Cap.2- Bienvenida.

POV Bella

Ya era de noche cuando El avión aterrizo y absolutamente todos se levantaron al mismo tiempo para buscar su equipaje, espere a que la mayoría se retirara para tomar mis cosas y asi por fin salir del avión después de tantas horas.
Al bajar me dedique a buscar a esa tal Esme, hasta que vi a una mujer, al parecer muy dulce, con un letrero que decía "Isabella Swan".

-¿Esme?-pregunte cuando me encontraba frente a ella.

-tu debes ser Isabella Swan- adivino con una hermosa sonrisa.

-solo Bella- la corregi.

-ok, lo siento, permíteme presentarme, soy Esme Cullen y seré tu nueva directora- anuncio aun con su sonrisa contagiosa.

-ok- es lo único que pude decir.

-bueno, pues vámonos-dijo mientras empezamos a caminar.

En el estacionamiento nos esperaba una hermosa limosina negra la cual me sorprendió.

-no seas timida, entra- dijo al ver mi expresión.

Ambos subimos al lujoso vehículo, ni una de las 2 decía nada, pero cada vez que volvia el rostro para ver a Esme me dedicaba una dulce sonrisa, la cual me hacia devolvérsela.
Llegamos a las rejas de una enorme mansión las cuales le abrieron paso al vehículo que nos transportaba.
En la puerta nos esperaban un hombre alto con cabellos rubios y una mujer con risos de color rojo. ¿Qué hacia un hombre ahí? No se supone que no debería de haber ninguno. De todas formas me ahorre la pregunta.

-Victoria ¿podrias mostrarle su habitación a la señorita Swan?-pregunto a lo pelirroja.

-claro que si-respondio -¿me acompañas?-esta vez se dirigio a mi.

-James ¿puedes llevar el equipaje de la señorita Swan a su habitación?- pregunto Esme.

-por supuesto Directora- sonrio y tomo mis maletas para seguirnos.

Todo era nuevo para mi, vivir en una mansion con solo chicas, no estaba acostumbrada a eso.

-bien, esta es tu habitación, lo compartirá con algunas compañeras-señalo una puerta- espero que te adaptes a este hogar- sonrio y se marcho.

-¿quiere que meta sus maletas a su habitación, señorita Swan?- pregunto el hombre rubio.

-Bella-corregi- y no, gracias, yo puedo sola-sonrei.

James dejo mis maletas a un lado de la puerta y siguió a la mujer pelirroja.
Respire hondo y abri la puerta, se podía escuchar de fondo la canción "Airplanes", lo primero que note fue a una hermosa Rubia alaciando su cabello frente a el espejo, recorri con la mirada toda la habitación y a otra chica acostada sobre su espalda en una de las 3 enormes camas de la habitación.

-¡hola!- saludo la pequeña chica que se encontraba en la cama- tu debes ser Isabella Swan, ¿cierto?

-solo Bella-sonrei.

-te estábamos esperando- sonrio al mismo tiempo que se levantaba y se acercaba a mi para abrazarme- soy Alice Brandon y ella es Rosalie Hale-apunto a la rubia la cual me saludo con su reflejo- pero pasa, no te quedes afuera.

Entre y acomode mis cosas en pequeño mueble que estaba a un lado de mi cama.

-¿y porque esta aquí?-me pregunto Alice desde su cama.

-amm, bueno, pues, mi madre espera a que me convierta en una "señorita decente"- hize comas en el viento-por eso me envio a este internado.

-nosotras no le decimos internado- hablo por primera vez la chica rubia-mas bien es un hogar para la jóvenes que no soportan a su familia.

-si- acepto Alice- es algo complicado para que lo entiendas-dijo.

-si ustedes me explican creo que puedo entenderlo-comente.

-bueno, la mayoría de las estudiantes, están aquí por problemas con la familia como el maltrato o por el simple hecho de que sus padres las ignoran- hablo con dificultad y bajo la mirada-pero, Esme es como la madre que nunca hemos tenido, es la razón por la que casi todas estamos aquí-alzo la mirada.

-no necesitamos a nuestra familia siempre y cuando Esme nos apoye- sonrio Rosalie.

-bueno lo mio es diferente-admiti- la verdad es que odio a mi madre, pero a mi padre lo amo, es la única razón por la que yo me quedaba en casa, nunca quise venir aquí.

-no te preocupes, se acostumbraras-me animo Alice- no es tan malo como piensas.

-bueno vamos a dormir que mañana tenemos clases, y nesecito mis 8 horas de belleza- anuncio Rose mientras se acomodaba en una cama.

-tiene razón- me susurro- debemos dormir- dijo e imito la acción de Rosalie.

Termine de acomodar mis cosas y deje mi preciado chelo a un lado de mi cama, cuando termine me acostó, en verdad estaba muy cansada por el viaje lo cual me permitio dormirme rápido.

-Bella, Bella despierta-me sacudían unas pequeñas manos-tenemos clases.

-tranquila Alice, ¡ya desperté!- grite para que dejara de saltar sobre mi cama.

-bien, toma una ducha que las clases empiezan en 20 minutos.

Me levante lentamente, tome una ducha y me cambie instantáneamente.

-bien, nuestra primera clase es lectura y redacción- las chicas me decían el horario de clases mientras nos apresurábamos para llegar a los salones- oh y la ultima clase es música, ¡te encantara!-decia Alice, mientras daba pequeños saltitos.

Las clases pasaron una por una, tuve que hacer lo típico que hace una alumna nueva, presentarse frente toda la clase en cada materia.

-¿trajiste un chelo, cierto?-pregunto Rose mientras nos dirigíamos a nuestra ultima clase.

-sip- sonreí.

-¿porque no lo buscas?, el profesor te preguntara si tienes una especialidad y te hará tocar frente a el.

-Te pedirá que le toque otra cosa- rio Alice

-¿profesor?-pregunte impresionada.

-si, ¿porque te sorprende?- pregunto la rubia

-Es un instituto para señoritas se supone que no debería haber ningún hombre-dije inquieta.

-Bella, estas en el siglo pasado-se carcajeo Rose-¿iras por tu chelo o no?

-si- mencione corriendo hacia nuestra habitación y tomando mi tesoro para luego alcanzarlas.

Entramos a el ultimo salón del pasillo, era enorme, con un precioso piano negro en medio de el y aun lado estaba el escritorio. Poco a poco el salón se fue llenando de chicas, minutos después la puerta se abri dejando ver al profesor que no impartiría la clase de música.
¡Dios mio! ¡Era el hombre mas hermoso que había visto en toda mi vida! Sus cabellos dorados, su perfecto cuerpo y su hermoso rostro adornado con esos preciosos ojos verdes definitivamente lo hacían el hombre perfecto.

-Buenos días chicas-su voz sensual ataco a mis oídos.

-Buenos días profesor Cullen- corearon todas las del salón.

Toda la clase me la pase contemplando a ese dios griego que tocaba el piano y ayudaba a las demás con sus instrumentos, la mayoría estaban igual que yo, aunque unas cuantas no, se concentraban mas en las instrucciones del profesor que de el mismo. El timbre nos anuncio que las clases se habían terminado y ¡demonios, por primera vez quería quedarme en clases!

-vamos Bella- me apresuraban mis compañeras.

-Isabella Swan- su voz me hizo volver la cabeza automáticamente- ¿puedes quedarte unos minutos?

-si- respondi- después las alcanzo- dije en dirección a Rose y Alice las cuales asintieron y se marcharon.

-acércate- me animo- no muerdo- sonrio de lado, la verdad no me importaría si me mordiera-¿tienes alguna especialidad?- me miro a los ojos y yo alze mi chelo-bien-sonrio- siéntate y toca algo para mi- dijo ofreciéndome el banquillo de su piano.
Me sente, acomode el chelo entre mis piernas y empecé a tocar las notas que me sabia, me encantaba la tranquilidad que me ofrecían esas hermosas notas.

-muy bien- admiti el profesor con una bella sonrisa, lo que me hizo enrrojecer- pero te falta algo.

En ese instante, El se sento detrás de mi. Pude sentir el enorme bulto que golpiaba mi trasero lo que me hizo gemir en voz baja.

-Señorita Swan, la música no se trata solo de tocar- susurro en mio oído- cualquier instrumento se tiene que tratar como a una mujer, primero tienes que conocerla- tomo mis manos y los paso por cada rincón de mi instrumento- luego tienes que acortejarla- obligo a mis dedos pasar por cada cuerda- y cuando la tienes donde quieres, tienes que amarla- en ese momento sus labios se apoderaron de mi cuello lo que no me dejo otra opción que gemir del puro placer y sentí como mis bragas empezaron a humedecerse.

El se aparto de mi con una enorme sonrisa por mis gemidos lo cual me hizo sonrojarme mas.

-ok, creo que si sabes algo de música –admitio- eso es todo, ya puedes irte-me giño un ojo.

-gracias profesor.

-por favor, dime Edward-pidio.

-ok, Edward- me levante y camine hacia la salida, pero sus brazos me impidieron avanzar.

-por cierto- dijo a milímetros de mi rostro- bienvenida Isabella Marie Swan- sonrio de lado para luego soltarme y tomar unos papeles de su escritorio…

….

Ya hasta aquí xD
Si mañana puedo actualizo ok :D
Espero que les guste n.n