Reconciliación

Pensamiento de Sakura

Han pasado unas 8 horas y no logro conciliar el sueño, quizás llevo dando vueltas desde que Sasuke me dejó en la puerta de la habitación del hotel, aún no puedo creer todo lo que está pasando, mi regreso de España, el reencontrarme con Sasuke en el aeropuerto, y luego lo que me dijo del divorcio, siento un nudo en mi estómago, no sé si son ganas de llorar o frustración, demonios no sé que hacer con respecto a esta relación, deseo poder perdonar a Sasuke y retomar nuestra relación, pero se me es muy difícil olvidar y seguir, espero que él pueda esperarme un poco más y no desista de estar a mi lado.

Fin del pensamiento de Sakura

En otro lugar en una casa particular….

Demonios- se escuchó por todo el lugar - por qué Sakura me deja todo tan difícil, deseo estar a su lado y ella solo se aleja más y más, ya no sé que hacer para que se quede a mi lado, dejé que se fuera sola a un país donde no conocía el idioma, dejé que se diera un tiempo para pensar en nuestra relación, le pedí una oportunidad y deseche todo mi orgullo pidiéndole perdón y esa mujer no puede simplemente decirme sí!- se dijo a sí mismo el pelinegro- debí de hacer algo bien malo en otra vida, para seguir pagando en esta, maldición, y que se supone que haga ahora que le dije que hoy haría todos los trámites del dichoso divorcio, el cuál ni siquiera quiero…- bufó el hombre.

Horas más tarde

Hola Sasuke, quería decirte, no eso no, quizás hola Sasuke tengo algo que decirte que nos favorece a los dos, no! Eso tampoco, diablos que difícil es decir lo siento por todo este tiempo y toda la frialdad pero si quiero que estemos juntos de nuevo, claro eso es lo que debo decirle- se decía a sí misma la pelirosa en la habitación del hotel- bien debo tomar las llaves, salir e ir a la empresa de Sasuke y decirle todo de una vez por todas- se auto convenció la mujer.

Vamos camina Sakura, debes ser fuerte- se continuó diciendo la de cabellos rosados en todo el trayecto hacia la empresa del único hombre al que quiere en su vida….

En la oficina de la empresa Uchiha

Sasuke te noto un poco tenso- le dijo una mujer pelirroja a su jefe- quizás podría hacerte un masaje o no sé algo así- le dijo coqueta la mujer.

No me interesa lo que puedas o no hacer karin lárgate de mi vista ahora mismo, no quiero problemas de ningún tipo, ni mucho menos mal entendidos- le dijo un serio pelinegro sin voltear a ver a la mujer- ah y otra cosa si llega una mujer de cabello rosa, déjala pasar.

Quien es esa mujer?- le pregunto la pelirroja- acaso es algo tuyo, una hermana quizás- trató de seguir indagando la mujer.

No tengo porque darte explicaciones, pero ya que te ves tan interesada en saberlo es mi mujer, ahora lárgate que no tengo tiempo para hablar contigo, ve a trabajar que para eso se te paga- le dijo el pelinegro culminando la conversación.

Claro jefe- le dijo la pelirroja molesta.

En la entrada del edificio

Buenas, mi nombre es Sakura Haruno y vengo a ver a Sasuke Uchiha- dijo una mujer pelirosa al guarda de seguridad del edificio Uchiha.

Y quien se supone que es usted, alguna cliente importante o otra fanática del señor- le dijo el guarda altivamente.

Cómo se atreve? Para su información no vengo a una cita con su señor, vengo a tratar un problema que solo a él y a mi concierne, y soy su esposa, así que con su permiso subiré, podría avisar a la recepcionista que voy subiendo y que le avise a mi esposo!- dijo una muy molesta pelirosa al hombre mientras que con pasos decididos se dirigía al ascensor para enfrentarse de una vez por todas a la realidad.

Lo siento mucho señora, no volverá a suceder, de inmediato le digo a Karin la recepcionista que usted viene a ver al señor –le dijo el guarda tratando de calmar las cosas con la mujer.

Sakura no le prestó la más mínima atención al hombre, estaba mucho más preocupada por lo que podría decirle su esposo, solo esperaba que este no quisiera realmente terminar con su relación, si es que a lo que tuvieron durante 5 años fue algo serio, algo más que unas firmas plantadas en papel, un papel ahora muy importante para ambos.

Karin soy Suigetsu, ahora mismo va la esposa de Sasuke, avísale- le dijo el guarda que habló y acusó anteriormente a la pelirosa , esto se lo dijo a la mujer pelirroja, dígase la recepcionista de Sasuke.

¿Cómo? Estás bromeando cierto?- le dijo la pelirroja alterada al hombre, suigetsu es un hombre de altura promedio, de unos 30 años, guarda de la empresa Uchiha, está enamorado de la recepcionista Karin, más esta posee sentimientos por su jefe Sasuke Uchiha, tiene el cabello blanco, y tiene dientes afilados debido a una anomalía genética.

No estoy bromeando, hazlo, dile a Sasuke que su esposa está por llegar- dijo el peliblanco malhumorado.

Claro yo le digo- dijo la pelirroja con una gran sonrisa.

Mientras en el elevador….

Tengo mucho miedo- se decía la pelirosa- que pasa si Sasuke no quiere hablar conmigo después de cómo lo traté anoche, y que pasa si no quiere ni verme o si ya pidió y firmó los papeles del divorcio y solo espera el día en que yo lo visite para darme los dichosos papeles para que yo los firme y acabar de una vez por todas nuestro matrimonio-se comía la cabeza la mujer mientras pensaba todas las posibilidades, realmente ya no sabía que esperar, se comportó muy fría el día anterior con el hombre al que ama y todo por temor a ser lastimada por él una vez más, realmente los papeles se invierten en este momento, ahora es ella la que debe pedir disculpas y tratar de recuperar lo que por un tiempo quería solo terminar, de tanto pensar la pelirosa no se dio cuenta de que las puertas del elevador se abrieron y que estaba a tan solo unos cuantos pasos de un mejor futuro para ambos.

Hola debes ser la recepcionista de Sasuke podrías decirle que vengo a verlo- le dijo la pelirosa a la mujer de lentes dígase Karin.

Él está muy ocupado, y como para qué quieres hablar con él- le dijo la pelirroja haciendo como que no sabe quien es la pelirosa, se encuentra totalmente celosa, no puede creer que el hombre de sus sueños esté casado y con una mujer con un cabello tan escandaloso.

Mmm mi nombre es Sakura Haruno y soy esposa de tu jefe, quizás no lo sabías pero estoy segura de que él no anda comentando y gritando su vida privada, si eres tan amable podrías decirle que necesito hablar con él de algo muy importante- le dijo la pelirosa evitando a la de lentes, esta no se veía muy confiable, desde que la vio le hizo mala cara y podía ser muchas cosas, más no ilusa, sabia perfectamente quien era ella mucho antes de que saliera del elevador, esa mujer solamente quería fastidiarla y no lo logró, no le dejaría el camino libre por nada del mundo, primero muerta antes que dejarle una opción de conquistar a Sasuke a una mujer como esa.

Como usted ordene ¨señora¨- maldita, le dijó mentalmente la pelirroja a la pelirosa, esa mujer era incluso mucho más fastidiosa en persona de lo que jamás pensó que sería, cuando suigetsu llamó a decirle que venía subiendo en el elevador.

Hmp- dijo solamente la pelirosa, sin el mínimo afán de decirle algo más a la mujer.

Mientras que la mujer se dedicaba o más bien se obligaba a llamar a Sasuke, la pelirosa se comía internamente, para calmar un poco sus miedos decidió sentarse en uno de los asientos que se encuentran un poco apartados de la recepción, con el fin de aclararse un poco antes de hablar con el pelinegro, tan solo volteó a ver a la pelirroja de lentes y vio como esta de mala manera hablaba y decía algunas palabras por el teléfono, luego cortó y casi gritado le indicó que podía ingresar a la oficina contigua, ya había llegado la hora, no queda más que afrontar la realidad y hablar y seguir con su relación.

Gracias- le dijo sutilmente la pelirosa a la mujer con una gran sonrisa, esta fingida claramente con el único objetivo de fastidiarla un poco, y regocijarse con la cara de incredulidad de la pelirroja, al ser tratada de buena manera y ser hecha a un lado por la pelirosa.

Maldita-pensó la pelirroja mientras que se levantaba para ir a escuchar la tan importante conversación, claro una vez que la mujer pelirosa hubo entrado a la oficina, debía de agradecer que esta no fuera de vidrio de lo contrario no podría haberse acercado si quiera.

Minutos antes con Sasuke…

Ahora que quieres karin- le preguntó el pelinegro a la mujer pelirroja que tiene como recepcionista.

Quería decirte que aquí hay una mujer que quiere hablar contigo, le he dicho que estás ocupado, más dice que es tu mujer, aunque eso es imposible cierto- le dijo la pelirroja mirando a la nada y intercalando su mirada de la pared a la fastidiosa figura de la pelirosa sentada en las sillas de visitas.

Hazla pasar, espero que no la hayas tratado de mal forma karin, de lo contrario considérate despedida, y no es mentira ella es mi esposa, no estaba mintiendo cuando dije que estoy casado, ahora continúa trabajando, no te pago para que estés chismeando- cortó la conversación el pelinegro, mientras se removía incómodo en su silla, no podía estar más incómodo con la situación, sorprendido en parte, más se sentía muy feliz que Sakura decidiese buscarlo, no sabía que esperar quizás venía a decirle que continuaran con la relación, o quizás venía a recordarle lo del divorcio, solamente esperaba que fuera la primera opción, se dijo a si mismo el pelinegro inquietamente, mientras esperaba que por la puerta pasara la mujer de su vida.

A tan solo pasos de la puerta, la pelirosa no sabía como reaccionar, sentía mucha ansiedad ante la situación, no todo el tiempo regresas para pedir disculpas y confesártele a alguien, mucho menos a la persona que se supone que es tu marido, cuando se hubo calmado un poco tocó la puerta un par de veces, cuando de adentro de escuchó un serio pasa, la pelirosa supo en ese instante que esos minutos dentro de la oficina decidirían todo y serían eternos.

Sakura ingresó en la oficina un poco temerosa, no sabía con exactitud de que forma abordar la conversación, ya había pensado mucho la situación y en tan solo un instante todo se había ido a la basura al mirar a los ojos al pelinegro, en ese instante cuando lo miró supo que estaba perdida y que de su boca solo saldrían incoherencias.

Hola Sasuke, lamento interrumpirte a estas horas debes estar muy ocupado, pero debo decirte algo muy importante, no sé si será bueno para ti o no- le dijo una muy temerosa pelirosa al pelinegro que en tan solo un instante cambió su mirada penetrante por una totalmente indescifrable.

Te escucho- dijo solamente el pelinegro, haciendo sus manos un puño en el respaldar de su escritorio, de esto la pelirosa no podía darse cuenta, ésta miraba al suelo, quizás tomando la decisión de lo que estaba por decir.

Sasuke, perdóname- dijo simplemente la pelirosa sorprendiendo al pelinegro, de todo lo que debería de haber escuchado el pelinegro, eso no se lo imaginaba- perdón por haberte tratado mal ayer, no sé porque reaccioné de esa forma, quizás estaba un poco asustada, regresé de un viaje de un mes, en el que se suponía que debía despejar mi mente de todo lo malo, pero..-no siguió hablando la mujer debido a la interrupción del hombre.

Sakura, no entiendo a que quieres llegar, no sé porque me pides disculpas- le dijo un muy confundido pelinegro a la pelirosa.

Como decía antes de que me interrumpieras, he debido de pensar en otras cosas, pero en mi mente solo estabas tu, a pesar de todo lo que me hiciste pasar- cuando miró que el pelinegro iba a interrumpirla una vez más, la mujer lo detuvo mirándolo a los ojos, este no hizo más que callar y mirarla profundamente- yo tuve mucha culpa en todo esto, es cierto que la decisión principal de casarnos fue de mis padres adoptivos, más yo nunca me opuse, quizás desde un principio siempre quise que me amaras como lo he hecho yo desde que te conocí, te pido disculpas no solo por mi errada forma de tratarte si no que también por no haberte dicho desde un inició que te quería y que ansío volver a formar parte de tu vida, que me dices Sasuke, aún hay espacio en tu corazón después de un largo mes para mí, o es demasiado tarde para recuperar algo contigo- finalizó la pelirosa mirando alternadamente al pelinegro y al suelo, insegura de haberle dicho toda la verdad con total sinceridad al hombre con el que ansia estar.

El pelinegro se encontraba en trance, no podía creer lo que la pelirosa le había dicho, ella le dijo que quería que volvieran a ser una pareja, que le perdonaba todo y que lo amaba, esa mujer si que es única, quizás es por eso que la ama con locura.

Sakura, yo soy el que debería pedirte que vuelvas a formar parte de mi vida, más por como te comportaste conmigo ayer no supe si volverte a buscar, más me haces el hombre más feliz del mundo al venir a mí y decirme todo esto, no sabes cuanto he pensado en como recuperarte, este mes sin ti ha sido horrible, yo tampoco podía dejarte de pensar, me tienes loco, más cuando volviste ayer y prácticamente me hiciste a un lado, tuve miedo de no poder formar parte de tu vida nunca más quizás por eso te dije lo del divorcio, más quiero que sepas que nunca ha sido ese mi plan, no quiero que nos separemos, Sakura quieres ser mi esposa una vez más- le dijo acercándose el pelinegro a la mujer, quien sin esperar mucho y con lágrimas en su rostro se tiró a los brazos de su marido, ahora oficialmente, la noticia no sería bien recibida por cierta pelirroja quien del lado de la puerta estaba hecha una furia, planeando alguna forma de separar a la feliz pareja quien sin poder esperar más se besaron con locura, prometiéndose Reconciliación

Pensamiento de Sakura

Han pasado unas 8 horas y no logro conciliar el sueño, quizás llevo dando vueltas desde que Sasuke me dejó en la puerta de la habitación del hotel, aún no puedo creer todo lo que está pasando, mi regreso de España, el reencontrarme con Sasuke en el aeropuerto, y luego lo que me dijo del divorcio, siento un nudo en mi estómago, no sé si son ganas de llorar o frustración, demonios no sé que hacer con respecto a esta relación, deseo poder perdonar a Sasuke y retomar nuestra relación, pero se me es muy difícil olvidar y seguir, espero que él pueda esperarme un poco más y no desista de estar a mi lado.

Fin del pensamiento de Sakura

En otro lugar en una casa particular….

Demonios- se escuchó por todo el lugar - por qué Sakura me deja todo tan difícil, deseo estar a su lado y ella solo se aleja más y más, ya no sé que hacer para que se quede a mi lado, dejé que se fuera sola a un país donde no conocía el idioma, dejé que se diera un tiempo para pensar en nuestra relación, le pedí una oportunidad y deseche todo mi orgullo pidiéndole perdón y esa mujer no puede simplemente decirme sí!- se dijo a sí mismo el pelinegro- debí de hacer algo bien malo en otra vida, para seguir pagando en esta, maldición, y que se supone que haga ahora que le dije que hoy haría todos los trámites del dichoso divorcio, el cuál ni siquiera quiero…- bufó el hombre.

Horas más tarde

Hola Sasuke, quería decirte, no eso no, quizás hola Sasuke tengo algo que decirte que nos favorece a los dos, no! Eso tampoco, diablos que difícil es decir lo siento por todo este tiempo y toda la frialdad pero si quiero que estemos juntos de nuevo, claro eso es lo que debo decirle- se decía a sí misma la pelirosa en la habitación del hotel- bien debo tomar las llaves, salir e ir a la empresa de Sasuke y decirle todo de una vez por todas- se auto convenció la mujer.

Vamos camina Sakura, debes ser fuerte- se continuó diciendo la de cabellos rosados en todo el trayecto hacia la empresa del único hombre al que quiere en su vida….

En la oficina de la empresa Uchiha

Sasuke te noto un poco tenso- le dijo una mujer pelirroja a su jefe- quizás podría hacerte un masaje o no sé algo así- le dijo coqueta la mujer.

No me interesa lo que puedas o no hacer karin lárgate de mi vista ahora mismo, no quiero problemas de ningún tipo, ni mucho menos mal entendidos- le dijo un serio pelinegro sin voltear a ver a la mujer- ah y otra cosa si llega una mujer de cabello rosa, déjala pasar.

Quien es esa mujer?- le pregunto la pelirroja- acaso es algo tuyo, una hermana quizás- trató de seguir indagando la mujer.

No tengo porque darte explicaciones, pero ya que te ves tan interesada en saberlo es mi mujer, ahora lárgate que no tengo tiempo para hablar contigo, ve a trabajar que para eso se te paga- le dijo el pelinegro culminando la conversación.

Claro jefe- le dijo la pelirroja molesta.

En la entrada del edificio

Buenas, mi nombre es Sakura Haruno y vengo a ver a Sasuke Uchiha- dijo una mujer pelirosa al guarda de seguridad del edificio Uchiha.

Y quien se supone que es usted, alguna cliente importante o otra fanática del señor- le dijo el guarda altivamente.

Cómo se atreve? Para su información no vengo a una cita con su señor, vengo a tratar un problema que solo a él y a mi concierne, y soy su esposa, así que con su permiso subiré, podría avisar a la recepcionista que voy subiendo y que le avise a mi esposo!- dijo una muy molesta pelirosa al hombre mientras que con pasos decididos se dirigía al ascensor para enfrentarse de una vez por todas a la realidad.

Lo siento mucho señora, no volverá a suceder, de inmediato le digo a Karin la recepcionista que usted viene a ver al señor –le dijo el guarda tratando de calmar las cosas con la mujer.

Sakura no le prestó la más mínima atención al hombre, estaba mucho más preocupada por lo que podría decirle su esposo, solo esperaba que este no quisiera realmente terminar con su relación, si es que a lo que tuvieron durante 5 años fue algo serio, algo más que unas firmas plantadas en papel, un papel ahora muy importante para ambos.

Karin soy Suigetsu, ahora mismo va la esposa de Sasuke, avísale- le dijo el guarda que habló y acusó anteriormente a la pelirosa , esto se lo dijo a la mujer pelirroja, dígase la recepcionista de Sasuke.

¿Cómo? Estás bromeando cierto?- le dijo la pelirroja alterada al hombre, suigetsu es un hombre de altura promedio, de unos 30 años, guarda de la empresa Uchiha, está enamorado de la recepcionista Karin, más esta posee sentimientos por su jefe Sasuke Uchiha, tiene el cabello blanco, y tiene dientes afilados debido a una anomalía genética.

No estoy bromeando, hazlo, dile a Sasuke que su esposa está por llegar- dijo el peliblanco malhumorado.

Claro yo le digo- dijo la pelirroja con una gran sonrisa.

Mientras en el elevador….

Tengo mucho miedo- se decía la pelirosa- que pasa si Sasuke no quiere hablar conmigo después de cómo lo traté anoche, y que pasa si no quiere ni verme o si ya pidió y firmó los papeles del divorcio y solo espera el día en que yo lo visite para darme los dichosos papeles para que yo los firme y acabar de una vez por todas nuestro matrimonio-se comía la cabeza la mujer mientras pensaba todas las posibilidades, realmente ya no sabía que esperar, se comportó muy fría el día anterior con el hombre al que ama y todo por temor a ser lastimada por él una vez más, realmente los papeles se invierten en este momento, ahora es ella la que debe pedir disculpas y tratar de recuperar lo que por un tiempo quería solo terminar, de tanto pensar la pelirosa no se dio cuenta de que las puertas del elevador se abrieron y que estaba a tan solo unos cuantos pasos de un mejor futuro para ambos.

Hola debes ser la recepcionista de Sasuke podrías decirle que vengo a verlo- le dijo la pelirosa a la mujer de lentes dígase Karin.

Él está muy ocupado, y como para qué quieres hablar con él- le dijo la pelirroja haciendo como que no sabe quien es la pelirosa, se encuentra totalmente celosa, no puede creer que el hombre de sus sueños esté casado y con una mujer con un cabello tan escandaloso.

Mmm mi nombre es Sakura Haruno y soy esposa de tu jefe, quizás no lo sabías pero estoy segura de que él no anda comentando y gritando su vida privada, si eres tan amable podrías decirle que necesito hablar con él de algo muy importante- le dijo la pelirosa evitando a la de lentes, esta no se veía muy confiable, desde que la vio le hizo mala cara y podía ser muchas cosas, más no ilusa, sabia perfectamente quien era ella mucho antes de que saliera del elevador, esa mujer solamente quería fastidiarla y no lo logró, no le dejaría el camino libre por nada del mundo, primero muerta antes que dejarle una opción de conquistar a Sasuke a una mujer como esa.

Como usted ordene ¨señora¨- maldita, le dijó mentalmente la pelirroja a la pelirosa, esa mujer era incluso mucho más fastidiosa en persona de lo que jamás pensó que sería, cuando suigetsu llamó a decirle que venía subiendo en el elevador.

Hmp- dijo solamente la pelirosa, sin el mínimo afán de decirle algo más a la mujer.

Mientras que la mujer se dedicaba o más bien se obligaba a llamar a Sasuke, la pelirosa se comía internamente, para calmar un poco sus miedos decidió sentarse en uno de los asientos que se encuentran un poco apartados de la recepción, con el fin de aclararse un poco antes de hablar con el pelinegro, tan solo volteó a ver a la pelirroja de lentes y vio como esta de mala manera hablaba y decía algunas palabras por el teléfono, luego cortó y casi gritado le indicó que podía ingresar a la oficina contigua, ya había llegado la hora, no queda más que afrontar la realidad y hablar y seguir con su relación.

Gracias- le dijo sutilmente la pelirosa a la mujer con una gran sonrisa, esta fingida claramente con el único objetivo de fastidiarla un poco, y regocijarse con la cara de incredulidad de la pelirroja, al ser tratada de buena manera y ser hecha a un lado por la pelirosa.

Maldita-pensó la pelirroja mientras que se levantaba para ir a escuchar la tan importante conversación, claro una vez que la mujer pelirosa hubo entrado a la oficina, debía de agradecer que esta no fuera de vidrio de lo contrario no podría haberse acercado si quiera.

Minutos antes con Sasuke…

Ahora que quieres karin- le preguntó el pelinegro a la mujer pelirroja que tiene como recepcionista.

Quería decirte que aquí hay una mujer que quiere hablar contigo, le he dicho que estás ocupado, más dice que es tu mujer, aunque eso es imposible cierto- le dijo la pelirroja mirando a la nada y intercalando su mirada de la pared a la fastidiosa figura de la pelirosa sentada en las sillas de visitas.

Hazla pasar, espero que no la hayas tratado de mal forma karin, de lo contrario considérate despedida, y no es mentira ella es mi esposa, no estaba mintiendo cuando dije que estoy casado, ahora continúa trabajando, no te pago para que estés chismeando- cortó la conversación el pelinegro, mientras se removía incómodo en su silla, no podía estar más incómodo con la situación, sorprendido en parte, más se sentía muy feliz que Sakura decidiese buscarlo, no sabía que esperar quizás venía a decirle que continuaran con la relación, o quizás venía a recordarle lo del divorcio, solamente esperaba que fuera la primera opción, se dijo a si mismo el pelinegro inquietamente, mientras esperaba que por la puerta pasara la mujer de su vida.

A tan solo pasos de la puerta, la pelirosa no sabía como reaccionar, sentía mucha ansiedad ante la situación, no todo el tiempo regresas para pedir disculpas y confesártele a alguien, mucho menos a la persona que se supone que es tu marido, cuando se hubo calmado un poco tocó la puerta un par de veces, cuando de adentro de escuchó un serio pasa, la pelirosa supo en ese instante que esos minutos dentro de la oficina decidirían todo y serían eternos.

Sakura ingresó en la oficina un poco temerosa, no sabía con exactitud de que forma abordar la conversación, ya había pensado mucho la situación y en tan solo un instante todo se había ido a la basura al mirar a los ojos al pelinegro, en ese instante cuando lo miró supo que estaba perdida y que de su boca solo saldrían incoherencias.

Hola Sasuke, lamento interrumpirte a estas horas debes estar muy ocupado, pero debo decirte algo muy importante, no sé si será bueno para ti o no- le dijo una muy temerosa pelirosa al pelinegro que en tan solo un instante cambió su mirada penetrante por una totalmente indescifrable.

Te escucho- dijo solamente el pelinegro, haciendo sus manos un puño en el respaldar de su escritorio, de esto la pelirosa no podía darse cuenta, ésta miraba al suelo, quizás tomando la decisión de lo que estaba por decir.

Sasuke, perdóname- dijo simplemente la pelirosa sorprendiendo al pelinegro, de todo lo que debería de haber escuchado el pelinegro, eso no se lo imaginaba- perdón por haberte tratado mal ayer, no sé porque reaccioné de esa forma, quizás estaba un poco asustada, regresé de un viaje de un mes, en el que se suponía que debía despejar mi mente de todo lo malo, pero..-no siguió hablando la mujer debido a la interrupción del hombre.

Sakura, no entiendo a que quieres llegar, no sé porque me pides disculpas- le dijo un muy confundido pelinegro a la pelirosa.

Como decía antes de que me interrumpieras, he debido de pensar en otras cosas, pero en mi mente solo estabas tu, a pesar de todo lo que me hiciste pasar- cuando miró que el pelinegro iba a interrumpirla una vez más, la mujer lo detuvo mirándolo a los ojos, este no hizo más que callar y mirarla profundamente- yo tuve mucha culpa en todo esto, es cierto que la decisión principal de casarnos fue de mis padres adoptivos, más yo nunca me opuse, quizás desde un principio siempre quise que me amaras como lo he hecho yo desde que te conocí, te pido disculpas no solo por mi errada forma de tratarte si no que también por no haberte dicho desde un inició que te quería y que ansío volver a formar parte de tu vida, que me dices Sasuke, aún hay espacio en tu corazón después de un largo mes para mí, o es demasiado tarde para recuperar algo contigo- finalizó la pelirosa mirando alternadamente al pelinegro y al suelo, insegura de haberle dicho toda la verdad con total sinceridad al hombre con el que ansia estar.

El pelinegro se encontraba en trance, no podía creer lo que la pelirosa le había dicho, ella le dijo que quería que volvieran a ser una pareja, que le perdonaba todo y que lo amaba, esa mujer si que es única, quizás es por eso que la ama con locura.

Sakura, yo soy el que debería pedirte que vuelvas a formar parte de mi vida, más por como te comportaste conmigo ayer no supe si volverte a buscar, más me haces el hombre más feliz del mundo al venir a mí y decirme todo esto, no sabes cuanto he pensado en como recuperarte, este mes sin ti ha sido horrible, yo tampoco podía dejarte de pensar, me tienes loco, más cuando volviste ayer y prácticamente me hiciste a un lado, tuve miedo de no poder formar parte de tu vida nunca más quizás por eso te dije lo del divorcio, más quiero que sepas que nunca ha sido ese mi plan, no quiero que nos separemos, Sakura quieres ser mi esposa una vez más- le dijo acercándose el pelinegro a la mujer, quien sin esperar mucho y con lágrimas en su rostro se tiró a los brazos de su marido, ahora oficialmente, la noticia no sería bien recibida por cierta pelirroja quien del lado de la puerta estaba hecha una furia, planeando alguna forma de separar a la feliz pareja quien sin poder esperar más se besaron con locura, prometiéndose hasta la luna.

Continuará …


Y? que tal, cumple con las expectativas, recibo sugerencias de como podría continuar esta historia, prometo que el otro capítulo será exclusivamente de la pareja ItaXIno... XD

saludosss :3