Perdonen si me he tardado en actualizar pero el mes de abril fue uno de los meses más tristes que he pasado es por eso que no me había dado el tiempo suficiente en escribir pido disculpas y un enorme gracias por sus lindos comentarios, lo que sigue en este capítulo también es algo triste y espero no me vayan a matar sin más les dejo el capitulo.

Capitulo 7.

Se encontraban familiares y amigos en los pasillos de un hospital, llorando desconsoladamente y pidiéndole a dios por la salud de la jovencita que ahora yacía en los cuartos de un hospital inconsciente, ajena al sufrimiento de todos los ahí presentes.

—Doctor ¿Cómo esta? -corrió hacia el doctor preguntándole el estado de su amiga pero por la cara que puso el doctor eran malas noticias.

—Lo siento señorita pero la paciente se encuentra muy delicada sufrió una leve fractura en la columna y es muy posible que… —medito un rato lo que iba a decir no era fácil decirle lo que le estaba pasando a su paciente una chica que tiene toda una vida adelante no merecía este tipo de sufrimiento.

—¿Qué? Doctor que le pasa a mi amiga, dígamelo por favor —suplicada sin dejar de llorar, era consolada por su madre pero aun así se sentía culpable sin tan solo pudiera regresar el tiempo nada de esto estaría pasando pero era algo absurdo lo que pensaba, rio con ironía definitivamente estaba loca ella solo quería recuperar a su amiga del alma solo eso.

—Su amiga perdió el movimiento en las piernas, es decir no volverá a caminar el impacto del carro fue tan fuerte que afecto en su columna, créanme hice lo posible pero no soy dios tan solo el tiempo decidirá si volverá a caminar pero las posibilidades son casi nulas —dio su diagnostico el doctor, antes de que pudiera contestar un joven gritaba como loco

—¡No, no! Puede ser, ella no por favor debe ser una broma —gritaba un moreno arrodillado llorando desconsoladamente por el gran amor de su vida, ese amor que ahora iba a sufrir demasiado con la noticia tan cruel que es haber perdido la movilidad de sus piernas, el sabia lo mucho que esto significaría para ella pues ella quería ser una gran animadora para el Clan Lobo ¿y ahora? Como decirle que nunca más podrá lograr su sueño.

FLASH BACK

—¡Kagome! Cuidado —le grito su amiga pero al ver que esta se quedo paralizada, como esperando que el carro la arrollara esta se abalanzo sobre Kagome aventándola fuera del alcance del carro y así fue como la azabache reacciono pero fue tarde

— ¡Sango! —grito Kagome al ver como su amiga la había aventado a algún lugar de la calle, tan solo ella se fracturo el brazo al caer encima de este pero corrió hacia su amiga que estaba completamente herida había rastro de sangre sobre su ropa la cogió entre sus brazos y gritaba pidiendo ayuda se le acerco Inuyasha quien inmediatamente marco a una ambulancia para que vinieran a auxiliar a Sango.

En eso Kagome se asomo por el lugar a ver donde se había ido el responsable del accidente pero al parecer esta jamás lo vio el vehículo se había ido cobardemente tan solo apretó sus manos en un puño no podía ser como la gente se zafaba de su falta de irresponsabilidad.

—Sango, háblame, por favor —la zangoloteaba queriéndole sacar aunque sea un suspiro pero ella se inmutaba a contestar parecía dormida, más bien estaba desmayada por el fuerte impacto del carro.

—Kagome, está viva, cálmate tan solo se desmayo la ambulancia ya viene en camino —le alentaba Inuyasha pero al parecer este también dudaba de lo que había afirmado ya que Sango estaba muy lesionada.

—¿Cómo quieres que me calme? Yo hubiera sido la que estuviera en su lugar, no ella —gritaba llorando tan solo Inuyasha le miraba melancólico como podía echarse ella la culpa, ya que era algo absurdo.

—Calma, no es tu culpa —le acariciaba suavemente la melena azabache.

—Sí lo es si tan solo me hubiera fijado al cruzar la calle nada de esto estaría, ella me empujo para que no me atropellaran ¿comprendes? debí haber sido yo —lloraba inconsolablemente hasta que llego la ambulancia, por obvias razones ella se fue con su gran amiga.

END FLASH BACK

—Calma Miroku, ya verás que Sango estará como nueva, la ciencia ha avanzado tanto que estoy seguro que volverá a caminar —le alentaba Inuyasha pero no conseguía nada definitivamente era un golpe muy duro para su amigo.

—Ojala sea así, Inuyasha pero su madre me ha dicho que se fracturo la columna y nunca más podrá caminar —se puso las manos en los ojos limpiándose las lagrimas que de nuevo querían salir pero debía ser fuerte por ella.

—Doctor ¿podemos pasar a verla? —pregunto la mama de Sango en un hilo de voz.

—Lo siento señora en unas 3 horas más le prometo que podrá verla

—¿Y cómo se encuentra? —preguntaron al unisonó Miroku y Kagome.

—Pues sigue dormida, aun ignora su estado, pero le comentaba a su mama que en unas 3 horas mas podrán verla —les dijo y se retiro.

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—Maldita sea ¿Cómo pudiste fallar? Eres un imbécil —le agarro de la camisa alzándolo unos centímetros del piso estaba furioso, estuvo tan cerca.

—Yo, yo de verdad lo siento jefecito esa mocosa se atravesó y ya no pude frenar —se defendía al ver como Naraku lo agarraba fuertemente y sus ojos parecían dos llamas fundidas, su mirada daba miedo.

—Maldita mocosa entrometida, ahora tendrá que pagar las consecuencias, mira que meterse para salvar a su amiguita —carcajeo después de soltar a Hakudoshi y brindar después de todo disfrutaría verla sufriendo por su amiga —Para la otra no fallare —rio malévolamente esperaría el momento oportuno para acabar de una vez por todas con Kagome Higurashi la hija bastarda de Miyagi ese hombre que le debía una gran suma de dinero, pero tras de toda su venganza había un secreto obscuro, algo más negro que la noche.

Sonó el teléfono de su despacho y contesto

— ¡Naraku, eres un imbécil!, cómo pudiste fallar —le gritaban del otro lado del teléfono, haciendo que el mencionado se parara rápido de su cómodo asiento para contestarle debidamente.

—Maldita sea Kikyo, a mí nadie me grita así me escuchaste para tu información el imbécil que fallo fue Hakudoshi y la próxima que me alces la voz tú serás la próxima —le colgó el teléfono fuertemente.

—Maldito, como se atreve a dejarme con la palabra en la boca, ya me las pagaras —colgó el teléfono fuertemente, pues en si se alegraba de ver a Sango en el hospital pero hubiese disfrutado que hubiera sido Kagome la que hubiera estado en su lugar pero ¡Arg! El imbécil de Naraku no servía para nada definitivamente ella se encargaría de Kagome no podía fiarse de imbéciles buenos para nada como él.

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—Kagome ¿Cómo esta Sango? —pregunto Kouga preocupado pues eran grandes amigos era lógico su preocupación.

—Oh, Kouga —Kagome lo abrazo fuertemente empapando la impecable camisa de Kouga con sus lagrimas que no paraban de salir por esos ojos chocolates que ahora demostraban mucha tristeza.

Tan solo Inuyasha vio la escenita y no supo porque pero no le había gustado nada verlos tan abrazaditos tenía un miedo profundo de que Kouga llegase a quedarse con su Kagome, desde siempre los ha visto juntos que no dudaba que se gustasen pero ese no era el momento ni el lugar para ponerse a pensar de esa forma así que se fue a un lugar ajeno de las demostraciones de cariño de ese par.

—Ya me han contado todo, Kag yo de verdad lo siento mi niña, estoy seguro que Sango volverá a caminar hay que tener fe —le limpio las lagrimas que salían de sus ojos con la yema de sus dedos, no le gustaba verla llorar.

—Gracias por estar aquí conmigo Kouga, eres un gran amigo, te quiero muchísimo —le contesto ella aun abrazándolo se sentía tan bien estar entre sus brazos que no existía nadie alrededor de ellos salvo sus lagrimas por su gran amiga.

—Cada que me necesites no dudes que estaré siempre a tu lado —se acerco peligrosamente a su rostro estaba a solo unos centímetros de su boca cuando de repente:

— ¿No les parece que no es el lugar indicado para sus demostraciones de amor? —pregunto Irónicamente Inuyasha con sus puños apretados estaba a punto de ir a partirle la cara por tal atrevimiento.

—Yo… yo, es verdad tienes razón Inuyasha iré a ver qué noticias hay de Sango —y se fue dejando tensión entre Inuyasha y Kouga.

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—¡Auch! ¿Dónde estoy? —se preguntaba la castaña con una horrible jaqueca y varios recuerdos de lo sucedido vinieron a su mente se intento levantar de la cama pero noto que sus piernas no le respondían.

—Vaya, vaya pero veo que ya ha despertado la bella durmiente —ironizo Kikyo vestida de enfermera (no me pregunten como entro, porque ni yo tengo respuesta)

—¿Kikyo?

—Así es querida, yo quería ser la primera en darte las buenas nuevas de que nunca más podrás volver a caminar —lo soltó de golpe al ver como los ojos de Sango se llenaban de lagrimas y esta tan solo reía de soslayo disfrutaba verla sufriendo.

—¡Mentira, eres una vil mentirosa! —le gritaba Sango una vez más intento pararse pero sus piernas no reaccionaban, entonces Kikyo decía la verdad no mentía, tenía las esperanzas de que estuviera fastidiándola, pero no todo lo que decía era verdad.

—¿Ves? Te lo dije eres una paralitica —le dijo Kikyo sin consideración alguna.

—¡No, no, no, no! —gritaba Sango, esto tenía que ser un mal sueño de repente entro una enfermera y rápidamente Kikyo se fue despistadamente.

—Cálmese señorita, por favor —le suplicaba la enfermera al ver que esta no hacía caso la cedo y quedo profundamente dormida.

Continuara….

Al fin termine espero que les haya gustado aunque lo dudo por lo de Sango créanme fue muy triste para mí escribir esto pero es esencial en la historia… aaa lo olvidaba meztli201Me encantaron tus fics el de Roja como la manzana esta súper espero la conti pronto