Ω ENCANTADO DE CONOCERTE Ω
La historia es de mi autoría y los nombres de los personajes le pertenecen a Naoko Takeuchi
Capitulo 3 - ¿Y ESA QUIEN ERA?
La tensión se respiraba en el aire, Serena se encontraba entre la espada y la pared o mejor dicho, entre la nada y el coche, no sabía cómo iba a salir de aquello, miro nuevamente por el espejo y vio como Darien se acercaba al auto, cerro fuertemente lo ojos pero el sonido de la alarma al desactivarse y el botar de los seguros del auto la hizo brincar y abrirlos instintivamente, ¡listo! ahora tendría que explicar porque estaba tirada en el piso y con su agenda en la mano, miro ambos lados y de pronto vio a la valiente de su amiga dirigirse hacia ella, el corazón empezó a latirle más fuerte, le hacía señas a Rei para que no se acercara, pero la chica no la miraba, su vista estaba enfocada hacia la parte delantera del auto. Serena miro instintivamente hacia su derecha donde la mirada de Rei estaba puesta y vio como Darien se encontraba parado casi a la vista, si él hubiera bajado la mirada sin duda la habría encontrado en el suelo, pero su amiga ya había llamado su atención antes de que pudiera hacerlo.
— Hola buenas noches, disculpen — Rei estaba algo nerviosa, pero no titubeo al acercarse y hacer un ademan con la mano izquierda que sostenía su celular y con la otra hacía señas discretas para que Serena se fuera moviendo.
— Perdón, sé que es extraño pero es que tuve un problema, me quede sin pila en el teléfono— su amiga mostraba el celular en su mano— y al parecer mi abuelo sufrió un accidente en la casa, estaba hablando con él y se corto la llamada estoy muy preocupada, y sé que esto es extraño pero si me permitieran hacer una llamada rápida, solo para avisarle a alguien que vaya a verlo, yo estoy muy lejos… — Rei no paraba de hablar, el nervio que experimentaba era real aunque no tenía relación alguna con su abuelo.
Rei se paró frente a Darien cosa que hizo que el retrocediera un poco, quitando de la vista a Serena quien espero un momento y empezó a gatear tratando de cruzar la calle. El chico amablemente la dirigió hasta la puerta de la casa donde la pelirroja estaba parada con cara de extrañeza.
— Hola, mi nombre es Rei Hino — sacaba su cartera de la bolsa de la chamarra para mostrar su identificación — no quiero inspirar desconfianza — logro que el chico y su acompañante se metieran a la casa con ella, aunque la puerta seguía abierta, Rei al hablar les explico que estaba ahí porque hacia una remodelación cerca, solo que su abuelo la llamo y se detuvo a hablar casualmente casi frente a su casa señalando hacia la dirección donde su auto se encontraba, al hacer este ademan logro poder voltear hacia la calle y vio que desde ese punto ninguno de los tres podía ver a la rubia que se deslizaba en el suelo como en un campo de batalla, lo que hizo que su corazón se relajara.
Mientras Rei dialogaba, Serena gateaba hasta el otro lado de la calle, lo más rápido que podía, se podría decir que hasta con desesperación, no recordaba haber hecho eso nunca, o tal vez si pero tendría solo uno o dos años. Llego al auto y abrió la puerta del piloto, se deslizo por los asientos hasta quedar en el del copiloto y se volvió a poner de cuclillas frente al asiento para que nadie la viera desde afuera, su respiración aunque agitada por el breve ejercicio empezó a recuperarse, estiraba la cabeza hacia el exterior para ver si su amiga ya estaba de regreso, apretó fuerte las manos contra su pecho, cuando noto un pequeño detalle, en la desesperación del momento no había regresado la libreta al auto, mientras esperaba a su amiga pensó en regresar y dejar la libreta, pero cuando estaba por incorporase vio la cara de su Rei salir de la casa, volvió a su posición, la de ocultarse.
— Muchas gracias se los agradezco — Rei caminaba algo nerviosa, mirando de reojo hacia abajo del coche de Darien
— Estas bien, ¿segura que no necesitas otra cosa?— Darien se veía realmente preocupado por ella
— No en verdad muchas gracias, ya hicieron demasiado por mi — Rei se despedía de ambos con la mano, mientras se dirigía a su coche echando maldiciones contra su rubia amiga.
Entro al auto y cerro dando un fuerte portazo, mientras Darien aun la miraba, ella relajo la mirada y le ofreció una sonrisa, no se detuvo a mirar a Serena, arranco el auto y avanzo.
— ¿Qué haces?, no nos podemos ir — le preguntaba la rubia, nerviosa
— Claro que nos vamos, ya pusiste mi temple demasiado a prueba, además hoy agote mi arsenal de mentiras de por vida
— Rei es que…. Me quede con la agenda
— !¿Qué hiciste qué? ! — Rei cerraba los ojos y apretaba las manos en el volante — Serena tuviste el tiempo suficiente para devolverla y regresar al auto — Rei iba incrementando el volumen de su voz
— Me entro pánico, solo quería correr o… gatear
— Pero no te dio pánico cuando la parte inconsciente, tan tuya la tomo sin permiso del auto
— Rei no quiero ser una ladrona, tengo que devolverle la agenda
— Hay por dios no me hagas reír, créeme que a estas alturas no estoy de ánimo, hoy lo de menos es que seas una ladrona, además seguro sobrevive sin una agenda.
— Creo que es importante para el — volvió a abrirla y vio los apuntes del chico, traía horarios y partes de escritos de lo que parecía secciones de su programa, era demasiado organizado a la vista de Serena
— Para mí es más importante, conservarte sana física y mentalmente — Mientras Rei le decía esto, aceleraba lo más que podía esperando que la rubia no saltara del auto.
Como pudieron, salieron de la colonia localizando una vía reconocible para Rei, después de un buen rato, llegaron a casa de Serena quien se encontraba abrazando la agenda y completamente dormida en el asiento del copiloto, su amiga la miraba, no entendía como después de tanta adrenalina Serena tuviera la paz suficiente para quedarse dormida. La zarandeo por el brazo y la chica fue abriendo los ojos acostumbrándose un poco a la luz de la calle y tallándose levemente los ojos
— Ya llegamos y no fue gracias a tu ayuda — la miraba Rei reprochándole que se quedara dormida
— Lo siento es que, me canse
— Por lo menos hoy hiciste el ejercicio que te niegas siempre a hacer — Rei empezaba a reírse al mirar el pantalón de Serena, expresamente las rodillas que se encontraban llenas de tierra
— ¡Oye! No te burles, no fue divertido — esta empezó a sacudirse la tierra
— ¡Hey, Hey!, mi coche ya tiene tierra suficiente, puedes limpiarte afuera — Serena se quito el cinturón de seguridad, tomo su bolso del piso del auto y bajo haciendo muina, mientras Rei hacia lo mismo — además Serena todo esto te lo causaste tu, tú fuiste la que me obligo a seguirlo, tú fuiste la que robo esa agenda — señalándole la libreta que traía en las manos, la rubia se ruborizo al mirarla — y tú fuiste la que me impulso a sacar mis dotes de actriz para sacarte de este embrollo. — Ya caminaban hacia el departamento de Serena, cuando al escuchar esto último, recordó la valentía de su amiga para meterse en algo que pudo ser más problemático de lo que resulto, así que le salto encima abrazándola.
— ¡Hay Rei gracias, gracias en verdad! — su voz sonaba chillona y entrecortada, pero la sinceridad en su abrazo hizo que la morena reaccionara y la sujetara con fuerza.
— Nada de gracias, me debes… un boleto para un concierto, ¡ups! Pero si ya lo tenemos — las dos empezaron a reí, se metieron al edificio en donde vivía Serena.
El departamento de Serena era pequeño pero acogedor, una pequeña cocina, un comedor redondo de cuatro sillas, una pequeña salita que consistía de dos sillones de una plaza, dos habitaciones y un baño, las paredes estaban pintadas de rosa, morado y blanco, solo para ella y la pequeña gata negra que en cuanto oyó la puerta abrirse corrió al encuentro de su ama y empezó a ronronearle alrededor de las piernas.
— Pasa, te invitare un café
— ¡Oye! me merezco más que un café — gruño Rei, mientras Serena le lanzaba una mirada divertida — ¡Hey Luna, como estas! — levantaba del piso a la gata para ponerla en su pecho y acariciarle la cabeza, cosa que al animal no parecía molestarle.
Después de preparar un par de cafés, sacar unas galletas y ponerle comida a la gata, se unió a su amiga a la sala y las dos más tranquilas empezaron hablar sobre su aventura de hace un par de horas.
— En verdad sentí el corazón se me salía cuando vi saliendo a Darien y a esa chica pelirroja de la casa — Rei le contaba a Serena dando pequeños sorbitos a su café humeante — ¿cómo se te fue a ocurrir siquiera tomar esa agenda?— ella miraba a Serena que se encontraba como en transe y alzo la voz para tratar de llamar su atención — por lo menos ahora tienes su vida en tus manos … y pues también su trabajo … — pero la mirada de Serena estaba ausente, sostenía la taza en el aire — y puede que te caiga un meteorito encima en este momento y todo se vaya al demonio …. ¿Serena si quiera estas consiente?
— Si perdón, tienes razón — Rei ponía los ojos en blanco — es que estaba pensando en lo que dijiste
— ¿Que parte?, ¿la de que tienes su vida en tus manos o la catastrófica que nos caería un meteorito? — Serena volteaba a mirarla con sorpresa
— ¿De qué hablas?— Rei movía la cabeza y cerraba un poco los ojos
— Mejor dime ¿en que estas pensando?— Rei tenía a Luna en las piernas y le volvía acariciar la cabeza
— ¿Y esa quien era?— un destello de desprecio se notaba en la palabra "esa" que Serena pronunciaba
— ¿Quién?
— ¿La pelirroja?
— No lo sé, no me percate de todos los detalles, estaba demasiado ocupada en que no te descubrieran, ni un minuto me detuve en pensar en ella, solo que fue demasiado amable en dejar entrar a una desconocida a su casa
— ¿Crees que Darien viva con ella? — Rei estaba tomando de su café cuando oyó la pregunta pero Serena no dejo que le contestara porque ya había echo otra pregunta — Oye y ¿a quién le hablaste?
— Le hable a Nicolás mi vecino, el pobre no entendía ni jota de lo que le decía— empezaba a llevarse el café a la boca y cuando cayó en cuenta de lo que hablaba casi lo escupía, Rei soltó la taza estrepitosamente en la mesita de centro, se levanto de golpe lo que hizo que la gata casi callera de espalda en el suelo de no ser porque la sostuvo— ¡hay! lo siento Luna, tengo que irme — le decía a Serena quien la miraba desconcertada, mientras ponía al pequeño animal asustado en el piso y buscaba las llaves de su auto en la chamarra que llevaba puesta.
— ¡¿Que te sucede? — Serena no entendía el comportamiento de su amiga, la cual ya iba dándole un beso en la mejilla y se despedía de ella con la mano en el aire.
— No le explique nada a Nicolás, seguro entendió que a mi abuelo si le había pasado algo, y con lo despistado que es no dudo que haya salido corriendo, y con todo lo que paso se me olvido llamarle, además era cierto que ya no traía crédito en el celular.
— No quieres hablarle de aquí — Serena se había levantado atrás de su amiga que ya se encontraba afuera del departamento
— No, será mejor que me vaya y les explique a ambos que paso, nos vemos luego Sere
— Nos vemos mañana, es el concierto no lo olvides — Serena le gritaba a su amiga que ya había salido a todo prisa y se subía a su auto, cuando bajaba la ventanilla
— No lo olvido, paso por ti como hoy o… — miraba su reloj de mano — ayer, duerme, no memorices la agenda, total ya es tuya— Serena le sonreía mientras se alejaba y la despedía con la mano en el aire.
Serena paso largo rato sentada en el centro de su cama ojeando la agenda de Darien, no podía creer tener en su poder tanta información de él en sus manos, aunque le seguía rondando por la cabeza quien sería la chica a la que había visitado, ¿sería su novia acaso?, o alguna ¿amiga, pariente?, lo poco que recordaba su rostro era algo atractiva, despejo su cabeza con un movimiento, miro el reloj de al lado de su cama y noto que ya era demasiado tarde para seguir atormentando a su cabeza con ideas tontas, además empezaba a sentirse celosa por alguien que ni sabía de su existencia, puso la libreta en el buro pero después cambio de opinión y la puso al lado de ella sobre la cama, como si fuera una persona la arropo y aspiro el olor, solo olía a cuero, pero pensó las veces que pudo estar en posesión de su adorado tormento, apago la luz y le puso un brazo encima al objeto, entre suspiros y pensamientos acerca del dueño se quedo dormida.
Al día siguiente después de la matutina rutina acostumbrada, Serena se dirigía su trabajo, solo con la pequeña variante de la libreta que había echado a su bolso y que le hacía saltar un poco el corazón solo de pensar de quién era y al escuchar en la radio su voz no podía si no recordar el día anterior.
La mañana para Serena transcurrió habitual, trabajo, visitas constantes de Diamante a su lugar y viceversa, Seiya molestando, Mina riendo sonoramente y Amy era la única que notaba que algo extraño sucedía en el estado habitual de Serena, pero le gustaba ser entrometida así que guardo silencio hasta esperar que ella misma lo dijera. Serena no pudo salir a comer con las chicas, ya que Diamante había echo que se quedara ayudarle a organizar una junta y como pretendía salir corriendo a las seis, no se negó al pedido.
Rei llego 15 minutos antes de la hora de salida de su amiga, estaba más ansiosa que Serena por el concierto, así que se desespero al ver que no salía, Amy le ofreció una revista para que aligerara su espera, tomo asiento en uno de los sillones frente al mostrador donde se encontraba la peli azul, pero Serena seguía sin aparecer y para colmo, se encontró con la persona menos indicada para mejorar su humor.
— Hola mi querida y estimada Rei — le saludo el chico de sistemas de forma cordial y con una sonrisa, mientras Rei infructuosamente trataba de esconder su rostro con la revista, así que Seiya que le gustaba provocarla se paro frente a ella, lo que hizo que Rei tuviera que levantar la mirada con completo desagrado.
— Hola… tu — lo ignoro y volvió a la revista
— Se puede saber ¿por qué te molesta tanto mi presencia?
— La verdad es que tu presencia me es inclusive, el problema radica en que decides hablarme
— Nunca he entendido como Serena es tu amiga
— Lo mismo me pregunto yo, pero de ti
— Pues es que Serena y yo… como decirlo… tenemos química
— Si mi amiga siempre fue muy mala en esa materia
— Es que no tiene nada de malo, sería lindo que tuviéramos una relación ¿no crees?, ella es una chica en un millón — Rei instintivamente levanto una ceja y el comentario la obligo a mirarlo
— Eso no lo pongo en discusión, el problema es que tu eres un chico… — entrecerró los ojos y el la miraba detenidamente con una sonrisa expectante, pero se le borro al oírla pronunciar con desagrado la última frase — como cualquiera — volvió a fijar su atención en la revista y el ya trabajaba en una estrategia mental para arremeter a su comentario ofensivo, pero no pudo continuar
— Ya déjala, nunca lograras ganarle — Serena iba directo hacia donde ambos contendientes finalizaban su encuentro y saludaba con un beso en la mejilla a Rei que ya se había levantado a su encuentro, haciendo a un lado a su atacante
— ¡Qué bien!, al fin nos vamos, ya me había cansado del bullicio — Rei se dirigía a Amy con una sonrisa para devolverle la revista, esta la miraba divertida y con una enorme sonrisa en el rostro — ¿Y Mina?
— Tiene que preparar un proyecto para la junta de mañana — le contestaba Serena al tiempo que se despedía de Amy y Seiya, quien tenía cara de pocos amigos
— Relájate "bombón" tal vez algún día digas algo inteligente y quien sabe con suerte yo viva para oírlo — le decía Rei a Seiya palmeándole la espalda, al tiempo que se dirigía a Amy y se despedía — nos vemos Amy y me saludas a Mina, a ella si me hubiera dado gusto verla — al decir esto le daba una mirada de reojo al moreno que trataba de articular palabra, pero en definitiva no encontraba que decirle.
— Que se diviertan — fue lo último que oyeron de la boca de Amy cuando las chicas ya estaban abordando el elevador.
Llegaron casi puntuales al foro donde se llevaría a cabo el evento del cual habían ganado las entradas, el lugar se encontraba lleno, los asientos no eran de primera fila pero tampoco eran lo peor, tenían una vista estupenda.
Rei no era demasiado expresiva pero no dejaba de cantar y animar a Serena de momento parecía estar en otro lugar con la mirada ausente, el cantante no era guapo pero sin duda su carisma conquistaba a la gente, el espectáculo fue divertido y entretenido, el punto culminante de la velada llego cuando el artista decidió bajar del escenario y dirigirse a las gradas e interpretar un par de canciones desde ahí, las chicas lo tenían a unos pasos y podían ver perfectamente su cara, al ritmo melancólico de "Home" las dos se balanceaban al compas de la música, todo termino como en un abrir y cerrar de ojos.
— Tengo mucha sed la garganta se me seco de gritar, podríamos comprar algún refresco — Le decía Serena a Rei, cuando ambas ya se dirigían al estacionamiento.
— Pero si tú ni cantabas — Rei la miraba con un gesto de extrañeza.
— No pero tenía que gritarte para hablar, no oía ni mis pensamientos con tanto grito.
Se detuvieron en un local y Serena tomo una soda de las que se encontraban afuera mientras Rei veía los suvenires, la pago y se dispuso a abrirla, al parecer se encontraba agitada por que al intentar destaparla empezó a hacer erupción, a salpicar el contenido por su cara y los alrededores, ella solo atino a apartarla con las manos a un lado y bañar al pobre sujeto que tenía cerca. Con expresión de sorpresa y la boca medio abierta se disculpo
— Lo lamento, no fue mi intensión — pero al voltear a ver al sujeto que se limpiaba con ambas manos, la quijada se le cayó al piso ya no pudo articular palabra
— No te apures, pero te juro que si me bañe — el chico la miraba con sonrisa divertida, pero ella seguía con la boca abierta y sin poder articular palabra — además creo que tú te llevaste la peor parte, déjame ayudarte — le sostuvo amablemente el refresco mientras que de su chamarra de piel sacaba un pañuelo azul obscuro que le extendía.
Serena se encontraba en estado catatónico, hasta sentir a su espalda el grito de Rei que la hizo saltar y tomar el pañuelo, al tiempo que desviaba la mirada hacia su amiga quien la veía con asombro y algo de risa
— Dijiste que tenias sed Serena, no calor — Rei se reía de su propio comentario, pero su rubia amiga la miraba con los ojos muy abiertos e indicándole con la mirada que viera al sujeto de al lado. Rei no entendía bien, frunció un poco el entrecejo y negó con la cabeza, pero a raíz de la insistencia de la mirada de su amiga miro rápidamente al sujeto que sostenía el refresco y se limpiaba con un trapo que la chica del puesto le había ofrecido, y regreso la mirada nuevamente con los ojos completamente abiertos, pero él no notaba la sorpresa de ambas ya que se encontraba ocupado.
Rei se puso nerviosa y rápidamente oculto el rostro con una mano, miro a su amiga rápidamente y luego desapareció, Serena no pudo ni preguntarle a donde iba por que ya no estaba a su vista. De pronto, una voz muy cerca de ella hizo que girara la cabeza sin prestarle más atención a su fugitiva amiga.
— Darien, ¿pero que te paso? — le preguntaba una pelirroja al chico que aun sostenía el refresco de Serena, pero ahora se limpiaba un poco los zapatos.
— Nada, no te apures, solo que aquí mi amiga decidió hacer una fiesta de espuma — Darien le dirigía una sonrisa amable a Serena que se encontraba mas roja que el cabello de la chica que tenia al lado.
Serena maniobraba con la bolsa al aire, se limpiaba la cara y un poco la ropa que aunque era obscura se notaba el agua sobre ella.
— Déjame te ayudo — la pelirroja trato de sostener la bolsa de Serena, pero esta enfoco el contenido y vio que la agenda estaba más que a la vista y se apresuro a apartarla de la chica
— No, no te preocupes estoy bien — se coloco la bolsa en el hombro, casi escondiéndola a la vista de todos — lamento mucho el incidente — miro el pañuelo completamente sucio que tenía en su mano y dudo si devolvérselo, pero ya le había robado una vez así que no quería volver a hacerlo — aquí tienes, gracias — le extendió el pañuelo a Darién pero este negó con la mano.
— Quédatelo, aun te falta limpiarte… aquí — y le tomo por sorpresa que su mano se dirigiera a ella rosándole parte de la mejilla, esto la hizo estremecerse de golpe a su contacto, el la miro divertido y le brindo una sonrisa que a Serena le oprimía el corazón. Serena visiblemente ruborizada le respondió con una sonrisa y cuando estaba por agradecerle la pelirroja hablo primero
— Vámonos Dari, acuérdate que Chibi le gusta hacer desastre cuando no estamos — la pelirroja tomaba del brazo a Darien y a Serena se le borro la sonrisa del rostro.
Darien le regreso el refresco casi vacío a Serena, esta lo tomo y por un instante sus manos se rozaron, ella lo volteo a ver entre apenada y sorprendida, el no le había podido quitar la mirada de encima y le sonreía.
— Solo dame dos minutos mas — le pedía Darien a la pelirroja que asentía con una sonrisa, este saco dinero de su chaqueta y le indico a la vendedora del puesto que le diera un nuevo refresco, lo pago y se lo ofreció a Serena — esta vez trata de tomártelo antes de que se derrame— le brindo una sonrisa y las palabras que hicieron que Serena sonriera ampliamente — Encantado de conocerte, hasta luego.
Serena se quedo parada por unos segundos siguiendo con la mirada a Darien y a la chica sin nombre, que caminaban hacia la salida, cuando noto que el volteaba a verla, Serena desvió rápidamente la mirada, como buscando algo y noto que Rei ya se acercaba a ella, cuando volvió a dirigir la mirada hacia donde hace unos segundos aun veía a Darien, este ya había desaparecido.
El camino de regreso fue silencioso, Serena se tomaba la mejilla de vez en vez sonriendo y luego fruncía el ceño, Rei la miraba de reojo y cuando ella lo notaba se giraba hacia la ventana y volvía a hacer la misma acción de tomarse la mejilla
— Lamento haberte dejado sola, pero es que temí que me reconociera y ya deja de sobarte la mejilla que se te va a ir la esencia del toque — Rei se reía pero esperaba la respuesta de su amiga, con una mirada interrogante.
— Este bien te perdono — Le brindaba una sonrisa a su amiga y dejaba de tocarse la cara— ¿crees que la pelirroja sea su novia? — le preguntaba Serena con un dote de tristeza en su rostro
— No lo sé, tu sabes más de él que yo, puede ser una amiga
— Hablo acerca de alguien, pero no entendí, pudo ser un niño o niña, estaba preocupada por que hiciera desastre, ¿Crees que viva con ella?
— Era la misma chica de la casa a donde lo seguimos, así que no lo creo, ayer que te salve el pellejo se notaba que el ya iba de salida, pero por qué no sales de dudas y sacas la bola de cristal que traes en la bolsa e indagas si aparece en ella.
Serena tomo la agenda de su bolso y comenzó a ojear las páginas una tras otra, cuando leyó una nota con una palabra algo conocida "Llevar a Chibi a casa de Kakyuu"
— Aquí hay algo, puede que la chica se llame Kakyuu — Serena apuntaba su dedo índice sobre la frase
— Entonces no es su novia, es la novia de Kaka — Rei miraba a Serena y al decir esto las dos soltaron una sonora carcajada, lo que hizo que Serena se relajara, el resto de la noche solo pensó en la mirada que Darien le había dado y las últimas palabras, en verdad esperaba que la chica no fuera su novia y que en realidad lo hubiera dejado encantado.
Bueno aquí tienen otro capítulo, lo describo como si fuera el segundo libro de Harry Potter, no sirve de mucho pero entretiene, así que espero que lo tomen así, he tratado que en cada capítulo vaya una canción que ayude un poco a la historia, esta vez le toco a "Home de Michael Buble", aunque pueda sonar loco casi lo que describo es verídico mi amiga si se gano unos boletos para verlo y si se los gano con su locutor favorito aunque no lo hemos conocido aun, el concierto fue muy bueno, nos leemos pronto AAAAAAAAAAdios.
PD Tal vez mi historia solo entretenga pero me quedo mas con algo que dijo Toño Esquinca "Las palabras y las ideas si pueden cambiar al mundo" ¯\_(ツ)_/¯.
