Capitulo 3: Lágrimas de Felicidad
Luego del paseo que dimos, hemos compartido mucho tiempo junto. Ella me lee historias todas las tardes, en las mañanas hacemos muchas cosas me enseña a leer Braille, también descubrí que toca el piano así que toca para mi melodías por las noches, ella es muy amable. Hoy esta en la cocina dijo que ella me haría probar el plato más exquisito que pudiera imaginarme.
-¿Pero niña que haces? Decía Robert con un tono de regaño.
-Por favor Sr. Robert déjeme hacerlo a mi manera le aseguro que no se arrepentirá. Decía ella con un tono de suplica.
-Este bien, estaré en otro lado mientras usted cocina. Decía mientras salía de la cocina.
-Joven lo busca la doctora Sara me dijo Yalet
-Esta bien dile que me espere en la sala ya voy. Me levante de la silla de bar pero antes de salir de la cocina me hablo.
-No sabía que ella vendría hoy. Me dijo pero en su tono note algo extraño.
-Yo tampoco, pero ella siempre es bienvenida en mi casa.
-La aprecias mucho.
-Pues si, ella me ayudo a salir de la de precisión en la que me encontraba cuando perdí la vista.
-Este bien… respondió ella cortamente
Salí y me dirige a la sala, la verdad ya Reyko lleva 1 mes en esta casa. Nos conocemos mucho pero aun así ella no tiene derecho a opinar o preguntar acerca de mis visitas, pero si a ella la visitaran no nadie sabe que ella esta aquí.
-Leonel corazón ¿Cómo estas?, me tienes abandonada me dijo en un tono sensual, y dándome un beso en la labios. La verdad es que ella antes de convertirse en mi medico fue mi novia, estuvimos por casarnos pero ella tenia que ir a estudiar medicina y yo bueno no podía estar solo mi nivel de perversión era mucho, además eso fue cuando teníamos 22 años.
-He estado bien, y bueno la verdad es que no he tenido tiempo de salir he estado ocupado. Dije apenado porque la verdad es que mientras Reyko esta a mi lado no pienso en nadie mas.
-Te tengo una sorpresa, conseguí un contacto con un medico que es una eminencia en cirugías de corneas te da altas esperanzas de que vuelvas a ver, hice una cita con el en una semana. ¿Qué dices?
-Ya sabes lo que opino de eso.
-Pero Leonel no puedes cerrarte a la idea de una operación que puede regresarte la vista podrías volver a tu vida social.
-Y si falla significa que nunca podre ver. No podría soportar eso.
-Leonel… me dijo abrazándome.
-Permiso dijo Reyko entrando a la sala. –Lo siento no quería interrumpir. Dijo entonces me di cuenta que la posición en la que estaba con Sara no era muy decorosa. Ya que esta me había abrazado pero se había sentado en mis piernas.
-Tranquila pasa. Dijo Sara quien acerco su rostro al mío, porque sentía su aliento chocando mi cuello.
-Leonel ya la cena esta lista. Dijo ella tímidamente
-Vaya, no sabia que la nueva domestica te tenia esa confianza.
-Ella es mi acompañante Reyko, esta aquí para ayudarme y hacerme compañía.
-Y dime ¿es tan buena como yo en la cama?
-¿Qué…? Yo no soy una cualquiera señorita….
-Respétala Sara dije levantándola de golpe. –Reyko no esta aquí para eso, además yo no caería tan bajo.
-Lamento si mi comentario los ofendió, lo siento querida es que soy muy celosa con lo que es mío.
-¿Tuyo?
-Y no piensas invitarme a comer… me dijo
-Lo siento Sara pero debo pedirte que salgas de mi casa, no pienso permitirte que vengas hasta acá e insultes a Reyko en mi presencia y luego hagas como si nada.
- ¿Me estas corriendo?
-Sr. Robert por favor acompañe a la señorita a la salida.
-Estúpido me dijo y me abofeteo la cara.
-Sara ya no pierdas mas tu tiempo ni te rebajes más y sal de mi casa.
-Olvida de volver a ver, siempre lo echas todo a perder.
El Sr. Robert la acompaño hasta la salida, Reyko permanecía para sin decir nada camine hasta ella y la abrace.
-Perdona lo sucedido.
Sentí las lagrimas de ella humedeciendo mi camisa, y me sentí un miserable pero claro era fácil entender porque Sara había llegado a esa conclusión ya que mis compañías siempre eran mis amantes.
-¿Me perdonas?
-Me siento ofendida, nunca me habían hablado de esa forma.
-Lo se, y me siento un miserable porque por mi reputación te puse en esta situación.
-Este bien, no te sientas mal. ¿Por que ella dice que estarás ciego por siempre?
-Porque vino a decirme que me consiguió una cita con un medico que es una eminencia, pero yo igual me reusó.
-Pero, si puedes volver a ver.
-¿Por que tan segura?
-Leonel estudio medicina y conozco mucho sobre la oftalmología porque mi padre es Medico Cirujano de Corneas.
-¿Qué?
-Perdóname por habértelo ocultado, pero me supuse que tus padres te lo dirían la semana que viene.
-La semana que viene. ¿Qué esta pasando?
-Yo me comunique con ellos la otra noche les comente sobre mi padre y le envié una carta a el para que te vea.
-¿Por que no me habías contado?
-Porque la condición para que el te vea es que yo vuelva a casa y me case.
-¿Qué?
-Si huy de mi casa porque mis padres insisten en que tengo edad para casarme.
-No, preferido quedarme ciego por siempre y tenerte a mi lado. Que tener que verte en brazos de otro.
-En serio, ¿Por que?
-Porque tu me gustas mucho y creo que estoy enamorado de ti.
Sentí que las lagrimas se acumulaban en mis ojos y ya no pude contenerme mi puse en puntas y lo bese. Sus labios eran cálidos, el beso fue largo y muy tierno cuando nos separamos, el me abrazo fuertemente.
-¿Ahora por que lloras?
-Por que soy feliz.
-Yo también soy feliz.
Las chicas prepararon la mesa para la cena colocaron velas en la mesa, música suave, una botella de chámpame, y de verdad todo era muy romántico.
La cena fue muy dulce después de comer, bailamos luego toque el piano para el. La noche fue maravillosa.
-Gracias. Me dijo
-¿Por qué?
-Por traer luz a la oscuridad de mi vida.
-Tú me das dado esa luz, porque la luz que sientes es la de mi amor por ti.
-Pues entonces me amas desde que llegaste
-jajaja pues si.
-Que bien porque yo también.
Entonces me incline y la bese, la verdad es que ella era una inexperta antes me parecía que estar con mujeres así era una molestia porque debía ser muy romántico, pero la verdad es que con ella me sale ser delicado, cariñoso romántico, por eso no permitiré que la separen de mi lado. Nadie mas la va a tener, ella es mía así como yo soy de ella.
