Lawrence, 1994

El taller era nuevo, por lo que al principio Bobby no le dio importancia al hombre que se detuvo a mirar el cartel. Genial, pensó. Haznos propaganda.

Fue al alzar de nuevo la cabeza al cabo de veinte minutos cuando se preocupó. El hombre continuaba allí, apoyado sobre el lateral de un coche, observando el taller con los brazos cruzados sobre el pecho. Eso era... raro. ¿Quién sería ese tipo?

Tras un rato más de observación, Bobby se encogió de hombros, se puso la chaqueta y salió a su encuentro. Era el único modo de averiguar qué quería.

- ¿Puedo hacer algo por usted? –preguntó acercándose.

El otro sonrió y descruzó los brazos.

- Ya lo ha hecho –replicó, y extendió la mano en su dirección-. John Winchester.

- Bobby Singer-. Reflexionó un momento, frunciendo el ceño-. ¿Winchester? El nombre me suena, pero no sé...

- Era el nombre del taller, hace treinta años-. John señaló el edificio con la barbilla-. Mi padre era el dueño.

- Ah, claro. Oí algo de eso-. Lo miró con curiosidad-. Cerró cuando pusieron el concesionario de los Hell, ¿verdad?

Winchester asintió.

- Que ya no va tan bien como antes –añadió con lúgubre satisfacción.

Bobby lo dejó pasar; estaba claro que ahí había una historia personal.

- Bueno, he de decir que es un buen taller –dijo con amabilidad-. Creo que se puede trabajar muy bien aquí.

- Oh, sí-. Los ojos de John recorrieron con cariño las líneas del edificio-. Mi familia lo tuvo durante generaciones, y nunca le dio ningún problema.

Bobby se rascó la barba y dudó.

- Lo invitaría a pasar –dijo, vacilante-, pero mi mujer está enferma. Realmente no es el mejor momento para tener invitados.

Winchester sacudió la cabeza.

- No hay necesidad. Sólo quería verlo de nuevo en funcionamiento-. Le tendió la mano a Bobby-. Pásese algún día por el Crossroads, el bar que hay al lado del ayuntamiento. Todos los gastos pagados, lo prometo.

Bobby parpadeó.

- Este lugar significa mucho para usted, ¿verdad?

John se encogió de hombros.

- Podía haber significado más, pero no me dejaron-. Abrió la puerta de su coche y subió al vehículo-. Nos vemos en el Crossroads –se despidió antes de arrancar.