Algunos capítulos simplemente se niegan a ser escritos ¬¬.
Por algún motivo, éste era uno de ellos. Lo he rehecho dos veces. En una de las versiones, veíamos a Dean ante la puerta del colegio de Cas. En otra, éste último lo besaba a 110 kilómetros por hora. Las dos me gustaban. Las dos eran incompatibles entre sí, o con el trozo que aparece finalmente. Así que al final he optado por una versión reducida, que es la que tenéis aquí abajo. Confío en que os guste.
1995
- ¿Te importa esperarme aquí? –preguntó Dean, al tiempo que apagaba el motor.
Castiel sacudió la cabeza.
- No, por supuesto que no. Admito que te aguardaré con impaciencia, pero aún no enloquezco a causa tus ausencias –añadió con una sonrisa.
Mmhm-. Dean correspondió a la sonrisa y efectuó un rápido y discreto buceo a lo largo del muslo y la entrepierna de Castiel-. Voy a tener que ponerle remedio a eso.
Cas alzó una ceja.
- En tal caso, permíteme recordarte que cuanto antes vayas a poner gasolina, antes podremos buscar un lugar apartado donde trates hacerte imprescindible para mi cordura.
La mirada de Dean aleteó un instante sobre los labios de su compañero, como cuestionándose si podía realmente esperar hasta después de ir a por la gasolina. Pero luego alzó de nuevo la cabeza, tomando nota de los peatones, los trabajadores de la gasolinera y los conductores que pasaban. Con un suspiro, se separó de Cas y abrió la puerta.
- Pórtate bien mientras no estoy.
Cas puso los ojos en blanco y se arrellanó en el asiento. Dios, ojalá Dean se diera prisa, porque a pesar de lo que acaba de decir, lo cierto es que sentía que podía enloquecer de lujuria contenida si tardaba mucho en regresar. Hacía semanas que no tenían la oportunidad de pasar un rato juntos y a solas.
Por otro lado, ¿acaso no podía ser considerado una locura lo que había hecho hoy? Dean lo estaba esperando a la salida de clase para invitarlo a subir a su coche, y él había aceptado sin un instante de duda, aunque sabía perfectamente los rumores que desencadenaría su acción, las preguntas sin fin que le serían dirigidas al día siguiente. Cuando abrió la puerta del Impala, a su alrededor se escuchó un perceptible siseo que fluctuaba entre la excitación y el asombro: de modo que el menor de los Novak, el empollón rarito de Castiel, realmente era amigo de ese chaval con pinta de gamberro… ¿le estaría pasando drogas? Claro que, ¿Novak sabía siquiera lo que eran las drogas? Pero le daba igual. Cuando se trataba de Dean, la verdad era que prácticamente todo le daba igual.
- ¿Castiel?
Decir que se sobresaltó era quedarse muy, muy corto. A decir verdad, dio tal salto en su asiento que se lastimó la rodilla contra la guantera del coche. Ignoró el dolor, ignoró el modo en que su corazón se había desbocado, y miró por la ventana. No podía ser, era imposible, era…
- Lucifer –dijo con la boca seca.
- Castiel-. Su hermano le observó con atención-. No estaba seguro de que fueras tú. Has… has crecido.
- Soy yo-. No era lo más inteligente que podía decir, desde luego, pero no se sentía particularmente lúcido. Que Lucifer estuviera allí parecía producto de alguna alucinación. ¿No se habría dormido mientras esperaba a Dean? La mente de Castiel descartó rápidamente tal hipótesis, porque el dolor en la rodilla estaba retornado con ímpetu ahora que el susto inicial había pasado. Pero la presencia de Lucifer era un concepto que no lograba unir al de la realidad. Era simplemente inconcebible tenerlo ante sus ojos.
Lucifer era una sombra del pasado. Era un fantasma que enrarecía las relaciones de su familia. Estaba presente en las conversaciones y en los silencios. Era el elemento subyacente en cada confrontación. Y, sobre todo, era la causa de que padre se hubiera convertido en un ser solitario y encerrado en sí mismo, a quien dejó de importarle todo, hasta que un día desapareció.
O eso decían sus hermanos.
- ¿Qué… qué estás haciendo aquí? –preguntó finalmente.
Lucifer se pasó la lengua por el labio inferior y desvió la mirada.
- He vuelto para quedarme.
Castiel se quedó boquiabierto.
- ¿Para quedarte?
Su hermano se encogió de hombros, todavía con la vista fija en un cartel que prometía en la lejanía dientes deslumbrantes.
- Oí decir que padre había desaparecido. Pensé que sería un buen momento para volver a casa.
- Quieres decir, ¿con nosotros?
- Sí, así es-. Lo miró con curiosidad-. Es mi derecho, ¿no te parece?
Castiel deseó tener una respuesta para esa pregunta.
- Eh, ¿necesitas algo, amigo?
Dean, al rescate. De acuerdo, no era realmente el mejor momento para notarle, pero por Dios, cuando el rubio sacaba a relucir ese tono bajo y agresivo, a Cas se le descontrolaban las hormonas.
- Está bien, Dean –dijo rápidamente-. No pasa nada.
- ¿Seguro? –preguntó el rubio mirando con desconfianza a Lucifer.
- Sí, no te preocupes-. Castiel se giró hacia su hermano-. Esto… yo…
Lucifer sacudió la cabeza.
- Ve con tu amigo, Castiel. Al fin y al cabo, nos veremos pronto.
Pronto. Oh, Dios, ojalá no fuera verdad, porque la sola perspectiva era… aterradora. Simplemente aterradora.
- ¿Cas? -. Dean se había metido dentro del coche y le miraba preocupado-. ¿Estás bien?
- Sí, estoy bien –replicó mientras miraba a Lucifer montar en su coche-. Creo.
- ¿Crees?-. Su amigo se acercó más y le puso la mano en el hombro-. Cas, ¿quién demonios era ese tipo?
El castaño respiró profundamente.
- Era mi hermano. Lucifer.
- ¿Lucifer? ¿El que se fue de casa tras discutir con tu padre?
- Sí, así es. Y ahora quiere volver-. La idea todavía lo hacía marearse.
- ¿Volver con vosotros? Bueno, eso no será tan malo, ¿no?
Por un instante, Castiel se limito a mirarle en silencio. Luego soltó una carcajada que sólo podía ser descrita como histérica.
- Oh, Dean si conocieras a mis hermanos. ¿No ser tan malo? Que Lucifer retorne a casa… es el Apocalipsis.
I bet you didn't see that coming, uh? ^^
El próximo capítulo de Destiel lo tengo bastante claro en la mente, pero será largo, complejo, y lo más importante de todo, quiero que me quede realmente bien, de modo que puede tardar algo de tiempo. Entretanto, probablemten suba uno sobre Sam (sí, ¡realmente sale en esta historia! XD) que ya tengo bastante definido.
¡Gracias a todos los que seguís leyendo! :)
