Capítulo cuatro en marcha… Lleva tiempo medio traducido, pero aún me quedaba un poco y pasarlo a limpio… ¡Lamento la tardanza! Así que no me enrollaré demasiado. Solo decir lo de siempre, el fic es una traducción, el original en inglés está escrito por Karuka Ikashi. Os recomiendo pasaros por su perfil, tiene fics realmente maravillosos.

Y todos los derechos de Hetalia son para Himaruya.


Capítulo 4

España abrió la puerta chirriante de su casa y entró con desánimo. Desde que Romano le dejó, no tenía ganas de llegar a casa. Simplemente, el lugar se sentía demasiado vacío y aburrido sin su adorable amante italiano para recibirle, culpándole de llegar muy tarde, dando órdenes sobre qué deberían cenar sin importar quien cocinara esa noche… y después se dejaba besar tontamente por España, llenando de felicidad la casa que compartían. Ahora, volvía a ser la casa de España. Solo España. Grande, majestuosa, y en silencio – España aún sonreía con cariño al recordar como Romano solía perderse en ella cuando era más pequeño.

El español lanzó un suspiro. Había dejado un rastro de manchas rojas desde la puerta. Era zumo de tomate; sus ropas se habían manchado muchísimo, y el resto de él seguía cubierto de ello después de que la fruta colapsara contra él interrumpiendo su serenata. Lo he intentado tanto… Había estado orgulloso de la canción que Romano no había sido capaz de entender, pero ahora al pensarlo se veía cada vez más estúpido. ¿En qué estaba pensando? No puedo esperar que me perdone tan fácilmente. Había sido idea de Italia, pero España había estado seguro que al menos llamaría la atención de Romano en vez de hacer que le echara de nuevo. España se había quedado en el césped de su ex novio hasta mucho después de que éste cerrara la ventana. Fue solo gracias a la insistente persuasión de Veneciano que España volvió a casa a descansar, para reponerse y prepararse para volver a intentarlo otro día.

Pero, ¿qué otra cosa puedo hacer? Se preguntaba España a la vez que el desastre que tendría que limpiar mientras se quitaba las botas. Romano no me escuchará. No hay ningún modo por el que pueda llegar a él, o al menos acercarme. Tengo que pensar en un nuevo plan.

Se fue a buscar un trapo con el que limpiar el zumo de tomate. Cuando volvió y miró hacia las manchas de color rojo se quedó paralizado. Una extraña sensación de déjà vu se apoderaba de él repentinamente.

/

Estaba mirando hacia las gotas rojas que llenaban el suelo, mucho más oscuras y no tan delgadas. Le dolía el cuerpo entero por las múltiples heridas de guerra que continuaban expulsando sangre cuando llegó a casa. Se inclinó cansadamente sobre su hacha de combate, mientras pequeños y ruidosos pasos se dirigían hacia su posición. Un mucho más joven Romano se asomaba desde el pasillo y lo miraba con expresión de enfado.

"¡Has tardado demasiado, bastardo! ¡Mientras estabas fuera, tu estúpido toro pisoteó todos mis tomates! Entonces, nos peleamos y yo-"

El chico se detuvo ante la mirada de su jefe. Tenía la boca abierta por la frase sin terminar, y se quedó mirando al hombre confuso y preocupado. España llevó su mano temblorosa a la cabeza de Romano y le sonrió.

"Lo siento, Romano," dijo en voz baja, tratando de recuperar el aliento. "Ya estoy en casa. Cosecharemos nuevos tomates para ti. Solo tomaré un pequeño descanso-"

Se tambaleo hacia delante, y Romano retrocedió con los ojos abiertos. Mirando a España de arriba abajo, pudo darse cuenta del mal estado en el que se encontraba su jefe, y su mirada inquieta se fijó en las gotas de sangre que el español había dejado a su paso.

"¿Q-qué te ha pasado?" el pequeño italiano se encontraba boquiabierto.

España se limitó a reír entre dientes. Siempre había una verdadera razón de por qué las naciones terminaban así –heridas y golpeadas hasta que casi no podían mantenerse en pie, obligadas a luchar para conseguir lo que querían o defender lo que tenían. En este caso, el motivo había sido Romano. Su superior ya le había avisado demasiado de cómo esas batallas comenzaban a volverse muy caras y de cómo su propia nación se vería en problemas si los conflictos no cesaban. Pero no había manera de que entregara a alguien tan importante para él. Para él, no existía precio demasiado alto a pagar por la seguridad de Romano. Incluso mñas allá del dinero… No quería que su protectorado se sintiera mal o culpable por el coste que suponía mantenerlo a salvo, de todas formas, por ahora, una palabra era suficiente.

"Guerra".

Utilizó su arma de muleta y empezó a caminar hacia la sala de estar, donde un acogedor sofá le esperaba.

"Por favor, Romano," dijo, volviendo la cabeza hacia él, "¿te importaría limpiar el suelo? No creo que sea capaz de hacerlo yo mismo hasta-"

"¡Ve a descansar, joder!"

España se sorprendió ante la repentina orden del italiano. Trató de mirar a Romano a la cara, pero la nación menor se había alejado de él. Cualquiera que fuera la expresión de su rostro, no quería que España la viera.

"Acuéstate en el sofá," le dijo. "No te preocupes por nada más, bastardo".

España siguió mirándole un poco más antes de sonreír débilmente y asentir. Lenta y dolorosamente, llegó al sofá al fin y se deshizo de la mayor parte de sus prendas manchadas de sangre, dejándolas en una pila en el suelo mientras se dejaba caer sobre la confortable suavidad del mueble y cerraba los ojos. Su agotamiento dio paso al sueño rápidamente, y todo lo que podía recordar antes de caer dormido era a una persona recogiendo su ropa ensangrentada, alguien limpiando el suelo a su alrededor, alguien que cubría sus heridas con unas manos pequeñas, torpes… y una voz llorosa.

"Maldito seas, cabrón… Ten más cuidado".

/

Sí, Romano. Fue un dulce recuerdo a pesar del dolor que trajo de vuelta. España sonrió, incluso mientras se limpiaba el zumo de tomate y, finalmente, se arrastraba hacia la cama. Había sido una noche decepcionante, pero no se podía dar por vencido. Tenía que haber una manera de conseguir que Romano creyera en él. En primer lugar, tenía que conseguir que le escuchase. Pero el italiano parecía muy decidido a hacer exactamente lo contrario, y España no tenía ni idea de qué hacer para captar con éxito su atención y mantenerla.

España seguía frustrado por el hecho de que no había entendido a su ex pupilo después de todo ese tiempo. Su ruptura había sido demasiado repentina y confusa para él, pero él no dudaba que había sido su culpa que Romano le dejara, aunque no entendiera exactamente por qué. El español se acordó de sus peleas sobre Italia que habían hecho que Romano volviera a su casa. Lo que no entendió, sin embargo, fue por qué el italiano cambió de idea después de regresar con él esa noche. Pensaba que lo habían arreglado, que Romano le había dado otra oportunidad, pero cuando se levantó esa mañana, su cama estaba desgarrantemente vacía. Le había buscado por toda la casa, pero solo encontró una nota en la mesa. Su mensaje era sencillo y claro: "No voy a ser tu segunda opción".

Nunca lo fuiste, pensó España tristemente. Siempre te quise a ti, Roma. Si tan solo hubiera habido una manera de arreglar las cosas antes de que llegaran a ese punto…Sus pensamientos volvieron a las manchas de tomate de su ropa y las gotas rojas en el suelo. Romano siempre se había preocupado demasiado de él cuando volvía a casa de alguna batalla muy golpeado o había estado en cama enfermo. Tal vez aún había una parte de él que se preocupara por el bienestar de España. Tampoco espero que se preocupe de mí como solía hacerlo, pensó España desesperanzado. Pero al menos, no me ignoraría, ¿verdad? Decidió que no debía estar herido. Solo ponerse a sí mismo en peligro sería suficiente para despertar algo dentro de su ex novio, para hacerle recordar por qué le preocupaba y para que dejara a España aclararle sus sentimientos. Pero, ¿cómo hacerlo?

Sus pensamientos fueron interrumpidos por un fuerte bramido desde fuera de su ventana. Fuera, en el pasto, el toro de España reclamaba su atención. Sabía que su amo estaba en casa y se quejaba de ser ignorado, como había ocurrido últimamente. El español reunió las fuerzas para levantarse y se acercó a la ventana. Mirando hacia fuera, podía ver la silueta del negro animal a la luz de la Luna, mirándole con expectación.

"Perdóname, Torito", se disculpó. "Te he estado descuidando, ¿verdad?"

El toro solamente bufó y pateó el pasto con una pezuña. España le sonrió, recordando con diversión la rivalidad que el pequeño Romano y su mascota compartían. A pesar de que el toro le había ayudado a rescatar a Romano de Turquía, el italiano nunca olvidó ser arrojado por los aires debido a las acciones de la bestia. Tras eso, Romano solía burlarse del toro, demasiado para la ansiedad de España. Él había salvado en varias ocasiones al pequeño italiano de su mascota cuando las cosas se le habían ido de las manos, y aunque el animal podía ser feroz a veces, siempre escuchaba a su amo.

"Al menos tú aprecias mi música, ¿eh?" Dijo España, cogiendo su guitarra pegajosa y rasgando sus cuerdas.

En el exterior, el toro se paseaba ante la valla, complacido. Sus pezuñas golpeaban contra la hierba, y viéndole, a España le venía otra idea a la mente. La sombra negra continuaba bailando mientras su amo tocaba el instrumento con cansancio, España sonreía lentamente mientras cerraba los ojos y seguía conspirando en su cabeza.


Corto, ¿eh?

Toca esperar al próximo, muchachos ~ Espero seguir viendo vuestros favs, alerts, y por supuesto, reviews. Muchísimas gracias por todo, de verdad. Si es que sois de lo mejor ;_;. Lo más importante para mí es saber que os gusta mi traducción y disfrutáis leyéndola tanto como yo escribiendo.

Dicho esto… Contestaciones a los reviews ~

CreepyGirl07: Oh, me pasa igual, en serio… Amo demasiado a Lovi y no quiero que sufra 8(. Asd, eso es horrible, también lo entiendo, so… Estamos igual. TODOS ESPERAMOS ESO. DSBAJHFB El Spamano triunfará, siempre lo hace ~ Muchas gracias por pasarte a leer y dejar un comentario. Cada uno de ellos me llega al kokoro. Espero que te siga gustando ~

Amaikurai: Eh, España debe trabajar un poquito más por el amor de Lovi (WTF más todavía?). Neh, lo digo por eso mismo, decir el nombre de su hermano… Pero el Spamano acabará triunfando, lo sé yo, lo sabes tú y lo sabemos todos [¿?]. Asd muchisisisimas gracias por leer y dejar review, son las cosas que me animan a segur con estos proyectos ~ Solo espero que me digas que te siguen gustando las continuaciones~Ciao

Panshaaa: Ayy me alegro tanto de que te encantara… ¡Pues aquí tienes la continuación! Espero seguir leyendo reviews tuyos, así sabré si te sigue gustando tanto como hasta ahora, porque es un fic digno de leer ;/;. Nos leemos, un abrazo ~

Kathya: Oh, ¿lloraste? Hahaha, no sabes como lloro mientras traduzco… Así que estamos igual xD Creo que somos igual de dramáticas… Aquí tienes el siguiente! Espero que te guste tanto como los demás… Y aún queda mucho por leer OwO So… Espero seguir leyéndote por aquí para saber tu opinión. Ciao, un abraaazo~

See ya~