Disclaimer: Ni el fic original, ni Hetalia: Axis Powers me pertenecen. Ambos pertenecen a sus respectivos creadores: Karuka Ikashi y Himaruya respectivamente.


Capítulo 6

"Bueno, estoy sorprendido. No pensé que volverías a mí pidiendo ayuda nunca más".

El hombre con gafas dejó su taza de té y miró al país de aspecto miserable que se encontraba al otro lado de la mesa. España se desplomó en su asiento, contrastando con la postura perfecta de Austria. Su brazo descansaba sobre su estómago mientras le dirigía una expresión malhumorada a su antiguo compañero Habsburgo.

"Francia no estaba en casa cuando pasé… y tenía la esperanza de que tú serías capaz de darme algunos consejos", murmuró. "Puesto que, ya sabes, tú también estabas en lo del pozo".

El austriaco hizo una mueca, no le gustaba el recuerdo que su invitado había mencionado. Desde el Incidente, no había tenido ni un solo momento a solas con Hungría que no fuese incómodamente incómodo. Sin embargo, España parecía estar mucho peor. Vio como el otro hombre levantaba la taza de té hacia sus labios, con la mano temblorosa y daba medio sorbo.

"¿Y qué tipo de consejo esperas?"

España dirigió su triste y verde mirada hacia el otro hombre, haciendo que el austriaco sintiera una inesperada punzada de simpatía repentina. España se tomó un tiempo para responder mientras pensaba para sí mismo.

"¿Cómo haces para que alguien crea que le amas?" preguntó en voz tan baja, que Austria apenas le oía.

La aristócrata nación suspiró y miró hacia la ventana. El sol entraba a través de ella y brillaba en el interior del elegante salón, dándole una calidez que calmaba su ansiedad, aunque no parecía tener mucho efecto en su huésped. España parecía tan sombrío como si en vez de sol, hubiera lluvia torrencial.

"No sabría," contestó Austria, "mira como mi propia verdad aún no se ha resuelto".

España lo miró con curiosidad.

"Entonces Hungría y tú no habéis-"

"¡N-no es asunto tuyo!" Farfulló Austria indignado, provocando una media sonrisa en el otro hombre. "Y nadie ha dicho que sea ella".

España se limitó a mirarlo.

"¿…Quién más podría ser?"

Austria gruñó, derrotado. Podía sentir su rostro caliente pensado que era demasiado predecible incluso para alguien tan ajeno a todo como el otro hombre. España se movió un poco en su asiento, sentándose recto finalmente.

"Si sabes lo que sientes por ella, deberías decírselo" dijo. "Es obvio que ella siente lo mismo por ti".

"N-no hay nada que decir" le dijo el austriaco, evidentemente nervioso.

"¿Qué pierdes?" Preguntó España, dejando caer la voz mientras miraba hacia su brazo lesionado. "El amor no es fácil, pero – es algo por lo que vale la pena luchar. Sería mucho más fácil para vosotros dos…"

"No compares tu desmoronada relación con la mía inexistente" espetó Austria, sintiendo después una pizca de culpa cuando España lo miró con cara de perrito abandonado.

"Me siento tan miserable sin él", murmuró España. "Daría cualquier cosa por tenerlo de vuelta. Es por eso que no me puedo dar por vencido. ¡Y tú tampoco debes! ¿No te arrepentirías si ni siquiera lo hubieras intentado?"

Austria frunció el ceño, pero antes de que pudiera responder, uno de sus funcionarios se encontraba en la puerta pidiendo su atención.

"Herr Österreich, Herr Frankreich está aquí para verlo" anunció el sirviente.

Austria levantó una ceja y España mostró una ligera sonrisa.

"Muy bien. Que entre".

Francia entró en la habitación momentos después, con una expresión de preocupación en el rostro. Austria se levantó para saludarlo, seguido de España levantándose lentamente y agarrándose el brazo para no perder el equilibrio mientras se colocaba detrás de su anfitrión, medio oculto de Francia.

"Esto es una sorpresa" comentó Austria. "Dos invitados el mismo día dentro de la misma hora. ¿Lo buscabas a él?"

Dio un paso atrás para darle a Francia una mejor visión de España.

"No" respondió el francés. "En realidad, vine para preguntar- Mon Dieu! Espagne! ¿Qué le ha pasado a tu brazo?"

"Oh, eh", comenzó el español, aclarándose la garganta, "corrida de toros".

Los ojos de Francia se abrieron con incredulidad y conmoción.

"¿QUË? Pero mon ami, pensé que lo habías dejado".

"Lo hice," admitió España, "pero bueno, fue una especie de… falsa que me ayudaría a ganarme a Romano. Pensé que si me ponía a mí mismo en peligro, él se preocuparía por mí y finalmente lograría que me escuchara de nuevo".

Francia lo miró con incredulidad. Su mirada cambió a una de compasión mientras fruncía el ceño a su amigo.

"Espagne… todo este asunto te ha vuelto loco, ¿no?"

"Ya expresé con mi incredulidad la idiotez de su teoría" intervino Austria, cruzándose de brazos y moviendo su cabeza. "Ahora mira como has terminado".

Los ojos de España se llenaron de lágrimas. Resopló y miró hacia su extremidad vendada, sintiéndose patético. Una lágrima escapó y corrió por su mejilla. Inmediatamente, Francia se colocó a su lado, sosteniendo a su amigo en un confortable abrazo.

"No llores, Espagne" murmuró en su oído.

"Estuve tan cerca…" Sollozó España. "Él me sostenía en sus brazos. Estaba llorando por mí. Me dejó besarle".

Incluso cuando estaban juntos, era difícil para España conseguir un beso en público sin ser empujado o reprendido después. Había saboreado ese momento, aunque fuera corto.

"Entonces, ¿qué salió mal?" Preguntó Francia.

"Una vez que se enteró de que había sido una farsa, me dejó en el suelo y se fue", suspiró España miserablemente. "Pero no podía hacer nada… Iban a matar a Torito".

La cara de Francia mostró una expresión de desconcierto, pero abrazó a su amigo con más fuerza, teniendo cuidado con su brazo.

"Oh, mon ami… Tienes que saber cuándo parar. Si lo has intentado todo y no muestra signos de perdón, solo te queda una cosa por hacer".

"¿El qué?" Preguntó España incapaz de pensar con claridad.

"Déjalo ir".

España se retiró de repente, mirando a Francia incrédulo.

"¡N-no puedo hacer eso!"

Francia lanzó un suspiro.

"Sé que no quieres, Espagne… pero, ¿qué otra opción tienes? Si Romano no quiere volver contigo, tienes que seguir adelante. Para que él siga adelante".

España frunció el ceño y miró hacia el suelo. ¿Tenía razón Francia? ¿Se le habían acabado las opciones realmente? Él lo había intentado todo, pero todos sus intentos hasta ahora habían fallado. ¿Sería lo mejor para Romano que él saliera de su vida? Quería lo mejor para su pequeño Tomatito, pero… España sacudió la cabeza, olvidando la idea obstinadamente.

"No puedo dejarlo ir", insistió. "Él significa mucho para mí… Yo sé que todavía me ama. Y no voy a renunciar a él. Es el único al que quiero, y no voy a dejar de tratar de traerlo de vuelta, sin importar lo que tenga que hacer".

"¿Incluso si rompe todos los huesos de tu cuerpo?" Francia gruñó, y su voz de repente se volvió agresiva.

España se miró el brazo de nuevo y asintió con la cabeza.

"Aunque me cueste la vida".

"Realmente estás loco", murmuró Francia preocupado, poniendo la mano sobre el hombro de España. La deslizó hacia el cuello del español y tomó su barbilla, mirando a sus brillantes ojos verdes. "¿Qué tengo que hacer para que entres en razón?"

"Ayúdame", declaró España. "La idea de Ita-chan no ha funcionado. Mi idea no funcionó. Necesito un nuevo plan".

Una ligera burla hizo que volviera su atención hacia Austria.

"¿Ahora quieres hacer que él te ayude también? No hay nada que Francia pueda ofrecer y mejore la situación. En realidad, hay muchas posibilidades de que empeore".

"¡Hey!" Francia protestó indignado. "¡Que observación más cruel! Y tengo el plan perfecto para que Espagne se vuelva a ganar su amor. ¡Uno que no fallará!"

España lo miró con esperanza.

"¿En serio? ¿Crees que funcionará con Austria también? Todavía tiene problemas con Hungría…"

"¡Yo NO te he dado permiso para hablar acerca de eso!" Austria estalló, mortificado.

Francia le dirigió una sonrisa divertida mientras el hombre se ruborizaba profundamente. Francia negó con la cabeza a España.

"Ah, pero L'Autriche no necesito mi ayuda, mon ami. Con su aspecto encantador y su manera tan elegante de tocar el piano, podría ganarse fácilmente el afecto de cualquier mujer. Especialmente, el de Mademoiselle Hongrie". Se giró hacia Austria. "Solo necesitas una canción desde tu corazón".

Austria se aclaró la garganta y desvió la mirada para ocultar su vergüenza. ¿Una canción? Bueno… es posible, supuso. Después de todo, tal vez el francés no siempre tenía ideas tan horribles. Solo la mayoría de las veces. A decir verdad, el aristócrata no podía pensar en una manera de expresarse mejor que a través del medio que más amaba. Sin embargo, estaba preocupado… ¿sería suficiente?

"Y además, tengo la oportunidad perfecta para ti. Como sabrás, mi fiesta se celebra este fin de semana", le dijo Francia. "Si fueras tan amable, L'Autriche, necesito un pianista experto como tú para crear la atmósfera adecuada".

Austria levantó una ceja.

"¿Tú eres el anfitrión de la fiesta? ¿Puedo preguntar por qué?"

"¡Oh, mon ami, me hieres! Bueno, ¿quién te culparía por olvidar tan glorioso evento como el día de mi nacimiento cuando tienes tantos… temas sensibles con los que tratar en este momento?"

El austriaco solo lo miró, y España se rió entre dientes para sí mismo. Tenía que admitir que también él había casi olvidado el cumpleaños de su amigo en medio de todos los acontecimientos recientes, pero Francia no dudaba en recordárselo constantemente. España realmente necesitaba que se lo recordara a veces, no importaba lo que estuviera pasando a su alrededor.

"Por supuesto, estoy esperando una gran asistencia", continuó el francés. "Mañana en la Cumbre Mundial invitaré a las otras naciones. ¡Será un gran evento!"

"Hm," respondió Austria. "Supongo que si se trata de una solicitud de cumpleaños, podría tocar el piano para ti".

"¡Maravilloso!" Gritó Francia, envolviendo con sus brazos al otro hombre, provocando que se molestara. "¡Soy muy feliz de oír eso!"

España les sonrió.

"¡Me alegro de que no vinieras hasta aquí para nada, amigo mio!"

Francia pegó un salto cuando de repente se acordó de algo.

"¡N-no estoy aquí por eso! Vine para preguntarle algo a L'Autriche", dijo, mirando de nuevo al hombre con gafas. "Por casualidad no habrás visto a Prusia, ¿verdad?"

"¿Prusia?" Repitió el austriaco, frunciendo el ceño. "¿Por qué debería saber dónde está ese desagradable ex país?"

"¿Está perdido?" Preguntó España con una mirada de preocupación en su rostro.

"Nadie lo ha visto desde el día del Pozo. Ya he preguntado a Hungría, y ella dice que no tiene nada que ver con esto. Él estaba, según ella, aún con vida cuando se fue".

Austria se contrajo ligeramente cuando se mencionó el nombre de Hungría, pero no dijo nada. Los ojos de España se ampliaron y parecía tan angustiado como Francia justo cuando acababa de llegar.

"¿Alemania tampoco puede encontrarle?"

"Hemos buscado por todas partes", suspiró Francia. "Mi último pensamiento fue venir aquí y ver si, quizás, había venido a molestar a Austria recientemente".

"Os aseguro que no", respondió Austria con el ceño fruncido. "Pero estoy seguro de que lo encontrareis tratando de colarse en la Cumbre Mundial de mañana".

"Es cierto", suspiró Francia. "Solo espero que esté bien".

"Y yo", dijo España preocupado. "Ayudaré a buscarlo también".

Francia sonrió con cariño a su amigo español y dejó a Austria para abrazarlo.

"Gracias, Espagne. Estoy seguro de que juntos lo encontraremos".

"Lo siento por no enterarme antes", respondió el otro hombre con aire de culpabilidad. "No me he mantenido muy al día con vosotros últimamente".

"Sí, bueno," dijo Francia en voz baja mientras se inclinaba hacia el oído de España, "tal vez pronto lo estés…"

La cara de España se tornó en una de confusión, pero sonrió y abrazó a su amigo calurosamente con un brazo. Francia comenzó a mover las manos hacia abajo por la espalda de su amigo y las colaba por debajo de la camisa de España mientras Austria les miraba frunciendo el ceño desde la mesa.

"Si vais a intimar, os pido que no sea en mi presencia", les dijo, "y, preferiblemente, en mi casa tampoco".

Francia se echó a reír mientras apretaba a España contra él por un momento antes de soltarle.

"Como tú quieras, L'Autriche. Nos vemos en la Cumbre Mundial".

"Sí… " Respondió Austria, tratando de no parecer tan molesto como se sentía.

"¡Buena suerte con la canción, Austria!" Le dijo España con alegría al salir. "¡Adiós!"

Francia pasó un brazo alrededor de él a medida que se iban, contento por el renovado buen humor de su amigo. El español parecía demasiado contento incluso para darse cuenta de las manos ajenas paseando por su cuerpo. Lo que Francia no sabía, sin embargo, era que detrás de esa sonrisa llamativa. España solo estaba pensando en Romano. No puedo renunciar. Tengo que seguir intentándolo hasta que me crea... No importa cuánto tiempo me lleve, o lo que tenga que hacer. No es posible. Juntos, Francia y yo lo lograremos. ¡Tenemos que hacerlo! Romano… Espera un poco más, por favor. Se preguntó qué clase de plan tenía Francia preparado para él. El rubio sonrió con seguridad para sí mismo, disfrutando de la forma en que sus pensamientos aumentaban mientras bajaba y tanteaba a España. Solo espera a ver lo que tengo para ti, Espagne.

Austria suspiró cuando sus inesperados invitados finalmente dejaban su casa. ¿Por qué después de todo España se había molestado en ir a pedirle ayuda a él? No importa. Tenía cosas más importantes en las que centrarse. Se fue a su piano y se sentó, cerrando sus ojos y concentrándose en sus propios pensamientos. Hungría… ¿cómo te digo que te amo? Por supuesto, esas tres palabras no son suficientes para expresar todo lo que necesito decir. Volvió a respirar hondo y trató de despejar su mente. No podía pensar, solo sentir. Puso las manos sobre las teclas, empezó a tocar, dejando que todo lo que había dentro de él surgiera por la punta de sus dedos. Un mensaje que nadie podía oír y solo él podía entender realmente.


He dejado de ser persona con este capítulo, exactamente con la parte de la conversación dramática de Francis y Toño. ALL THE FEELINGS.

Ok, voy con un poco de prisa hoy, pero quería actualizar yaaaaa. Así que… Muchísimas gracias, porque aunque llevo ya seis capítulos traducidos no paro de recibir nuevos alerts y favs. Se os quiere, chicos ;w; más que a nada ~ Sois todos amor.

Y voy a ponerme a responder rápidamente a los reviews. Y los demás no seáis tímidos y dejad también *3*

CreepyGirl07: Ahahaha. ¿Colapso nervioso? Te entiendo ~ Tendría que poner una cámara en mi habitación para que me veáis mientras traduzco. Doy golpes a la mesa, lloro… Es un caos! Y bueh, pero no era una corrida de toros normal, Toño no le iba a hacer daño a Torito ;3; En fin… Muuuchisimas gracias por el review, me gusta mucho leerte cada vez que subo un capi nuevo, de veras *_* ¡Y sí, ahora quedan cuatro capítulos, cada vez más cerca del final! Espero seguir leyéndote hasta el último de ellos :3 Nos vemos, love ya ~

ILoveChocoCake: Kana-chaaaaan ~ *3* Hola de nuevo. Llora mujer, no te cortes [¿]. Ayy si Lovi nos escuchara cuando le decimos que haga caso a España y le quiera, otro gallo cantaría. En fin, me alegro muchísimo de que te gustara, ya quedan pocos, hay que disfrutarlos! Y me alegro de que te guste como lo traduzco, me esfuerzo en hacerlo lo mejor posible ~ Muchísimas gracias por el review, espero seguir leyéndote :B Love ya ~

SunxDark: LO SÉ. LO SÉ, JODER, LO SÉ. Pateemos juntas, a todo, a todos. ES QUE TOÑO NO CONTROLA. NO CONTROLAAAAAA. Nos necesita de consejeras, a ti y a mí, una a cada lado ù_u. Y LOVI ES DEMASIADO… LOVI. Pero por eso mismo es nuestra OTP, porque son muy ellos los dos ;3;. Pues nada chica, aquí tienes un capítulo más. No tan dramático como el anterior, no sé eso si es bueno o malo, es que el 5 es demasiado apoteósico. Y claro que doy las gracias jooo, ¿qué haría yo sin reviews como los tuyos? Si tengo unas ganas de apachurrarte que vhndsjkgvnjs. Asd, espero seguir leyendo que te guuusta ~ Yo seguiré esforzándome en que así sea. Love ya ~

Ann Aseera: Por tu review me acabo de imaginar la escena de Torito ensartando a Lovi y Toño entrando en estado de yanderismo… Que escena más enfermiza… xD ALEMANIA ES UN TROZO DE PATATA ANDANTE SIN SENTIMIENTOS- okno. Pues… pues me alegro mucho de que te gustara el capítulo, como siempre, muchas gracias por leer y comentar. Espero seguir leyendo que te guuusta hasta el final ~ Me uno a llenar el mundo de Spamano! Love ya ~

Karuka Ikashi: DNJSEKGNFJSE LOOOOVEEE ~ *Opens a prívate window*

Ritsu Kirkland: Toño es un cortarrollos, todos los sabemos. Ayy me alegro de que te gustara, y la verdad es que sí, esa escena es simplemente genial! Bueno, de nada por la traducción, gracias a ti por leer. Espero seguir viendo reviews tuyos hasta el final ~ Love ya ~

Dicho esto, que me tengo que ir D: Hasta la siguiente actualización, amores ~