Ω ENCANTADO DE CONOCERTE Ω

La historia es de mi autoria y los nombres de los personajes le pertenecen a Naoko Takeuchi


Capitulo 2 - ¡SIGUELO!

Serena se encontraba como en las nubes, oía que Amy y Mina le hablaban pero no entendía una palabra, cuando salieron del elevador Serena casi se tropieza de no ser porque Mina la traía sujeta del brazo

— Por dios Serena despierta, ya sabemos que tu "novio" dijo tu nombre a nivel nacional, pero eso fue todo — Le decía Mina al mismo tiempo que la zarandeaba del brazo

— ¿Cuando vas a ir por las entradas? — le preguntaba una Amy más ecuánime e hizo que Serena dejara las nubes para volver a poner los pies en la tierra

— Rei me dijo que pasaba por mí al salir del trabajo e íbamos juntas, es en la estación de radio donde el esta, voy a estar más cerca de él que nunca — Serena parecía estar hablando consigo misma, mientras Mina y Amy se miraban una a la otra desconcertadas.

Entraron al local de Lita quien ya las esperaba en la barra, cuando vio llegar a las tres jóvenes empezó a acomodar unos manteles de papel y cubiertos en una mesa cerca de la cocina.

— ¿Que hay chicas, como las ha tratado la mañana? — les preguntaba Lita mientras colocaba vasos boca abajo y una jarra de agua de sabor.

— Pues si me preguntas a mí, normal, batallando con la misma gente — le decía Mina gesticulando con las manos — pero si le preguntas a Serena te dirá que fue el día más memorable de su vida.

— ¿Ah sí?, ¿y eso porque Serena? — pero antes de que te Serena pudiera contestar Amy ya se le había adelantado

— Por que Darien Chiba dijo su nombre — salió de la boca de Amy como si estuviera hablando del clima

— ¿Darien Chiba? — miraba Lita a las tres chicas con gesto de no saber de que hablaban. Serena volvió a intentar decir palabra pero Mina ya estaba contestándole

— El "novio" de Serena, claro hipotético — pero Lita seguía sin entender

— Si ya sabes, el del "efecto positivo" — trataba de explicarle Amy, mientras Serena giraba la cabeza siguiendo la conversación en la cual estaban dispuestas a no dejarla participar

— El cuate de de la columna del periódico de los jueves que Sere siempre recorta — Mina sonaba como si fuera tan obvio saber de quién hablaban, pero Lita seguía sin entender y cuando ambas amigas que no dejaban hablar a Serena intentaron volver a decir algo esta les cubrió la boca con sus manos y por fin le pudo explicar de la forma más coherente a Lita de quien hablaban

— El locutor de la estación de radio de las mañanas de Omega 13 — Lita abrió los ojos con sorpresa

— ¡Ah!, el de la muchedumbre — Amy y Mina pusieron los ojos en blanco

— ¡Hay! por qué no se me ocurrió mencionar eso primero — dijo algo molesta Mina

Todas soltaron una pequeña risa y Lita se dirigió a la barra para traer el primer plato del menú que tenía preparado para sus amigas, los repartió y tomo asiento al lado de Amy quedando de frente a Mina y Serena que en cuanto tuvieron su comida, no se detuvieron siquiera a mirar a las demás y empezaron a consumir con desesperación, era típico en ellas.

— Pues bien, provecho, esto se ve realmente delicioso Lita gracias — dijo Amy mirando con una sonrisa a su amiga que se encontraba codo a codo con ella, las rubias frente a ellas se ruborizaron, alzaron la mirada, entre risas y bocas llenas también agradecieron a su amiga por la comida.

La estancia en el restaurant de su amiga paso como todos los días, Serena le conto a Lita que había sido lo que paso y que casi le da el soponcio cuando el locutor había mencionado su nombre, entre risas y chascos transcurrió la plática, todas bromeaban con la suposición de que Serena tenía que hacer lo posible para conocer al locutor ahora que tendría que ir casi al otro lado de la ciudad para recoger los boletos, Amy era la única que sonaba más realista de todas y trataba de sostenerlas antes de que su imaginación volara hasta Marte.

— Yo creo que no deberíamos alentar a Serena a que se arriesgue a algo que es una completa locura — la peli azul sonaba seria tratando de relajar las bromas ya que conocía a su amiga y cuando se le metía algo a la cabeza no había quien la detuviera.

— Vamos Amy, nunca has hecho algo loco en tu vida, siempre es bueno tener de vez en cuando una aventura excéntrica — le guiñaba el ojo Mina, esperando que su amiga se relajara a fin de cuentas solo era broma — además son solo suposiciones, no quiere decir que Serena va a decidir acampar e interceptar al pobre sujeto.

Serena dejo de comer el helado de chocolate que tenía en frente y se incorporo erguida y pensativa, todas voltearon a ver sus expresiones algo confundidas y empezaron a mirarse nerviosas, sabían que cuando la rubia optaba por pensar, era porque estaba especulando hacer algo que no era expresamente lo correcto. De pronto hablo como si el foco que imaginariamente veían sobre su cabeza se hubiera prendido

— Mina eres una genio — la rubia a su lado sonrío al oír las palabras de cortesía de su amiga

— Si lo soy — asintió la aludida, pero Lita y Amy tenían una cara de preocupación, sabían por donde iba el pensamiento de Serena.

— Serena lo que sea que estés pensando descártalo, eso pasa el límite de locura permitido en tu persona — le decía entre risas pero con un tinte de preocupación Lita, quien tenía los brazos cruzados y algo tensos sobre la mesa.

— Pero no es locura, digo no es que vaya yo como sicario a perseguirlo, solo espero quizá conseguir una sonrisa y tal vez un beso chiquito — al decir esta última palabra Serena hacia un gesto con los dedos índice y pulgar, frente a su rostro, entrecerrando los ojos — Además siendo sinceras como ustedes dijeron, ¿cuándo voy a volver a estar tan cerca de él?.

— Vamos Serena, ¿estás hablando en serio?, por que como broma suena muy bien — le decía Amy, al mismo tiempo que miraba a sus otras dos amigas buscando apoyo, quería sacarle esa idea de la cabeza

— Si Serena entiendo que quieras hacer mas físico tu amor platónico, pero vamos una cosa es *stalkear inocentemente al pobre sujeto por la red pero ya seguirlo, eso si es acoso real, de esos que dan miedo — le decía Mina queriendo parecer suave como Amy

Serena veía a sus tres amigas en verdad consternadas de su que su simple travesura la fuera a meter en un real problema, así que relajo su postura y siguió comiendo su helado algo desilusionada, a lo que las chicas también relajaron la ofensiva y cambiaron el tema.

Salieron del lugar de vuelta a la oficina convencidas de que a Serena la idea de tratar de contactar al locutor de Radio se le había pasado.

Transcurrido el resto de la tarde en el trabajo normal, hasta casi dar las 6 cuando Rei ya se encontraba en la recepción con Amy esperando a Serena para ir a recoger los boletos.

— ¿Lista? — Pregunto Rei al ver salir a su amiga rubia algo pensativa, la saludo con un beso en la mejilla — ¿Amy no quieres acompañarnos?

La peli azul estaba a punto de decir que si, ya que aun tenía el temor de que a Serena se le alocara alguna neurona y tomara literal la idea de la tarde, pero debido a que recientemente había iniciado una relación con un chico de relaciones exteriores que laboraba dos pisos arriba de donde se encontraba la oficina, tenía más interés en espéralo a él, que en impedir algún comportamiento irracional de su amiga.

— No muchas gracias, debo llegar temprano a mi casa — les mintió a ambas y Serena solo le lanzo mirada y una sonrisa algo cómica, ya que sabía que su pretexto era algo tonto.

— Esta bien, ya será la próxima, porque estoy segura que después de esto Serena no dejara de insistir para lograr que "el positivo" vuelva a mencionarla — Rei veía a Serena, haciendo que esta se sonrojara un poco.

Mina y Seiya salían entre risas y piquetes de costillas, la rubia corrió a saludar a Rei y el chico se quedo parado mirando la escena, entre Rei y el no había una muy agradable relación, ya que creía que era una mala influencia para Serena, a su parecer la alentaba demasiado en sus locuras cada que podía.

— ¿Que hay Rei, como estas? — saludando con la mano a la morena que se encontraba con Amy, Mina y Serena

— Estaría mejor si no tuviera que toparte — respondía Rei, de brazos cruzados y sin mirarlo.

— Gracias, a mí también me da gusto verte

— Vámonos Serena antes de que empiece a sufrir jaqueca — la chicas se despedía de sus amigas que no dejaban de sonreír ya que les daba mucha gracia la forma en que Rei trataba a Seiya cada que se encontraban.

Se subieron al auto de Rei, esta sintonizo la estación favorita de Serena y ella empezó a contarle cómo fue que gano los boletos, las dos reían y comenzaron a cantar a la par la canción que se oía de fondo (Superstar de Taylor Swift), a pesar de que Rei era algo huraña con la gente en general, tenía una particular paciencia y agrado por Serena y sus tres amigas de trabajo que incluía a la restaurantera, las cinco chicas se habían vuelto amigas con el paso del tiempo y su común denominador había sido por supuesto la rubia.

Serena se encontraba comentándole las ocurrencias y bromas que habían surgido en la comida, Rei entre irónica y sonriente le compartía ideas nuevas a su amiga.

— Claro que sería loco que decidieras acampar fuera de la estación, aunque sería mejor que cuando lleguemos yo distraiga al guardia y tú hicieras acto de presencia en la oficina del "positivo"

— Rei lo mencionaba entre risas.

— Pero ni siquiera sé donde está su oficina, eso sería muy complicado para mi, que tal que pierdo valioso tiempo en buscarlo dentro y…— Rei ponía los ojos en blanco y movía la cabeza al mismo tiempo que reía

— Serena solo estoy siendo sarcástica, además se supone que su turno termina como a la 1, no creo que sea tan trabajador como para hacer otro turno

— Pues es el gerente de la estación, tal vez corra con suerte y sea él, el que me entregue las entradas, sería un gesto lindo de su parte para sus radioescuchas ¿no crees? — las dos intercambiaban miradas cómplices y con una sonrisa de humor.

Llegaron al edificio, estacionaron el auto y se dirigieron a las oficinas, Serena observo que había mucha seguridad, así que sus planes de acampar o de poder infiltrarse en busca de Darien, no serian muy fructíferos, la recepcionista de las oficinas les indico que solo la ganadora podía acceder a la oficina de entrega, después de unos 5 minutos Serena salió con la cara seria. Al parecer solo le había echo registrarse y le habían entregado las entradas, Rei la animo y le dijo que le compraría un helado de esos con chispas que tanto le gustaban.

Salieron por el auto, lo abordaron y Serena aun seguía pensativa, Rei trataba de entretenerla pero no lograba sacarla de sus pensamientos, sin querer y por tratar de ponerle atención a su amiga casi le pega a un auto que se encontraba saliendo del estacionamiento subterráneo, ya que a ellas solo las habían dejado entrar en uno de los 3 lugares de visitas, se freno de forma súbita cosa que logro despertar a Serena.

— Uff, gracias a dios juego pin pon y tengo buenos reflejos, si no, nos ando metiendo en un lio — Rei no paraba de Rei de su propio comentario sarcástico, cuando noto la expresión de Serena quien se encontraba con la boca abierta y los ojos en desorbita— tranquila no le pegue — Rei dirigió la miraba al conductor del auto que tenia de frente, gesticulando un "lo siento", observo al sujeto de lentes obscuros, a simple vista parecía algo simpático — aunque debo admitir que parece guapo.

El tipo del auto rojo siguió su camino no sin antes brindarle una sonrisa y un leve asentamiento de cabeza a Rei, de pronto el sujeto estuvo más a la vista de las dos y Rei veía como su amiga lo seguía con la mirada y aun con la boca abierta

— Vamos Serena he visto chicos mucho más atractivos, no es para tanto…— aun Rei no terminaba de expresar su opinión cuando su amiga empezó a gritarle algo nerviosa y jalándola de uno de sus brazos

¡Síguelo!, Rei no lo pierdas, deprisa, se va ¡Siguelo ! — Serena se veía realmente alterada señalaba con las manos hacia el frente donde el auto que casi le pega esperaba por su turno para salir, cuando de pronto lo perdió a la vista —Rei por favor, por favor, no te vuelvo a molestar solo ¡SIGUELO! — Rei al ver la desesperación de Serena no pudo más que pisar el acelerador y tratar de ubicar el auto rojo.

— ¿Me quieres decir a quién demonios estoy siguiendo? — Rei se empezaba a molestar, mientras Serena se comía las uñas

— Es que… si te digo… lo vas a perder — al oír las palabras angustiosas de Serena, Rei cayó en cuenta, ella no lo reconoció a simple vista, Serena solo le había enseñado un par de fotos de él, de repente el semáforo se puso en rojo y la morena adelanto al automóvil rojo hasta quedar al lado de él, tenía que apreciarlo mejor. Su amiga de pronto se escurrió en el asiento del copiloto hasta desaparecer de la vista de cualquiera en el exterior.

— ¿Serena que haces? — la chica le dirigía a su amiga una miraba incrédula, no entendía por qué se ocultaba — ni siquiera te conoce — Rei quito la mirada de su amiga para ver al conductor de al lado, sufrió un breve enrojecimiento en las mejillas, el sujeto la miraba detenidamente como entre desconcertado y curioso, ya no traía puestas las gafas obscuras, ahora podía apreciar los ojos azul obscuro que la miraban interrogante. Al sentir el contacto directo de la mirada de él "positivo", instintivamente Rei dirigió la vista al frente, sujetando más fuertemente y con ambas manos el volante que si hablara en ese momento pediría que dejaran de torturarlo, de pronto entendió a Serena y quería estar en el piso del auto al igual que ella.

Se puso el siga en el semáforo pero Rei no pudo arrancar, Serena al oír el ruido de los autos que empezaban a sonar el claxon, se incorporo a su asiento.

—Rei que sucede, avanza — su amiga volteo a mirarla amenazadoramente

— ¿Para qué rayos quieres que lo siga?, ¿qué piensas?, nos van arrestar, me niego rotundamente a seguir en medio de tus locuras — la chica hablaba con un tinte de indignación en la cara y cruzando los brazos.

— Si no avanzas, el policía que se encuentra dos coches atrás, si nos va arrestar — al oír las palabras de la rubia, Rei miro el retrovisor y vio la sirena encenderse, tomo el volante y piso el acelerador, consiguiendo un leve rechinido de las llantas del compacto

— Me niego a seguirlo, a menos que me digas que ¿piensas hacer? — para desgracia de ella, el auto rojo aun seguía en su mira, pero Rei había bajado la velocidad y consiguió un par de insultos de los conductores que la rebasaban, algún pobre incauto que quedo al lado de la morena consiguió decirle "lento" y la chica arremetió toda la furia contenida contra él, bajo el vidrio y le exclamo

— ¡Soy lent-A, CIEGO!— Rei vio como el sujeto, sacaba un poco los ojos y seguía su camino.

Después de eso miro a Serena que no podía ocultar que estaba a punto de soltar una carcajada, a lo que no pudo más que reír primero. La chica solo movió la cabeza, localizo el auto rojo y lo siguió.

Se dirigieron a una parte de la ciudad en la que nunca habían estado, Rei trataba de ser precavida y que el objeto de persecución no notara su presencia, llevaba ya unos cuarenta y cinco minutos en el auto cuando por fin se detuvo.

La chica pasó el auto y regreso sobre la misma calle, tratando de localizar algún punto no tan obvio para observarlo, aparco quedando casi de frente y se sumió en el asiento al igual que Serena.

Vieron como el sujeto, quien ya se encontraba fuera del auto y vestía camisa azul lisa remangada con jeans deslavados y zapatos negros, sacaba algunas cosas del porta equipajes y se dirigía hacia unas escaleras que daban a una casa de dos niveles color blanca con 5 ventanales en la fachada, tenía un par de arboles al extremo del acceso que dificultaban la visibilidad hacia donde las dos chicas estaban atentas a que el objetivo se moviera. Se incorporaron al perderlo de vista pero volvieron a sumirse en sus asientos cuando lo vieron nuevamente salir para sacar lo que parecían unos papeles y un suéter de la parte de adelante, al parecer noto el asecho y giro ligeramente la cabeza hacia donde se encontraba estacionado el auto negro que en su interior tenia a una rubia temblante y una morena curiosa completamente sumergidas en sus asientos, fue un breve momento en el que dudo pero perdió el interés ya que al parecer alguien lo llamaba desde adentro de la casa.

— ¿Y ahora qué?, ya vimos que aquí vive, será mejor que nos vayamos, no veo a nadie más en su auto en aspecto sospechoso como nosotras — decía nerviosa Rei asomando un poco la cabeza por la ventana de al lado y mirando de un lado a otro de la calle.

— No lo sé — le contestaba la rubia que arremetía de nuevo a sus ya pequeñas uñas.

— Si claro que no lo sabes, si ni yo se que demonios hago aquí haciéndola de detective misterio

— Tenemos que esperar Rai

— ¿Esperar? Esperar que alguien llame a la policía por que hay dos locas sumidas en el asiento de un coche, esperando… nada

— Ya Rei deja tu sarcasmo, estoy pensando que hacer — la morena se incorporo en el asiento y se volteo hacia la parte trasera buscando al parecer su bolso, saco lo que parecía una bolsa de aluminio de alguna fritura

— ¿qué haces?, ¿estas comiendo?

— ¿Qué? cuando me pongo nerviosa como, ya salte de ahí— le decía a la rubia que aun se encontraba en cuclillas debajo del sillón

— No, hasta que piense que voy a hacer

Rei siguió comiendo las frituras sin dejar de mirar a ambos lados de la calle, cuando termino con el paquete, volvió a buscar en la parte de atrás y saco una botella de jugo, su amiga le lanzo una mirada de asombro

— ¿Qué? me dio sed y tu al parecer tienes mucho que pensar, como en ¿qué vas a hacer cuando salgas de ahí? — la chica se detuvo de el dialogo con Serena al notar que alguien casi enfrente del coche la miraba como con extrañeza, Rei se puso nerviosa y la señora que notaba que había logrado conseguir su atención siguió su camino

— Genial, ahora una extraña piensa que estoy loca, aquí hablando sola, cuando la verdadera loca esta aquí abajo — dirigiendo su mirada maligna a su amiga, que ya había tomado la bolsa vacía de las frituras que hace unos minutos sostenía.

— ¿Te los acabaste? — le reprochaba Serena

Perdón pero para ti es más importante estar pensando tonterías, además creí que ya te habías llenado con tus uñas.

Se quedaron en silencio, Serena seguía mordiéndose las uñas y Rei empezaba a desesperarse, después de un rato de estar buscando en la radio algo que la pusiera mas de buenas volvió a romper el silencio

— Sabes podíamos tocar a su casa — Serena volteo a verla asombrada — y decirle que somos sus nuevas vecinas, que necesitamos una taza de azúcar y que tu estas locamente enamorada de él, ¿qué te parece esa opción? — lanzándole una mirada picara mientras disfrutaba su jugo.

— Ok ya entendí, el sarcasmo viene incluido en tu personalidad, pero sabes tengo un presentimiento — Rei la miro interrogante y con las cejas algo arrugadas — es que creo que esta vez si vas a pensar que estoy loca… nuevamente

— ¿En serio? que perceptiva

— ¿Me dejas terminar? — su amiga puso los ojos en blanco

— Esta bien continúa

— Es que creo que el solo está de paso aquí, no creo que viva en este lugar, así que quiero acercarme a su auto y ver qué fue lo que dejo dentro

¡¿Qué?¡, no ahora sí creo que estas más que loca, es mas creo que te escapaste de un hospital siquiátrico y que en cualquier momento vendrán a capturarte — pero la rubia ya iba bajándose del auto — ¿qué haces? Serena detente — la chica llevaba las manos en el aire tratando de pescar a su amiga, pero esta ya había cerrado la puerta. Rápidamente se llevo las manos al rostro.

— Dios está bien, sé que me estas probando, — miraba hacia el toldo del coche como si ahí estuviera posado la persona a la que se dirigía —ya entendí, te creo, no volveré a decir que soy atea, pero regrésale la sensatez a Serena

Serena cruzo la calle rápidamente mirando a ambos lados, el lugar se encontraba solo, la noche ya hacia acto de presencia en todo su esplendor lo que le brindaba a la chica cierta ayuda, al llegar a su objetivo se agacho en la puerta del piloto, se asomo hacia su interior, de entrada el vidrio estaba abajo, al parecer el barrio debía de ser tranquilo o por la prisa de entrar se le había olvidado subirlo, observo el interior y pudo ver que había algo de comida y algunas cosas como una computadora portátil, algunos libros y una mochila, lo que llamo su atención fue algo que parecía una agenda que estaba en el tablero y muy cerca de ella, su gran curiosidad pudo más que su cordura y metió la mano al interior para poder tomarla, de lejos su amiga la observaba con las manos puestas en su boca tratando de tapar un grito

— Serena por dios ¿qué haces?, demonios, detente, vuelve a dejar eso en su lugar— la chica estaba muerta de nervios de ver a su amiga cometer un delito y le hacía señas de que se detuviera.

La rubia miro ambos lados y seguía todo quieto, ojeo un poco la libreta, y en efecto era la agenda personal de Darien Chiba, a Serena el corazón le latía deprisa, pero de pronto se le congelo al oír el ruido de una puerta que se abría y voces, se tiro casi al suelo, pero el espejo retrovisor de la puerta del chofer le daba la vista de las personas que salían de la casa, ahí estaba Darien con una mujer pelirroja hablando, volteo hacia el auto y Serena quería desaparecer, estaba perdida ahora ¿qué haría? estaba atrapada y con las manos en la maza.


Siento mucho haber demorado en escribir, quería poder publicar un par de capítulos pero unos eventos desafortunados me han tenido entretenida, pero esta semana me pondré al corriente, aun sigo pensando como sacare a Serena de este embrollo, espero que les agrade, nos leemos pronto aaaaaaaaaaaadios.

PD. por si se lo preguntaban *stalkear proviene del verbo "To Stalk" que significa espiar o perseguir, es comúnmente usado en la actualidad en las redes sociales para denominar a aquellos que "acosan" algún artista o persona, alguna forma de fanatismo, bueno solo es como breviario cultural ¯\_()_/¯.