Capitulo 12. Verdades y el adiós.
Ya había llegado la hora de que todos los alumnos de la prepa Shikon se fueran a casa Kagome recogió sus cosas y se salió hacia el carro de su mama meditando la cita con Inuyasha hoy en la tarde.
—Kagome hija ¿Te encuentras bien? —le pregunto Sukiomi preocupada desde que se había subido andaba muy pensativa.
—Si mama es solo que… nada olvídalo —le contesto con desgane bastantes problemas tienen como para preocuparla por asuntos insignificantes.
—Algo te pasa hija tenme la confianza de platicarme soy tu madre y contaras conmigo siempre —la insto a que le contara que le ocurría.
—Lo sé mama, es que está bien —resoplo —Lo que pasa es que Inuyasha me escucho a mí y a Sango platicando de Sue Aizawa ¿Si recuerdas verdad? —le pregunto a su mama y esta asintió —Bueno pues Sango le invento que era una prima suya y pues él quiere verla hasta pregunto su dirección y tengo que ir hoy en la tarde a su casa —le conto todo a su mama.
—Eso es todo Kag, yo pensé que era algo mas grave.
—¡No! Es que ese no es el problema mama, si no que a él le gusta Sue eso es lo que me tiene así de triste —le dijo a su mama mirando las calles de la Ciudad con algo tenía que distraerse.
—¡Ay! Hija pero esa eres tú, deberías de decírselo antes de que sea demasiado tarde —le aconsejo su madre y ella se despego del asiento de copiloto como rayo.
—¿A qué te refieres con demasiado tarde? —le pregunto preocupada y con los brazos cruzados.
—Hija si a ti te hicieran lo mismo ¿Qué pensarías? —le pregunto Sukiomi.
—Bueno pues que está jugando conmigo ¡Cielos! Tienes razón pero no puedo decirle la verdad mama no quiero desilusionarlo —le dijo agachando la cabeza.
—Kag solo te pido que lo pienses hija
—Tienes razón pero de todas formas yo… ettoo… le estoy dando la oportunidad a Koga de que me enamore mama —le dijo sonrojada.
—¡Ay! Hija no tienes remedio —meneo negativamente la cabeza —Hija si no lo quieres más que como amigo no lo ilusiones eso no está bien hija solo piénsalo la respuesta la tienes tu solo tu —cuando se dieron cuenta ya estaban enfrente de su casa.
—Kagome —le grito su hermanito y la abrazo ella le correspondió revolviendo los cabellos de su cabeza.
—¿Cómo has estado enano? —le pregunto.
—Bien el que no está muy bien que digamos es Buyo casi ni come creo que está bajando de peso —hizo una mueca desagradable no quería que su mascota muriera él era parte de la familia —También esta papa allá adentro de la casa para hablar con nosotros —sonrió su hermanito pues guardaba la esperanza que su mama y papa estuvieran juntos y fueran una gran familia feliz, quería sentir que era tener un papa ya que en la primaria varios de sus compañeros iban sus papas y el no tenia uno lo hacía sentir tan triste… pero ahora ya lo tiene y eso lo hacía muy feliz.
Entraron todos a la casa, la mama de ella puso las llaves del carro sobre la mesita de centro se dirigieron todos a la sala para aclarar las cosas.
—Miyagi llego la hora de que nuestros hijos sepan la verdad —hablo la mama de Kagome sentándose en la sala con ellos y Miyagi enfrente.
—Hijos primero que nada perdónenme por no verlos crecer sé que no tengo justificación pero créanme que yo intente comunicarme con ustedes pero me fue imposible, primero porque cuando yo viv con su mama —la miro —Fui un pésimo esposo yo era un borracho era adicto al juego todo lo derrochaba en casinos quedándome sin un solo peso, después conocí a alguien que me prestó medio millón de pesos y lo hizo pero el infeliz me subió intereses ahora quería que le pagara 3 millones de dólares el me dijo que si no le pagaba se cobraría con mi familia yo le dije que era soltero pero no me creyó por eso vine a protegerlos porque él sabe que ustedes son mis hijos pero… —respiro hondamente —Eso no es todo a el lo conocemos desde que estábamos en la prepa él se había enamorado perdidamente de tu madre se dio cuenta que yo era marido de ella y me mando a golpear dejándome en coma durante 9 años por eso no había podido venir a verlos —al terminar de decir esto sus dos hijos lo abrazaron fuertemente.
—Miyagi a mi no me contaste que estuviste en coma —le reclamo Sukiomi.
—Lo siento pero ahora lo más importante es que estoy con ustedes y no permitiré que nada les pase —les dedico una gran sonrisa —Y si tu madre lo permite me gustaría que ella también forme parte de mi vida —le pregunto viendo como a Sukiomi se le humedecían los ojos.
—Miyagi…yo
—Toda mi vida te he amado —le dijo él y ella lo abrazo.
Kagome y Sota no pudieron estar más felices ahora tienen lo que siempre habían deseado… una gran familia. Pero se vieron abruptamente interrumpidos por el sonido del celular de Kagome.
—Bueno —contesto Kagome.
—Kagome tienes que venir pero ya, el muy imbécil de Inuyasha se le ocurrió venir y le dije que te llamaría date prisa vente arreglada de tu casa trae los lentes y otra ropa entra por la puerta principal pero ya cambiada y todo ahí estarán Ayame y Rin PERO YA —le dijo y le colgó.
—Mama, voy a casa de Sango, no tardo es por lo que te conté en el carro —su mama asintió y se fue rápidamente a su cuarto a cambiarse de ropa se puso un vestido fiusha de tirantes con una cinta blanca en su cintura pelo suelto debidamente maquillada y por supuesto sus lentes negros y se fue de su casa.
Iba a todo lo que daba para agarrar un bus pero entonces se tropezó con alguien…
—Disculpe Señor —se disculpo Kagome con aquel hombre de mirada fría iba vestido con un traje elegante.
—Pierda cuidado señorita —sonrió con sorna de medio lado —Es más bonita en persona —pensó —Dígame ¿Cuál es su nombre? —pregunto aunque ya sabía su nombre pero debía ser precavido.
—Pues me llamo… —antes de contestar medito que ella iba con esa ropa por el nombre de Sue, además no iba a volver a ver a aquel hombre —Sue Aizawa —contesto nerviosa y miro como el hombre la observo pensativo.
—Buenas tardes mi nombre es Naraku —le estrecho fuertemente la mano de ella y esta sintió miedo al tacto no sabía porque pero le temía.
—Disculpe me tengo que ir llevo algo de prisa —le dijo ella.
—Si gusta puedo llevarla —se ofreció.
—NO, no se preocupe de todas maneras gracias —diciendo esto camino rápidamente perdiendo de vista aquel sujeto.
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—Kikyo ¿Cuánto tardare en hacer efecto esas hierbas en Kagome? —pregunto Tsubaki sentada cómodamente en la alfombra junto con sus amigas.
—Mmm… buena pregunta querida creo que si se las doy a diario en menos de un mes estaremos en el funeral de esa —contesto moviendo sus pies de un lado a otro.
—¿Y dinos Kikyo es cierto que Inuyasha termino contigo? —pregunto Yura e inmediatamente se cayó la boca al ver que a su amiga se le desfiguraba la cara.
—Si el muy desgraciado lo hizo pero que ni crea que le será tan fácil deshacerse de mi, JURO QUE ME LAS PAGARA —grito enojada —Si me dejo por otra que según él la ha visto dos veces no sé quien sea pero no tardare en descubrirlo y la hare pedazos y ustedes dos me tienen que ayudar a saber quién es necesito saber el nombre de esa infeliz —las miro y estas asintieron.
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Antes de tocar la puerta dio un fuerte respiro estaba tan nerviosa que tenía miedo de echarlo todo a perder toco una vez pero nadie abrió volvió a tocar y ahí estaba su amiga con una gran sonrisa.
—PRIMA —grito Sango abrazándola desde la silla de ruedas atrayendo toda la atención del ojidorado hacia ellas —Que bueno que llegas quisiera presentarte a un mmm… amigo —miro a Inuyasha y este sonreía como tonto.
Se dirigió a la sala y se sentó enfrente de el ahí también se encontraban Ayame y Rin.
—Hola —saludo amablemente ella fingiendo una voz más dulce aun de la que ya tenía, el se paro como resorte y se acerco a ella.
—Hola ¿Te acuerdas de mí? —le pregunto ansioso y muy cerca de ella.
—Pues mmm… la verdad no sé quien es —contesto esquivando esa mirada dorada tan intensa como el sol, claro que lo recordaba.
—¿Cómo? —pregunto incrédulo y un tanto enfadado y el que ha deseado tanto volver a verla y ella no lo recordaba —Soy Inuyasha Taisho el chico del mall y que besas…
Ella al escuchar esto se paro rápidamente del asiento y le contesto
—¡Oh! Si ya me acorde no tiene que dar tantas explicaciones ¿Sabe? —le dijo enfadada ya que esa parte nadie la sabia excepto su mama ni siquiera Sango lo sabía.
—Ya veo —contesto despreocupadamente —Pero por favor háblame de tu ¿y dime estudias? —pregunto interesado.
—¡Oh! Si estudio en la Shi ¡Auch! —se quejo ya que Rin le había dado un pisotón para que no hablara de mas, se supone que era Sue no Kagome iba a ser muy sospechoso que estudiara en la Shikon y que jamás la hubiese visto por ahí —Quise decir si pero en la prepa Shiyi —le invento esa prepa era una que le quedaba más retirado.
—Qué extraño por un momento pensé que dirías Shikon —le contesto sacándole una sonrisa nerviosa a Kagome.
—¡Oh! No por supuesto que no
—¿Tienes novio? —pregunto interesado haciéndola sonrojar.
—Bueno pues algo así —recordó lo de Koga.
—¿Y cómo se llama el afortunado? —pregunto un tanto celoso.
—Se llama… se llama etto... Masako —le contesto terriblemente nerviosa.
—Sue, nosotras vamos a la cocina —le dijo Ayame y las demás asintieron dejando solamente a ella y a Inuyasha.
—Que bueno por fin a solas… veras yo quería decirte que desde aquella vez que te vi en el mall no he dejado de pensar en ti —le dijo acercándose peligrosamente a ella.
—¿Si? —pregunto incrédula.
—Sí, me gustas —le contesto el rozando suavemente sus labios.
—Yo… yo no sé qué decirte —le contesto con la cabeza agachada.
—Solo dame la oportunidad de conquistar tu amor… no te arrepentirás —le contesto queriendo quitarle los lentes que cubrían los ojos de ella, esta al ver la intención se paro como rayo del asiento
—¿Por qué no quieres quitarte los lentes? —le pregunto enfadado.
—Pues porque nunca lo hago… soy alérgica al polvo… y a ti —esto último lo dijo muy despacito.
—No sabía lo siento, bueno me tengo que ir nos vemos mañana —le beso la mejilla y antes de que se fuera ella lo agarro de la mano.
—Tengo que decirte algo… la verdad es que mañana me iré a los Estados Unidos y no sé cuando vaya a regresar —le mintió pero no quería seguir sufriendo por su culpa, él se quedo estático en su lugar.
—No te vayas, por favor —le suplico él.
—Es lo mejor de verdad prometo que pronto regresare —le dijo ella agachando la cabeza intentando retener las lagrimas que amenazaban con salir de sus ojos.
—No lo harás, lo sé… pero si es lo que quieres no puedo retenerte —diciendo esto se fue azotando la puerta y ahora si gruesas lagrimas derramaron por sus rojas mejillas.
—¿Qué paso Kag? —le preguntaron sus amigas al verla llorando.
—Yo… yo le dije que viajaría a los Estados Unidos —sus amigas la miraron con reproche pero antes de que alguna dijera algo ella se les adelanto —Es lo mejor el está enamorado de Sue no de mi —lloraba y sus amigas la abrazaban.
—Tal vez lo mejor será que le dijeras la verdad ¿No creen? —hablo Ayame.
—NO nunca sabrá la verdad —se levanto del suelo limpiando las lagrimas con sus brazos.
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Al otro día se fueron a la prepa e iba platicando muy a gusto con su querido amigo.
—¿Qué te pasa Inuyasha? Te miro distraído —le pregunto Miroku sacándolo de sus pensamientos.
—No me pasa nada
—A mi no me engañas Inuyasha ya dime ¿Acaso te fue tan mal con la señorita Sue Aizawa? —le pregunto e Inuyasha apretó sus puños.
—Peor que eso, ella se fue al extranjero y jamás la volveré a ver no le importaron mis suplicas mejor vámonos que no llegaremos a tiempo —le dijo pero no se dieron cuenta que alguien había escuchado toda la conversación era Kikyo.
—No te desilusiones amigo después de todo no esta tan lejos, es prima de Sango tal vez si tu le pides su correo o facebook seguro y te lo da —trataba de animarlo en vano, mientras Kikyo pensaba en cómo encontrar a esa ya sabía su nombre lo esencial y lo mejor prima de Sango.
—No me interesa ella se fue y lo mejor será olvidar —sabia que le costaría mucho pero al menos lo intentaría, además también estaba Kagome ella aunque tardo en reconocerlo le atraía.
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Después de eso pasaron varios días donde Kikyo le suministraba el veneno en el agua de Kagome. Inuyasha solo se la pasaba pensando en Sue Aizawa pero eso se acabo la olvidaría así le contara la vida. Estaban terminando sus ensayos cuando Kagome se sintió mal casi se caía al suelo de no haber sido por Inuyasha que iba caminando junto a ella cada día que pasaba se llevaban mejor que nunca, eran inseparables a pesar de que ella le había dado la oportunidad a Koga era imposible corresponder a sus sentimientos.
—Kagome ¿Estás bien? —le pregunto preocupado, la mirada demasiado pálida casi y se le desmaya.
—Yo… yo no sé qué me pasa, cada día me siento débil, no te preocupes seguro y es porque casi no estoy comiendo bien —le dedico una sonrisa y él se la devolvió intranquilo le preocupaba y mucho.
—¿Segura? ¿No quieres que te lleve a la enfermería? —le pregunto.
—Ya te dije no te preocupes es eso no he comido bien es todo —agarro sus cosas y se estaba retirando cuando Inuyasha la jalo de un brazo y la beso ¡la beso! Estaba en shock!
Continuara…
Hola a todas muchas gracias por dejar reviews pero como podrán ver a este fic no le queda mucho no se cuantos capítulos mas pero se que le faltan pocos me despido de un fuerte abrazo no se pierdan la conti pasado mañana ya viene lo interesante ;) hasta luego. Para las que creen que Kagome morirá no les diré hasta los próximos capítulos por cierto el link de fb lo pondre en mi perfil
