Capitulo 3
Oye tu- le grito un hombre a la rubia.
Yo- se volteó la mujer-no creo que sea yo, aunque viéndolo desde un punto de vista lógico, soy la única fuera del hospital-pensó la rubia.
Ino Yamanaka-volvió a gritar otra voz.
Muy bien, estoy asustada, una cosa es que llamen a alguien, no habiendo nadie solo yo y otra cosa es que digan mi nombre-pensó la rubia ideando una forma segura y efectiva de huir.
Espera Ino soy Itachi, no huyas- le grito el pelinegro a escasos metros de la mujer- realmente corres rápido, para ser tan pequeña, das pasos bastante largos, quería proponerte algo, ya que no tienes nada que hacer y al parecer te diriges a tu casa, me propongo como un buen caballero a invitarte a cenar y a llevarte sana y salva a tu casa-le preguntó el pelinegro.
Eh.. me has pegado un susto increíble, nunca en lo que te resta de vida lo vuelvas a hacer-le dijo la rubia enojada- pero en algo tienes razón voy a mi casa, estoy muy cansada, este mes sin Sakura ha sido un infierno, estoy agotada de todas las formas posibles, también tengo mucha hambre-dijo la mujer una vez más.
Eso es un sí o un no- le preguntó una vez más el pelinegro mayor.
Yo ya estaba caminando, también quieres esperar para comer, porque yo no-le dijo la rubia sonriente.
Claro, como no lo pensé antes, esta mujer no es como el resto-bufó por lo bajo el pelinegro.
Que hombre tan interesante-pensó la mujer- creo que me podría llegar a acostumbrar a este tipo de encuentros impersonales-se carcajeó la rubia en silencio y disimuladamente.
En otro lugar..
Muy bien hemos llegado, quieres que te ayude con las maletas- le preguntó el pelinegro menor a la mujer a su lado.
Si no es mucha molestia, si tienes prisa no debes preocuparte, ¡he podido sola desde España! cargar el equipaje un poco más no me hará daño-le respondió la pelirosa a la defensiva.
Hmp-dijo solamente el hombre saliendo del auto, para así no decir algo de lo que se pudiera arrepentir más adelante.
Ambos entraron al vestíbulo del hotel, tenia un gran tamaño para ser un hotel bastante céntrico, las paredes de mármol daban cierta calidez y confort, casi como estar en casa, las ventanas daban suficiente iluminación como para querer quedarse viendo el cielo nocturno por la noche y el radiante sol por las mañanas, la pelirosa se encaminó al mostrador donde se hallaba una mujer bajita de cabello negro, no tardó mucho en solicitar una habitación, ni muy arriba de sus estándares, ni muy económica, pues no tendría las mismas comodidades.
Sasuke, muchas gracias por acompañarme y traerme, te lo agradezco realmente, debes estar cansado, puedes dejar las maletas en la entrada, yo misma me encargo de meterlas en la habitación-le dijo la pelirosa a su pelinegro acompañante.
Bien- fue todo lo que respondió el hombre.
Ahh- suspiró la mujer- Sasuke, lamento toda la incomodidad y el silencio, se que no me alegre mucho al verte al salir del avión, no es porque no esté feliz de encontrarme otra vez contigo, al contrario me alegra mucho de que nos llevemos mejor después de tantas cosas, pero aun hay cosas que no están del todo selladas, y quiero descansar, por hoy no quiero preocuparme por nada más que en como se sentirá el dormir cómodamente-le dijo sinceramente la pelirosa.
Muy bien, entiendo, creo- le dijo inseguro el pelinegro a la mujer a su lado- te vendré a buscar mañana a primera hora para resolver los trámites del divorcio y buscarte un apartamento, tal y como me dijiste antes de irte-finalmente sacó todo lo que pensó anteriormente el hombre.
Auch-pensó la mujer- nunca pensé que él quisiera deshacerse de mi tan rápido, pero si eso es lo que él quiere, no le haré las cosas más complicadas, tampoco he sido la persona más amable y condescendiente del mundo, que tonta, por un momento pensé que después de un mes algo cambiaría, eso me pasa por creer en las palabras- se sintió desdichada la pelirosa.
Bien- respondió la pelirosa simplemente, sin darle motivos al pelinegro para deshacer su decisión.
Buenas noches-se despidió el hombre dando la vuelta perdiéndose por el largo pasillo hacia el ascensor del hotel.
Adiós Sasuke- susurro la pelirosa, entrando de inmediato a su habitación, nunca ni en sus más horribles pesadillas llegó a pensar que ese hombre que hace un mes le había pedido otra oportunidad, le dijera que ya no quería nada con ella, bueno no lo dijo con esas palabras pero tonta no era y fue fácilmente identificable ese pequeño detalle, él simplemente ya no pudo esperar más a por ella, se rindió y lo peor es que ella no está ni remotamente interesada en contradecirle nada a ese hombre, después de todo fue su decisión solo ser amigos y nada más- pensó la mujer metida en sus pensamientos y aferrada a la cerradura de la puerta de su habitación.
En el restaurante..
Dime exactamente que fue lo que hiciste-le exigió la rubia una explicación al pelinegro mayor.
No dije nada que no fuera lo adecuado, le dije a mi hermano que su mujer regresaba hoy y que esta le había dicho a su mejor amiga pero no a él, al contarle no le tomé importancia pues pensé que ella le había llamado, pero me llevé la sorpresa al saber que tu amiga ni siquiera se dignó a decirle nada, ¡mi hermano ha sido un imbécil lo sé! Pero por lo que he podido enterarme quiere a toda costa que Sakura lo perdone, nunca le había visto tanta determinación, soy su hermano y jamás le había visto esa mirada- le dijo el pelinegro a la rubia.
Te entiendo, pero te dije claramente que no dijeras nada, si Sakura no quería que Sasuke se enterara de su regreso, ni tu ni yo debíamos meternos, cometí un grave error al confiarte esa noticia, ella simplemente me matará-le dijo la rubia triste al hombre a su lado.
No lo hará, es tu amiga, y independientemente de las circunstancias lo mejor para ella es volver a ver a mi hermano, de lo contrario las cosas jamás se solucionarán, esperando que mi hermano se comporte y que ella no se resista, quizás en corto tiempo todo dé un gran giro- le aseguró el pelinegro a la mujer- de todas maneras, no te invité a cenar para hablar de la relación de mi hermano y mi cuñada, te invité para que despejaras la mente de todos los enredos del hospital, por lo que me cuentas no ha sido un mes fácil, y estoy seguro de que necesitas un respiro- le aseguró el hombre.
Bien eso no te lo voy a negar, este mes ha sido un caos desde atender casos sin importancia como una cortadura de cuchillo, hasta tener que asistir en una operación que se le aplicó a una mujer con una hemorragia cerebral, por si fuera poco no he dormido nada, estoy despierta hace aproximadamente 32 horas consecutivas, he ido de un lugar a otro, si un paciente me llama debo ir, si me llama un doctor no debo ni dudarlo para llegar y si mi cuerpo ha pedido un descanso pues he debido ignorarlo porque no debo tener descanso cuando tantas personas necesitan de mis asistencia inmediata-le respondió la rubia al hombre sin muchas fuerzas para seguir sin dormir- muchas gracias por la invitación a comer realmente me estaba muriendo de hambre literalmente-le dijo la mujer.
No has comido nada tampoco o me equivoco- afirmó el pelinegro mayor.
Exacto, tampoco he tenido ni tiempo, ni ganas, el hospital me consume en su totalidad, antes de que Sakura se tomara estas por decirlo de alguna forma 'vacaciones' el hospital estaba relativamente más en calma, ella es de las mejores doctoras que hay en el hospital, después de la directora Tsunade, no es que me esté menospreciando, pero es seguro que no soy ni la mitad de lo que es ella- le dijo finalmente la mujer al pelinegro a su lado.
Entiendo, lo que me resulta extraño es que le des tanta fama a tu amiga y tú ni siquiera te vanaglories ni un poco, eres buena en lo que haces, de lo contrario no estarías asumiendo el puesto que tienes, que no tengas las mismas destrezas que tu amiga eso si es entendible todos somos diferentes, pero no debes auto compadecerte de ti misma, cuando no hay razón alguna para hacerlo- le dijo un Itachi serio a la mujer.
Entiendo, gracias por los ánimos, dejando el tema del hospital de lado, ¿puedo preguntarte algo?- le preguntó la rubia.
Ya lo hiciste-se rió al contestar el hombre.
Otra-le dijo con los ojos entrecerrados la rubia.
Adelante, soy todo oídos-se carcajeó aún más el pelinegro por la cara de su acompañante.
Ahh, eres un caso, bueno tengo curiosidad, ¿por qué estabas afuera del hospital cuando yo salí? Y ¿por qué exactamente me invitaste a mí?- le preguntó atropelladamente la rubia con un gran rubor instalado en sus mejillas.
Hmp, simple tengo cierto interés en ti, pasaba por el hospital y decidí esperarte, no estaba seguro en si saldrías en algún momento pero decidí arriesgarme así que esperé, me alegró mucho el verte salir- le dijo seriamente el hombre a la rubia.
Wau este hombre es totalmente increíble, en un instante está totalmente eufórico y filosófico, en otro se pone serio y me intimida con su mirada, me agrada la sensación- pensó la rubia riéndose internamente, nunca se esperó encontrarse con un hombre como él, y que por si fuera poco se notara interesado en ella, debía ser su día de suerte.
Supongo que me siento halagada-rió la rubia- además eres bastante interesante, me preguntaba ¿por qué no te vi en la boda de Sasuke y Sakura?, eres hermano de Sasuke y debí conocerte ese día, pero estoy segura de no verte, no eres alguien que fácilmente pasa desapercibido
Que extraño porque yo estuve en la boda, quizás no me viste, aunque yo a ti si, tampoco tuve tiempo de presentarme, estaba cuidando que mi hermano no hiciera una locura, ya sabes por el problema de la familia de Sakura y la mía- le contestó el pelinegro a la rubia Yamanaka.
Mmm Sakura me ha contado algo de eso, pero no todo, hay muchas cosas que no sé y ella tampoco se ha visto dispuesta a sacar todo eso a la luz, solo sé, que de un momento para el otro hace 6 años ella cambió, pasó a dedicarse totalmente a estudiar, ya no salía, dejó un tiempo de hablarme, cuando me cansé de verla actuar de esa forma decidí hacer algo y la encaré, le pregunté el por qué de esa actitud y me contó, sabes cuando ella me dijo eso los odié a ustedes y a los padres de ella, nunca he podido perdonarles que le hicieran eso, independientemente de que ella fuese adoptada no debieron hacerle eso, la vendieron, desde ese momento ella y yo somos mucho más unidas, por eso tengo tanto miedo de perder su amistad-se sinceró la rubia.
Entiendo, pero si ella es una buena amiga tal como lo eres tu, no se enojará por hacerle un favor, ella a pesar de todo quiere a mi hermano, lo sé, y mi hermano también a ella, pero ambos son muy testarudos y puede que no se de nada si ellos así lo quieren, pero es algo en lo que no debemos meternos- le dijo finalmente el pelinegro, dejando a una rubia perdida en sus pensamientos.
Qué tal? no había subido este capítulo en esta página, pero acá les traigo este capitulo y el 4 juntos :)
saludos Jenni-uchiha
