Ω ENCANTADO DE CONOCERTE Ω

La historia es de mi autoría y los nombres de los personajes le pertenecen a Naoko Takeuchi


Capitulo 10 – BIKINI

Una tarde en la oficina Serena se encontraba inmersa en pensamientos que no la dejaban tranquila, el tiempo había pasado y su relación con Darien iba cada día mejor, el problema es que su conciencia no la dejaba del todo disfrutar el momento, estaba tratando de pensar en cómo irle dosificando la verdad y empezaría por contarle de sus amigas, el solo conocía a un miembro del clan, a Lita, ya que Serena no se había atrevido aun a presentarle a las demás por temor a que las reconociera, en eso giraba su cabeza cuando apareció Seiya en acción.

— ¿Que hay bombón, mucho trabajo? Andas como pensante y como que solo cuando trabajas piensas — el chico se empezó a reir de su broma pero Serena se limito a brindarle una mirada de reojo y regreso la vista al monitor de la computadora.

— Hoy no estoy para bromas Seiya

— Esta bien, ya entendí, hoy quieres sacar a mi yo serio, se exactamente que tienes ¿estás preocupada por que no le has dicho la verdad a "tu marido" acerca de la agenda?

Serena hizo gesto de pocos amigos e ignoro a Seiya, no quería hablar de ese tema con él. Así que ella le contesto un "NO" de modo tajante, pero él siguió insistiendo.

— ¿Sabías que el 90% de las mujeres que dicen no, es un si disfrazado? — Le dijo con una sonrisa que solo ocasiono que ella pusiera los ojos en blanco y lo volteara a ver de forma molesta.

— Lo que quise decir es NO quiero hablar contigo de eso.

— Pero tienes que, lo necesitas, es mas lo gritas, si no hablas con alguien te va a estallar la cabeza, ya te empieza a salir humo. — le decía Seiya al tiempo que agitaba las manos sobre la cabeza de Serena como espantando algo, la chica se irrito aun mas y no le quedo más remedio que hablar para que su amigo se estuviera quieto.

— Que quieres que te diga Seiya, ¿que no sé como confesarle a Darien que soy una fan loca, que lo siguió y que prácticamente orillo a sus amigas a hacer cosas impensables solo por conocerlo? y encima que robo su agenda, no me lo va a perdonar.

— Seguro que te perdona, el perdón no se le niega a nadie, solo que tal vez, su confianza es la que tardes en recuperar.

— Gracias ahora me siento peor.

— Lo siento bombón, pero creo que en estos momentos lo que necesitas es sinceridad, así que por el lado positivo te diré que tienes derecho a cometer errores, si él no acepta tus imperfecciones entonces no te merece, a mi parecer ni siquiera fue tan grave.

— Es que no lo conoces, el es todo recto, no miente, no engaña, no oculta.

—Tu tampoco lo conoces bombón, en un mes no se llega a conocer a nadie, por más que lo escuches todos los días.

— No tengo el valor para decirle lo que hice.

— Bombón, alguna vez leí que la valentía es pelear por lo que quieres una y otra vez, aun cuando cada vez que lo hayas intentando hayas perdido, pero hey… tú no perdiste, así que no conozco a nadie más valiente que tú en estos momentos.

Serena negó con la cabeza y se puso las manos a los costados de la misma mientras seguía escuchando a Seiya

No vale la pena luchar por alguien, si esa persona no valora tu sacrificio y seria el muy tonto si no viera que ese hecho demuestra cuanto puedes sacrificar por él.

— ¿Qué harías tu? — Después de todo lo dicho por Seiya, Serena al final se digno a pedirle su consejo

— Conservar mi felicidad mientras dure.

En ese momento Diamante salió de su oficina y le pidió a Serena que entrara, este tomo sus cosas pero antes de irse se acerco a Seiya y le beso la mejilla.

— Gracias Seiya, si necesitaba hablar con alguien y me agrado demasiado que fueras tu.

— De nada pero ahora me debes una cena y con suerte te olvides de el — Serena hizo gesto de desagrado al oír decir esto a Seiya.

— Era demasiado bueno pensar que no trataras de sacar beneficio de esto.

— Hey te hago un favor, yo soy una mejor opción, después de todo aun me gustas, que te puedo decir eres irresistible — ella sostenía una libreta en las manos y con esta golpeo el brazo de Seiya al oír esas palabras que esperaba fueran broma, el agredido solo se limito a decir ¡Auch¡ al tiempo que le brindaba una sonrisa.

Serena se convención en que ocultarle información a Darién era la mejor manera de conservar la tranquilidad de ambos, viviría el ahora, eso era lo que le había pedido Darien y eso sería lo que haría.

Pasaron un par de semanas mas y su "novio" la invito a pasar un fin de semana a las afueras de Japón, el motivo era simple, celebrar su cumpleaños, Serena se encontraba emocionada y aunque no pensaba decirle nada, si tenía en mente devolverle la agenda, pensó en plantarla en el auto en un lugar donde no se viera, que pensara que se había quedado olvidado, pero para su mala suerte esa semana Darien había decidido cambiar de coche como una forma de auto regalo, así que ese plan se fue directo a la basura, solo quedaba el principal y la encargada de llevarlo a cabo seria Lita, en vista de que saldrían por tres días alguien tenía que cuidar a Chibi y Kyu no era opción ya que al parecer la relación con el hermano de Diamante iba viento en popa. Por lo que Lita aprovecho para ofrecerse de voluntaria, Darien no se negó y le dejo una copia de las llaves de su departamento por si necesitaba algo.

Ya todo parecía solucionado, Serena se tranquilizo y dejo todo en manos de su amiga, por lo que se dedico a poner su tiempo en planear su viaje y Rei se ofreció a ayudarla.

— Me alegro mucho por ti Serena ya te merecías esto — le decía su morena amiga mientras la ayudaba a doblar ropa y meterla a una maleta.

— ¿las vacaciones o el novio?

— Pues creo que las dos y si vienen en combo que mejor — las dos chicas empezaron a reír.

— No le compre nada a Darien por su cumpleaños.

— ¿a no? y que hay del camafeo que hace meses me mandaste arreglar porque decías que si algún día lo conocías se lo darías.

— ah es cierto, no lo he sacado de mi bolso eso le daré.

Serena se quedo pensando en dicho objeto lo cual no la dejo de momento percatarse de lo que su amiga metía en su maleta, pero un pequeño paquetito blanco logro captar su atención.

— ¿que estas metiendo? — Serena se acerco a donde se encontraba Rei y le trataba de quitar el paquetito de las manos mientras esta la esquivaba, pero en un descuido de Rei, Serena lo tomo.

— Es un regalito de todas — se justificaba Rei mientras veía como Serena desenvolvía la bolsita blanca sacando un bikini rosa muy original.

— A esto le falta tela Rei — Serena le enseñaba la prenda a su amiga que reía pícaramente.

— ¿Y qué?, si tuviera más tela no te ayudaría. Además no te dejare usar el traje de baño rosa con moñitos amarillos ni loca te lo llevas, ese es más mata pasiones que mi abuelo en persona, así que ya me deshice de el — Serena puso cara de asombro

— Pero Rei yo no tengo un cuerpo como para ese tipo de bikini.

— Y que, eso no lo necesitas, necesitas seguridad y un buen chico, y esas dos cualidades las tienes lo demás que importa, además todas pusimos un poco de nuestra Quincena en esto y estaba en oferta así que no hay rembolso y ninguna de nosotras es de tu talla, quien te manda ser tan pequeña.

Terminaron de empacar su diminuta maleta y Rei la llevo hasta la casa de Darien, se despidió de ella y le dedico una sonrisa picara mientras le hacía señas con los pulgares arriba desde dentro del auto a una Serena que no podía ocultar su felicidad y le devolvía el gesto con una gran sonrisa, el portero tomo su equipaje y lo llevo hasta el auto de Darien que ya la esperaba.

— ¿Lista para relajarte?

— Si, listísima — le decía emocionada Serena al tiempo que lo abrazaba y lo besaba

Llegaron a un hotel en la playa Onyuku, Serena no tardo en cambiarse y estaba dispuesta a salir a la alberca, la cual ya la había visto desde la terraza de la habitación, a Darien le hizo gracia su impaciencia.

— No quieres perder el tiempo, ¿verdad? – le decía a Serena un Darien risueño, al ver a la rubia enfundada en un short de mezclilla, una camiseta rosa de tirantes, sandalias, gorra y una pequeña bolsa de tela lista para salir, esta le saco la lengua y le pidió como niña pequeña.

— Apresúrate porfis, adoro nadar es mi tercera cosa favorita, yo en otra vida debí de ser pez

A Darien le dio risa su referencia, así que no se tardo en alistarse y salir de la mano de Serena quien lo jalaba con la fuerza de su labrador. Serena le insistió que fuera con ella a nadar pero él negó con la cabeza.

— Tú puedes ir a la piscina y volverte pez, yo voy a buscar algo de beber, ¿quieres algo? — le decía Darien al tiempo que Serena ponía cara de puchero y se sentaba en un camastro para quitarse la ropa.

Está bien, puedes traerme algún refresco con mucho hielo, pero sin nada de alcohol

A Darien le dio mucha risa oírla, se alejo de ella hacia una pequeño bungaló que se encontraba al fondo, ordeno dos bebidas y se distrajo al ver a dos chicos que miraban libidinosamente seguramente a una chica, se limito a sonreír y mover la cabeza de un lado a otro, pero no les dio importancia, cuando le dieron las bebidas y se giro hacia donde estaba Serena, la quijada casi se le cayó al piso y los ojos se le salían de orbita, los tipos que acaba de ver dirigían su mirada hacia SU novia, que muy sensualmente se desataba el cabello, portaba un biquini rosa que dejaba muy poco a la imaginación, Serena no era poseedora de un cuerpo envidiable, ni de un color digno de una miss universo, era más transparente que gasparin, pero ese traje resaltaba los pocos o muchos atributos que la chica se esmeraba en esconder usualmente con su vestimenta, Darien se quedo estático, no podía ni siquiera dar un paso, mientras Serena sin percatarse que ya varios chicos la observaban se aventó a la piscina, en ese momento Darien reacciono y volvió a la barra.

— ¿Esto tiene alcohol? — le decía al cantinero que lo miraba extrañado.

— No señor, usted las pidió específicamente sin alcohol — le contestaba el cantinero algo confuso.

— Entonces puede darme algo que tenga el suficiente alcohol que me de el valor de golpear a un extraño — le pidió Darien al cantinero que lo veía entre divertido y confundido, este le le puso un vasito no más alto que un dedal y le sirvió de una bebida transparente, la cual Darien bebió de un solo tajo, haciendo gestos y soltando un leve quejido, puso el dinero en la barra y le pidió al mesero que le cuidara las dos bebidas, se dirigió hacia los dos chicos que seguían mirando a Serena y que ya ideaban la forma de acercarse a ella, pero se distrajeron al verlo pararse frente a ellos ya que les sacaba una cabeza de altura.

— Sera mejor que alejen la mirada de esa chica y lo que tenían pensado lo descarten — les dijo Darien amenazadoramente, el más bajito pero no menos valiente de los chicos lo reto.

— ¿Y si no que?— le decía riéndose a un Darien que empezaba a enojarse seriamente.

— Y si no, te quitare el cerebro que traes entre las piernas, ¿así que tú sabes? — el chico se puso pálido al oír las palabras frías de Darien, que al parecer no bromeaba, tomo a su amigo del brazo y se alejo de él.

Darién regreso por las bebidas y se acerco hasta la piscina donde Serena se encontraba haciendo competencias consigo misma. El dejo las bebidas, se quito la ropa y se introdujo en el agua con ella, la cual sorprendió a la chica.

— ¿Que te hizo cambiar de opinión? — le pregunto Serena divertida.

— Tú — fue la simple contestación que él le dio a la chica, para después abrazarla y propinarle un beso que a varios de los que observaban la escena los dejos algo desilusionados.

No duraron demasiado en la alberca ya que el momento se empezó a tornar mas intimo y el lugar no era el idóneo para eso, así que ambos subieron rápidamente a la suite, en el camino se encontraron con las miradas desconcertantes de la gente a su alrededor debido a que ambos se encontraban en traje de baño, aunque ya en el interior de la habitación la escasa ropa de Serena ya no fue relevante.

Serena quería poder detener el tiempo, que ese momento durara lo más que su cuerpo pudiera soportarlo, había algo que la quemaba, era la necesidad de estar al lado del hombre que ahora sabia y estaba segura que amaba, el se encontraba en el mismo éxtasis que su compañera, ambos se encontraban en el sillón de la pequeña sala de estar de la suite llenándose de besos y carisias tímidamente, acompañados de la despedida del sol que se reflejaba en el ventanal. Darien noto la incomodidad del lugar que por las prisas habían ocupado y a pesar de que se sentía algo intimidado por el momento no se iba a detener, así que tomo en brazos a Serena que lo miraba como hipnotizada, para dirigirse a la habitación de la cual no saldrían en varias horas.

Serena abrió lentamente los ojos para encontrarse con la visión de un torso desnudo, levanto un poco más la mirada y pudo ver a Darien algo despeinado y sumido en lo que parecía ser un sueño agradable por la expresión en su rostro, ella intento moverse pero los brazos de él la sujetaba, así que se detuvo al notar que aquello había hecho que el despertase.

— Hola cumpleañero – le saludo Serena con una mediana sonrisa, al oir este sus palabras también le respondió con una sonrisa un poco mas amplia, solto Serena por breves momentos y saco el brazo de entre las sabanas que cubrían a ambos para ver el reloj que tenia colocado en su muñeca.

— Creo que aun no es mi cumpleaños, sigue siendo viernes – la chica hizo un breve gesto de molestia entrecerrando las cejas

— ¿Ah si? Entonces creo que quiero de vuelta el regalo que te di – le decía pícaramente al tiempo que estiraba su cuello para alcanzar el rostro de Darien que al notar esto le ayudo inclinando la cabeza para depositarle un breve beso en los labios. Pero antes de que pudiera debatir algo un ruido proveniente del estomago de Serena hizo que ambos hicieran a un lado los mimos para soltarse a reír.

— Creo que esa devolución tendrá que esperar.

Serena sonrió por el comentario de Darien ya que para su desgracia tenia razón, su estomago le estaba jugando una mala pasada. Después de bajar a cenar y de una charla tranquila y amena, Serena pensó que era el momento indicado para darle el obsequio que llevaba meses guardado, pero para su sorpresa no se encontraba donde ella creía haberlo dejado. Darien noto la expresión de su rostro al ver como la chica arremetía contra el contenido de su pequeño accesorio.

— Parece ser que olvidaste algo – le pregunto a la rubia

— Es que recordaba traer tu regalo, pero creo que lo extravié – de pronto, el bolso se le resbalo y cayó al suelo, como si eso ya lo hubiera vivido recordó que en otra ocasión ya le había sucedido eso.

— Creí que el regalo ya me lo habías dado — Serena se ruborizo un poco por el comentario, mientras el recogía sus cosas ella tomo su teléfono y escribo rápidamente un mensaje que envió a Rei.

— Bueno ese regalo me lo tienes que devolver lo recuerdas y pues el que extravié creo que lo tendrás que esperar un poco mas – le dijo a Darien quien medio capto sus palabras, aunque lo importante si lo entendió ya que al subir al cuarto ni siquiera le dio tiempo a Serena de revisar su celular para saber si Rei había recibido el mensaje.

Darien la tomo por la cintura y comenzó a besarla, la levanto en el aire mientras ella aventaba todo lo que traía en las manos hacia el sillón, Se encontraban tan ocupados que ninguno se percato que el celular que también Darien habían dejado súbitamente en la mesa vibraba y aunque lo hizo por un rato mas, no mermo el momento que pasaban, en ese preciso instante solo ellos dos importaban y el bienestar que se brindaban, entre risas ella comenzó a despojarlo de la camisa torpemente y el pantalón que al parecer era el menos cooperativo, sin en cambio el fue más hábil al deshacerse del vestido azul de tirantes de ella, esta vez dejaron al lado complejos y preocupaciones, para dar paso a los sentimientos verdaderos atreves del contacto con su cuerpos, en ese noche y en ese lugar solo había espacio para ellos.

La mañana siguiente tardo en llegar, aunque en esta ocasión Serena despertó completamente sola en la cama, trato de enfocar lo poco que sus ojos adormilados podían ver atreves de la luz del día que se reflejaba por toda la habitación, hasta que localizo a su objetivo sentado en el sillón, se levanto lentamente mientras cubría su cuerpo desnudo con la sabana para acercarse hasta donde el se encontraba, noto una leve expresión de tristeza en su rostro, tomo asiento al lado de él cuando este lo noto la rodeo con su brazo y la acerco hacia si para besarle la frente.

— ¿Que pasa? No te gusto tu doble regalo de cumpleaños — Le decía una Serena un poco angustiada.

— Por supuesto que me gusto, es solo que… — le decía Darien mirando el celular que tenía en su mano, a Serena se le empezó a acelerar el corazón, acaso esto tenía que ver algo con Lita y su tarea encomendada

— Pasa algo malo — Se apresuro a preguntar Serena

— Pues realmente espero que no sea tan malo, pero lo que si es que tendremos que regresar hoy, alguien cercano necesita mi ayuda – Serena comprendió que él no quería que ella supiera de quien se trataba así que no insistió en saberlo, no quería parecer entrometida, le sonrió y ambos se dispusieron a preparar su equipaje para el regreso, no sin antes tratar de localizar a Lita, era de suma importancia para Serena saber si ya había realizado la misión y si Rei le había dado el mensaje de que buscara el camafeo en el departamento, pero no pudo llamarla porque Darien no la dejaba sola ni por un segundo así que pensó en mandarle un mensaje mientras el liquidaba la cuenta en la recepción.

Ya estando en el auto Serena se encontraba un poco nerviosa, trajo el celular en la mano casi todo el camino esperando obtener una respuesta que le indicara que no corría peligro alguno, Darien noto algo raro en ella, mientras conducía trataba de hacerle conversación pero ella estaba demasiado nerviosa por no saber de sus amigas.

De pronto el celular al fin sono y esta contesto rápidamente

— Si hola

— Que pasa Serena por qué tanta prisa en saber lo del plan

— Si estoy bien Lita

— Ah no puedes hablar, pues solo te diré que aun no lo concreto, se me presentaron unos asuntos, pero no te preocupes en un par de horas lo ejecuto — a Serena se le helo la piel solo de oírla

— ¡No, aborta! — grito, a lo que Darien al oírla decir eso volteo a mirarla con asombro y entonces cayó en cuenta de lo que había dicho

— Quise decir que no debes cocinar eso, no hoy – Darien relajo la mirada y sonreía mientras movía un poco la cabeza, pero al parecer su amiga no escucho el mensaje por que no le contestaba

— ¿Lita me escuchas, Lita sigues ahí? – de pronto vio la llamada finalizada, Serena comenzó a ponerse más nerviosa aun, sin pensarlo marco rápidamente a Rei pero la llamada tampoco entraba, lo intento con el teléfono de Amy incluso con el de Mina pero nada, Darien noto su nerviosismo

— Por qué no pones algo de música te noto tensa — le sugirió a Serena quien tomo el iPod de Darien y lo conecto al estéreo del auto y dejo que el sufle hiciera lo propio, la primera canción no le dio tranquilidad.

"Honesty is such a lonely word" (Honestidad es una palabra tan solitaria)

"Everyone is so untrue" (Todos son tan falsos)

"Honesty is hardly ever heard" (Honestidad casi nunca se escucha)

"And mostly what I need from you" (Y sobre todo es lo qué necesito de ti)

Al oír la última estrofa de la canción y ver la sonrisa que Darien le brindaba, tomo el iPod, paso a la siguiente canción y la dejo correr hasta que…

"My heart is so disguised" ( Mi Corazon esta disfrazado)

"I just can't live a lie anymore" (Simplemente no puede continuar más con esta mentira)

Al oir esto Serena volvió a cambiar de canción

"Hold up!, hold on!, don't be scared" (Resiste, Espera, no tengas miedo)

"You'll never change what's been and gone" ( Nunca cambiaras lo que ha sido y fue)

Sonrió como irónicamente, no podía creer que hasta las canciones estuvieran en su contra, estaba a punto de cambiarle pero Darien la detuvo

¿Puedes dejar una completa? — Serena lo miro sorprendida y dejo el iPod en paz

"Just try not to worry you'll see the some day" (Solo trata de no preocuparte, algún dia las veras)

"take what you need and be on your way" (toma lo que necesites y sigue en tu camino)

"and stop crying your heart out" (y deja de hacer llorar a tu Corazon)

— Tranquila seguro es porque estamos en carretera que tus llamadas no entran, pero no te preocupes Lita cocina demasiado bien con o sin tu ayuda — le sonreía Darien y le decía esto a Serena quien ya comenzaba a morderse las uñas.

— Si tienes razón cuando entremos a la zona urbana volveré a intentarlo — Se disculpo y decidió guardar su teléfono

Pero al parecer la suerte de Serena iba en picada porque cuando al fin tuvo señal, su teléfono se quedo sin batería, Darien le ofreció su teléfono pero ella se negó, no podía llamarle a sus amigas del teléfono de Darien, no esta vez. Ya no podía mas con la angustia aun les faltaba camino por recorrer asi que en un arranque trato de hablar

— Darien creo que tenemos que hablar o mas bien… — pero no pudo terminar la frase por que el celular de el sono y lo dejo que contestara

La llamada duro mucho cuando noto que ya casi estaban llegando al departamento de el, al colgar el dirigió nuevamente su atención a ella.

— Perdón pero que querías decirme — le pregunto algo dudoso

— Que si… me podias dejar en algún sitio de taxis no quiero desviarte — se justifico serena, el valor se le había ido.

— Pues esperaba tomar unos papeles de mi departamento para después dejarte…

— ¡No! — grito algo exaltada, Darien la miraba con sorpresa — digo, es muy necesario que pases a tu departamento, si no yo puedo ir por lo que necesitas y alcanzarte

— No te preocupes no tardare y si quieres acompañarme por mi no hay ningún problema, aunque te advierto que tal vez me tarde y veo que estas muy cansada, además ¿No te urgía localizar a Lita?

Ella negó con la cabeza y ambos se dirigieron al departamento de Darien, subieron al piso, el saco su llave y cuando estaba a punto de meterla en la chapa ella lo tomo del brazo, el se giro para observarla, en ese instante ella se vio reflejada en los ojos color azul profundo, lo amaba demasiado y su instinto le decía que estaba a punto de perderlo.

— Por si se me olvido decirte, me divertí mucho y … — no sabía si decir las palabras que nunca le había dicho a nadie más — y si mañana no quisieras volver a saber de mi, yo… TE AMO y ahora sé que sería capaz de hacer cosas locas por ti y que … ayer fue el mejor de los días de mi vida — Darien se quedo completamente asombrado, de momento no podía decir nada solo mirarla, sonrió ampliamente y le dio un beso muy fuerte, Serena se colgó de su cuello tratando de no apartarlo pero cuando les falto la respiración a ambos tuvo que separarse

— Creo que si en este momento dijera que siento lo mismo me oiría tonto, porque me ganaste en todos los sentidos — le decía Darien quien no podía dejar de sonreír, aun así la dejo y se giro nuevamente a abrir la puerta del departamento

— Lita, ¿Qué haces aquí? — fue lo primero que Darien dijo al entrar y ver a la castaña revolver los cojines de su sillón mientras esta se giraba rápidamente al escuchar su nombre, al tiempo que se sentaba en el sillón y se encontraba con la mirada de Serena que al igual que ella tenían los ojos a punto de salírsele de su lugar.


Lamento demasiado la demora, pensé que ya había perdido la capacidad de escribir, lo que si he perdido es el tiempo para hacerlo, odio tener que admitirlo pero el trabajo me absorbe, y siendo las 11 pm del 13 de junio eme aquí tratando de subir un capitulo mas, creo que este si será el penúltimo, espero no hayan perdido interés y si no pues que le puedo hacer, aun así aquí sigo vivita y coleando esperando que el cerebro me dé para mas, mínimo para terminar esta historia, nos leemos (espero) pronto cuídense y aaaaaaadios

PD y las 3 canciones que puse en este capítulo en orden fueron, "Honesty" de Billy Joel, "Goodbye" de Air Supply y Stop crying your heart out de Oasis, que tengan felicidad en todo lo que hagan, a mi me hace muy pero muy feliz escribir así que espero poder hacerlo un capitulo mas.