Ω ENCANTADO DE CONOCERTE Ω

La historia es original y los nombres de los personajes le pertenecen a Naoko Takeuchi

¡Ay! Leo con entusiasmo que esta historia aun no comienza y ya está generando expectativas espero no defraudar y perder a mis valiosas lectoras en el intento, así que aquí empiezo.


Capitulo 1 - EL CONCIERTO

Después de salirse de bañar Serena cronometro su tiempo para que pudiera cambiarse, peinarse, desayunar, ¡ah! y dejarle comida al gato que al verla salir se le volvía a acercar acosadoramente.

— Si ya se Luna no se me va a olvidar, no tienes por qué ser tan insistente, si esta gata hablara ya me hubiera insultado en todas las formas posibles — Serena hablaba con la gata y a la vez sola corriendo de un lado a otro para tener todo listo, se acerco a la alacena y saco una lata de comida para gato que deposito en un recipiente rosa, lo puso en el suelo y el animal no tardo en devorarlo completo.

La radio seguía sonando, en eso oyó que el locutor menciono que iba a regalar boletos para un concierto, se detuvo frente al estéreo para prestar atención completa, como si ese aparato fuera el locutor mismo en persona.

Pues bien, hoy regalaremos boletos — se oía las voces de fondo " uuuuaaaauuuu" — si muchedumbre boletos para que vayan a ver a Michael Bublé.

Serena al oír eso corrió a su recamara a telefonea rápidamente a su amiga Reí que era fanática de ese artista, oyó a su amiga algo molesta del otro lado de la línea.

— Por dios a quien se le ocurre… ¡Bueno! —la última palabra se oyó en un grito áspero de la voz de la interlocutora.

— ¿Reí?

¡Hay dios! ¡No¡ te equivocaste de teléfono Serena, déjame dormir

— Reí despierta es importante — la rubia insistía

— ¿Importante? Son las 6:30 de la mañana mas te vale que sea importante, si no dale gracias a dios que te tengo a kilómetros de distancia por que ya tendrías un lindo ojo morado a juego con tu bolsa favorita, ¿qué quieres Serena? — la voz de su amiga se oía mas despierta y amenazadora que al principio

— Reí "el positivo" — así llamaba su amiga a su amado locutor de radio — va a regalar boletos para ver a Michael Bublé.

¡En serio¡ y yo que creí que hablabas por que se acababa el mundo — le respondía en tono irónico su amiga.

— Bueno, tú fuiste la que la semana pasada estuvo chillando porque quería ir — Serena seguía hablando, pero no dejaba de probarse ropa y arreglarse, ya había puesto el altavoz para tener ambas manos libres.

— Sí pero también quiero la paz mundial y dios no ha sido tan bondadoso conmigo.

— Pero podemos ganarlos — la rubia no quitaba el dedo del renglón — así que levántate y prende la radio en este momento.

— Voy a hacer algo mejor, te voy a colgar y voy a volver a dormir, buenos días Serena — Rei no me cuelgues, ¡Rei, Rei¡ — alzaba el auricular pero era demasiado tarde porque su amiga ya no se encontraba del otro lado de la línea.

¡Ash!Rei nunca me tiene fe, pero hoy ganaremos esos boletos Luna o me dejo de llamar Serena Tsukino — le decía a la gata que la miraba desde su cama siguiendo sus movimientos con la pequeña cabecita.

De fondo se oía que el sujeto de la radio decía unas palabras.

Hoy es el día en que tienes que creer que todo puede ser posible, hoy es el día en que tu sueño puede ser realidad, hoy es el día que tú tienes que esforzarte en hacerlo realidad y para eso una delicia de canción... Dreams The Cranberries aquí en — se oía el eslogan de la estación — ¡Omega 13 con Darién Chiba y la muchedumbre¡

Serena al oír esas palabras alzo a la gata de la cama y empezó a dar vueltas al ritmo de la musica, a lo que el animal se retorcía y gruñía con desesperación.

— Lo vez Luna hasta Darién sabe que hoy es el día de que me ganare esos boletos — se detuvo y soltó a la gata en el piso, esta se veía ligeramente mareada ya que empezó a caminar tambaleándose — Se lo voy a demostrar a Rei y tendrá que tragarse sus palabras.

Después de un rato de haber dejado agua a la gata y todo en su lugar, Serena salía de su departamento enfundada en una blusa rosa de tirantes con un pequeño suéter estilo bolero del mismo tono rosa que por cierto era su favorito, pantalón de vestir azul a juego con los zapatos de tacón bajo, con su característico morral morado lleno de lentejuelas que como había dicho su amiga al teléfono era el favorito de la rubia, se coloco los audífonos para seguir oyendo de camino a su trabajo a su objeto de deseo.

Serena trabajaba en una constructora de nombre Blackmoon desde hace ya un par de años, su puesto analista, su jefe un tipo amable pero demasiado ojo alegre a su gusto, el ingeniero Diamante Black había adquirido cierto gusto por la rubia de un tiempo para acá, así que sus atenciones hacia ella constantemente se veían incrementadas.

La rubia de cabello a los hombros y ojos azules, era distraída y usualmente impuntual, cosa que en sus anteriores trabajos le habían causado problemas, pero en este era lo de menos ya que su jefe con tal de que no faltara le toleraba sus constantes retrasos. La chica seguía soltera, cosa que a sus 29 años de vida le parecía irrelevante, aunque en su corazón había espacio para llenar solo por su amor platónico radiofónico o tal vez por el sujeto de sistemas que coqueteaba continuamente con ella.

Llegando a la oficina…

— Buenos días Amy — saludo una Serena sonriente a la recepcionista del consorcio.

— Hola Serena, ¿cómo amaneciste? — Amy, no era precisamente la más entusiasta de todas, pero se había convertido en amiga de Serena a fuerza de insistencia de la rubia.

— Pues amanecí como todos los días, acostada boca abajo, por desgracias sola y con pijama — Le sonreía pícaramente mientras ponía su codo en el mostrador sosteniendo su rostro y sacando la lengua

—Hay Serena que cosas dices — Le contestaba una Amy algo santurrona y levemente sonrojada

— Bueno te dejo que tengo que ir a ver al ególatra que tengo por jefe

— Si, ya pregunto por ti

— ¿En serio?, bueno pues no hagamos esperara a la estrella

Serena se dirigía a su cubículo, pero pensó que sería más importante saludaría a la siguiente amiga en turno así que se dirigió al cubículo donde se encontraba una chica sentada de frente a la computadora arremetiendo contra el teclado y dándole pequeños golpes al CPU.

— Pero que te ha hecho la computadora tan temprano Mina — la rubia de cabello largo muy parecida a Serena excepto por que era ligeramente más alta que ella, levanto la vista del ordenador para dirigirle una sonrisa a su amiga que se encontraba asomándose por el marco de la puerta y acaba de darle los buenos días muy a su manera.

— Hay ya sabes que me choca que esta mugre sea tan lenta, así que pensé que darle un par de zapes la aria reaccionar

— Lo único que un día conseguirás es que se indigne por tu maltrato y ya no quiera trabajar — la chica que se encontraba frente al monitor, le lanzo una mirada agresiva a Serena.

— Ni lo menciones, que la boca se te haga chicharrón— Serena empezó a reír — mejor cuando llegue el soquete de tu novio le diré que la revise — a Serena se le borro la sonrisa del rostro y se retiro a toda prisa a su cubículo, que se encontraba casi al otro extremo de la oficina frente a la sala de juntas y a un lado de su jefe.

Dejo su bolso de mano a un lado y se disponía a sentarse cuando de pronto del lado izquierdo se oyó abrir la puerta del privado

— Serena ¿puedes venir un momento?

— Por dios, mínimo que me deje llegar primero — susurro por lo bajo haciendo un gesto de desagrado y ocultando el rostro mientras se agachaba a conectar su computadora.

— Perdón ¿me dijiste algo? — la rubia se incorporara de un salto para ver al sujeto de traje blanco, alto de cabellos plateados parado frente a ella con ambas manos al costado de la cintura.

— Solo dije que… me quitaba el suéter… e iba — mientras hacia esta acción el sujeto en cuestión le lanzo una mirada algo intimidante recorriendo el cuerpo de la rubia, ella odiaba que hiciera eso.

Tomo una libreta y una pluma dirigiéndose a la oficina de su jefe que ya se encontraba sentado en el sillón al lado de la puerta, cruzado de piernas y con unos folders en la mano. Le dio un par de indicaciones a la rubia que no lo miraba ya que tenia puesta su atención en la libreta que sostenía mientras apuntaba las palabras que escuchaba, mientras el recorría su cuerpo con la mirada, hasta que Serena lo hizo sobresaltar al hablarle

— ¿Se te ofrece algo más Diamante?— Serena mostraba su mejor sonrisa casi tan falsa, como la del retrato que tenía posado en el escritorio del él mismo al lado de su sonriente esposa.

— Por qué no tomas asiento y me dices que tal tu fin de semana — Serena poso su cuerpo en la silla frente a él, algo molesta porque siempre la interrogaba acerca de su vida privada

— Pues nada fuera de lo común, fui a comer con mis amigas, cene con mi gata y me dormí temprano para que no me salgan arrugas — trato de sonar irónica, ya que consideraba de muy mal gusto las atenciones que tenia Diamante hacia ella.

— Vamos me vas a decir que no te saco a pasear algún galán en turno — Serena se levanto molesta del asiento y se dirigió a la puerta del privado no sin antes voltear a contestar aquel comentario de mal gusto.

— Para tu información no soy perro para que me saquen a pasear y segundo, si necesito salir a pasear hay mejores animales que un hombre, con tu permiso tengo mucho trabajo — Cerro de golpe esperando no romper el cristal de la puerta.

Diamante se quedo petrificado con el enojo de Serena, esa chica en verdad tenía un carácter de cuidado, siempre tendría que pensar bien lo que decía antes de soltárselo a la rubia, ya encontraría la forma de encontentarla.

La rubia se acomodo en su lugar, prendió el ordenador y lo primero que hizo antes de empezar cualquier labor fue sintonizar la estación de radio y oír la tranquilizadora voz del locutor, para lograr que la sonrisa volviera a su rostro.

— ¡Que hay bombón! — Serena dio un brinco al oír aquellas palabras detrás de ella — otra vez soñando despierta — giro su silla amenazadoramente para encontrarse de frente con el chico de sistemas que sonreía burlonamente al ver el susto que le había causado a la rubia.

La rubia tomo una carpeta vacía y la aventó en dirección del moreno de cabello largo que evadía el ataque con pericia

— ¡Hey! tranquila no quise que te diera un ataque, solo quería saludar — estaba viendo al suelo y se disponía a levantar el objeto de ataque cuando sintió un fuerte golpe en la parte trasera de la cabeza que le tiro la gorra que traía puesta.

Se levanto rápidamente y ya se llevaba la mano sobándose la parte agredida, cuando veía los ojos de la rubia con un gesto de furia y risa contenida

— ¡Auww!, tienes la mano pesada bombón

— No te di con la mano, ni loca pondría en riesgo mi costosa manicura — le decía la rubia que sostenía una libreta de forma italiana en la mano, mientras se volvía a sentar y empezaba a ojear los expedientes que su jefe le acababa de entregar.

De pronto escucho que el locutor empezó a decir

En un momento más regalaremos boletos para el concierto de Michael Bublé — de fondo las expresiones de aplausos y algarabía — así que pongan atención a las "Frases del Día" ya que ahí estará la clave para ganarlos.

Seiya vio que la rubia ya no le prestaba atención, dejaba los papeles a un lado y sus manos maniobraban sobre el teclado, se acerco una silla que poso junto a ella para ver qué era lo que su amiga hacia

Serena se sentía nerviosa, se conecto a su messinger y vio que su amiga Rei estaba conectada, rápidamente empezó a escribir.

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Conversación msn….

Serena said: que grosera fuiste en la mañana :(

Rai said: no pretendas que sea tu ángel de la guarda cuando sabes que odio despertarme temprano grr

Serena said: ya estás oyendo la radio?

Rei said: Ya hija yaaaaaaa

Serena said: tienes que poner atención para cuando pronuncien mi nombre, esos boletos serán mios

Rei said: ok solo deja me siento bien, porque esta espera va a ser larga

Serena said: que mala eres conmigo :P

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Serena vio que Seiya asomaba la cabeza en su ordenador, puso la mano en la cabeza del moreno y a la aventó a un lado

— ¡Oye! que te crees leyendo conversaciones ajenas — Serena lo miraba con el entrecejo fruncido y tapando con las manos el monitor

— Se supone que tendrías que estar trabajando bombón y no platicando— Arremetió el moreno cruzando los brazos

— ¡Cállate! que te van a oír las hermanas de la persecución — esto último lo dijo en un susurro, los dos miraban en dirección a la oficina que se encontraba en la esquina casi de frente al corredor que conectaba los diferentes cubículos, ahí estaban cuatro mujeres que miraban en dirección de Serena y Seiya, al encontrarse con sus miradas todos desviaron la ojos hacia otro lado.

Serena volvía a posar los ojos en Seiya, quien reía por lo bajo, las cuatro mujeres a las que se referían eran las responsables del departamento de diseño y su especialidad era las de acosar a todo aquel que les cayera mal, le hacían la vida tan imposible que terminaban por renunciar.

— ¿Crees que sepan cómo les decimos? — los dos soltaron una risa ahogada

— Espero que no, porque si no los siguientes en su lista seremos tú y yo — le decía Serena bajito al moreno que puso cara de susto — ya que estas aquí sirve de algo y pon atención a la radio, necesito ganarme unos boletos.

¡Oye!, yo siempre sirvo, solo que tú no quieres usarme — la miraba pícaramente levantando las dos cejas coquetamente, Serena puso los ojos en blanco y se volteo nuevamente al ordenador.

Abrió su Twitter y su Face, dejo de lado los papeles que tenia, miro en dirección de la oficina de su jefe y vio que se encontraba completamente concentrado en su computadora.

Bien pues hay les van las Frases del Día — decía el locutor mientras Serena miro a Seiya que tenía una pluma y una hoja, listo para apuntar lo más rápido que su mano pudiera escribir.

Empezó hablar y Serena cerraba hasta los ojos tratando de poner toda la concentración posible

Oigan esta — decía el locutor — "La voluntad de dios no te llevara donde la gracia de dios no te proteja" — a cada frase iba acompañado un "uuuuuaaaaauuuuu" de la dichosa muchedumbre.

En total dijo diez frases y Serena solo se acordaba de un par, pero confió en que Seiya hubiera anotado mas de las que su memoria pudiera recordar, le arrebato la hoja a su amigo y la miro con los ojos completamente abiertos

¡Que! Solo escribiste una frase — le grito casi queriendo que el chico pudiera escribir las 10 de memoria y en ese justo momento

¡Oye! Esa fue la que más me gusto— el chico ponía ojos de niño regañado — además soy ingeniero en sistemas no taquimecanógrafo

Listo, espero hayan prestado atención porque los primeros que envíen a mi cuenta de Twitter o de Face la cuarta frase del día ya tienen ganado un par de boletos para Michael Bublé — a Serena de la impresión se le puso la cara fría, como demonios iba a saber cuál era la frase número cuatro, miro a Seiya de reojo, abrió su twitter y escribió la frase que su amigo había apuntado, la envió y espero que la suerte hiciera el resto.

Seiya la miro de mala gana y se levanto del lugar, tomo su mochila que se encontraba en el piso.

— Me voy a ver a la loca de tu amiga Mina, antes de que mate a su computadora, en lo que a ver si se te baja el berrinche — le decía a Serena un Seiya indignado.

Serena dejo a un lado su entusiasmo, siguió escuchando a Darien en la radio y empezó a trabajar, se dio cuenta que necesitaba unas hojas que tenia Amy, así que se dirigió a la recepción.

Su amiga de cabello azul y corto, escuchaba la misma estación de radio que Serena y tarareaba la canción que estaba, mientras hacia corazoncitos en una libreta, a la rubia le dio mucha risa ver lo concentrada que estaba Amy fingiendo trabajar.

— Esos corazones te van a merecer una felicitación — Amy se sobresalto al oír la voz de Serena y cerro rápidamente la libreta y respondió con una leve sonrisa.

— ¿Que pasa Seré que necesitas? — Le brindaba una linda sonrisa mientras ocultaba unos corazones de colores que había recortado momentos antes.

— Podrías darme unas hojas y de paso un poco de lo que fumaste que te sienta de maravilla— la peli azul se limito a reír del pequeño chiste, aunque su cara estaba roja de la pena.

— Oye te recuerdo que hoy quedamos de comer con Lita

— Ah sí, si — dando pequeños saltitos mientras aplaudía — muero por probar su pastel, el fin de semana lo soñé — Serena ponía ojos soñadores mientras recordaba el pastel de zanahoria especialidad de su amiga Lita, que tenía una cafetería muy cerca de donde estaba situada su oficina, en lo que ella pensaba Amy le extendía las hojas.

— Gracias Amy, y pon mucha atención en el radio que ahorita mi novio me va a mencionar— le decía Serena a Amy mientras esta ultima meneaba la cabeza

— Hay Serena tu siempre tan optimista — todos en la oficina sabían que la rubia tenía una obsesión delirante por el pobre sujeto de la radio que la desconocía.

Serena llego a su lugar y vio a Diamante salir de su oficina y recargarse en el escritorio de la rubia con una sonrisa y de brazos cruzados.

— ¿Ya tienes los precios que te pedí? — le pidió cortésmente su jefe, mientras Serena bajaba el volumen de las bocinas.

— Ya casi, en un momento te los envió — Serena trago saliva y se puso a escribir lo más rápido que pudo, aun no empezaba a hacer nada, vio que en la pantalla parpadeaba la conversación de Rei, pero no le hizo caso, tenía que terminar lo que Diamante necesitaba si no quería oír gritos.

Se levanto fue al lugar de Mina, necesitaba unas hojas de cálculo que ella seguro tenia, al llegar vio como Mina y Seiya jugaban en la computadora

— ¡Oigan!, muy bonito ustedes dos jugando — Los chicos voltearon a ver a Serena con expresión de extrañeza después vieron que hacia cara de puchero — Y sin mi — Seiya se golpeo la frente, mientras Mina ponía los ojos en blanco.

— Bombón tú tienes mucho trabajo y cuando oyes a tu "novio" — El chico hacía señas de comillas con las manos al mencionar la última palabra — ni nos pelas, así que no te quejes.

Serena busco entre los papeles de Mina y esta ni se inmuto en preguntarle que buscaba, seguia peleándose con Seiya en la computadora.

Volvió a su lugar y vio la insistente pantallita que parpadeaba, Rei le seguía escribiendo, termino su trabajo que no le llevo ni 10 minutos, lo imprimió y se dirigía a la oficina de su jefe cuando oyó en el radio

Ya voy a decir la lista de ganadores de twitter, pongan mucha atención porque solo son 5, y ellos son, Peruru, Yuri, Nyanko, Serena Tsukino y Kaguya

A Serena se le paro el corazón, en ese momento se quedo fría, no sabía si había soñado o escuchaba su nombre en voz de su mayor ídolo, en ese momento Diamante salía de su oficina

— ¿Oí bien? Dijeron tu nombre en la radio — le indicaba su jefe mientras ella lo veía perpleja y en eso cayó en cuenta que no estaba soñando

Salto encima de Diamante dando un grito y aventando las hojas que traía en la mano, este solo atino a abrazarla mientras ella gritaba de alegría al mismo tiempo que daba saltitos.

¡Gane!, ¡Gane!, ¡Gane! — su jefe de ver lo emocionada que se encontraba empezó a saltar con ella en brazos, todos salieron de sus cubículos a ver qué estaba pasando, al oír los gritos de los dos.

En eso llegaron corriendo Mina y Seiya, saltaron encima de Serena y su jefe, y también empezaron a saltar.

— ¡Eh! Gano, gano, gano — decían los dos, mientras todos los demás los miraban asombrados, de pronto se cansaron y al fin lograron separarse, al notar que todas las miradas estaban puestas sobre ellos empezaron a reír discretamente.

— Perdón — Dijo Diamante en un tono serio y alisándose el saco — pueden continuar con sus actividades — a esa hora del día que ya pasaban de las 11, todas las oficinas y los cubículos se encontraban llenos, al menos unas 30 personas laboraban en el lugar, pero a Serena eso no le importo.

Los cuatro empezaron a levantar las hojas que se encontraban esparcidas por la alfombra, se las dieron a Serena, esta no podía dejar de sonreír, se las extendió a su jefe que la miraba con una sonrisa y se metió con ellas a su oficina moviendo la cabeza.

Serena se sentó en su lugar y vio la conversación que seguía parpadeante en espera de su amiga Rei. La abrió para ver lentamente todos los mensajes de histeria de su amiga

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Conversación msn…

Rei said: Hay se me paso la pregunta que hizo tu marido, ¿qué dijo?

Rei said: Serena contéstame, no me dejes hablando sola

Rei said: Hay Serena ya hasta va a mencionar a los ganadores y yo ni supe que pregunto

Rei said: Seeeeeeeeeerenaaaaaaaa el "positivo" acaba de decir tu nombre

*******You have just sent a nudge.********

Rei said: hazme caso Serena, o ya te desmayaste?

Serena se apresuro a contestar antes de que a su amiga llamara a urgencias

Serena said: no aun sigo viva, lo oíste?

Rei said: siiiii te ooooodio

Serena said: no me odies jeje XD

Rei said: está bien tratare, tal vez mañana pero hoy, te oooooooodio

Serena said: Rei en verdad no me la creo, y no me odies porque tú vas conmigo

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Serena no paraba de reírse, de la emoción, de la impresión, de lo que le escribía su amiga o de que su amor platónico hubiera mencionado su nombre.


Uff después de mucho pensar como comenzaría esta fue la mejor forma que encontré, espero puedan leer, esto se va a poner más divertido se los aseguro, por lo menos en mi cabeza lo es, espero que les haya gustado, nos leemos pronto, aaaaaaaaaaaadios.