Ω ENCANTADO DE CONOCERTE Ω

La historia es de mi autoría y los nombres de los personajes le pertenecen a Naoko Takeuchi


Capitulo 7 — LAS CHICAS DE DARIEN

A la mañana siguiente Serena se levanto de mejor humor que en días anteriores, prendió la radio y sin impórtale la canción comenzó a bailar, era domingo muy temprano como 7 de la mañana, pero la rubia estaba demasiado extasiada para importarle molestar a los vecinos.

Preparo hotcakes, llevaba semanas cuidándose para la fiesta así que no había visto las grasas ni los carbohidratos mas que en la televisión, pero esa mañana ya no le importo, inclusive Luna ronroneaba mas a raíz del estado anímico de su dueña, ya estaba planeando su día, cuando sonó el timbre de la puerta

— Hola Sere, buenos días, perdón que moleste tu fiesta, pero ya dos vecinos se quejaron de la música, digo no es que lo hagas siempre y debes tener una razón para estar tan feliz, pero no quiero tener problemas entre inquilinos — Su casera había bajado con cara de apenada

—Lo siento Michiru — Serena corrió a bajar el volumen al estéreo — prometo que no vuelve a pasar — Michiru le brindo una sonrisa, llevaba mucho tiempo de conocerla, de hecho originalmente la casera era su madre pero al morir le había dejado el edificio, entre las dos chicas no había mucha diferencia de edades y no habían entablado una amistad estrecha, pero su relación era demasiado buena para solo verse un par de minutos al día.

—Está bien Serena, solo espero que no dejes escapar al chico que te ha puesto tan de buenas — al oír estas palabras la rubia se sonrojo — y hasta te ha hecho cocinar, huele delicioso

— ¿Por qué no pasas y desayunas conmigo?— le ofreció amablemente la rubia.

—No, como crees no vine a darte molestias — la chica se veía realmente apenada, pero la rubia la tomo de la mano invitándola a pasar

Michiru se resistió un poco pero al final acepto, platicaron acerca de los vecinos quejumbrosos hasta que Michiru no pudo mas con la curiosidad y le pregunto de la forma mas amable que encontró acerca de la razón de su felicidad.

— Y bien, ¿se puede saber quién es el afortunado? — la rubia se sonrojo, no eran grandes amigas pero Michiru le inspiraba mucha confianza a Serena

— Pues es alguien que conocí ayer en una fiesta — le menciono Serena con una sonrisa en el rostro

—Y por lo que veo te dejo una excelente impresión

— Si en efecto, no lo imagine tan… no se si llamarlo perfecto, creo que la perfección no existe

— ¿Entonces ya lo conocías de antes?

— Pues conocer lo que se dice conocer… no, digamos que sabía de el

— ¿Y cuando lo volverás a ver? — La chica ojiverde posaba sus ojos expectantes en Serena, aunque esta no supo que contestarle — Ah ya veo, es reciente, no pusieron fecha, pero ¿si te pidió aunque sea tu teléfono o te dio el suyo?

— ¿Si, por qué?— Serena sentía curiosidad por aquella pregunta

— A pues perfecto, porque eso quiere decir que si hay interés de por medio, hoy es domingo Serena ¿por qué no lo invitas a salir?

— ¿No crees que es demasiado pronto? Apenas me lo presentaron ayer

— Por eso, no dejes que se enfríen las cosas, además si intercambiaron teléfonos, no importa quién de el primer paso, hoy en día no está nada mal visto que tu tengas la iniciativa, ya no existen esa serie de prejuicios.

— Si creo que tienes razón pero ¿a dónde voy?, yo la verdad casi no salgo, no conozco de lugares.

— A pues eso se soluciona, no sé si sepas pero yo toco el violín, digo no es algo muy divertido pero hay un bar cerca del centro que funciona como un karaoke de instrumentos, no es porque yo sea la que vaya a tocar, pero en verdad se pone muy divertido y no irías sola, Haruka y yo estaríamos ahí, como no nos conocemos mucho tampoco te estorbaríamos — El chico al que se refería era el novio de Michiru, de cierta forma era como si salieran en una doble cita.

A Serena se le iluminaron los ojos solo de pensar en volver a ver a Darien, Michiru noto su alegría, termino su café y el hotcake que amablemente Serena le había ofrecido

— ¿Entonces lo pensaras? — le decía insistente Michiru

— Si lo pensare

— Excelente, pues — tomo una pluma de un botecito que tenia Serena en su librero y apunto un número en una servilleta — te dejo mi número por si decides ir, te aparte un lugar preferencial — se lo dejaba en la mesa mientras se levantaba — Gracias por el desayuno y la plática, fue muy gratificante para iniciar una mañana de Domingo, cuídate Sere, espero verte en la noche.

— Gracias Michi, espero también verte

Serena se quedo viendo la servilleta y recordó la tarjeta en su bolso que le había dado Darien, vio su reloj y aun para ella era demasiado temprano así que termino de recoger la mesa y se metió a dar un baño. Se entretuvo en quehaceres de la casa pero seguía viendo la servilleta a lo lejos, así que en un arranque de valentía, fue hacia su bolso y saco la tarjeta, tomo el teléfono y marco, el primer intento fallo por su nerviosismo marco un numero erróneo, respiro hondo y volvió a intentarlo pero antes de terminar de marcar colgó, en definitiva no podía, miro la fotografía que tenía en su tocador junto a la libreta que había empezado todo, volvió a marcar el numero pero a la hora de dar la ultima tecla para la activación de la llamada, lo que hizo no fue marcar mas bien contestar una llamada entrante, no hablo hasta oir romper el silencio del otro lado de la línea.

— ¿Bueno? — Serena se encontraba confundida porque nunca oyó la marcación ni el sonido de la llamada realizándose.

— ¿Si?

— Perdón es que, no sé qué paso pero… ¿Serena?— la chica abrió los ojos como platos, cuando reconoció la voz del otro lado de la línea

— ¿Darien?

— Si lo siento, creo que llame demasiado temprano

— No yo… también te estaba marcando — Serena lo dijo sin pensarlo, después se arrepintió.

— ¿En serio?— la chica empezó a caminar por el cuarto, con desesperación buscando que decirle

— Si bueno… quería saber… si… llegaste bien — no podía creer que esa estúpida escusa hubiera salido de su boca, se golpeaba la frente con la palma de la mano y hacia gesticulaciones de asombro.

— Pues si de hecho, llegue bien y me dormí rápido creo que ya no aguanto el desvelarme— ¿le estaba mintiendo acaso? Había tenido que salir a caminar para conciliar el sueño y sacarla de su mente

— Si yo igual — no había podido pegar completamente el ojo por estar pensando en el.

Ambos se estaban excusando pero lo cierto es que se habían estado comiendo el cerebro para poder marcarse a una hora razonable, Serena se dirigió hacia su pequeño comedor y vio de reojo la servilleta

—Me preguntaba si tenias algún compromiso en la tarde — Darien le soltó la pregunta, el ya no pudo encontrar más excusas y fue al grano. Ella se sorprendió al oírlo decir eso. — Se que tal vez es muy pronto para volvernos a ver… pero es fin de semana y …

—De hecho yo también te marcaba para saber si querías ir a escuchar música clásica en vivo

— ¿Cómo, un concierto de ópera?

— No de hecho… no entiendo bien de que se trata, pero una amiga toca el violín y me dice que hay un bar en el centro donde hacen como karaoke pero con instrumentos, imagino que debe ser música clásica, aunque a ciencia cierta no sé como sea

— Suena bastante interesante, si por qué no, vamos— Serena no podía creerlo, estaba tan feliz que daba saltos, quería gritar pero aun tenía en el otro lado de la línea a Darien — y ¿a qué hora seria?

— Pues mira si me das dos minutos más te envió en un mensaje la dirección y la hora, te veo ahí, ¿te parece?

— Que tal si mejor primero te invito a comer y de ahí nos vamos con tus amigos.

Ella acepto y quedaron en verse por el centro, en un parque que Serena ya había conocido en ciertas circunstancias bochornosas para su amiga Mina.

Serena no podía creerlo y él a decir verdad tampoco, era algo repentino, el había dejado de hacer cosas por impulso, pero no sabía porque necesitaba volver a verla, ella por su parte estaba como quien se saca la lotería y va a comprar su primer auto regalo con aquel premio.

Serena hizo 5 cambios de ropa rápidos y como toda mujer termino por escoger lo primero que se probo, unos jeans y una blusa negra sin mangas holgada, zapatos del mismo tono, bajos, estaba tan concentrada en su apariencia que se había olvidado hablarle a Michiru, tomo rápidamente el teléfono y le informo que si iría, Michiru se alegro mucho, le paso la dirección y le dijo que se verían alrededor de las 7 de la noche. Se apresuro a salir para encontrarse con Darien, increíblemente llego antes de lo esperado, algo nerviosa miraba hacia todos lados, al mismo tiempo que a su reloj de mano, pensó que tal vez había visto mal y en realidad había llegado tarde como siempre, cuando alguien detrás de ella le extendió una rosa roja. Serena se puso rígida y se giro rápidamente

— No sé si sea tu estilo pero es que necesitaba disculparme — Serena tomo la rosa algo apenada, mientras el depositaba un suave beso en su mejilla, pero sus palabras la hacían poner cara de duda

— ¿Disculparte?

— Me acaban de hablar de la estación y necesitan una información que tengo en mi casa, así que creí correcto venir por ti y ver si podíamos cambiar un poco de planes, pasar rápido por los papeles e irlos a dejar, te prometo no demorar.

— Claro, no hay ningún problema — a Serena no le importaba a donde fueran, lo único importante para ella era estar en su compañía.

Se dirigieron a una dirección no muy lejos de ahí, Serena estaba algo nerviosa creyó que llegarían a la casa donde Rei y ella lo habían seguido, pero para su tranquilidad no fue así, llegaron a un edificio de cinco niveles, el abrió amablemente la puerta de ella.

— ¿Puedes acompañarme?, no quiero dejarte en el coche esperando

— Si, no te preocupes no hay ningún problema

Se dirigieron al elevador, el iba algo nervioso y ella lo notaba porque ninguno de los dos podía articular palabra, llegaron al último nivel y él le abrió la puerta para que Serena pasara primero, de entrada el lugar era muy luminoso, blanco completamente en las paredes, los muebles color miel y chocolate, al principio se veía la sala y un bar, al fondo podía verse la cocina y el comedor, a la derecha se encontraban dos puertas, una que parecía ser una habitación y la otra podría imaginarse algún estudio, Darien le pidió que lo acompañara al comedor mientras le servía agua de sabor sin que ella se lo pidiera, se dirigió a una de las puertas que ella había notado y en efecto era un estudio, ella desvió la mirada y recorrió las paredes, lo primero que llamo su atención fue una foto que se encontraba casi en la entrada, del lado de la barra, ella no quería parecer entrometida, se levanto sin hacer ruido y se acerco a ella.

Ahí estaba de nuevo esa chica de cabello negro, la misma de la foto que Serena poseía, pero esta vez estaba acompañada de tres chicos más y por supuesto de Darien.

Serena se sobre salto al ver salir de la habitación a Darien quien la busco con la mirada hasta encontrarla de frente a la barra.

— Perdón, es que es una linda foto — Se disculpaba la rubia agachando un poco la cabeza

— Si yo también creo que es una foto estupenda

— ¿Es tu familia? — Serena señalaba la foto

— Si, son mis hermanos

— Son muy guapos y la chica es realmente hermosa

Serena noto un dejo de tristeza en sus ojos, Darien le sonreía pero desvió la mirada y se volvió a meter a otra habitación, cuando volvió a salir Serena se dirigió a él esperando que la volteara a ver.

— ¿Perdón dije algo malo?

— No en absoluto, es que, es un tema difícil

— ¡Ah ya…! seguro hace mucho que no los ves y eso te pone triste

— Si algo hay de eso… — Serena estaba a punto de descubrir bien que significaba esa chica para el, ahora sabia que era su hermana y eso de cierto modo la tranquilizaba, pero aquello tendría que esperar por que sonó el timbre. Él le volvió a sonreír y se dirigió al acceso, ella lo perdió de vista pero podía oír las voces.

— ¿Kakyuu? ¿Qué sucede?

— Perdón Di se que te dije que cuidaría a nuestra amiguita, pero me llamaron por una emergencia y en verdad es importante — le respondía una chica a Darién con un tono apenado.

— Esta bien, déjala, ya veré que hacer — mientras le decía esto Darién a su interlocutora — ¡Espera! ¡no la sueltes! — se oyó un ruido fuerte como si azotaran la puerta, Serena se encontraba de espaldas al acceso de la sala, mientras sostenía el vaso con agua que se dirigía a su boca oyó otro ruido más cerca de ella que la hizo voltear, no vio que fue lo que la golpeo, pero dos segundos después ya estaba en el suelo con algo encima y completamente mojada, Serena ni siquiera noto que Darién y su amiga habían entrado corriendo.

— Lo siento Darién no sabía que estaba aquí — la chica pelirroja se disculpaba mientras trataba de controlar al labrador que había derribado a la rubia que se encontraba tendida en el suelo con el animal encima, mientras le lamia la cara mojada.

— ¿Estás bien Serena? — le preguntaba un Darién entre apenado y asustado.

— Si, ¿pero apuntaron las placas de lo que me acaba de atropellar? — le decía entre risas y pena, mientras Darién la sujetaba del brazo incorporándola y también reia, noto la presencia de la pelirroja frente a ella al oírla hablar de nuevo.

— Lo lamento, de haber sabido antes que estabas no la hubiera soltado, Chibi suele ser algo ruda pero es inofensiva — le decía la chica a Serena mientras le acariciaba la cabeza al perro y lo sostenía al tiempo que este le ladraba.

Serena se sentía apenada e incómoda, no sabía cómo reaccionar ante la presencia de la chica que al parecer la analizaba con la mirada, la rubia se despegaba un poco la blusa del cuerpo ya que empezaba a sentir frio

— Estas toda mojada, deja te consigo algo para que te seques— la miraba Darién apenado.

— No importa es solo es agua — le contestaba una Serena algo roja pero divertida, mientras se sacudía el liquido de la ropa, pero el chico ya le había extendido el brazo con un pequeño trapo blanco, cosa que Serena agradeció.

— Voy a enjaular a la bestia — le contestaba mientras tomaba a la perra que se rehusaba a cooperar — Vamos Chibi se buena no me hagas quedar mal — le decía Darien cariñosamente al animal mientras jalaba la correa y le acariciaba la cabeza, cosa que hizo que el perro sucumbiera, lo dirigió hacia la puerta que se veía al fondo y se introdujo con el.

Las dos mujeres se quedaron solas, Serena hacia como que se limpiaba, pero se encontraba expectante de su acompañante, tal vez hoy no se enteraría de la historia detrás de la chica del retrato pero si sabría quien era esa pelirroja que tanto le podría atormentar y estropear sus planes con Darién.

— Lamento mucho arruinarles...— la pelirroja se disculpaba pero se puso un poco roja después de pronunciar estas palabras, Serena no paso desapercibido el hecho.

— No arruinaste nada no te preocupes, mucho gusto soy Serena — le contestaba con algo de alegría mientras le extendía la mano esperando que esta no respondiera "un gusto soy la novia de Darién", sintió la mano de la chica que le devolvía la sonrisa

— El placer es mío, Darién me hablo de ti, dijo que eras simpática, pero creo que se quedo algo corto — le decía con una sonrisa tratando de ser lo más amable mientras le sostenía la mano, a Serena le pareció que era sincera — perdón pero ¿ya te conocía?, es que tu rostro como que me parece realmente conocido.

Serena se sobresalto al recordar su último encuentro, esperaba que la chica no recordara que era la acompañante de Diamante, pero la salvo la campana cuando vio aparecer a Darién.

— Listo, ya no hay peligro — contestaba divertido mientras daba una ojeada a la escena, las chicas se habían separado una de otra al verlo entrar. A pesar de que Serena quería que la pelirroja pasara por alto el comentario no quiso ser grosera y le contesto.

— Tal vez nos hayamos topado alguna vez, el mundo es muy pequeño, pero creo que aun no tenía la fortuna de conocerte.

— Soy Kakyuu, pero me puedes decir Kyu — le contestaba la pelirroja sonriente, mientras Darién observaba la escena sumamente tranquilo y veía como Serena seguía limpiando su blusa que se encontraba completamente mojada por el frente.

— Si quieres ahí esta el baño — le hacia una indicación con la mano a la rubia — tengo un par de toallas en la repisa superior están nuevas… y tu — dirigiéndose a la pelirroja que miraba a su amigo sorprendida con las atenciones hacia la rubia — perdón Kyu pero mencionaste algo de una emergencia ¿cierto? — la chica hizo mueca de descontento, sonaba a una forma sutil de despedirla.

— ¡Ah si cierto!, si ya me esperan, perdón — se disculpo la chica mientras se despedía de Serena con un beso en la mejilla — presiento que no va a ser la última vez que te vea Serena — le decía la pelirroja al tiempo que le guiño el ojo a Darién, quien agacho la cabeza con una sonrisa mientras la movía de un lado a otro.

— Te acompaño a la puerta — se dirigió Darién a la chica empujándola por la espalda quien se despedía con la mano en el aire de la rubia.

— ¿Qué? te aseguras de que si me vaya — le decía entre risas la pelirroja.

— Mas bien me aseguro de que vayas a donde dices que tienes que ir, espero que tu emergencia no sea relacionada con cierto oportunista que conociste en el aeropuerto — La pelirroja puso cara de enojo al escuchar la acusación.

— Zafiro no es ningún oportunista, aunque ahora que lo mencionas ayer que le pedí que saliéramos en la noche me dijo que tenía que ver a su hermano, realmente se me hizo raro que no me pidiera que fuera con él — Serena espero antes de entrar al baño para escuchaba la conversación, debido a que Kyu hablaba en tono un poco alto, podía escuchar perfecto y elevo una ceja al escuchar el nombre del hermano de Diamante — ya conocí a su hermano, aunque no me lo presento oficialmente, y ahora que lo recuerdo su esposa se parecía un poco a tu amiga — a Serena se le acelero el corazón cuando escucho aquellas palabras

— Ya me la estas volteando, porque te dije que tuvieras cuidado, pero para tu información Serena no es casada — le decía Darién a su amiga en un tono bajo y Serena escucho muy bien la contestación ya que tenía puestos todos sus sentidos en esa conversación.

Al final Kyu se termino de despedir y se fue, cuando Serena oyó cerrar la puerta se volvió rápido al baño, aunque por la rapidez no se percato de cerrar la puerta del baño del todo, localizo las toallas y tomo una, intento secarse con ella pero lo mojado de la blusa en contacto con su piel le hacía sentir escalofrío, así que se desprendió de ella justo en el momento en el que Darién pasaba cerca del baño y al notar la puerta entre abierta miro de reojo, pero se retiro de un sobresalto al ver el cuerpo semi desnudo de la rubia que se reflejaba en el espejo sobre el lavabo, regreso un poco la mirada para apreciar el contorno de aquella chica que estaba empezando a robarle la respiración, mientras ella frotaba con la toalla la prenda mojada, sin querer testereo la jabonera del tocador y el contenido empezó a desparramarse, hizo un movimiento brusco para lograr incorporarla y en la acción resbalo, cerrando estrepitosamente la puerta, aquello hizo dar un brinco a Darién

— ¿Qué demonios estás haciendo Chiba? — se recriminaba hacia si mismo mientras se tomaba los cabellos de la parte superior de la cabeza, se dirigió a su habitación, tomo una camiseta negra, la más pequeña que encontró y se dirigió de vuelta al baño, toco una vez y Serena se sobresalto.

— Perdón pero podrías usar esto, en lo que pongo en la secadora tu blusa — Serena abrió un poco la puerta sacando el brazo, Darién ya no intento ver más al interior y se coloco de espaldas mientras que agarraba la blusa mojada que Serena sostenía y ponía la suya sobre su mano.

— Gracias, perdón por las molestias — Se disculpaba al interior la chica

— No es ninguna molestia, yo soy el que se siente apenado.

Al cerrar la puerta los dos instintivamente olieron la prenda que tenían en sus manos, Serena simplemente estaba en estado de shock, aquello ya había pasado sus expectativas, Kyu sin duda no era más que una amiga para Darién aunque aún quedaba la incógnita de la chica de la foto que ya sabía que era su hermana.

Se coloco la prenda que Darien le había dado, le quedaba algo grande pero no era para preocuparse, salió poco después mientras Darien colocaba la prenda mojada al tiempo que contestaba su teléfono y volvía a la cocina en donde ya Serena había echo acto de presencia y levantaba del piso el vaso tirado, el corrió a ayudarla al tiempo que conversaba con alguien en la línea.

— Lo siento — Darien se dirigía a Serena que estaba frente a el, los dos en cuclillas, pero al parecer la persona en la línea no entendió a que se refería el chico — no, no te digo a ti, bueno que te importa con quien estoy, ¿necesitas o no los papeles? — el no dejaba de mirarla, ya que ella buscaba algo con que limpiar el piso, así que adivino su pensamiento y le extendió una jerga.

Después de eso Darien acordó esperar al sujeto en la línea a que fuera por los papeles asi que tendrían que esperar un rato mas en el departamento.

— Lamento mucho todos los inconvenientes esta tarde, nada a salido como lo esperaba

— No te preocupes a veces pasa

— Te tengo un inconveniente mas, la persona que necesita los papeles viene para acá así que creo que la comida podría ser pizza o lo que se te ocurra, prometo compensarte después — Serena veía su pena en la cara así que sonrió.

— Por mi esta bien adoro la pizza.

— Entonces pizza será

Darién volvió a tomar el teléfono y marco el numero de una pizzería. Mientras Serena volvió a donde la foto y aprecio unas cuantas mas en repisas cerca del bar en varias aparecía la chica de ojos avioletados, sonriente, sin duda a la rubia la llenaba la incertidumbre de saber mas de ella. Era hora de averiguar la verdad y tendría que saberla de una u otra forma.

— ¿Eres originario de Tokio? — Serena empezaba a trazar la estrategia para obtener respuestas a esas dudas que le comían la cabeza desde que había robado esa libreta.

— Si algo así, soy de las afueras pero mi familia decidió mudarse aquí y así fue como llegue a la gran ciudad y ¿tu?

— Pues algo parecido, digamos que me crie fuera pero cuando llegamos aquí yo ya no me quise ir y me crie sola desde como los 17, ¿Todos ellos son tus hermanos? — Serena sostenía la foto donde los cinco rostros sonreían.

— Si — él se acerco a ella y se coloco por detrás mientras le señalaba con el dedo a cada uno — el, es Malachite el mayor — Señalaba a un chico de cabello casi blanco largo, mirada penetrante — el es Neflyte el que sigue — era de cabello castaño largo sonriente, se sujetaba la cabeza — este es Jedite, el chico problema — era más bajo que los otros, de cabello corto y rubio, miraba de reojo a Darien — yo soy el cuarto en la cadena — la imagen de Darien estaba al fondo, el más alto de los 4 hombres — y Hotaru la mas chica — cuando la menciono su expresión cambio.

— Deben ser algo sobre protectores, yo tengo un hermano y aunque es mas chico, es una lata conmigo — ella sonreía pero el, simplemente bajo la mirada — perdón dije algo que no debía…

— Ella murió — cuando Serena oyó aquello, casi suelta la foto pero logro sujetarla, mientras el se alejaba y se sentaba en uno de los sillones

— Yo… lo siento… no se que decirte…— El se había quedado mirando hacia otra repisa donde se encontraba una foto solo de la chica

— Paso ya hace tiempo fue un accidente repentino, tarde en entenderlo pero aun asi no deja de doler — Darien le sonreía, al tiempo que Serena dejaba lentamente la foto y tomaba lugar a su lado

— Yo nunca hablo de mi, ni de mi familia y se que todos podrían decirte que te entienden, pero créeme cuando te digo que yo si te entiendo — Serena le hablaba con el corazón en la mano, y el no pudo más que mirarla — yo también perdí a mi padre de una forma súbita pero se que las cosas tienen un porqué y yo también creo que no deja de doler— ella tomo su mano y la puso junto con las suyas sobré sus piernas.

— A mi me ayudo Kyu, ella es mi terapeuta por así decirlo, me acerco a todo aquello que desconocía, la mayoría de la gente se burla de mi programa por que hablo de metafísica y de ángeles, pero después de que tocas fondo es importarte tratar de curar las cicatrices antes de que puedas dañar más adentro.

Serena no podía dejar de mirarlo, aquello que decir tenía cierta lógica para ella, sabía todo eso porque lo escuchaba a diario en su programa, pero no podía confesárselo del todo, ahora ya entendía la conexión entre aquellas mujeres, eran parte de su vida y después de aquella confesión sin pensarlo también la rubia ya formaba parte de su círculo, los dos se miraban había algo que los sostenía y no solo eran las manos, a Serena se le vino a la mente la canción de Mindy Gledhill y sin pensarlo y por cursi que sonara empezó a recitar parte de la canción en ingles.

— You're a butterfly held captive, small and safe in your cocoon — el la miraba desconcertado y empezó a reír — no te rías, solo escucha — le recrimino Serena y volvió a empezar pero esta vez cerró los ojos por que le daba pena que la mirara tan de cerca

You're a butterfly held captive, small and safe in your cocoon

(Eres una mariposa cautiva, pequeña y segura en tu capullo)

Go on you can take your time, Time is said to heal all wounds

(Vamos puedes tomar tu tiempo, dicen que el tiempo cura todas las heridas)

Oh, I've loved you from the start — al oir esto Darien abrio los ojos muy grandes

(Oh, te amo desde el principio)

In every single way, and more each passing day, You are brighter than the stars

(En todos los sentidos, y mas cada día que pasa, Eres más brillante que las estrellas)

Believe me when I say, It's not about your scars, It's all about your heart

(Créeme cuando te digo, no se trata de tus cicatrices, se trata de tu corazón)

— Que tal, esta canción me sirve mucho, de autoayuda — le decía Serena al tiempo que abría los ojos para encontrarse con el rostro de Darien que la veía fijamente, de pronto sintió que la soltaba de las manos para ponerlas sobre su rostro, para acercarlo a el y en eso, su cuerpo se electrifico al sentir los labios tibios de el sobre los suyos, no tuvo tiempo ni de reaccionar pero volvió a cerrar los ojos a su contacto, por un momento el tiempo en realidad se detuvo, volvió a volar en su compañía, solo el lograba hacerla flotar, hasta que el timbre los hizo reaccionar, ella brinco hasta quedar de pie.

— Lo lamento — Se disculpaba Darien mientras se dirigía a abrir la puerta y veía a Serena completamente roja

El chico de la pizza entrego el pedido, Darien pago rápidamente cerro y abrió nuevamente la puerta por que casi se le olvida darle propina al sujeto que lo veía con el entrecejo fruncido, le dio su dinero y cerro, puso la pizza en la barra del bar y se volvió a Serena que se encontraba petrificada en medio de la sala, la sostuvo por el costado de los brazos lo que hizo que la chica reaccionara y al fin lo mirara

— Lo lamento, no quise…— le decía Darien pero Serena lo interrumpió

— Soy una mitómana — el alzo una ceja al oír eso — te oigo desde hace mucho tiempo, de hecho podría decirse que soy tu seguidora, pero no te conocía ciertamente, ni pensé conocerte en la fiesta y comulgo con casi todo lo que dices y en realidad no soy mentirosa…— estaba dispuesta a soltarle toda la verdad pero el la detuvo

— ¿Entonces no eres una mitómana?

— Pero no mentí, en verdad… digamos que solo oculte información — el comenzó a reírse — solo soy una chica que le daba pena decir que puede que sea tu fan— el siguió riendo

— Ya olvídalo, vamos a comer — la tomo del brazo junto con la pizza y la dirigió a la cocina

Después de el pequeño momento incomodo, la tarde transcurrió casi normal, excepto por el hecho de que cuando él le dio su blusa, ella le agradeció con un pequeño beso en la boca que le costó trabajo ya que tuvo que ponerse de puntitas, el no se resistió y la tomo por la cintura, al soltarse se rieron y ella se metió al baño a cambiarse rápidamente, al salir se fueron en dirección al bar donde se reunirían con Michiru, el se sentía completamente a gusto en su compañía ninguno de los dos menciono el asunto de los besos, ella era muy ocurrente lo hacia reír mucho y así Serena lograba evitar el tema, en parte no quería que se acabara la magia y en parte no quería que le ganara la conciencia y le terminara de confesar que no solo era una fan mas, si no una que casi lo acosaba.


Lamento muuuuuchisimo la tardanza, quise poder terminar la historia antes de irme de viaje, pero no pude, y tampoco pude publicarla durante el viaje por que estaba completamente incomunicada, no quería terminarla por las prisas y que no quedara conforme y dejarlas con un mal sabor de boca, es una historia en la que me estoy esmerando bastante para solo abandonarla, así que aquí está un capitulo mas, la canción es de Mindy Gledhill y se llama All About Your Heart, es un rolon para mi, tan tan melancólica, espero que la puedan buscar y escucharla.

Nos leemos pronto, sigo al pie del cañón con la historia aun no acaba lo cursi y queda mucho por contar. AAAAAAAAAAdios