlo-

Jellal le dio un beso en la frente, se levantó de la cama y fue al armario de Erza.

-Veamos… -Jellal buscó entre las ropas de la chica-

-¿Qué estás haciendo? –Erza se sentó en la cama-

Jellal sacó un vestido y lo colocó en las piernas de Erza.

-Póntelo. –Le ordenó-

-¿Para qué?

-Solo póntelo –El chico se sentó nuevamente en la cama-

Erza se levantó de la cama y fue al baño a cambiarse.

-No entiendo porque me mandó a ponerme este vestido…Mejor dicho: ¡¿Por qué le hice caso?! –Erza se decía a sí misma-

La chica estuvo un rato en el baño, arreglándose el vestido y el cabello. Ya terminado su trabajo, salió del baño.

-Ya me vestí, Ahor- Erza se quedó muda.

Erza no pudo seguir hablando, frente a sus ojos estaba un chico de traje, un traje negro, le quedaba perfecto.

Erza avanzó.

-¿Qué está pasando? –La pelirroja no pudo dejar de verlo-

-Te dije que teníamos toda la noche para nosotros, ¿no? –Jellal le tendió su mano- Vamos –sonrió-

Erza no dudó un segundo y tomó su mano.

-Pero… ¿A dónde vamos?, Van a vernos cuando salgamos de aquí –Erza lo miró fijamente-

-Ya lo tengo todo planeado, no tienes de que preocuparte –Jellal la abrazó y le dio un beso en la frente-

Jellal tenía razón, nadie logró verlos. Había cargado a Erza como a una princesa, y se la llevó lejos de Fairy Tail. Era un lugar únicamente para bailar.

-¿Qué hacemos aquí? –Erza tomó la mano de Jellal-

-Quiero bailar contigo –Jellal sonrió-

-¿Y porque tiene que ser aquí? –Erza se puso seria- Aquí hay mucha gente…

-En esta parte de la ciudad, nadie conoce a Fairy Tail. –Jellal miró alrededor- Realmente quería estar contigo aquí.

Erza se sonrojó.

Ambos fueron a una mesa que quedaba cerca, tomaron un poco y hablaron.

-¿Podemos bailar? –Jellal se levantó de su asiento y tendió su mano-

Erza dudó, no dijo nada.

-¡Vamos! –Jellal la tomó a la fuerza y fueron al centro, donde ya habían varias parejas-

-Pero…No sé bailar –Erza bajó la mirada-

-Solo déjate llevar –Jellal la abrazó-

Erza de verdad no sabía bailar, pero a Jellal no le importó, después de todo estaba con la mujer que el ama. Las chicas de ese lugar no dejaban de ver a Jellal, ni los chicos dejaban de ver a Erza. Ambos se sentaron nuevamente.

-Tch, sabía que bailar es agotador –Erza recostó sus brazos en la mesa-

Jellal rió. Una chica se acerca a la mesa.

-D-Disculpa, ¿P-Podrías bailar conmigo? –La chica se sonrojó-

-¿Ah? –Jellal volteo a mirarla- Oh, disculpa, pero vine con mi novia –Jellal sonrió-

Erza alzó la cabeza con cara de sorpresa y un tanto sonrojada.

-Oh, entonces…Disculpa –La chica se fue a toda velocidad-

Erza miró a Jellal.

-¿Qué? –Jellal la miró-

-¿N-N-Novia? –Erza se sonrojó y se acerco un poco a Jellal-

-Ah, dije eso porque no quería ir –miró a otro lado- Solo tengo ojos para ti –Volteó a ver a Erza-

Erza se calmó un poco y volvió a su asiento.

-Creo que deberíamos irnos –Erza miró a las parejas que seguían bailando-

Todos notaron que el ritmo de la música pasó a ser más lento.

Jellal se levantó de su asiento y se colocó frente a Erza.

-Después de bailar esta canción –Jellal la levantó-

Jellal la llevó al centro de la pista, colocó sus brazos en la cintura de Erza, mientras que esta última colocó sus brazos alrededor del cuello del chico. Jellal se acercaba más hacia Erza.

-Jellal, aquí nos van a ver muchas personas –Erza desvió la mirada-

-¿Te importa la opinión de los demás? –Jellal la miró-

Erza no respondió.

-Relájate y diviértete –Jellal sonrió-

Las demás parejas se murmuraban entre sí:

-¡Hacen la pareja perfecta!

-¿Viste a la chica? ¡Es preciosa!

-El chico también es lindo.

Erza miró a Jellal.

-Jellal…

-No los escuches –Jellal la abrazó-

Ambos siguieron bailando hasta la medianoche, salieron del lugar y fueron de regreso a Fairy Hills. Sin darse cuenta, ya estaban en la habitación de Erza.

-Bueno, espero que te haya gustado nuestra noche juntos –Jellal remarcó esas últimas palabras-

-Sí, me gustó. –Erza abrió la puerta-

-Te veré luego –Jellal se despidió de Erza con un beso en la frente-

Erza jaló la corbata de Jellal, atrayéndolo hacia sus labios.

Jellal se sorprendió.

-Buenas noches –Erza sonrió y cerró la puerta-

La pelirroja se quitó el vestido y se colocó algo cómodo para poder dormir.

Al día siguiente en el gremio…

-¡Erza! Necesito tu ayuda –Lucy se acerca a la mesa donde la pelirroja estaba sentada-

-¿Para qué? –Erza la miró-

-¿Puedes venir a mi casa más tarde? –Lucy tomó las manos de Erza en forma de suplica-

-Okay –Erza la miró un tanto extraña-

-¡Gracias! –La rubia se fue-

Una chica bajita y de cabello azul se acerca.

-Erza-san, ¿No notas que Lucy-san está un poco rara últimamente? –Wendy se sentó al lado de Erza-

-Sí, está un poco rara… ¿Sabes desde cuando está así? –Erza volteó a verla-

-Desde que Natsu-san tuvo la pelea con Jellal, se puso así en la noche cuando regreso de un bosque, o algo así pude entenderle –Explicó Wendy-

Pero, en ese momento yo estaba con… ¡No me digas que…! –Pensó Erza-

La pelirroja se levantó de su asiento con brusquedad.

-¿Erza-san?

-Debo irme.

Erza salió corriendo del gremio hacia la casa de Lucy.

La chica golpeó la puerta.

-¡LUCY! ¡ABREME AHORA! –Erza gritó-

La puerta se abrió.

-¿Lucy? –Erza entró y no vio nada, todo estaba oscuro- ¿Estás aquí?

Una luz se encendió.

-¡Oh, Erza! Llegaste antes –Lucy sonrió-

-¿Te ocurre algo? –Erza se acercó-

-No, no me pasa nada –La rubia se puso seria por un momento, luego recuperó la sonrisa- ¿Puedes hacerme un favor?

-¿Cuál?

-¿Puedes leer este pedazo de mi novela? –Lucy le entregó unas cuantas hojas-

-Oh…claro.

Erza se sentó en la cama de Lucy y empezó a leer.

"…Ella se lo llevó a un lugar lejos, a una playa. El chico se le confesó y le dio un hermoso beso, ella le correspondió. Ambos estuvieron juntos hasta el amanecer".

Erza cambió de hoja.

"…Se la llevó en un bote, le reveló su verdadera identidad, la besó…"

Erza siguió cambiando de hoja.

"El chico se la llevó a un callejón oscuro, siguieron besándose. Pero descubrieron que alguien los espiaba…"

Erza llegó a la última hoja.

"…El se encontraba en la casa de esa mujer, estaba semidesnudo. La acorraló en su cama, luego…Se la llevó a un lugar lejano…"

-¡Lucy! No me digas que… -Erza tembló-

-Sí, Erza. –Lucy se levantó- La persona que los vigilaba...Soy yo.